Lunes 22 de febrero de 1971

Allende en Victoria

El Presidente de la República, doctor Salvador Allende, visitó la oficina salitrera de Victoria. Todos los habitantes de la oficina salieron a las calles para recibir al Jefe de Estado.

“Instó a los trabajadores del salitre y del cobre a producir más y a trabajar más para forjar así la Patria Nueva”.

También estuvo en María Elena, Pedro de Valdivia, Calama y Chuquicamata.

Una caravana de vehículos lo recibió en Iquique. En primera posición estaba Allende en un automóvil descubierto de la municipalidad de Iquique, “y en muchas ocasiones tuvo que detenerse para saludar y conversar con grandes y chicos”. Durante su visita también se comprometió a inaugurar el camino costero entre Iquique y Tocopilla.

Martes 24 de febrero de 1981

Un soldador que se encontraba realizando faenas de desarme en la llamada “casa de fuerza” de la ex oficina salitrera Victoria fue el causante casual del siniestro que arrasó en la tarde del domingo pasado parte de la cerrada oficina.

Voceros de la oficina local de la Sociedad Química y Minera de Chile, Soquimich, dijeron a La Estrella que el hombre se hallaba soldando unas estructuras metálicas del poderoso inmueble donde funcionaban los motores generadores de energía eléctrica, cuando una chispa saltó sobre tambores con petróleo quemado que produjeron las llamas.

El comandante del Cuerpo de Bomberos de Iquique, Heriberto Hidalgo, aclaró que la gente a su cargo no alcanzó a intervenir en el siniestro “porque llegamos sólo hasta Pozo Almonte, donde carabineros nos avisó que debíamos regresar a Iquique dado que en Victoria se había quemado todo lo que se podía quemar”.

Oficina salitrera Victoria

Iquique Siglo XX

Capítulo 22

Victoria, oficina modelo

Distinta suerte corrió la oficina salitrera Victoria que estuvo en funciones hasta 1979 y se convirtió en el último bastión de la historia pampina. Victoria nació en plena crisis salitrera de los años cuarenta. En 1941 ya se sabe de la construcción de una nueva oficina con planta mecanizada que se emplazaría en donde antes tuvieron Brac y Buenaventura. Las faenas recién comenzaron en 1945 y en su mejor momento alcanzó a producir cerca de 150 mil toneladas métricas de nitrato.
Desde entonces Victoria fue sinónimo de modernidad y bienestar para sus empleados.
Uberlinda Vera, junto a su familia, fue un a de las pocas personas que vieron como la oficina fue quedando desocupada a fines de los setenta. Según su testimonio, ella fue la última que dejó el campamento. Literalmente los administrativos dispusieron un camión frente a su casa para iniciar el traslado de sus enseres.
La riqueza y vida pampina era cosa del pasado. El 7 de septiembre de 1978 efectúan el último embarque de salitre. Durante un año continúan las faenas de finalización de actividades y en 1979 se cierra definitivamente la planta para posteriormente realizar el remate.
Actualmente de Victoria sólo quedan los restos resecos de la plaza del poblado y cuatro casas que la rodean. Hace poco fue desarmada una de las últimas casonas de estilo georgiano que fue levantada para que vivieran los jefes.

EL FUTURO

Santa Laura y Humberstone son, junto a Chacabuco en la Segunda Región, las únicas oficinas salitreras que sobreviven parcialmente en la actualidad como pueblos semi desmantelados que luchan por permanecer en el recuerdo de Chile.
Han pasado cuarenta año desde que la chimenea de Santa Laura dejó de emitir vapores y que el gran teatro de Humberstone exhibiera películas mexicanas. Hoy solamente existe un cuidador que lucha por evitar los robos de pino oregón que son recurrentes a pesar de su presencia.