Oferta no es ahorro

Una oferta por un producto o servicio implica gasto.

Ahorro siempre implica acumular dinero, o en el peor de los casos, no gastar.

La oferta de un producto o servicio es un técnica para vender, no para ahorrar.

La oferta responde al interés de quien ofrece el producto o servicio y no para el comprador.

La oferta está relacionado con el interés del vendedor no con el comprador.

El ahorro es guardar recursos para el futuro. Es gastar en el futuro o multiplicar ese dinero para que cree más dinero.

Por lo tanto una oferta no puede implicar un ahorro, siempre es un gasto.

Tenga en cuenta esta simple consideración al momento de sucumbir a una tentadora oferta.