Una tradición de décadas, en diciembre de 2020, quedó prohibida por motivos de la pandemia de COVID 19. Esta suspensión temporal no rompe una costumbre que se remonta hace 70 años y que forma parte de la idiosincrasia de las personas que viven en Iquique.
El domingo 6 de diciembre una singular protesta se registró en las calles de Iquique en reacción a la resolución del Ministerio de Salud de prohibir por decreto el movimiento de carros alegóricos navideños.
Al dĆa siguiente, una segunda caravana de vehĆculos recorrió Iquique en protesta por la resolución del Ministerio de Salud.
La autoridad ha mantenido esta resolución. La medida fue establecida en la resolución N°23.393, que ademÔs solicita al Jefe de la Defensa Nacional de la Región TarapacÔ (JEDENA) la fiscalización y cumplimiento de la misma a través de personal de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad.
¿CuÔndo nació la tradición de los carros navideños en Iquique?
Los carros navideños en Iquique y Alto Hospicio son una tradición que se remonta a los años cincuenta.
Los trabajadores de correos preparaban camiones con adornos, acompañados del Viejo Pascuero, y bandas de músicos, para distribuir regalos de Navidad en las viviendas de sus empleados.
Tuvieron su auge junto al crecimiento la industria pesquera.
Hoy la tradición sigue y es costumbre que las personas se reĆŗnan para armar su carro navideƱo y distribuir los regalos dĆas antes de Navidad.

Por lo general, actualmente, la agrupación estÔ asociada al lugar del trabajo. Es decir, trabajadores de una misma empresa se reúnen, juntan fondos, piden apoyo a su empleador y arman su carro alegórico. Ellos mismos se disfrazan en comparsa para acompañar al viejo pascuero que recorrerÔ a los domicilios de los trabajadores para repartir los regalos antes de Navidad.
Asà los niños y niñas reciben la visita del viejo pascuero quien le entrega los regalos en forma personal.
Las comparar y los carros recorren la ciudad, entre el trayecto entre casa y casa, el correo pasa por las calles y el viejo pascuero lanza dulces a los niños y los transeúntes que estÔn cerca.
Toda una celebración en que la ciudad participa en gran parte.
Los carros se arman por empresas o por oficinas pública, sindicatos, clubes sociales o deportivo. O sea, todas las organizaciones pueden tener su carro navideño si se ponen a trabajar en ello.
A juicio del sociólogo de la Universidad Arturo Prat, Bernardo Guerrero, āes una mezcla entre carnaval y fiesta de la primavera, que impregna a los habitantes de un Ć”nimo festivo y que se ha replicado hasta en los migrantes. Poca gente en Chile conoce esta tradición. Colegios, reparticiones pĆŗblicas, comercio y hasta polĆticos arman sus carros y salen a saludar a la gente distribuyendo dulcesā.
Esta es una tradición iquiqueƱa que se realiza hace dĆ©cadas y que cada aƱo adquiere mĆ”s fuerza, donde ademĆ”s del tradicional regalo que se les entrega a los niƱos, la visita viene acompaƱada de personajes animados y con bandas musicales, dejando una huella imborrable en la memoria de los cientos de pequeƱos que ven cómo el āviejito pascueroā se hace presente en sus hogares de una particular forma.












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