La psicología del miedo en las finanzas: ideas clave de Imbatible

Terminé de leer Imbatible, de Tony Robbins, un libro breve sobre ahorro e inversión personal. Es una versión revisada y más corta de Dinero: domina el juego, pero eso no le quita valor. Al contrario: va directo a varias ideas que vale la pena tener presentes.

Más allá de las recomendaciones sobre dinero, ahorro e inversión, me quedo con ideas que cruzan todo el libro: cómo el miedo afecta nuestras decisiones, la importancia de mirar a largo plazo, la diversificación como forma de desarrollo personal, el peso de nuestros sesgos, la necesidad de arriesgar con inteligencia, el valor de avanzar siempre y la urgencia de pensar con más calma en un mundo lleno de ruido.

Cinco ideas de Imbatible sobre el miedo y el ruido mediático

  • Los medios financieros tienden a dramatizar la volatilidad para captar audiencia. Exagerar noticias, radicalizar opiniones o hablar con demasiada seguridad puede llamar la atención, pero también termina moldeando nuestras ideas para que encajen con lo que premian las redes sociales.
  • Muchas minicrisis se exageran para generar miedo y urgencia emocional. Lo urgente puede parecer importante, pero reaccionar rápido, sin pensar demasiado, no siempre significa tomar una buena decisión.
  • El dramatismo nubla el juicio y puede llevarnos a malas decisiones financieras. Actuar rápido y pensar poco casi nunca es una fórmula ganadora. Muchas veces, esas reacciones benefician a otros, no a nosotros.
  • El verdadero riesgo no es una corrección del mercado, sino reaccionar impulsivamente al miedo. El mercado puede recuperarse; una mala decisión tomada desde el miedo puede costar mucho más. Mirar a largo plazo ayuda a ver más allá del incendio del momento.

Cinco ideas sobre el miedo y las decisiones que tomamos después de leer “Imbatible”

  • “Saber no es poder si no sabemos gestionarlo”.
  • Cuando vemos noticias, conviene recordar que el dramatismo vende miedo, no claridad”.
  • Decidir en frío ayuda: las emociones pueden nublar el juicio financiero”.
  • “No todo lo urgente es realmente importante”.
  • “El ruido mediático no siempre es una señal”. La información importante suele estar más al fondo; lo superficial, en cambio, vuela como una pluma al viento. Ojo con eso.

La clave es entender esto: el miedo condiciona nuestras decisiones personales y financieras más de lo que creemos. Estos enlaces también conversan con esa idea:

Llora, que te hará bien: cómo la música triste es una válvula de escape

¿Por qué la música tiene canciones tristes? ¿Qué motivos llevan a los creadores a escribir canciones tristes? ¿Qué experiencias personales se describen en el capítulo del podcast canciones tristes? ¿Por qué escribir canciones tristes y escuchar estas canciones sirven como una válvula de escape?

Estas son algunas de las preguntas que se abordan en el capítulo del «Canciones Tristes» del podcast Microtráfico, donde diferentes cantantes comparten sus vivencias, opiniones y emociones con la música triste y cómo les ha servido para expresarse, desahogarse, movilizarse y acompañarse.

La música tiene canciones tristes porque la tristeza es una emoción humana universal, que forma parte de la vida y que tiene un valor estético, cultural y social. La tristeza puede ser provocada por diversas causas, como el amor, la pérdida, el abandono, la soledad, la depresión, el suicidio, la droga, la violencia, la política, la tecnología, etc. La música triste es una forma de reconocer, canalizar y transformar la tristeza en algo bello, profundo y crítico.

Los creadores escriben canciones tristes por diferentes motivos, como una terapia, una necesidad, una forma de expresión, una forma de pedir ayuda, una forma de acompañar, una forma de empoderarse, una forma de resistir, una forma de mostrar su vulnerabilidad, una forma de hacerse entender, una forma de liberarse, una forma de movilizar, etc. Las canciones tristes son el reflejo de sus experiencias personales, de sus sentimientos, de sus problemas, de sus sueños, de sus miedos, de sus esperanzas, de sus anhelos, etc.

En el capítulo del podcast canciones tristes, se describen varias experiencias personales de los cantantes, como el bullying, el abandono de su papá, el consumo de drogas, los pensamientos suicidas, la depresión severa, el trauma generalizado, la contención de su mamá depresiva, etc. Estas experiencias son dolorosas, difíciles y complejas, y la música triste les ha ayudado a superarlas o a sobrellevarlas de alguna manera.

Escribir canciones tristes y escuchar estas canciones sirven como una válvula de escape, porque permiten liberar la presión, el estrés, la angustia, la rabia, el dolor, etc. que se acumula en el interior. También sirven como una forma de identificación, de empatía, de consuelo, de apoyo, de compañía, de comprensión, de comunicación, de conexión, etc. con los demás que sienten lo mismo o que han pasado por lo mismo. La música triste es una forma de compartir y acompañarse, de tomarse la mano y seguir adelante.

Escuchar este capítulo en particular te ayuda a entender qué piensa y qué siente una parte de las nuevas generaciones, que se enfrentan a un mundo difícil, complejo y desafiante, y que buscan en la música una forma de sobrevivir, de resistir y de transformar la realidad. La música triste es una forma de arte, de terapia, de protesta, de compañía, de empoderamiento y de humanidad.

¿Cómo manejar las #emociones en una discusión?

Hace poco me enteré de un caso que me llamó la atención: Nicolás #Copano, un comunicador conocido en Chile, se disculpó por tratar a una mujer de “vieja de mierda” en vivo en su programa de #Twitch. Copano la criticó por anteponer su fe a un problema de Estado y la calificó de «psicópata». La discusión subió de tono y le gritó que se callara, que se fuera a la #mierda.
 
Al día siguiente, Copano reconoció que no fue el tono adecuado y que se dejó llevar por la emoción. Afirmó que respeta la diversidad de opiniones.
 
Este episodio es sobre cómo manejar las emociones en una discusión, especialmente en el ámbito laboral. En mi trabajo siempre estoy sujeto a la posibilidad de que una conversación suba de tono. Y por eso hay que aprender a controlar las emociones. Es difícil, pero se puede.
 
¿Qué podemos aprender de este caso?
 
– No dejarse llevar por la #ira o la frustración al debatir con alguien que tiene una opinión diferente a la nuestra.
– Respetar el derecho de los demás a expresarse y #escuchar sus argumentos con atención y apertura.
– Reconocer los propios errores y pedir #disculpas cuando se ofende o se falta el respeto a alguien.
– Buscar puntos de encuentro y #diálogo con las personas que tienen visiones distintas a las nuestras, sin descalificarlas o insultarlas.
 
Creo que estas son actitudes que nos ayudan a tener una mejor convivencia y a mejorar nuestra comunicación ante cualquier #crisis.

El que se enoja, pierde

El que se enoja, pierde. 🔴
Así es, el que se enoja, pierde. Y esto se aplica en varias instancias de nuestras vidas. 
En lo laboral, hace poco enfrenté un episodio donde varios esperaron que reaccionara molesto, enojado, con una respuesta aireada.
Pero no lo hice.  
Esperaron una respuesta, o un ataque más personal, pero no lo hice. 
Es mejor darse un tiempo para analizar y responder dentro de ciertos límites. Mirar estos episodios desde una perspectiva de largo plazo, es la mejor manera de enfrentar estos conflictos (dificultades o reuniones complicadas). 
No te enojes, si lo haces, sólo pierdes tu. #conflicto #reuniones #responder #control

Publicado originalmente en Linkedin.