Un error no es el problema, lo grave está en no aprender del error

¿Alguna vez has cometido un error en el trabajo que te ha hecho sentir mal, avergonzado o inseguro? ¿Cómo has reaccionado ante esa situación? ¿Has podido solucionar el problema y aprender de él?

Los errores son inevitables en cualquier ámbito de la vida, y el trabajo no es una excepción. Sin embargo, muchas veces nos cuesta aceptarlos y nos dejamos llevar por la culpa, la frustración o el miedo. Esto puede afectar negativamente a nuestra autoestima, nuestra motivación y nuestro rendimiento.

Pero los errores también pueden ser una oportunidad para crecer, mejorar y demostrar nuestra profesionalidad. Lo importante es saber cómo afrontarlos de forma positiva y constructiva. Para ello, te proponemos los siguientes consejos:

  1. Reconoce el error. No trates de negarlo, ocultarlo o echarle la culpa a otros. Sé honesto y asume tu responsabilidad ante tu jefe y tus compañeros. Esto demuestra madurez y profesionalismo.
  2. Pide disculpas si el error ha afectado a otras personas o al resultado del trabajo. Explica qué ha ocurrido y qué medidas vas a tomar para solucionarlo o evitar que vuelva a pasar.
  3. Asume y supera lo antes posible la frustración, ansiedad y la vergüenza. No te castigues ni te sientas culpable por el error. Todos cometemos errores y lo importante es aprender de ellos y mejorar. Recuerda tus logros y fortalezas y valora tu trabajo.
  4. Piensa en soluciones y usa el error para aprender de él y que no se repita. Analiza qué ha fallado y qué puedes hacer para corregirlo o prevenirlo en el futuro. Busca el feedback de tu jefe o tus compañeros para mejorar tu desempeño.
  5. Busca el apoyo de tus compañeros o de otras personas que hayan pasado por situaciones similares. Ellos pueden darte consejos, ánimo y comprensión. No te aísles ni te sientas solo. Compartir tus experiencias te ayudará a sentirte mejor.
  6. Pon en perspectiva la situación. No magnifiques ni dramatices el error. Piensa que es algo puntual y que no define tu valía como profesional. Sé realista y objetiv@ sobre las consecuencias del error y no te dejes llevar por pensamientos negativos.
  7. Esfuérzate por mantenerte de buen humor, sonríe y se feliz

Es difícil decir que no, pero se puede aprender

A menudo nos resulta difícil decir que #no. A mí también me pasa. Pero he aprendido que es mejor ser honesto con un no que ilusionar con un quizás. También es difícil cuando la persona que tenemos enfrente no tolera un no por #respuesta. Muchos se quejan de que no los oímos, como si oír fuera lo mismo que #aceptar todo y decir que sí.

Cómo calmar a alguien que está furioso en menos de dos minutos

  • La técnica del abogado y mediador Douglas E. Noll para apaciguar la ira

En el relacionamiento con las comunidades, enfrentar reuniones complicadas o personas muy molestas es parte del trabajo. Siempre es bueno #escuchar y tratar de entender el punto de vista de la otra persona. En el siguiente enlace que encontré se presentan tres tips para “desarmar” la #ira y lograr que una reunión sea productiva y se encarrile a una solución satisfactoria. Espero que te sean útiles:

1.- Ignora las palabras y escucha las emociones. Cuando alguien está muy enojado suele decir cosas hirientes de las que luego se arrepentirá. Si no nos fijarnos en el insulto o descalificación, e identificamos la emoción que está viviendo el otro, nos será mucho más fácil salir del momento.
2.- Descubre la experiencia #emocional del otro. Más allá de las palabras, la pregunta es: ¿qué está sintiendo la otra persona? Se propone dirigir nuestro radar a seis emociones fundamentales del espectro negativo: enfado, miedo, angustia, asco, vergüenza-humillación o abandono-rechazo.
3.- Refleja las #emociones a través de una frase en segunda persona. Douglas E. Noll propone reaccionar con una afirmación simple como “estás enfadado” o “te sientes decepcionado”.

Ocio y ocupación son dos términos que están unidos

La palabra «ocio» proviene del latín «otium» que significa «reposo» o «tiempo libre» ¹. Los romanos consideraban el ocio como una actividad que se realizaba en el tiempo libre y que no estaba relacionada con las obligaciones laborales o tareas domésticas.

La palabra «ocupación» proviene del latín «occupatio» que significa «ocupación» o «empleo» ⁴. En la antigua Roma, la ocupación se refería a cualquier actividad que se realizaba para ganarse la vida y que estaba relacionada con las obligaciones laborales.

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El ocio y la ocupación están unidos porque ambos son actividades que realizamos en nuestra vida diaria. La palabra «ocio» proviene del latín «otium» que significa «reposo» o «tiempo libre» . Los romanos consideraban el ocio como una actividad que se realizaba en el tiempo libre y que no estaba relacionada con las obligaciones laborales o tareas domésticas . Por otro lado, la palabra «ocupación» proviene del latín «occupatio» que significa «ocupación» o «empleo» . En la antigua Roma, la ocupación se refería a cualquier actividad que se realizaba para ganarse la vida y que estaba relacionada con las obligaciones laborales .

Ambos términos están relacionados con la forma en que las personas pasan su tiempo. El ocio se refiere a las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre, mientras que la ocupación se refiere a las actividades que realizamos para ganarnos la vida. Aunque estos términos parecen opuestos, están estrechamente relacionados porque ambos son importantes para nuestra vida diaria.

¿Cómo activarse para trabajar? Consejos y rutinas 

Trabajar es una actividad que requiere de concentración, motivación y energía. Sin embargo, a veces nos cuesta ponernos en marcha y empezar el día con ganas. ¿Qué podemos hacer para activarnos y rendir mejor en nuestro trabajo? Aquí te comparto algunos consejos y rutinas que te pueden ayudar. 

  • Café. Una taza de café por la mañana puede ser un buen aliado para despertar el cerebro y estimular la atención. El café contiene cafeína, una sustancia que bloquea los receptores de adenosina, un neurotransmisor que induce el sueño. Además, el café tiene otros beneficios para la salud, como mejorar el ánimo, prevenir enfermedades y potenciar la memoria. Eso sí, no te excedas con la cantidad, ya que un consumo excesivo puede causar nerviosismo, ansiedad o insomnio. 
  • Anotar tres cosas importantes para hacer en el día. Una buena forma de organizarse y priorizar las tareas es anotar tres cosas importantes que queremos o debemos hacer en el día. Así podemos controlar qué cosas hacemos y avanzar en nuestros objetivos. Esto también nos ayuda a sentirnos más satisfechos y a enfocarnos en los temas más complicados o que requieren mayor esfuerzo de concentración. 
  • Encontrar la tranquilidad y la soledad para avanzar y ponernos en foco. El ambiente de trabajo influye mucho en nuestro rendimiento y bienestar. Por eso, es importante buscar un lugar tranquilo y silencioso donde podamos trabajar sin distracciones ni interrupciones. Unos audífonos que cancelen el ruido pueden ser una buena opción para aislarnos del exterior y crear nuestra propia burbuja de trabajo. 
  • Poner sonidos chill-out que ayuda al foco. La música puede tener un efecto positivo en nuestro estado de ánimo y en nuestra productividad. Según algunos estudios, escuchar música relajante o instrumental puede mejorar la concentración, la creatividad y la memoria. La música chill-out es un género musical que se caracteriza por tener ritmos suaves, melodías ambientales y sonidos naturales. Es ideal para crear una atmósfera de calma y armonía que nos ayude a trabajar mejor. 
  • Los audífonos también son señal de no molestar. Además de servirnos para escuchar música, los audífonos también pueden ser una forma de comunicar a los demás que estamos ocupados y que no queremos ser molestados. Así podemos evitar que nos interrumpan con preguntas, comentarios o chismes que nos hagan perder el hilo de lo que estamos haciendo. 
  • Reducir las notificaciones del teléfono móvil. El teléfono móvil es uno de los mayores distractores del siglo XXI. Cada vez que recibimos una notificación, sentimos la tentación de mirarla y responderla, lo que nos hace perder tiempo y concentración. Para evitar esto, podemos reducir las notificaciones al mínimo o poner el teléfono en modo avión o silencio mientras trabajamos. 
  • Hay aplicaciones que nos ayudan a bloquear sitios específicos. Otra fuente de distracción son las redes sociales, los juegos o las páginas web que nos gustan visitar cuando estamos aburridos o procrastinando. Para evitar caer en la tentación, podemos usar aplicaciones que nos ayudan a bloquear estos sitios durante un tiempo determinado o mientras trabajamos. 
  • Borrar una red social. Una medida más radical pero efectiva es borrar una red social de nuestro teléfono o de nuestro ordenador. Así limitamos el tiempo que pasamos en ellas y nos liberamos de la presión social de estar siempre conectados y al día de todo lo que pasa. No necesitamos verlas todas siempre. Podemos elegir una o dos que nos gusten más y dedicarles un tiempo limitado al día. 
  • Tomar 15 minutos para concentrarnos y ponernos a trabajar. Una vez que hemos preparado todo lo anterior, solo nos queda ponernos manos a la obra. Para ello, podemos tomar 15 minutos para concentrarnos y empezar a trabajar en lo que tenemos planeado. Estos 15 minutos pueden ser suficientes para entrar en el estado de flujo, es decir, ese estado mental en el que estamos totalmente absortos en lo que hacemos. 

Toma estos concejos, prueba algunos y avanza. 

No es lo mismo mostrar tus fortalezas y reconocer tus debilidades que proyectar una imagen falsa de ti mismo a través de los filtros exagerados de TikTok o Instagram. Eso sería engañarte a ti mismo y a los demás. De crear una realidad que no corresponde a la verdad y que, al final, dañará tu reputación.