¡Explora la Magia del Universo Bajo los Cielos Despejados de Pica!

¡Descubre la magia del oasis de Pica! Con su reciente Certificación Starlight, Pica se consolida como un destino ideal para el astroturismo. Sus cielos despejados y estrellados ofrecen una experiencia única para los amantes de la astronomía. Ven y maravíllate con la belleza del universo en uno de los cielos más limpios y claros del mundo. ¡No te lo pierdas!

Cientos de personas acudieron a la plaza de Valle de Quisma para celebrar con música, charlas astronómicas, telescopios y un planetario móvil, la obtención de la Certificación Starlight por segunda ocasión que acredita a la comuna como una zona ideal para el desarrollo del astroturismo.

Fue así como la comunidad pudo disfrutar de una noche de alegría y dedicada a mirar y saber más acerca de nuestros cielos y sus estrellas.

La certificación es entregada por la Fundación Starlight creada el 2008 por el Instituto de Astrofísica de Canarias, que conjuntamente a otras entidades certifican la calidad de los cielos y propician la observación y conservación de zonas como parte del patrimonio natural, cultural y científico de la humanidad.

PLAZA DEL VALLE DE QUISMA

Paralelamente, el alcalde Iván Infante Chacón, celebró en una emotiva ceremonia la inauguración del mejoramiento integral de la Plaza del Valle de Quisma. Esta significativa obra, con un costo superior a los 74 millones de pesos, fue financiada con fondos PMU-Subdere y representa un claro compromiso con el bienestar y desarrollo de la comunidad.

La renovada plaza ahora cuenta con sombreaderos, nuevos juegos infantiles, máquinas de ejercicios, ornamentación y muchas otras mejoras que no solo embellecen el espacio, sino que también proporcionan un lugar seguro y acogedor para que las familias no sólo de Quisma, si no visitantes y vecinos, se reúnan y disfruten.

El alcalde Iván Infante Chacón, siempre enfocado en el progreso de Pica, expresó su satisfacción al ver concretada esta obra, subrayando que el principal objetivo es siempre beneficiar a la comunidad. Este mejoramiento no solo mejora la calidad de vida de los residentes, sino que también fortalece el sentido de pertenencia y unión entre los vecinos. A su vez destacó la obtención por segunda vez por la Certificación Starlight, subrayando que Pica fue la primera pequeña localidad de América Latina en obtener la certificación Starlight.

Pica Starlight: Por segundo año consecutivo, el Valle de Quisma celebró el evento “Pica Starlight” con música, charlas astronómicas, telescopios y un planetario móvil1. La comuna recibió nuevamente la Certificación Starlight, destacándose como una zona ideal para el astroturismo.

Ventajas de visitar Pica:

  • Cielos despejados y estrellados: La calidad del cielo nocturno en Pica es inigualable, ofreciendo vistas espectaculares del firmamento.
  • Experiencias astronómicas: Disfruta de eventos como «Pica Starlight», donde puedes aprender sobre astronomía con expertos, utilizar telescopios de alta gama y asistir a charlas y talleres.
  • Patrimonio natural y cultural: Pica no solo te ofrece una experiencia astronómica, sino también un entorno natural y cultural rico, con actividades complementarias para toda la familia.
  • Desarrollo comunitario: La mejora de infraestructuras, como la renovada Plaza del Valle de Quisma, demuestra el compromiso de Pica con el bienestar y el turismo sostenible.

Descubre Pica: Un Oasis en el Desierto de Atacama

Un Destino Turístico Único en Chile

Pica, una encantadora comuna ubicada en la Región de Tarapacá en el norte de Chile, es un destino turístico que sorprende y maravilla a quienes lo visitan. Situada en medio del vasto y árido Desierto de Atacama, Pica es un verdadero oasis que ofrece frescura, verdor y una hospitalidad inigualable.

Historia y Cultura

Pica tiene una rica historia que se remonta a tiempos precolombinos. Las primeras civilizaciones que habitaron la zona aprovecharon los recursos hídricos y la fertilidad del suelo para desarrollarse. Los vestigios arqueológicos encontrados en la comuna son testigos del paso de culturas como la de los atacameños y los incas, quienes dejaron su huella en la región.

Atractivos Naturales

Uno de los principales atractivos de Pica es su entorno natural. La comuna es conocida por sus termas naturales, siendo las más famosas las Termas de Cocha Resbaladero y Cocha Cavata. Estas piscinas naturales, alimentadas por aguas subterráneas, ofrecen a los visitantes una experiencia de relajación en un entorno espectacular.

Además, Pica es famosa por sus limones, conocidos como «limones de Pica». Estos cítricos, de sabor único y aroma inigualable, son una delicia que no se puede dejar de probar. Los visitantes pueden disfrutar de paseos por los huertos de limoneros y degustar productos locales elaborados con este fruto.

Patrimonio Arquitectónico

El patrimonio arquitectónico de Pica también es digno de admirar. La Iglesia de San Andrés, construida en el siglo 18, es un ejemplo de la arquitectura religiosa colonial que se puede encontrar en la comuna. Su estructura de adobe y madera, junto con su campanario, representan una parte importante de la historia y la identidad de Pica.

Festividades y Tradiciones

Pica es una comuna vibrante que celebra varias festividades a lo largo del año. La Fiesta de San Andrés, patrón de la comuna, se celebra con gran fervor en noviembre, congregando a locales y visitantes en una serie de actos religiosos, procesiones y actividades culturales.

Otra celebración importante es la Fiesta de la Candelaria, que tiene lugar en febrero. Durante esta festividad, los habitantes de Pica rinden homenaje a la Virgen de la Candelaria con bailes, música y coloridos trajes típicos, mostrando el sincretismo cultural que caracteriza a la región.

Turismo Aventura

Para los amantes del turismo aventura, Pica ofrece diversas actividades al aire libre. Desde excursiones por el desierto hasta caminatas por las montañas circundantes, los visitantes pueden disfrutar de paisajes impresionantes y descubrir la flora y fauna única de la región. Las rutas de senderismo y las visitas guiadas son una excelente manera de conocer la belleza natural de Pica y su entorno.

Gastronomía

La gastronomía de Pica es otro de sus grandes atractivos. Los platos locales, elaborados con productos frescos y típicos de la región, ofrecen una explosión de sabores que deleitan el paladar. Entre las especialidades se encuentran las empanadas de queso, los picarones y, por supuesto, los jugos y postres elaborados con los famosos limones de Pica.

Conclusión

Pica es un destino turístico que no deja indiferente a nadie. Su combinación de historia, cultura, naturaleza y tradiciones hacen de esta comuna un lugar único en el norte de Chile. Ya sea para relajarse en sus termas, explorar su patrimonio o disfrutar de su deliciosa gastronomía, Pica ofrece a los visitantes una experiencia inolvidable en el corazón del desierto de Atacama.

La singular tradición de los carros alegóricos navideños en Iquique

Una tradición de décadas, en diciembre de 2020, quedó prohibida por motivos de la pandemia de COVID 19. Esta suspensión temporal no rompe una costumbre que se remonta hace 70 años y que forma parte de la idiosincrasia de las personas que viven en Iquique.

El domingo 6 de diciembre una singular protesta se registró en las calles de Iquique en reacción a la resolución del Ministerio de Salud de prohibir por decreto el movimiento de carros alegóricos navideños.

Al día siguiente, una segunda caravana de vehículos recorrió Iquique en protesta por la resolución del Ministerio de Salud.

La autoridad ha mantenido esta resolución. La  medida fue establecida en la resolución N°23.393, que además solicita al Jefe de la Defensa Nacional de la Región Tarapacá (JEDENA) la fiscalización y cumplimiento de la misma a través de personal de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad.

¿Cuándo nació la tradición de los carros navideños en Iquique?

Los carros navideños en Iquique y Alto Hospicio son una tradición que se remonta a los años cincuenta.

Los trabajadores de correos preparaban camiones con adornos, acompañados del Viejo Pascuero, y bandas de músicos, para distribuir regalos de Navidad en las viviendas de sus empleados.

Tuvieron su auge junto al crecimiento la industria pesquera.

Hoy la tradición sigue y es costumbre que las personas se reúnan para armar su carro navideño y distribuir los regalos días antes de Navidad. 

Por lo general, actualmente, la agrupación está asociada al lugar del trabajo. Es decir, trabajadores de una misma empresa se reúnen, juntan fondos, piden apoyo a su empleador y arman su carro alegórico. Ellos mismos se disfrazan en comparsa para acompañar al viejo pascuero que recorrerá a los domicilios de los trabajadores para repartir los regalos antes de Navidad.

Así los niños y niñas reciben la visita del viejo pascuero quien le entrega los regalos en forma personal.

Las comparar y los carros recorren la ciudad, entre el trayecto entre casa y casa, el correo pasa por las calles y el viejo pascuero lanza dulces a los niños y los transeúntes que están cerca.

Toda una celebración en que la ciudad participa en gran parte.

Los carros se arman por empresas o por oficinas pública, sindicatos, clubes sociales o deportivo. O sea, todas las organizaciones pueden tener su carro navideño si se ponen a trabajar en ello.

A juicio del sociólogo de la Universidad Arturo Prat, Bernardo Guerrero, “es una mezcla entre carnaval y fiesta de la primavera, que impregna a los habitantes de un ánimo festivo y que se ha replicado hasta en los migrantes. Poca gente en Chile conoce esta tradición. Colegios, reparticiones públicas, comercio y hasta políticos arman sus carros y salen a saludar a la gente distribuyendo dulces”.

Esta es una tradición iquiqueña que se realiza hace décadas y que cada año adquiere más fuerza, donde además del tradicional regalo que se les entrega a los niños, la visita viene acompañada de personajes animados y con bandas musicales, dejando una huella imborrable en la memoria de los cientos de pequeños que ven cómo el ‘viejito pascuero’ se hace presente en sus hogares de una particular forma.

Más información en este archivo de SWAY.

Zofri: Pilar Económico y Geopolítico de Iquique

Antecedentes históricos de la economía de Iquique

A principios del siglo XX, Iquique era un pequeño puerto que experimentó un crecimiento gradual gracias a la industria salitrera. Durante el primer cuarto del siglo, la ciudad vivió un auge significativo, tanto en términos económicos como culturales y sociales, impulsado por la extracción y exportación de salitre. La economía de Iquique fluctuaba con los altibajos del mercado internacional de este mineral, experimentando ciclos de crecimiento, estancamiento y retroceso.

Con la declinación de la industria salitrera, Iquique buscó nuevas vías de desarrollo, encontrando en la pesca industrial un segundo impulso económico. La ciudad creció nuevamente, especialmente en servicios asociados a esta industria. Sin embargo, hacia la mitad del siglo XX, la pesca comenzó a mostrar signos de agotamiento, lo que llevó a las autoridades nacionales a buscar un nuevo pilar económico para la región.

Decisión geopolítica

Las autoridades reconocieron que la economía global estaba sujeta a fluctuaciones debido a enfermedades, guerras y avances tecnológicos. En este contexto, Iquique necesitaba una industria que garantizara un desarrollo sostenible para las próximas décadas. Además, la ciudad tenía un valor estratégico y geopolítico crucial: asegurar la presencia y el poblamiento en el norte de Chile. Junto con Arica, Iquique debía ser un bastión económico en la frontera.

La creación de Zofri y sus razones

Contrario a lo que muchos creen, la idea de la Zona Franca de Iquique (Zofri) no nació con el General Pinochet. La concepción de Zofri se remonta al gobierno de Eduardo Frei, quien en 1969 firmó un decreto que dio el primer impulso a esta iniciativa. En 1973, bajo el gobierno de Salvador Allende, se crearon la Sociedad Administradora y Operadora de Zonas Francas y la Junta de Vigilancia de Zona Franca, entidades cruciales para el desarrollo de Zofri. Finalmente, en 1975, Zofri comenzó sus operaciones.

La historia de Zofri ha sido tumultuosa en ocasiones, pero siempre ha estado ligada al crecimiento y desarrollo de Iquique. Zofri no solo es una herramienta económica sino también geopolítica, asegurando el desarrollo social y económico de la ciudad, y fortaleciendo la soberanía nacional en el extremo norte de Chile. En esencia, Zofri es una marca de identidad tanto para Iquique como para el país, simbolizando soberanía en una región fronteriza.

6 lugares de la Región de Tarapacá que no te puedes perder

Iquique es más que playa, sol y desierto. La región de Tarapacá alberga lagunas milenarias en el altiplano, huellas de dinosaurios y tradiciones culinarias.

Más allá de playa Cavancha, la zona franca y la salitrera Santiago Humberstone, Iquique ofrece varios destinos que son desconocidos para la mayoría de los chilenos.

Playas solitarias de suaves arenas, lagunas milenarias en el altiplano y valles poco visitados repletos de huellas de dinosaurios son parte de los secretos por descubrir en la Región de Tarapacá.

La playa de Ike Ike

Ike Ike es una playa que se ubica a 109 kilómetros al sur de Iquique. Por años fue conocida como playa peruana y ahora fue rebautizada como Ike Ike, el nombre original que tenía Iquique en tiempos precolombinos. Con siete kilómetros de extensión, este amplio sector se caracteriza por sus arenas blancas, miradores naturales y una topografía casi totalmente plana. Sin embargo, lo más importante es la tranquilidad de sus aguas y la casi nula afluencia de público durante todo el año. Ike Ike es un remanso de tranquilidad que permite la práctica de deportes náuticos y pesca. Es una playa virgen. No existe ningún tipo de servicios. Sin embargo, es un destino perfecto para conocer durante este verano.

A Ike Ike se llega por una carretera pavimentada que une las ciudades de Iquique y Tocopilla.

LA PLAYA DE PISAGUA

De una extensión más pequeña, pero con las mismas cualidades de arenas blancas, suave oleaje y tranquilidad, la playa blanca que se ubica a pocos kilómetros al norte de Pisagua, es un destino poco conocido incluso para los mismos nortinos.

Caminando también se llega a una zona de acantilados donde encontrará antiguos cañones que datan de la Guerra del Pacífico. Pisagua fue escenario del primer desembarco anfibio de la historia. Con este movimiento bélico, Chile inició su avance a la región de Tarapacá en 1879.

Pisagua está marcado por su esplendor como puerto salitrero durante el siglo XIX y también por oscuras historias ligadas al campo de prisioneros que fue utilizado por varios gobiernos durante el siglo XX. Ahora Pisagua resurge como destino turístico.

Cuesta imaginar que a fines del siglo XIX en Pisagua, donde hoy viven más de 400 personas, habitaban más de 3 mil lugareños. Pisagua tuvo sus días de gloria hace más de un siglo cuando en el Teatro Municipal participaron destacados artistas traídos desde Europa, donde el Hospital fue uno de los más modernos de la zona norte y que las mujeres llevaban los mejores trajes de la época. Ahora es posible ver estos edificios históricos que existen en la calle principal de Pisagua. Lo más llamativo es que Pisagua está aprisionada entre el cerro y la costa.

A lo anterior se debe agregar la playa paradisiaca que posee y la tranquilidad que hoy se respira en ese sector. La ruta a Pisagua está pavimentada en su totalidad y está a tres horas y media de camino desde Iquique.

EL DESCANSO DE MATILLA

El Oasis de Matilla es un remanso de tranquilidad durante todo el año. Ubicado a 109 kilómetros al sureste de Iquique y a hora y media de camino, el principal atractivo son sus tradicionales alfajores. Dos fábricas producen este tradicional dulce a base de miel de mango y coco rallado.

El principal hito de Matilla es su iglesia consagrada a San Antonio de Padua. Cada año, el 13 de junio, los matillanos que viven en el oasis y también quienes residen en distintos puntos de Chile regresan a la tierra que los vio nacer y participan en una gran celebración religiosa y social. La iglesia de Mailla data de 1590. De esta primera construcción a penas sobreviven los cimientos que fueron descubiertos hace un año cuando el templo estaba siendo reconstruido luego que literalmente se viniera abajo en el terremoto de 2005.

Actualmente la iglesia recuperó su forma original y es destino obligado para quienes quieran conocer el estilo de vida en un oasis en medio de la pampa del Tamarugal.

SALAR DEL HUASCO

El altiplano de la Región de Tarapacá alberga sitios de gran belleza natural. Uno de los más renombrados en el Salar del Huasco, ubicado a 3.800 metros de altura y a 174 kilómetros al este de Iquique. Este lugar alberga una bella laguna que es el remanente de un lago del pasado geológico. Su agua tiene una alta concentración de sal y se acumuló por lluvias y acuíferos alimentados por las altas montañas.

El salar tiene una superficie de 51 kilómetros cuadrados y posee un gran ecosistema que alberga varias especies como el halcón peregrino y el flamenco chileno. También existe flora como helechos y la llareta. Es posible que los visitantes tengan la posibilidad de divisar vicuñas, llamas y zorros que viven en este sector.

Actualmente el salar es destino obligado para quienes recorren toda la zona de los oasis de Pica y Matilla, especialmente después que fue declarado santuario de la naturaleza a principios de 2005.

SALAR DE LLAMARA

Otro salar poco difundido en los circuitos turísticos y con una belleza extrema es la laguna de Llamara, ubicada a 104 kilómetros al sureste de Iquique y a sólo 740 metros sobre el nivel del mar. Es de fácil de acceso y está a medio camino entre la ex oficina salitrera Victoria y el control aduanero de Quillagua que limita entre las regiones de Tarapacá y Antofagasta. Las aguas de la laguna son de un intenso color azul y la formación tiene una extensión de más de 70 metros de ancho y un metro de profundidad.

El salar de Llamara se caracteriza por la formación de estromatolito o «alfombras de piedra». Estas formaciones generan un paisaje irrepetible que mezcla la belleza geológica y la existencia de un bosque de Tamarugos.

CHACARILLAS

Tanto Matilla como el salar de Huasco están emplazados en la comuna de Pica. Un tercer punto de atracción mundial de esa comuna es la quebrada de Chacarilla, valle donde fueron descubiertas huellas de dinosaurios que están impresas en las laderas de los cerros.

Este lugar es considerado santuario de la naturaleza desde 2004. Hasta el momento se han encontrado huellas fosilisadas de siete especies diferentes. Las más conocidas son las de tiranosaurio rex y estegosaurio.

A primera vista las pisadas en la Quebrada de Chacarilla distan mucho de la ubicación que tuvieron hace cien millones de años, cuando un río atravesada una selva que poseía una variada flora y fauna. Las pisadas quedaron impresas en barro y con la erosión y los movimientos telúricos esas pisadas permanecieron cubiertas por millones de años hasta que salieron a la luz nuevamente en las laderas que forma la quebrada.

El lugar es de difícil acceso. Está a solo 60 kilómetros al sureste del oasis de Pica, pero el viaje demora cerca de tres horas y media.Sólo llegan vehículos 4×4 que son conducidos por personas que conocen el terreno. El trayecto más lento y largo corresponde cuando el vehículo ingresa a la quebrada y avanza directamente por el lecho del extinto río. Se recomienda que el viaje comience el amanece, para evitar las altas temperaturas del mediodía. Eso sí, la mejor hora para ver las huellas fosilizadas entre las 14 y 15 horas cuando el sol proyecta la sombra suficiente para hacer resaltar las impresiones de las pisadas.

Ver estas huellas de dinosaurios vale la pena el extenso viaje por una zona accidentada. Visitar el valle de los dinosaurios es una verdadera «aventura jurásica», a pesar que las huellas datan del periodo cretácico, más cercano la era contemporánea.

CACTUS DE ANCOVINTO

El altiplano de la Primera Región oculta uno de los fenómenos más llamativos de sudamérica. Cerca de la zona fronteriza con Bolivia se encuentran un especie única: los cáctus gigantes de Ancovinto que crecen en las laderas de los cerros emplazados a 262 kilómetros al noroeste de Iquique.

Los cáctus gigantes de Ancovinto llegan a medir 10 metros de altura y en la zona donde están ubicados permiten divisar a lo lejos el salar de Coipasa.