Los criminales que estremecieron a Chile

A pesar de los años en que Julio Pérez Silva sembró el terror en Alto Hospicio, su caso no es único. En Chile existen varios sicópatas que mantuvieron en vilo a la comunidad y lograron burlar por varios meses a las autoridades policiales.
El caso más emblemático corresponde al Chacal de Nahueltoro. El 20 de agosto de 1960, Jorge del Carmen Valenzuela Torres, se acercó hasta su conviviente de 38 años de edad, Rosa Rivas, en busca de la pensión de viudez que la mujer debía retirar cada mes en San Carlos, Séptima Región. Pero en esa ocasión su pareja no tenía el dinero y por ello reaccionó en forma violenta. Tomó la guadaña con la que trabajaba en el campo, le dio muerte en el lugar. Luego, hizo lo mismo con los cinco hijos de la mujer, entre ellos, un bebé.
Horas más tarde, Quelo Dinamarca, dueño del Fundo Chacayal, encontró los cuerpos. De Valenzuela, nada se supo hasta un mes después, cuando la policía lo encontró en el campo.
El «Chacal de Nahueltoro» fue fusilado el 30 de abril de 1963 en la cárcel de Chillán.

DUBOIS

Además de este caso que causó interés nacional, la prensa posee antecedentes que se remontan a principios del siglo XX. Uno de ellos es Emil Dubois, quien fue apodado «el genio» o «el artista» debido a su mirada atemorizante, su gran amabilidad y su capacidad para manipular personas y situaciones. Este francés de buenos modales se instaló en Valparaíso, donde llevó a cabo una vida tranquila mientras cometió diez crímenes.
Dubois utilizó su aspecto de caballero para ingresar a los inmuebles de sus víctimas y matarlas a sangre fría. Dubois se transformó en el primer condenado a muerte por el sistema judicial chileno.

VIÑA Y MAIPU

Sin embargo, uno de los más aterradores fueron los sicópatas de Viña del Mar, el carabinero Jorge José Sagredo Pizarro y Carlos Alberto Topp Collins, quienes cometieron diez asesinatos y cuatro violaciones.
Sus ataques en la Quinta Región durante agosto de 1980 y noviembre de 1981 sembraron el pánico entre la población. Tras un largo proceso, los dos inculpados fueron fusilados la madrugada del 29 de enero de 1985.
Un episodio más reciente ocurrió entre diciembre de 1994 y octubre de 1995. Durante ese lapso el pánico se apoderó de los habitantes de la zona poniente de Santiago. Una pareja de individuos, que se movilizaba en un automóvil secuestraba a jóvenes mujeres para luego violarlas en forma reiterada. Los plagios de las muchachas duraba varios días y posteriormente eran abandonadas en la vía pública.
El caso, que generó alarma pública, fue bautizado como el de «los violadores de Maipú». Las víctimas fueron 10 y se estableció que los ultrajes eran filmados con el objeto de ser comercializados en el extranjero como cintas pornográficas. Sin embargo, los videos nunca aparecieron.
En octubre de 1995, la pareja conformada por el ex presidiario David Calisto Núñez y Alicia Quijada, ambos de 34 años, fue hallada muerta en un inmueble de la comuna de Lo Prado.
En tanto que el caso del chacal de Alcohuaz involucró a Juan Domingo Salvo, quien asesinó a una mujer y sus tres hijos al interior del Valle del Elqui.
El asesino se dedicaba a la agricultura y leía poesía. El 25 de noviembre de 1990, fue a visitar a su vecina para pedirle que retirara una denuncia en su contra por intento de violación de su hija de tan sólo ocho años.
Cuando la discusión se tornó acalorada, Salvo simplemente cogió un hacha y asesinó a la mujer y sus tres hijos. Ya en la cárcel se determinó que el sujeto en 1975 había sido condenado a diez años de cárcel por matar a su padre y a su hermana.
El examen del Servicio Médico Legal reveló que Salvo tenía «una personalidad sicopática, antecedentes de anomalías en la esfera sexual y de consumo excesivo de alcohol».
En 1993 fue condenado a muerte, pero la muerte le fue conmutada a presidio perpetuo.

EL TILA

Roberto José Martínez Vásquez, de 26 años de edad, más conocido como «El Tila», fue sindicado en julio de 2002 como el «sicópata de La Dehesa». Durante los 33 días que duró su reino de terror en el barrio alto de Santiago, cometió cuatro ataques que involucraron a 4 mujeres, dos varones y un niño. «El Tila», atacaba de día, violaba a las mujeres, golpeaba a los hombres y permanecía varias horas dentro de los hogares. Durante la noche regresaba a la cárcel de Puente Alto donde cumplía reclusión nocturna por el homicidio e incineración del cadáver de una joven drogadicta. Las pruebas de sangre y su ADN delataron su identidad.
Otro caso es el de Jaime Carter, más conocido como el «pelao», quien a los 22 años recibió el apelativo del «violador de La Dehesa». En 1989, fue arrestado por su responsabilidad en el ultraje de 11 empleadas domésticas. Según los antecedentes policiales, el sujeto nunca actuó con extrema crueldad: entraba a
la casa de sus víctimas, las maniataba con corbatas y las violaba varias veces.
Durante su permanencia en los inmuebles, Carter tomaba licor y fumaba hasta una cajetilla de cigarrillos. La justicia lo condenó a cadena perpetua.

Asesinos en EE.UU.

Los mayores casos de asesinatos en serie o personas con rasgos sicopáticos se encuentran en la historia reciente de Estados Unidos.

Entre ellos se encuentran a Donadl Henry Gaskins, quien fue ejecutado en 1991 por asesinar a 100 personas.

En tanto que Henry Lee Lucas fue sentenciado a muerte por el asesinato de una persona no identificada que hacía «autoestop» en una carretera. En 1980 Lucas admitió haber matado a cientos de personas, pero se retractó después y su sentencia de muerte fue permutada por cadena perpetua.

John Gacy fue arrestado en 1978 por matar a 33 jóvenes y hombres adultos. Enterró sus cadáveres en el jardín posterior de su casa. Fue ejecutado en mayo de 1994.

Alberto Desalvo, el «Estrangulador de Boston» mató a 13 mujeres entres 1962 y 1963, pero fue sentenciado a cadena perpetua por robo armado, asalto y delitos sexuales hacia 4 mujeres. Cuando era joven, atrapaba gatos y perros en jaulas y se divertía lanzándoles flechas a través de las rejas.

Eric Harris y Dylan Klebold, en Littleton, estado de Colorado, de 18, y 17 años respectivamente llevaron pistolas a su liceo y asesinaron a 12 estudiantes y un profesor antes de suicidarse.

Sin embargo el caso emblemático corresponde al asesino en serie Charles Manson Milles, quien mató a cinco personas, entre ellas a Sharon Tate, quien era esposa del director de cine Roman Polansky.

Su figura está ligada a la creación de una secta llamada la «familia» y a ideas satánicas que llevaron supuestamente a cometer los asesinatos.

LATINO

A nivel latinoamericano destaca Pedro Alonso Pérez de Colombian quien fue apodado el «Monstruo de los Andes,» sospechoso de haber asesinado al menos a 300 personas en Colombia, Ecuador y Perú. En 1980 fue convicto por 57 cargos.

En tanto que Luis Alfero Gavarito, también colombiano, confesó en 1999 haber asesiado a 140 personas.

En México existe el caso de las hermanas Delfina y María de Jesús Gonzáles eran dueñas de un prostíbulo. Ambas fueron sentenciadas a 40 años de prisión en 1964 por haber matado a 80 mujeres y al menos a 11 hombres.

Piden aplazar nueva resolución

Preocupación existe entre los empresarios de Zona Franca ante la inminente puesta en marcha el 1 de marzo de una nueva resolución aduanera que obligará a los usuarios del sistema a pagar un seguro especial para ciertos productos de consumo.

Ayer los representantes de los usuarios solicitaron aplazar la puesta en marcha de la resolución, debido a que técnicamente no es posible aplicarla. Esto se debe a que actualmente ninguna empresa aseguradora está ofreciendo los servicios para este tipo de operación.

La respuesta sobre el aplazamiento de la fecha está en manos del director de Aduanas.

Además existen otros aspectos de la resolución que complican a los usuarios y que generaría una disminución del movimiento de carga y, a su vez, desempleo en el sector.

Ayer la directiva de la Asociación de Usuarios, representantes de gobierno y directivos de Aduana se reunieron para analizar el tema.

DIRIGENTE

El presidente de la Asociación de Usuarios, Giorgio Macchiavello, dio a conocer a las autoridades aduaneras sus reparos ante la medida y resaltó los problemas que tendrá cuando se ponga en marcha. También se comprometió a formalizar en un documento los puntos que a su juicio existen sobre las dificultades técnicas.

Además entregarían algunas alternativas de solución que permitan cumplir con los objetivos de aduanas y facilitar el trabajo de los usuarios.

Machiavello destacó la gran disposición al diálogo que tuvieron los personero de gobierno y Aduanas para escuchar los requerimientos del gremio.

Sobre este mismo tema, el seremi de Economía, Víctor León, indicó que la medida de Aduana tiene como objetivo controlar el movimiento de estas mercaderías y llevar un mejor control tributario.

Se espera reunir nuevamente esta mesa de trabajo durante la próxima semana o antes si Aduanas acoge la petición de aplazamiento de la medida.

RESOLUCIÓN

La Resolución N° 2609 establece la obligación de garantizar las reexpediciones que amparen mercancías sujetas a impuestos especiales.

Toda mercancía que salga de Zona Franca, amparada por una solicitud de reexpedición y que se encuentre sujeta a tributación deberá ser garantizada mediante póliza de seguros o boletas bancarias contratadas

por el usuario y quedando a disposición de Aduana. Los productos involucrados corresponde a licores cigarrillos y productos de lujo.

Según los cálculos, los usuarios de Zofri deberán disponer de más de 15 millones de dólares cuando entre en vigencia la nueva disposición de la Dirección de Aduanas.

Historia de catorce vidas truncadas

La mañana del viernes 30 de junio de 2000 Viviana Garay Moena se despidió de su padre con un beso en la mejilla y salió corriendo en dirección al liceo. Ese día la joven de 16 años se había quedado dormida y estaba a punto de llegar atrasada a clases. Nada fuera de la común ocurrió esa mañana. Ninguna frase o gesto que indicara su desaparición. En un primer instante, Orlando Garay, padre de Viviana, pensó que el caso era aislado. Al correr los días surgieron otros nombres. Todos ellos con semejanzas que hicieron pensar lo peor. Cinco de las seis liceanas estudiaron en el Liceo Eleuterio Ramírez, todas eran de tez blanca, pelo negro o castaño, jóvenes entre 13 y 17 años, donde su último paradero conocido coincidía con la intersección de avenida Los Aromos con la Ruta A-16 y su residencia en las tomas de La Negra, el sector de La Pampa o la Autoconstrucción.

A mediados del año 2000 comenzaron a surgir los primeros indicios respecto que la desaparición de las liceanas no eran coincidencia y se habló de secuestro, trata de blancas y que las niñas abandonaron la casa en busca de mejores horizontes.

Tanto autoridades como Carabineros e Investigaciones apostaban porque la pobreza y riesgo social eran los detonantes para que las menores escaparan de casa. A pesar que decían que «no descartaban ninguna alternativa», la opción de un asesino en serie fue la menos atendida.

Durante más de un año se especuló sobre el paradero de las seis liceanas. Hasta ese momento Carabineros e Investigaciones siguieron pistas que los llevó a la Quinta Región y a Tacna. Recorrieron toda la Primera Región y revisaron viviendas y locales nocturnos en busca de las niñas. Sin embargo, el trabajo no entregó resultados positivos. Tampoco lograron unir los antecedentes en otras ocho desapariciones que tenían características similares.

Todo cambió la mañana del 3 octubre de 2001 cuando una niña de 13 años apareció en un basural cercano a Alto Hospicio. Un vendedor la llevó en su furgón hasta subcomisaría de Alto Hospicio. En ese lugar la menor, Barbarita, contó que un sujeto la había secuestrado violado y arrojado a un pique en el desierto. La historia parecía increíble, más aún cuando agregó que su agresor se había identificado como el «sicópata de Alto Hospicio».

De esta manera se determinó con estupor cómo la hipótesis menos atendida por los equipos que investigaban la misteriosa desaparición de jóvenes cobraba realidad: un asesino en serie había atacado impunemente.

DETENCION

Carabineros ubicaron a Julio Segundo Pérez Silva, de 40 años, gracias a las pistas que entregó la menor. En el parabrisas de su automóvil blanco colgaban dos figuras de la serie televisiva Bananas en Pijama. Hasta dio detalles del cuchillo que usaba el sujeto. Su hoja era de siete centímetros con empuñadura de cinta adhesiva de color negro.

Al día siguiente detuvieron a Pérez Silva cuando iniciaba otra jornada como chofer de taxi ilegal.

El detenido cae en manos de dos expertos carabineros en interrogatorios. El hombre niega su participación. La actitud confunde a la policía. Se cree en una nueva equivocación. Piensan dejarlo en libertad. Pasa la jornada y nada dice. Tras más de 120 horas sin sueño, entregó detalles de como acabó con cada una de las primeras siete víctimas que hasta ese momento confesó.

«Nunca lloró ni dijo estar arrepentido. Si nadie sospechó de él es porque rompía todos los parámetros del criminal prototipo», señaló uno de sus interrogadores.

OPERANDI

Según las primeras pericias y su propia confesión, Pérez Silva elegía metódicamente a sus víctimas, sobre la base de un patrón más o menos repetitivo: se trataba de muchachas delgadas, morenas y casi todas de cabellos largos, a quienes vigilaba durante días antes de decidirse a actuar.

Su anzuelo era ofrecerles llevarlas a sus casas o a escuelas como taxista «pirata» y por unas monedas. Cuando las menores ingresaban a su vehículo las amenazaba con un cuchillo y las trasladaba hasta los alrededores de Alto Hospicio.

Antes de violarlas, las golpeaba hasta dejarlas inconcientes. Luego, atadas de pies y manos, golpeaba reiteradamente sus cabezas con piedras hasta provocarles la muerte. Finalmente, las cubría con sacos en basurales o las arrojaba a piques mineros abandonados.

Carabineros llega a los sitios que han sido indicados con sorprendente exactitud. Son cuatro puntos en las cercanías de Alto Hospicio, pero separados entre sí. Ahí está una de las muchachas semienterrada y otras tres completamente cubiertas. Otras tres están al fondo de un pique abandonado. De los siete cuerpos – tres en el pozo y cuatro en la pampa- cinco son apenas restos óseos con una que otra pertenencia que se ha mantenido en el tiempo.

De esa manera se estableció que era el autor de los asesinatos de las seis estudiantes que comenzaron a desaparecer a fines de 1999. También de los asesinatos no resueltos hasta esa fecha de Graciela Saravia y Sara Gómez.

La inspección en los piques de Alto Hospicio comenzó el 18 de febrero de 2002 y se extendió hasta el 31 de mayo de ese año. En total, se inspeccionaron 151 piques distribuidos en 1.200 metros cuadrados. Esto incluyó los cerros Esmeralda, Huantajaya, Santa Rosa y Huantaca.

Efectivos de investigaciones encontraron el día 2 de julio de 2002 los restos de tres mujeres y aunque faltaba la confirmación oficial de la identidad de los cuerpos, todo hace suponer que se trata de Ivonne Carrillo Lefno, Daysi Castro y Ornella Linares, desaparecidas el año anterior.

Las tres infortunadas mujeres, fueron encontradas en el sector de Santa Rosa, en Alto Hospicio, permitiendo que sus familiares terminarán con el calvario de no saber qué pasó con ellas.

De esta manera la lista de víctimas aumentó con Ornella Linares e Ivonne Carrillo, la artesana Gisella Melgarejo, Angélica Lay, Daysi Castro y Angélica Palape. Sus cuerpos fueron encontrados en Huantajaya y basurales alrededor de Hospicio.

REPERCUSIONES

A los pocos días de ubicados los cuerpos, el Ministro del Interior, José Miguel Insulza, solicitó la renuncia de cuatro efectivos policiales.

El director general de Investigaciones, Nelson Mery, haciendo efectiva la responsabilidad del mando, cursó la renuncia del prefecto inspector José Henríquez Ochoa, quien hasta ese momento encabezada la Primera Zona Policial. También estuvo en esa lista el prefecto inspector Baltazar Donoso Azúa.

En tanto que el Director General de Carabineros, general Manuel Ugarte, relevó de su cargo al hasta ese entonces jefe del O-S7 en Iquique, mayor Guillermo Valenzuela, quien dirigió la investigación del caso en los últimos dos años. También llamó a retiro al coronel Iván Bustamante Rivera, quien se desempeñó como Prefecto de Carabineros de Iquique hasta marzo de 2001.

Los cuatro funcionarios destituidos estuvieron a cargo de la comisión mixta de investigación que ordenó crear el Presidente Ricardo Lagos. Esta instancia tenía como objetivo ubicar a las liceanas.

EVOLUCION

Desde que capturaron a Julio Pérez Silva sus testimonios para aclarar los hechos han ido desde reconocer la autoría de los crímenes de Alto Hospicio a desmentir su participación. Incluso entregó hace cuatro meses una carta a su conviviente Nancy Boero, en la cual alegaba total inocencia y acusaba ser víctima de un complot entre funcionarios de Carabineros y Barbarita, la menor que sobrevivió a su ataque.

Incluso negó las declaraciones que entregó a la Ministra en Visita Eliana Ayala durante la reconstitución de escena, en donde fríamente relató la manera cómo eliminaba a sus víctimas.

RECLUSO

El 19 de enero de 2004, el asesino en serie atentó contra su vida. Es tercera vez que intentó matarse. La primera fue en la celda de la comisaría de Alto Hospicio, donde azotó su nuca contra el pavimento, resultando con una lesión cervical; la segunda fue después de conocer del suicidio del Tila y lo sorprendieron uniendo cordones y por ello se le quitó la televisión y le dejaron una a pilas, y la tercera en febrero, cuando se estranguló con una camisa oculto por una sábana.

El sicópata de Alto Hospicio está desde el 2002 en la cárcel de alta seguridad de Acha, ocupando un ala del recinto penal y una celda exclusivamente para él. Es custodiado por gendarmes que llegaron desde Santiago. Lo vigilan mediante un circuito cerrado y también por un vidrio.

Catorce víctimas

Las vidas de Graciela Saravia e Ivonne Carrillo tienen un triste lazo en común. Ellas fueron las primeras dos víctimas del sicópata de Alto Hospicio.

Graciela (18) apareció muerta en los roqueríos de Playa Chanavayita durante el fin de semana de Fiestas Patrias en 1998.

Ivonne Carrillo Lefno tenía 15 años cuando desapareció el 7 de agosto de 1999. Su cuerpo recién apareció en un basural de Alto Hospicio el 2 de julio de 2002.

Sara Marisol Gómez Cuevas desapareció el 21 de febrero de 2000 cuando salió en la mañana a tomar locomoción para Pozo Almonte. Su cuerpo fue encontrado tres días después en un basural cercano.

Viviana Garay Moena desapareció el 31 de octubre de 2001 cuando salió camino a la escuela. De la misma manera Macarena Sánchez Jabré, se extravió el 23 de noviembre cuando iba al liceo.

Laura Andrea Sola Henríquez, 15 años, desapareció el 23 de marzo. Su madre vio cuando salió de la casa y tomó un colectivo «pirata».

Catherine Elizabeth Arce Rivera, 16 años, desapareció el 5 de abril. Apenas asistió tres días al liceo Eleuterio Ramírez.

Patricia Edith Palma Valdivia, 17 años, fue vista por última vez el 22 de mayo a la salida del colegio cerca de las 13.30 horas.

Macarena Cecilia Montecinos Iglesias, 16 años. Ella vivía en Iquique, pero mantenía estrecho contacto con su hermana que vivía en Alto Hospicio.

Ivonne Carrillo Lefno, joven mochilera proveniente de Copiapó, quien tenía 15 años al momento de su desaparición, el 18 de abril de 2001. Fue vista por última vez en la esquina de San Martín con Obispo Labbé.

En tanto, Daysi Castro Mamani sólo tenía 16 años cuando desapareció en Pozo Almonte, el 22 de mayo de 2001, mientras esperaba locomoción en la ruta A-16.

La joven Ornella Linares tenía 16 años y desapareció de Alto Hospicio el 5 de abril de 1999. Su caso no fue considerado en la investigación.

Gisela Melgarejo era artesana y desapareció de su casa el 2 de febrero de 2000. Sus restos fueron hallados en un basural de Santa Rosa en Alto Hospicio, el 25 de mayo de 2002.

En tanto que Angélica Palape Castro tenía 45 años y desapareció de su casa ubicada en Alto Hospicio el 23 de agosto de 2001.

Transportistas rechazan normativa

Los transportistas de Iquique están en pie de guerra luego que la Dirección de Aduanas informara que a partir del 1 de marzo los usuarios de Zofri tendrán que garantizar las reexpediciones que amparen las mercaderías sujetas a impuestos esenciales.

La llamada resolución N°2609 obliga a contratar seguros, lo que encarece el costo del servicio y le resta competitividad según los camioneros.

David Barraza, dueño de la empresa Barraza Limitada, dijo que «estamos preocupados por la entrada en vigencia de la nueva normativa, porque existen compromisos bancarios ineludibles y de aplicarse nuevas restricciones a las cargas que transitan hacia el exterior, estamos seguros que nosotros junto a los usuarios seremos los más perjudicados».

En su caso en particular, indicó que existe la posibilidad que tenga que rematar cuatro camiones y despedir a 50 personas que trabajan directamente en la empresa debido a que las nuevas condiciones de trabajo que implica la resolución de Aduanas no le es favorable al momento de hacer el negocio. «Implementar pólizas de seguros o boletas bancarias a las mercancías contratadas por el usuario evidentemente encarecerán los productos y disminuirán las cargas por efecto de una menor demanda».

DIALOGO

En tanto, la presidenta del Comité Asesor de Zofri y presidenta de la Cámara de Turismo, Gloria Delucchi Alvarez, llamó a las autoridades de la Dirección Nacional de Aduanas a sostener un diálogo con la Sociedad Administradora de Zona Franca y los Usuarios de Zofri respecto a la entrada en vigencia de la nueva resolución.

La profesional sostuvo que «estoy totalmente de acuerdo con la opinión de la Asociación de Usuarios de Zofri respecto a los inconvenientes que generará la medida, la que significa en la práctica que los empresarios deberán garantizar, en algunos casos, montos de hasta el 90% del valor de la operación comercial, o sea, esta cifra podría llegar a montos superiores a los 15 millones de dólares según estadísticas del año 2003 entregadas por Zofrisa».

Añadió que la resolución impone una nueva barrera arancelaria, entorpeciendo el funcionamiento del comercio internacional, «ya que los usuarios al momento de realizar sus reexpediciones deben tomar garantías, lo que significa un costo adicional perdiendo así competitividad», insistió.