¿Te cuesta concentrarte en el trabajo cuando tienes el móvil al lado o cuando te llegan notificaciones de las redes sociales? No eres el único. Según un estudio, el 60% de los trabajadores pierde más de una hora al día por culpa de las distracciones digitales.
Por eso es importante mantener el foco en el trabajo. Para ello, es necesario hacer acciones conscientes, pequeñas decisiones o acciones que nos ayudarán a mejorar los tiempos de ejecución de nuestras tareas y a aumentar nuestro rendimiento y bienestar.
En este artículo te voy a contar algunos trucos que yo uso para mantenerme enfocado en el trabajo y que te pueden servir a ti también:
1. Reduce el tiempo de las videoconferencias o reuniones grupales. A veces un correo electrónico o una llamada telefónica es suficiente para coordinarse. Por eso, limita el tiempo de las reuniones. Establece horarios y plazos de treinta minutos como máximo.
2. Reserva en el calendario horas de concentración. No dejes que las reuniones de otros llenen el espacio de tu agenda. Dedica un tiempo específico para trabajar en tus tareas más importantes y evita interrupciones durante ese período.
3. Combina lo físico y lo digital. Usa notas digitales, calendarios, programas de planificación, pero al mismo tiempo, ten un cuaderno de notas y un lápiz a la mano, cerca del computador. Así podrás anotar ideas, recordatorios o tareas pendientes sin tener que abrir otras ventanas o aplicaciones.
4. La concentración es física. Ayuda a tu cuerpo. Muévete durante la jornada. Camina, toma pausas, aléjate del computador. Un ejemplo de cómo hacerlo es seguir la técnica Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos seguidos y luego descansar durante 5 minutos. Esto te ayudará a relajar los músculos, a oxigenar el cerebro y a recuperar la energía.
5. Aléjate del computador o el teléfono cuando estés almorzando o comiendo. No puedes hacer dos cosas al mismo tiempo. Un estudio dice que comer mientras usas dispositivos electrónicos puede afectar tu digestión, tu memoria y tu apetito.
6. Solo un buen café puede acompañarte junto al computador. Las comidas se comen en la mesa alejados del puesto de trabajo. Así podrás disfrutar más de tu comida, relajarte y desconectarte por un momento del estrés laboral.
Estos son algunos consejos que te pueden ayudar a evitar las distracciones y mantener el foco en el trabajo. Te animo a que los pongas en práctica y me cuentes cómo te ha ido. ¿Tienes alguna otra sugerencia para mejorar la concentración? Déjame un comentario y comparte tu experiencia.
Cuando la pandemia del COVID-19 obligó a millones de personas a trasladar su oficina a sus hogares en 2020, muchos celebraron la idea: sin traslados, sin jefes mirando por encima del hombro, sin el ruido de la oficina. Sin embargo, los datos cuentan una historia diferente.
Lo que encontró la investigación
Un estudio conjunto de la Universidad de Nueva York y la Harvard Business School, aplicado en más de 21.000 compañías de 21 ciudades en América del Norte, Europa y Medio Oriente, reveló resultados que deberían hacernos pensar. Al comparar el comportamiento de empleados antes y después de la cuarentena por COVID-19, los investigadores encontraron que:
La jornada laboral aumentó en promedio 48,5 minutos por día.
El número de reuniones creció casi un 13%.
El envío de correos electrónicos se disparó significativamente.
Paralelamente, JP Morgan reportó a través de Bloomberg News que la productividad efectiva caía con el trabajo remoto, especialmente en equipos que requerían colaboración presencial. ¿La paradoxal conclusión? Se trabaja más, pero se produce menos.
El problema real: la mezcla de roles
El informe de Bloomberg señalaba que el aumento de horas se explica principalmente porque las personas mezclan sus actividades y prolongan los tiempos de trabajo al fusionarlos con las tareas del hogar. El cuidado de hijos, la preparación de alimentos, las interrupciones domésticas: todo convive con los plazos de entrega y las videoconferencias.
El resultado es un estado permanente de trabajo a media máquina: ni en casa del todo, ni en la oficina del todo. La mente nunca logra desconectarse completamente de ninguno de los dos mundos.
Qué hacer con esto
La solución no pasa por volver obligatoriamente a la oficina ni por rechazar el teletrabajo. Pasa por establecer reglas claras: horarios definidos, espacios físicos diferenciados dentro del hogar, y rituales de inicio y cierre de jornada que ayuden al cerebro a distinguir cuándo está trabajando y cuándo está descansando.
El teletrabajo puede ser una herramienta poderosa de productividad o una trampa de agotamiento silencioso. La diferencia la pone la estructura, no la tecnología.
Cada día se hace más difícil mantener la concentración en una tarea específica porque vivimos inmersos en una sociedad que privilegia el flujo de información sin control.
Recibimos información por múltiples vías y cada una de ellas pide nuestra atención inmediata.
Las oportunidades para interrumpir nuestra concentración son múltiples. Puede ser Instagram, la televisión, las notificaciones del teléfono móvil, un nuevo email o una llamada telefónica. Cada una de ellas tienen el potencial de distraernos.
Cuando llega un nuevo email a la bandeja de entrada es una invitación a perder la concentración.
La falta de concentración afecta tu vida personal
La falta de concentración afecta nuestro trabajo, pero también nos daña en temas personales. Ejemplo: mantener una conversación entre amigos.
Es muy posible que en más de una ocasión estuviste conversando, pero al mismo tiempo pensando en un tema ajeno, lejano y ausente del lugar físico donde estabas.
Estar ausente en una conversación es un signo más de la falta de concentración que todos estamos sufriendo actualmente y también es una actitud que daña la relación de amistad o el contacto con tus seres queridos.
No hay nada más desmotivador cuando tu interlocutor está ausente de la conversación.
Tener la mente saturada de notificaciones implica un riesgo directo a la falta de concentración.
¿A que nos arriesgamos cuando tenemos poca concentración?
Una mente saturada no puede establecer prioridades claras en el trabajo y en la vida personal.
Lo que todos buscamos es cumplir con nuestros objetivos diarios. Para eso necesitamos tener claras las prioridades y para eso, requerimos concentrarnos.
Necesitamos focalizarnos en lo importante y alejarnos de lo superfluo.
Para tomar control de nuestro trabajo, necesitamos fomentar la concentración durante el día.
Una manera de aumentar la concentración es vigilar los “imputs”, es decir: Controla el flujo de información que recibes diariamente desde el computador, teléfonos móviles, tablets, la televisión y la radio.
No necesitamos las notificaciones de cada mensaje, actualización de estatus, mail o llamado que recibas.
Otra recomendación: Conjuga las solicitudes de otras personas con las tareas prioritarias del día. Tienes que estar consciente que no todos los pedidos de los compañeros de trabajos son más importantes que tus tareas principales. Busca un equilibrio y jerarquiza. Enfócate en lo que es importante. Tienes que crear un lugar especial entre las prioridades tuyas y de los demás.
La falta de concentración aumenta la carga de trabajo
Las redes sociales no son parte del trabajo: Luchas contra las distracciones de las redes sociales y la televisión. Esta es una decisión activa. Tienen que trabajar en evitar las redes sociales como foco de desconcentración. Por lo general, aportan poco a tu trabajo diario.
Perder la concentración es un circulo vicioso: pierdes la concentración y tu trabajo se pone lento y vas atrasando en fechas y cumplimiento. El trabajo acumulado impide concentrarte en lo importante. Entras en una espiral de lo urgente, de apagar incendios, de andar de carrera en carrera para cumplir con los plazos.
La falta de concentración te empuja a atrasarte y con ello, la calidad de tu trabajo empeora.
Si nos concentramos, rendiremos más
La concentración es un hábito que debemos desarrollar.
Concentrarse es el secreto para ser eficaz, es decir, hacer el trabajo de buena manera en el momento preciso.
La concentración implica tranquilidad. Implica trabajar en las tareas adecuadas en el momento y de la manera correcta. Esa es la clave para tener resultados excepcionales en el trabajo.
Concentrase hace el trabajo más ágil. Sale más rápido e incluso luce como si fuese más fácil de lo que parece.
La concentración es un hábito que debemos practicar en forma consciente
Concentrarse es un hábito que se practica y que se mejora con el tiempo. Pero para ello es necesario tomar decisiones.
Por ejemplo, practicar la concentración plena o el mindfullnes.
Existe todo un universo asociado al mindfullnes. Técnicas, libros, recomendaciones y hábitos que te ayudarán a llegar a una concentración plena.
El secreto de leer
Leer es un hábito que incentiva la concentración.
Es una manera sencilla y a la mano de todos para practicar la concentración.
Leer un libro invita a un momento de tranquilidad y a comprender una historia, un conjunto de ideas que se van dando página a tras página. Leer es una manera de desarrollar nuestra capacidad para comprender ideas más extensas que un tweet o un video que dura sólo 24 horas en Instagram.
Leer, invita a la imaginación, a inferir información, desarrollar ideas y contrastar opiniones.
Leer es un acto personal y solitario que requiere de silencio, libre de interrupciones.
Es una manera de desconectarse y focalizarse en un solo punto.
Ya sea ficción, un reportaje o un ensayo, un libro es una manera de practicar la esquiva concentración que tenemos actualmente.
Leer es un acto que nos muestra cómo es estar concentrado en una tarea. Es el mejor ejemplo a lo cual debemos aspirar al momento de concentrarnos.
Para mejorar el hábito de la lectura, te recomiendo que:
Fija un horario para la lectura. Incluso agéndalo en tu calendario.
Como mínimo, reserva 10 minutos y ve avanzando en su duración.
Lee temas que te agraden.
Busca un lugar cómodo y diferente al espacio de trabajo.
La concentración no es igual todo el día
Cada persona tiene un patrón de concentración. Algunos se concentran en la mañana, otros son seres nocturnos.
Sin embargo, en el horario de trabajo, existe una tendencia clara. La concentración en el trabajo es alta a primera hora y va descendiendo al avanzar la jornada. Luego del almuerzo hay una baja y luego vuelve a subir, pero nunca llega a la efectiva de la mañana.
Comprender este patrón, ayuda a organizar de mejor manera las actividades durante el día.
Lo más importante y lo que requiere concentración, hay que realizarlo temprano. Lo rutinario o actividad menos importante, después de almuerzo.
Además de las notificaciones, ¿Qué pone en riesgo la concentración?
La falta de sueño.
El café quita el sueño, pero no ayuda a la concentración.
Estar molesto o enojado, nos quita la atención en nuestras tareas.
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Encontré este artículo que destaca 11 ventajas de trabajar con Office 365. Es un resumen claro y que aproxima a las personas que aún no comprenden o quieren acercarse al trabajo asociado en la nube.
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Herramientas de privacidad y cumplimiento que protegen a su compañía de fugas y amenazas externas para proteger los datos informativos.
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Respaldo de la marca Microsoft todo el tiempo, generando soporte técnico ya sea vía telefónica y online.
Herramientas de ofimática en sus versiones más recientes (Word, Excel, PowerPoint, etc.).
Herramientas de comunicación para estar en contacto con los clientes y compañeros de trabajo, como el correo electrónico con Outlook y Exchange.
Reuniones, chats y llamadas a través de Microsoft Teams.
Capacidad de almacenamiento desde cualquier lugar con One Drive.
Acceso a todas las herramientas de Office 365 con solo un inicio de sesión.
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