3 maneras sencillas de aplicar la productividad a nuestra rutina diaria

Ser consciente de los tiempos muertos. Al igual que en las grandes empresas, la eficiencia se logra cuando logramos estar conscientes que en cualquier proceso que hagamos van a existir tiempos muertos. Una vez detectados, podremos empezar a evaluar cómo optimizarlos, disminuirlos o eliminarlos.

Ser consciente de las actividades que no generan valor. En el fondo, sabemos que en nuestro día a día hay muchas actividades de las que hacemos que no nos generan valor, pero por una u otra razón, no somos capaces de eliminarlas o no somos conscientes de que existen. La idea es concientizarnos de la presencia de esas actividades, y adoptar modelos y procesos que nos ayuden a detectar esas ‘fugas’ o estancamientos de valor.

Entender que el recurso más importante no es el dinero sino el tiempo. Los dos recursos son muy importantes, y el buen aprovechamiento del tiempo sin duda aumentará la productividad, lo que a su vez genera mejores resultados económicos.

3 maneras sencillas de aplicar la productividad a nuestra rutina diaria · publicado originalmente en el Canasto

Tres recomendaciones sobre cómo manejar el dinero

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Recomendaciones para la libertad financiera

Robert T. Kiyosaki es un escritor enfocado en cómo lograr que el dinero trabaje por nosotros. Esta persona en 1977 creó su primera empresa con una idea revolucionaria para su momento: una billetera de nylon con cierre de velcro localizada para los surfistas.

Su emprendimiento fue un éxito y luego desarrolló otras empresas sobre educación y finanzas. Se retiró a los 47 años y ahora divide su vida en inversiones inmobiliarias y a la redacción de best sellers sobre finanzas.

Su fama internacional la alcanzó con “Padre Rico, Padre Pobre”, una guía donde relató sus ideas acerca de la relación que tienen las personas con el dinero y cómo las personas ricas ven y administrar sus recursos a diferencia de quienes cuentan con menores recursos.

Sus postulados pueden ser cuestionados. Sin embargo, hay que reconocer que levantó varias ideas que se pueden aplicar a la vida diaria: 

  1. Riqueza no es sinónimo de éxito.
  2. Hay que conocer cómo llegar a un equilibrio entre el estilo de vida y el dinero.
  3. El dinero es un medio y no el fin.
  4. Acumular cosas no es signo de éxito.

Existen otros libros de su autoría. “Retírate joven y rico” es una de sus más recientes creaciones. Toca tema de “Padre rico…” y las desarrolla en profundidad. Cuenta su historia durante sus primeros años y entrega recomendaciones cómo se debe administrar el dinero. Es un texto recomendado para seguir profundizando una manera efectiva de administrar nuestros recursos.

Otro libro que se basa en la misma premisa es El cuadrante del flujo del dinero – Robert T. Kiyosaki

Otros libros:

Padre rico. Padre pobre (Nueva edición actualizada). – Robert T. Kiyosaki
Antes de renunciar a tu empleo – Robert T. Kiyosaki
Guía para hacerse rico sin cancelar sus tarjetas de crédito – Robert T. Kiyosaki



Publicado originalmente en Nortino.

Oferta no es ahorro

Una oferta por un producto o servicio implica gasto.

Ahorro siempre implica acumular dinero, o en el peor de los casos, no gastar.

La oferta de un producto o servicio es un técnica para vender, no para ahorrar.

La oferta responde al interés de quien ofrece el producto o servicio y no para el comprador.

La oferta está relacionado con el interés del vendedor no con el comprador.

El ahorro es guardar recursos para el futuro. Es gastar en el futuro o multiplicar ese dinero para que cree más dinero.

Por lo tanto una oferta no puede implicar un ahorro, siempre es un gasto.

Tenga en cuenta esta simple consideración al momento de sucumbir a una tentadora oferta.

Los motivos ocultos que nos hacen gastar más de la cuenta

 

La configuración mental de las personas, por ejemplo, es excelente para pronosticar los ingresos, pero terrible a la hora de imaginar los gastos futuros, lo que nos lleva a hacer presupuestos irrealistas. La forma en que pensamos acerca de nuestros recursos emocionales también importa. Si las personas consideran que la fuerza de voluntad es limitada, sienten que necesitan recompensarse con cosas como compras por impulso cada vez que cumplen un objetivo. En ocasiones, la gente asigna en forma inconsciente un valor tan alto a parecer responsable que terminan tomando decisiones que les cuestan caro, como hacer grandes compras con tarjetas de crédito, en lugar de recurrir a los ahorros.

Origen: Los motivos ocultos que nos hacen gastar más de la cuenta – WSJ