La psicología del miedo en las finanzas: ideas clave de Imbatible

Terminé de leer Imbatible, de Tony Robbins, un libro breve sobre ahorro e inversión personal. Es una versión revisada y más corta de Dinero: domina el juego, pero eso no le quita valor. Al contrario: va directo a varias ideas que vale la pena tener presentes.

Más allá de las recomendaciones sobre dinero, ahorro e inversión, me quedo con ideas que cruzan todo el libro: cómo el miedo afecta nuestras decisiones, la importancia de mirar a largo plazo, la diversificación como forma de desarrollo personal, el peso de nuestros sesgos, la necesidad de arriesgar con inteligencia, el valor de avanzar siempre y la urgencia de pensar con más calma en un mundo lleno de ruido.

Cinco ideas de Imbatible sobre el miedo y el ruido mediático

  • Los medios financieros tienden a dramatizar la volatilidad para captar audiencia. Exagerar noticias, radicalizar opiniones o hablar con demasiada seguridad puede llamar la atención, pero también termina moldeando nuestras ideas para que encajen con lo que premian las redes sociales.
  • Muchas minicrisis se exageran para generar miedo y urgencia emocional. Lo urgente puede parecer importante, pero reaccionar rápido, sin pensar demasiado, no siempre significa tomar una buena decisión.
  • El dramatismo nubla el juicio y puede llevarnos a malas decisiones financieras. Actuar rápido y pensar poco casi nunca es una fórmula ganadora. Muchas veces, esas reacciones benefician a otros, no a nosotros.
  • El verdadero riesgo no es una corrección del mercado, sino reaccionar impulsivamente al miedo. El mercado puede recuperarse; una mala decisión tomada desde el miedo puede costar mucho más. Mirar a largo plazo ayuda a ver más allá del incendio del momento.

Cinco ideas sobre el miedo y las decisiones que tomamos después de leer “Imbatible”

  • “Saber no es poder si no sabemos gestionarlo”.
  • Cuando vemos noticias, conviene recordar que el dramatismo vende miedo, no claridad”.
  • Decidir en frío ayuda: las emociones pueden nublar el juicio financiero”.
  • “No todo lo urgente es realmente importante”.
  • “El ruido mediático no siempre es una señal”. La información importante suele estar más al fondo; lo superficial, en cambio, vuela como una pluma al viento. Ojo con eso.

La clave es entender esto: el miedo condiciona nuestras decisiones personales y financieras más de lo que creemos. Estos enlaces también conversan con esa idea:

El interés compuesto: la herramienta que los antiguos obreros de las fábricas del siglo XIX no tuvieron y tú sí tienes

Albert Einstein, según una cita que probablemente no dijo pero que sigue siendo útil, llamó al interés compuesto «la octava maravilla del mundo». Lo que sí es verdad es que el principio detrás de esa idea es uno de los más poderosos —y más subestimados— de las finanzas personales.

Qué es el interés compuesto

El interés simple funciona así: si depositas 100 mil pesos al 5% anual, al cabo de un año tienes 105 mil. El siguiente año vuelves a ganar 5.000 sobre los 100 mil originales. Siempre el mismo porcentaje sobre la misma base.

El interés compuesto funciona diferente: ese mismo año ganas 5.000 pesos de interés. Pero el segundo año calculas el 5% sobre los 105.000 pesos, no sobre los 100.000. Son 5.250. El tercer año es el 5% sobre 110.250. Y así sucesivamente. Los intereses generan intereses. El dinero trabaja para ti.

El factor tiempo lo es todo

Aquí es donde el interés compuesto se vuelve revolucionario. La diferencia entre empezar a los 25 años y empezar a los 35 años no es de 10 años: es de cientos de millones de pesos.

Una persona que ahorra 20.000 pesos mensuales desde los 25 años con un rendimiento del 7% anual acumula aproximadamente 48 millones de pesos al llegar a los 55. Una persona que empieza a los 35 con la misma cantidad y el mismo rendimiento acumula solo 24 millones. La mitad. Por esperar diez años.

Por qué los obreros de las fábricas no pudieron usarlo

Los trabajadores de las fábricas del siglo XIX, aquellos que construyeron el mutualismo a fines del siglo XIX, no tenían acceso a instrumentos de ahorro formales. No tenían acceso práctico al interés compuesto como herramienta financiera, porque carecían de instituciones bancarias accesibles, educación financiera y excedentes de ingresos para invertir. Su única alternativa era la solidaridad organizada: la mutual.

Hoy esa barrera no existe. Existen fondos mutuos con montos mínimos de inversión de 5.000 pesos chilenos. Existen aplicaciones de ahorro automático. Existen cuentas de ahorro voluntario con beneficios tributarios. El acceso al interés compuesto nunca ha sido más democrático.

Por dónde empezar

No existe una respuesta única, pero existen principios comunes: empieza, aunque sea con poco, hazlo automático para que no dependa de tu fuerza de voluntad, elige instrumentos con bajo costo de administración, y no toques ese dinero.

La magia del interés compuesto no requiere grandes cantidades. Requiere tiempo y consistencia. Dos cosas que están disponibles para cualquiera que empiece hoy.

El mutualismo y las mancomunales marcaron la vida de Iquique

El mutualismo nació en el último cuarto del siglo XIX y tuvo su gran impulso con el proceso de urbanización de la población chilena. 

Miles de familias salieron del campo y buscaron nuevas oportunidades en las ciudades y en el norte del país, específicamente en la industria salitrera. La revolución industrial generó nuevos oficios, nuevas oportunidades de desarrollo y, al mismo tiempo, nuevas necesidades a cubrir en el mundo urbano como vivienda, salud y seguridad laboral. 

Estos tres temas se transformaron en un objetivo común a cubrir por los obreros y sus familias. Las mutualidades y mancomunales nacieron para dar respuesta a estas necesidades colectivas. 

Este tipo de organización son anteriores al movimiento sindical y fueron las precursoras del movimiento social, del cual surgieron los partidos políticos. 

Más artículos para comprender estas organizaciones de socorro mutuo en Memoria Chilena.

También este libro es clave para comprender este movimiento.

Todas las mutualidades se financiaron con las cuotas de sus socios

Todos los recursos eran utilizados para dar bienestar a sus socios y cubrir gastos en enfermedad, invalidez o fallecimiento. 

En paralelo a esas prestaciones, las mutuales fueron el centro de una intensa actividad social, con foco en la educación de sus socios, creación de bibliotecas y actividades culturales con foco en conferencias de diferentes temas. El objetivo final era sacar al trabajador de su ignorancia 

En 1910 el mutualismo comenzó un roce con el mundo sindical. Más adelante los partidos políticos, y el mundo socialista en general vieron al mutualismo como meros remedios a los graves problemas que debía resolver el Estado. De cierta manera fueron vistos como una «ayuda» a la gestión que debían tener los patrones, es decir, la responsabilidad de la empresa era remita a la mutual. Y eso, no gustó en el mundo socialista. 

Mutualidad criolla desde 1853 creando lazos con la sociedad chilena 

Este artículo en El Ciudadano explica lo que es el movimiento mutualista. A continuación, adjunto 10 ideas clave: 

  • El mutualismo fue precursor de las leyes sociales. Y luego, en una paradoja, esas leyes sociales apartaron a las mutuales como organizaciones de apoyo social. 
  • Otras formas de organizaciones popular son los sindicatos que permanecen hasta la actualidad. 
  • Las leyes sociales que hoy tenemos nacieron gracias al movimiento mutualista. 
  • Hoy existen personas con carencias en la seguridad y previsión sociales. 
  • Las mutuales existen, pero no están respondiendo a esa demanda actual. 
  • A principios del SIGLO XX, la mutual de obrero era la organización social más importante, ayudaba a la gente y generaba dignidad para el trabajador. 
  • Otro aspecto importante es que la mutual era políticamente neutra, factor clave para traer a todas las personas. Esa neutralidad también generó que grupos se apartaran e iniciaran movimientos políticos. 
  • Foco en las personas. Foco en socorro mutuo y educación popular, entregaban información valiosa para la vida en ese tiempo. También apoyaron temas de trascendencia nacional como campañas sanitarias contra enfermedades.
  • El apogeo de las mutualidades ocurrió entre 1891 y 1924. Esto corresponde un periodo amplio en la historia. 
  • Dato extra: En este enlace, existe información sobre cómo el movimiento mutualista fue dividido y diluido con la presentación de leyes sociales, sanitarias y de protección al trabajador que otorgaron la responsabilidad del cuidado del trabajo al Estado o al empresario. 

Declive de las mancomunales 

Irónicamente la fuerza de las mutualidades se vio menguado en paralelo al desarrollo de las leyes sociales. 

Es una ironía, ya que el movimiento mutualista fue el precursor del movimiento social obrero, los sindicatos y los partidos políticos. 

Esa misma fuerza política y movimiento social, que impulsó y creó leyes, menguó la fuerza del movimiento mutualista. 

En un principio las mutualidades y mancomunales fueron consideradas como organizaciones cooperadoras de la función de seguridad social del Estado. En 1980, se transformaron en corporaciones mutuales supervigiladas por el Ministerio de Justicio. Así se transformaron en instituciones con personalidad jurídica similar a una corporación social. 

Legalmente, su rol y presencia ante la ley, fue circunscrito a una institución privada.  

Eso menguó su fuerza a nivel legal.  

Otro pilar de su declive estuvo en los problemas internos que existieron en todas las mutualidades 

Problemas internos en las mutuales 

Las mancomunales también han enfrentado crisis internas que debilitaron su organización y capacidad para ser una solución viable en la actualidad. 

 Entre las razones más repetidas estuvo; 

  • Integrantes de directivas que permanecieron muchos años, convirtiendo a las organizaciones en pequeños feudos controlados por unos pocos. 
  • Escasa renovación en su orgánica y objetivo. El mundo cambio, pero las mancomunales mantuvieron una estructura que no respondía al mundo actual. 
  • Lentitud para enfrentar los cambios. Cualquier intento de modernización fue rechazado por los socios más antiguos o por directivas que permanecieron por demasiados años en el poder. 
  • Hubo casos de malversación. Las mutualidades administran grandes cantidades de dinero. 
  • Perdió su capacidad de relacionarse con su entorno. No hubo capacidad para insertarse en una sociedad moderna, acción que sí realizaron los partidos políticos, los sindicatos. 

La situación preocupante del mutualismo en 2004 

8 de marzo de 2004,– el presidente de la Confederación Mutualista y de Socorros Mutuos de Chile, José Lira Fernández, visitó Iquique. 

Sostuvo una reunión ampliada en la sede de la Sociedad de Señoras Obreras Sudamericanas. 

Participaron representantes de las mutualidades existentes a la fecha en la ciudad: Sociedad de Artesanos y Señoras Obreras Sudamericanas, Pensionado Arturo Alessandri Palma, Sociedad Auxiliadora Chilena de Señoras, Internacional Protectora de Señoras, Unión y Cultura de Señoras y San Gerardo. 

Temas que trataron durante ese encuentro: 

  • Integrar a los socios mutualistas en las tecnologías de la información. Capacitar y adaptar la organización a los nuevos tiempos. 
  • Irrelevancia del movimiento mutualista en la actualidad. Es decir. Este tipo de organización no es considerado como una organización activa y vigente en el ámbito nacional. Parte de esta situación se debe a la lentitud de las mismas mutualidades a adaptarse a la época que se vive. Lentitud en proceso y miedo al cambio, convierten al mutualismo al ostracismo. Resumen: «Nadie los toma en cuenta». 
  • Propuesta aumentar el monto de la cuota a pagar por los mutualistas como una manera de aumentar los beneficios a los socios. 
  • En esa fecha existía en tramitación ley para eximir del pago de impuestos a las actividades que realizan las mutualidades. 

A la fecha del artículo se consideran 40 mil personas que participan en el movimiento mutualista, es decir, integran alguna de estas organizaciones. 

Fuente La Estrella de Iquique. 

El Mutualismo y las mancomunales hoy, en pleno siglo XXI  

El movimiento mutualista está dormido y relegado al ostracismo. 

Su apogeo ocurrió alrededor de 1925 en pleno auge de los movimientos sindicales y sociales. 

El mutualismo fue precursor del movimiento social que exigía un mejor trato a los trabajadores. 

Pero su nacimiento no fue marcado por la agenda política sino como un movimiento más altruista destinado a la autodeterminación de las personas y la capacidad de superación y mejoramiento de su calidad de vida a través del socorro mutuo, es decir, uniéndose con otras personas y crear una organización fuerte en temas de salud, pensión, educación y dignidad. 

Hoy existen mutuales. Son instituciones que están operativas, pero que su funcionamiento está relegado a una base de socios que bordea las 40 mil personas en 223 mutualidades y donde las prestaciones que ofrecen estas organizaciones están reducidas a temas de mausoleo, cuotas sociales y otros beneficios menores. 

Muchas personas confunden las mutualidades de obres con otras organizaciones privadas con fines de lucro, como Mutual de Seguridad o ACHS, que centran su labor en la seguridad laboral en las empresas. 

Nosotros hablamos de las otras mutualidades, de organizaciones sin fines de lucro que nacieron a fines del siglo XIX y que tenían como pilar el apoyo mutuo entre sus socios: «la unión hace la fuerza». 

Estas organizaciones se unieron sobre la base de objetivos colectivos en común, en torno a un oficio, localidad o colonia extranjera. Cada una de ellas tiene una finalidad similar: ofrecer bienestar y seguridad social, pero su operatividad puede cambiar y también los beneficios. 

Salud, vivienda, apoyo financiero, pensión o cuota mortuoria son algunos de los beneficios que ofrecían las mutualidades según sus estatutos.  

Lo que permanecía sin variar es que las mancomunales se financiaba a través del pago de las cuotas de sus socios. Ese dinero va un fondo común que era administrado para entregar beneficios y bienes, además de tener una sede propia, mausoleo y actividades culturales o recreativas. 

El futuro de las mutualidades y mancomunales 

He escuchado que ahora es el momento de revivir el movimiento mutualista. Otros creen que su momento ya pasó y que es necesario crear nuevas organizaciones que respondan a las necesidades de un mundo más conectado, especializado y, al mismo tiempo, individualista. 

Lo que sí permanece en la actualidad es el sentido de unirse ante la desprotección social que existe. 

La pregunta radica es que si el movimiento mutualista es capaz de responder a las exigencias de educación, vivienda y seguridad social en el siglo XXI. 

Mutualismo: ¿Solución a educación, vivienda y seguridad social en el siglo XXI? 

Es probable que llegaste a este artículo preguntándote qué eran las mutualidades y si aún existían. 

Las mutuales y mancomunales aún existen. Pero están en una fase de ostracismo.  

¿Es posible que el movimiento mutualista resurja? 

Existe algunas personas que afirman que sí. Este artículo intenta responder a esta pregunta. 

¿Qué temas cubrían las mutualidades? 

En su larga historia, las mutuales ofrecieron soluciones a diferentes problemas de los trabajadores, con diferentes focos, pero siempre orientadas a la protección social. 

Hoy las mutuales existen, pero sus beneficios no responden a las necesidades de un trabajador del siglo XXI que vive en una sociedad liberal. 

¿Cuál es la solución actual a las necesidades sociales? 

Hoy existen organizaciones públicas y privadas, con o sin fines de lucro que ofrecen servicios que cubren temas de salud, pensiones, vivienda y educación. 

Puede que estés o no de acuerdo con estas estructuras, pero es lo que existe hoy en Chile: la prestación de servicios sociales destinados al individuo y no a un grupo. 

¿Qué solución tengo para mí hoy? 

Tú estás buscando una alternativa de seguridad social. 

Buscar unas organizaciones que te de seguridad en un mundo que está cambiando y que no te ofrece ninguna alternativa de ayuda. 

Buscas una organización que te ayude. 

Pero debes entender que hasta las mutualidades del siglo pasado funcionaban sobre la base de los aportes de sus socios. 

¿Puedo afiliarme a la mutual hoy en 2020? 

Si puedes afiliarte a una sociedad de socorro mutuo. Tendrás algunos beneficios como cuota mortuoria y un espacio en el mausoleo de la sociedad. Pero creo que eso no es lo que en realidad buscas. 

El principal objetivo de la mutualidad era brindar seguridad social. 

Hoy la seguridad social es difícil porque vivimos en un mundo lleno de incertidumbre. 
Salud, pensión, educación y calidad de vida son cuatro aspectos que todos buscamos en nuestras vidas. 

Hoy en el mundo que vives, existen varias organizaciones, empresas privadas, que asumen esta labor como una prestación de servicio. 

Son empresas con fines de lucro y que generan el negocio ofreciendo un servicio. 

Esto no es una opinión política, sino evidenciar un hecho. Así está el mundo. 

Por lo tanto: 

Puedes asumir dos posturas:  

  • La primera es luchar y buscar la manera de revivir el mutualismo y sus ideales. Y de esta manera lograr la seguridad social que buscas. 
  • La segunda es comprender que vivimos en un mundo de incertidumbre donde existen organizaciones públicas o privadas que están prestando un servicio de seguridad social. 

En ambos casos, nadie vendrá en tu ayuda. Puedes esperar la ayuda del Estados, pero es poco probable que pueda dar una solución integral a tus necesidades. 

Por lo mismo, viendo este escenario, lo mejor es tomar la acción y comprender que: 

  •  Nadie vendrá a ayudarte. 
  • Que incluso los mutualistas pagaban una cuota hasta el día de su muerte para recibir los beneficios. O sea, no era gratis. Había que pagar. 

Por lo mismo, la vía actual en este mundo de incertidumbre y de prestación de servicios, es asumir el valor de esa cuota «mutualista» e «invertirla» en tu persona. 

También debes comprender que el ahorro es clave, ya sea a principios del siglo XX o actualmente. El ahorro y el interés compuesto son la clave de todo. 

Puedes luchar, reclamar y exigir derechos para que otros solucionen tus problemas o, en cambio, asumir un rol activo en la construcción de tu futuro. 

Ahorra ahora. 

Crea el hábito. 

Hay muchas alternativas de inversión que nacen con la cuota base de 5000 pesos chilenos. 

Entiende la magia de interés compuesto, la conveniencia de los fondos mutuos con perfiles balanceados de riesgo, y comprende como el ahorro prolongado por años es un camino viable para dar algo de seguridad en un mundo lleno de incertidumbre. 

Sé que es probable que esta no era la respuesta que buscabas en Google, pero creo que es la más práctica, directa y sincera que puedes obtener hoy. 

El mutualismo se basaba en el ahorro, el socorro mutuo, la educación de sus socios y la pensión a futuro. 

Hoy puedes construir un futuro con esos mismos valores, pero céntrate en la responsabilidad personal de ahorrar, educarte y prepararte para el futuro. 

La tiranía de la eficiencia

Un problema importante: el secuestro de la capacidad de innovación por parte de unos pocos competidores cada vez más grandes y más eficientes, que por un lado son capaces de trasladar esa eficiencia en forma de mejores precios, pero por otro, cargan a la sociedad un importante coste en forma de utilización de mano de obra en condiciones deleznables en países que lo permiten, recurso a subsidios públicos para posibilitar unas condiciones de vida dignas de sus trabajadores en otros, o la desaparición masiva de competidores menos eficientes.

Origen: La tiranía de la eficiencia » Enrique Dans