Macaya: Una historia de lucha y liderazgo femenino

Miércoles, 18 de Agosto de 2010

La Estrella de Iquique

Para algunos la localidad de Macaya es desconocida, para otros un pueblo que ha luchado incansablemente por rescatar sus tradiciones históricas ancestrales, culturales y productivas; un ejemplo a destacar si consideramos el aporte gubernamental, a través del Programa Orígenes de Conadi, que ha posibilitado el desarrollo del territorio indígena de nuestro país.

Macaya, ubicada a 120 km de la ciudad de Iquique, cobija a familias aymaras – quechuas que están desarrollando un esfuerzo por poblar su localidad, a través de iniciativas de fortalecimiento organizacional, desarrollo económico e identidad cultural, a través del Programa Orígenes

En ese sentido la comunidad indígena de Macaya, focalizada por el Programa Orígenes en su segunda fase, ha logrado ejecutar cinco proyectos: realización de documental orientado al rescate de la historia local de Macaya, fortalecimiento de la identidad de la comunidad de Macaya, a través del rescate y reconstrucción de su historia local, fortalecimiento de la organización y la gestión dirigencial, mediante la dotación de equipamiento computacional para la comunidad indígena aymara de Macaya, mecanizar y potenciar los procesos productivos agrícolas de la quebrada de Macaya y construcción de servicios sanitarios y duchas, obra de remodelación termas de Macaya, los cuales alcanzaron una inversión de 33 millones de pesos.

Mujer Líder

Llegar hasta Macaya es conocer el sacrificio diario que hacen estas comunidades, y presenciar los productos logrados, compartir la alegría del pueblo macayino, es verificar el real aporte que hace el gobierno por apoyar a los pueblos originarios.

En ese contexto, la Coordinadora Nacional del Programa Orígenes, Karina Doña Molina visitó la localidad de Macaya, para conocer de cerca el trabajo que ha ejecutado la comunidad en conjunto con el programa y liderado por una mujer macayina, la señora Ruth Godoy Cruz, quién está luchando por potenciar y fortalecer a su localidad.

Y fue precisamente ella, conjuntamente con su comunidad, quien mostró todo el trabajo ejecutado, iniciado por una presentación del documental orientado al rescate de la historia local de Macaya.

Ruth Godoy explicó este documental “Macaya”, que hizo vibrar, ruborizar y hasta emocionar a todos los presentes que se agruparon en la Sede Social de la localidad. Una historia de vida ejemplar, de constante lucha, sacrificio, alegrías y que a través de lo visual muestra como esta localidad está surgiendo, se está desarrollando y está buscando los caminos de alcanzar su integralidad.

Sin duda, esta dirigenta ha logrado mover a su pueblo y esto lo destacó la Coordinadora Nacional “Macaya es sin duda un pueblo que lucha por revivir su historia, por fortalecer sus atractivos turísticos y por acercar a sus propios pobladores, y contribuir en esto hace que el Programa Orígenes tenga más sentido, aportar hacia el desarrollo de nuestros pueblos originarios”.

Carlos Báez, dirigente de Macaya y Mamiña, muy emocionado expresó su agradecimiento al Programa “me siento muy complacido por mi comunidad, sino existiera el Programa Orígenes no podríamos haber ejecutado estos cinco proyectos, y por lo mismo y en nombre de mi comunidad damos un gracias por la colaboración en recursos y de profesionales, quienes nos acompañaron durante estos años en lograr estos resultados.

Durante la presentación del documental, el cuál también está plasmado en un libro, se hizo entrega de ejemplares a destacados dirigentes macayinos, así como un recuerdo simbólico a la coordinadora, quien agradeció el gesto de la comunidad.

Ruth Godoy, líder dirigenta quechua agradeció al Programa la posibilidad de poder trabajar en pro del desarrollo de su comunidad “ha sido una constante lucha por avanzar y recuperar nuestro patrimonio, necesitábamos el apoyo institucional y Orígenes contribuyó en muchos aspectos, fortalecer nuestra cultura, generar desarrollo económico y apoyar a nuestra organización con simples instrumentos que garantizarán que en el mediano plazo Macaya sea nuevamente reconocido como un pueblo desarrollado en todos los ámbitos”

Termas de Macaya

Esta terma se ubica en el mismo pueblo, se accede caminando por sendero plano rodeado de vegetación de colas de zorro y de altas cumbres. La terma misma está socavada en roca, con un espejo de agua que se encuentra bajo los 3 m del sendero. Se baja por escala de piedra.

Un paseo imperdible y que también disfrutó la delegación, liderada por Ruth Godoy, el cual contribuye al turismo y próximamente a la economía de la comunidad de Macaya. El aporte gubernamental permitirá mejorar las condiciones de infraestructura, necesarias para recibir a los turistas que ya visitan la zona, y que quedan encantados con este turismo desértico.

Finalmente, la coordinadora visitó la Iglesia de San Santiago de Macaya – la cual data del Siglo XVIII – la cual mantiene su memoria histórica, pese a sufrir los daños del terremoto del 13 de junio de 2005, que afectó a la Región de Tarapacá, la cual contribuye al turismo ancestral del Pueblo de Macaya.

Collacagua

Se encuentra  88 kilómetros en el altiplano. Se trata de un caserío andino con antiguos corrales y una torre campanario situada sobre un pequeño cerro, además se encuentran ruinas de un antiguo tambo inca.

Pictografías El Tambillo

Sitio localizado a 25 kilómetros al este por la ruta que conduce al salar del Huasco, a una altura de 1350 metros sobre el nivel del mar. Es un sector donde se visualiza una alta frecuencia de senderos caraveneros. En esta zona se han localizado un conjunto de petroglifos y su mayor concentración está en el nacimiento de la quebrada. Se trata de grabados que representan a camélidos formando caravanas; figuras de felinos, serpientes y lagartos.

Desarrollo de la construcción de Pica: De la caña al cemento

Sin duda en la localidad de Pica se armoniza la belleza natural de sus paisajes con el entorno del pueblo, donde sobresalen sus antiquísimas construcciones de tiza, caña, madera, piedra y barro. Todos estos elementos utilizados desde los tiempos prehispánicos y que se conservan hasta hoy.

La fisonomía arquitectónica del oasis, de acuerdo a Daniel Godoy estudiante de antropología, es determinada por factores como la disponibilidad de materiales, las técnicas de aplicación y el clima.
«Estas viviendas presentan por ejemplo una cualidad fundamental que es la capacidad de aislación de las construcciones que impiden que el frío o calor penetren a ellas».
Rancho de caña
Utilizadas por los indígenas que trabajaban en la siembre y en el regadío de las haciendas, las viviendas de caña son las más antiguas del sector y se encuentran junto a los terrenos de cultivo del valle de Quisma y en chacras de Matilla y Pica.
Poseen una estructura amarrada con cueros, recubierta con tiza y troncos de árboles que refuerzan los perímetros. Tienes además cañas que está recubiertas con una capa de barro.

Viviendas de Caña
Se encuentran en el pueblo y su construcción es similar a los ranchos, diferenciándose por su mayor tamaño y divisiones interiores, como también por la existencia de puertas y ventanas de madera en estado natural.
«Se trata de un tipo de vivienda concebida con elementos indígenas y europeos y corresponden a las primeras viviendas construidas por los españoles», precisó Godoy.

Viviendas de adobe
Estas viviendas pertenecía a los patrones de la tierra y su construcción data de mediados del siglo XVII, dejándose de construir en el Siglo XIX para ser adaptadas como bodegas debido a su gran tamaño e impermeabilidad.
Augue arquitectónico
Ya entrando al Siglo XIX y en consecuencia durante el período de la explotación del salitre, se mejoraron las vías de comunicación posibilitando la distribución de materiales elaborados industrialmente como planchas de zinc, piezas de fierro, maderas dimensionadas y clavos.
No obstante estos nuevos materiales, se continuó conservando el uso de la tiza como revestimiento,
En este periodo se abandona el canon colonial para establecer un diseño arquitectónico similar al de Iquique.
Estas viviendas poseen, a diferencia de todas las anteriores, una especie de pérgola interior que daba hacia la chacra o el jardín y que por el clima, especialmente en la época de calor, servían de lugar de recibimiento y estar.

Las huellas de dinosaurio en la quebrada de Chacarillas

Hace cien millones de años Sudamérica estaba unido a Africa y lo que actualmente es desierto, antes era un amplio territorio selvático con amplios ríos que marcaron la geografía de la zona. En ese ambiente los dinosaurios dominaban la tierra y la marca irrefutable de su presencia la podemos observar a 70 kilómetros al sureste del Oasis de Pica, específicamente en la Quebrada de Chacarillas, lugar donde existen huellas de cuatro especies de dinosaurios:  el estegosaurio, el allosaurio, el iguanodón y el tiranosaurio rex.
Lo que hace millones de años el fondo de un río pantanoso, hoy son las laderas de esta quebrada donde están impresas decenas de huellas que fueron descubiertas recién en 1962 por paleontólogos norteamericanos y que hace pocos años fueron relanzadas como atractivo turístico por la propia Municipalidad de Pica. Al ingresar al oasis encontramos un parque con reproducciones a escala real de tres especies de dinosaurios. Este parque es un recordatorio de lo que se puede apreciar en terreno.
Para llegar a la quebrada es necesario contar con un vehículo 4X4 y un guía que conozca el terreno. Existen visitas guidas desde Pica. El recorrido comienza a primera hora y el viaje puede extenderse durante más de dos horas, dependiente de las condiciones del terreno.
El mejor horario para admirar las huellas es entre el mediodía y las tres de tarde debido a que las sombras marcan la profundidad y siluetas de las pisadas.
En Chacarillas hay pisadas de varios animales que caminaban juntos y a una misma velocidad. Esto refirmaría la teoría que los dinosaurios tenían comportamiento social y avanzaban en manadas.