Oferta no es ahorro

Una oferta por un producto o servicio implica gasto.

Ahorro siempre implica acumular dinero, o en el peor de los casos, no gastar.

La oferta de un producto o servicio es un técnica para vender, no para ahorrar.

La oferta responde al interés de quien ofrece el producto o servicio y no para el comprador.

La oferta está relacionado con el interés del vendedor no con el comprador.

El ahorro es guardar recursos para el futuro. Es gastar en el futuro o multiplicar ese dinero para que cree más dinero.

Por lo tanto una oferta no puede implicar un ahorro, siempre es un gasto.

Tenga en cuenta esta simple consideración al momento de sucumbir a una tentadora oferta.

Los motivos ocultos que nos hacen gastar más de la cuenta

 

La configuración mental de las personas, por ejemplo, es excelente para pronosticar los ingresos, pero terrible a la hora de imaginar los gastos futuros, lo que nos lleva a hacer presupuestos irrealistas. La forma en que pensamos acerca de nuestros recursos emocionales también importa. Si las personas consideran que la fuerza de voluntad es limitada, sienten que necesitan recompensarse con cosas como compras por impulso cada vez que cumplen un objetivo. En ocasiones, la gente asigna en forma inconsciente un valor tan alto a parecer responsable que terminan tomando decisiones que les cuestan caro, como hacer grandes compras con tarjetas de crédito, en lugar de recurrir a los ahorros.

Origen: Los motivos ocultos que nos hacen gastar más de la cuenta – WSJ

El 78 por ciento de las familias más pobres está endeudada.

Las mujeres ahorran más, pero ocupan más las tarjetas de crédito.

O sea, al final quedan igual. Sin un peso.