La vida al interior de una salitrera

Los empleados salitreros
IQUIQUENOS-DESCANSO

El segundo estrato social de la pampa lo constituían los empleados o administrativos y sus familias. Ellos vivían en el rancho de los empleados que quedaba en el centro del campamento. De esta manera dividían la oficina entre los sectores más pobres con los más pudientes. El rancho de los empleados disponía servicios básicos con arranques domiciliarios de agua. Había mayor cantidad de espacio y existían mejores lugares para la entretención. Todas estas comodidades hacían más llevadera la vida en la pampa.

El Barrio Americano 
 Más allá se emplazaba del rancho de los empleados se encontraba el Barrio Americano. Consistía en extensos jardines con casas de estilo georgiano que eran construidas para los jefes extranjeros y sus familias. Dependiendo de la oficina, disponían de canchas de tenis, fútbol e incluso piscinas. A este sector era impedido el paso de los obreros. Este rígido sistema clasista se disolvió paulatinamente, mejorando así la convivencia entre todos los habitantes de la oficina. Entre la década del 50 y 60 la vida en la pampa fue más agradable y placentera, a pesar que era común presenciar la muerte y el cierre de las salitreras más pequeñas.

La vida en la pampa

La vida en una oficina salitrera fue relativamente similar en todos los cantones del norte de Chile, durante el siglo XX. Los niveles sociales estaban muy marcados entre los trabajadores, empleados o administrativos y los jefes o personal de procedencia extranjera. HOMBRES-TRABAJANDOLos trabajadores vivían en habitaciones de madera o de calamina, sin agua potable o servicios higiénicos al interior de sus casas. El agua se sacaba de los pilones que existían en las calles cada cien metros aproximadamente. En tanto que el baño era literalmente cualquier sitio alejado del campamento. Después de la década del cuarenta la administración de las salitreras dispuso de servicios higiénicos para la clase obrera. Estos consistían en diez casetas que compartían un mismo pozo séptico. Hombres y mujeres estaban divididos por una muralla. En este mismo sector se encontraban los buques o habitaciones para solteros en donde el hacinamiento y la insalubridad eran factores comunes. Los muebles eran fabricados por los mismos obreros. El ejemplo más patente lo constituyeron las camas «patas de oso» que no eran otra cosa que cuatro tarros parafineros llenos de barro que soportaban una calamina que hacía de somier. Según el escritor pampino Juan Rubén Castro, presidente de la Corporación Hijos del Salitre, la dieta de los trabajadores era poco variada. En algunos casos, dependiendo de los recursos existentes, el desayuno consistía en carne, huevos y cebolla frita o harina tostada con sal. Un almuerzo promedio era cazuela de vacuno y porotos. De postre, huesillos con mote o limonada. Las «onces» o el «lonche» consistía en hallullas con mantequilla y té. En la noche se servían una sopa acompañada de fideos o carne estofada.

Evolución de las salitreras

El historiador Oscar Bermúdez en su libro «Pequeña historia del salitre» establece un análisis sobre el desarrollo de la industria desde una perspectiva técnica. Tres etapas se pueden distinguir en la vida de esta industria en la zona de Tarapacá.

El fogón

Esta fase comienza a fines del siglo XVIII y se prolonga durante la primera mitad del siglo XIX. Los primeros salitreros utilizaron fogones para el procesamiento del salitre. El sistema de paradas evolucionó desde esta forma rudimentaria de trabajo.
Durante este tiempo la producción osciló entre las 20 y 30 mil quintales anuales. Destacó la falta de capitales de para invertir.
El transporte del producto se hizo hasta los puertos a través de «caminos de herradura» , es decir, gracias a carretas empujadas por caballos o mulas.
La población trabajadora era mestiza. Principalmente peruanos con una pequeña participación chilena y boliviana.
Las condiciones económicas y sociales eran deficientes. Había escasez de medios para subsistir en la pampa. El abastecimiento de productos agrícolas para las salitreras se realizo especialmente en la zona de las quebradas. Durante este periodo hubo bajos niveles demográficos en toda la provincia.

Vapor de agua
Esta fase se prolongó durante la segunda mitad del siglo XIX. Resaltó la construcción de ferrocarriles para el transporte salitrero. También estuvo la influencia del comercio bancario chileno y peruano después de la Guerra del Pacífico.
Surgió el capitalismo salitrero y la ampliación de los mercados de consumo. También en esta etapa estuvo la formación de las luchas sociales del obrero salitrero.
Hubo aumento de los índices demográficos en Tarapacá y Antofagasta y el desarrollo de los puertos y aumento del comercio en las ciudades.

Temperatura moderada
En esta etapa, que comenzó con el siglo XX, la industria salitrera fue basada en la elaboración del caliche a temperaturas moderadas y en la mecanización de las faenas.
Esto incluyó el mejoramiento de las condiciones sociales del obrero y modernización de las formas de vida en la pampa.
También destacó la disminución de la población trabajadora y la detención del desarrollo demográfico y comercial en Tarapacá. Paulatinamente la industria fue desapareciendo a medida que la demanda del producto disminuyó.

Evolución de las salitreras

El historiador Oscar Bermúdez en su libro «Pequeña historia del salitre» establece un análisis sobre el desarrollo de la industria desde una perspectiva técnica. Tres etapas se pueden distinguir en la vida de esta industria en la zona de Tarapacá.

El fogón

Esta fase comienza a fines del siglo XVIII y se prolonga durante la primera mitad del siglo XIX. Los primeros salitreros utilizaron fogones para el procesamiento del salitre. El sistema de paradas evolucionó desde esta forma rudimentaria de trabajo.
Durante este tiempo la producción osciló entre las 20 y 30 mil quintales anuales. Destacó la falta de capitales de para invertir.
El transporte del producto se hizo hasta los puertos a través de «caminos de herradura» , es decir, gracias a carretas empujadas por caballos o mulas.
La población trabajadora era mestiza. Principalmente peruanos con una pequeña participación chilena y boliviana.
Las condiciones económicas y sociales eran deficientes. Había escasez de medios para subsistir en la pampa. El abastecimiento de productos agrícolas para las salitreras se realizo especialmente en la zona de las quebradas. Durante este periodo hubo bajos niveles demográficos en toda la provincia.

Vapor de agua
Esta fase se prolongó durante la segunda mitad del siglo XIX. Resaltó la construcción de ferrocarriles para el transporte salitrero. También estuvo la influencia del comercio bancario chileno y peruano después de la Guerra del Pacífico.
Surgió el capitalismo salitrero y la ampliación de los mercados de consumo. También en esta etapa estuvo la formación de las luchas sociales del obrero salitrero.
Hubo aumento de los índices demográficos en Tarapacá y Antofagasta y el desarrollo de los puertos y aumento del comercio en las ciudades.

Temperatura moderada
En esta etapa, que comenzó con el siglo XX, la industria salitrera fue basada en la elaboración del caliche a temperaturas moderadas y en la mecanización de las faenas.
Esto incluyó el mejoramiento de las condiciones sociales del obrero y modernización de las formas de vida en la pampa.
También destacó la disminución de la población trabajadora y la detención del desarrollo demográfico y comercial en Tarapacá. Paulatinamente la industria fue desapareciendo a medida que la demanda del producto disminuyó.

El Sistema Shanks

El ingeniero químico James T. Humberstone fue uno de los industriales del salitre que influyó fuertemente en la vida pampina y mejoró el método de procesamiento del mineral.
Humbersone, pasó a los libros de historia como Santiago Humberstone.
Este científico adoptó a las industrias del nitrato el sistema de elaboración denominado «shanks» que se empleaba en Inglaterra para la elaboración de soda.
El sistema consistía en la disolución del caliche en bateas de doble fondo calentadas a vapor con temperaturas más alta de lo que habitualmente utilizaban. El otro cambio sustancial fue el traslado de las «aguas madres» o «residuales» para el aprovechamiento de caliche con leyes de hasta el 13 por ciento. Esto, en definitiva,  evitó perder material que anteriormente quedaba depositado en los ripios.
La oficina San Antonio, en 1877; Agua Santa en 1878; y Tres Marías, en 1881, fueron las primeras en practicar esta metodología. En cada una de ellas, el propio Humberstone asistió a la instalación de los equipos.
Con tan sólo 25 años, este inglés logró la confianza de uno de los industriales salitreros más poderosos de Tarapacá y Atacama, John Thomas North, quien lo empleó como administrador de varias oficinas en 1892. Luego Humberstone fue nombrado administrador general de la Corporación de Salitres y Ferrocarril de Agua Santa. Durante 34 años trabajó como ejecutivo de esta salitrera. Introdujo el petróleo como fuente de energía, el generador diesel y filtros para maquinarias.
Al acogerse a retiro, la compañía de Salitres de Tarapacá y Antofagasta rebautizó a la antigua salitrera La Palma como Santiago Humberstone.
A la ceremonia de cambio de nombre no asistió el homenajeado. Su complicado estado de salud le impidió visitar a la remodelada oficina Santiago Humberstone.
Humberstone vivió sus últimos días en Iquique. Falleció en 1929 a la edad 89 años.