Combate Naval de Iquique: Heroísmo y valor sobre el mar

El 21 en Iqq

Capítulo 27

Iquique siglo XX

Combate Naval de Iquique: Heroísmo y valor sobre el mar

Comerciantes, trabajadores, niños y dueñas de casa corrieron hasta la playa para ver la llegada del Huáscar y la Independencia en la mañana del 21 de mayo de 1879, cuando se cumplía un mes y medio de bloqueo que naves chilenas al puerto de Iquique.
Pasado el mediodía, esta situación cambiaría drásticamente con el hundimiento de la Esmeralda y la muerte del capitán Arturo Prat y el resto de la tripulación.
En esa mañana la Covadonga, comandada por Carlos Condell, patrullaba el exterior de la bahía, mientras la Esmeralda permanecía cerca de la costa desarrollando reparaciones menores. Cerca de las ocho de lamañana el vigía de la Covadonga detectó «humos al norte» que fueron identificados minutos después como el Huáscar y la Independencia. Inmediatamente notificaron a Prat sobre esta noticia.
Luego de dar la orden de alerta, Prat arengó a su tripulación de cubierta. «Muchachos, la contienda es desigual. Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo, y espero que esta no sea la ocasión de hacerlo. Mientras yo viva esa bandera flameará en su lugar y si yo muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber ¡Viva Chile!».
De inmediato cayó entre ambas naves chilenas la primera granada del Huáscar, comandado por Miguel Grau. Prat se acercó aún más a tiera para así evitar que el acorazado peruano no lanzara las balas ente el peligro de herir a sus compatriotas en el puerto. En tanto que laCovadonga salió de la bahía iquiqueña lo más apegada a la costa, al mismo tiempo que la Independencia, comandada por Guillermo Moore, lo perseguía de cerca.
En tanto el transporte Lamar tomó rumbo hacia el sur, también muy apegado a la costa. Su capacidad bélica era tan reducida que no era un objetivo certero ante los ojos peruanos.
El ataque por mar del Huáscar fue complementado por el fuego que desde tierra lanzaron las baterías peruanas dirigidas por el jefe del Estado Mayor en Iquique, coronelBenavides. Una de las granada mató a tres tripulantes y un segundo impacto eliminó a otros tres chilenos.
Por más de una hora y media se prolongó el combate sin que la Esmeralda sufriera daños por los cañones peruanos. La corbeta correspondía con cañones de 40 libras. Sus balas rebotan en la cubierta de acero delHuáscar.
El teniente segundo Ignacio Serrano estaba a cargo de la batería de ataque contra el acorazado, el teniente Juan Francisco Sánchez, estaba atento a la contraofensiva hacia tierra. Prat permanecía en el puesto de mando y Luis Uribe en proa dirigiendo a sus hombres.
Cerca de las once de la mañana el ataque peruano subía en intensidad. Uno de los impactos originó un incendio en la cubierta de la corbeta. Después la nave se quedó sin calderas y con un agujero en su estructura que iba de babor a estribor. Sin embargo, sus hombres continuaban con un insistente ataque de artillería pesada y fusilería que no causaba estragos en elHuáscar.
A las 11.40 horas Grau decidió atacar con el espolón del Huáscar. El acorazado se lanzó contra la corbeta que alcanzó a virar unos cuántos metros para recibir el primer impacto a la altura de la toldilla, mientras que los cañones despedazaron a 40 marineros.
De inmediato Prat saló al abordaje sólo secundado por el sargento por Juan de Dios Aldea. Su grito de combate fue ahogado por el ensordecedor sonido del choque de ambas naves y el fuego cruzado.Grau separó inmediatamente el buque imposibilitando que otros marinos siguieran a Prat. Alcanzó a dar unos cuantos pasos cuando un proyectos lo hirió. Por un momento alcanzó a apoyarse con una rodilla, sin embargo, la irrupción de un marinero peruano lo acribilló instantáneamente. En tanto que el sargento Aldea se apoyaba moribundo en uno de los palos del monitor peruano.
El segundo comandante de la Esmeralda, Luis Uribe, no logró evitar el segundo espolonazo. El impacto produjo la inundación de la sala de máquinas de la corbeta. Ignacio Serrano saltó al abordaje junto a otros doce marinos que fueron cayendo uno a uno en la cubierta delHuáscar.
Para ese momento, la Esmeralda se encontraba completamente detenida, sumergiéndose y con la mitad de su tripulación masacrada.
Veinte minutos después Grau dio el tercer y último espolonazo en el centro de la nave. La fuerza del golpe la partió en dos. En medio del caos, el cornea Gaspar Cabrales, un niño de 13 años, continuaba tocando la campana de zafarrancho cuando un cañonazo lo mató en forma instantánea. Un compañero del menor, cabo de marina Crispín Reyes, tomó el puesto y continuó con el trabajo hasta que murió acribillado por el fuego peruano., El marinero Pantaleón Cortés lo reemplazó hasta el final del combate.
Mientras el barco se hundía, el guardiamarina Riquelme, disparó el último cañonazo. A las 12.10 horas, la Esmeralda desapareció bajo las aguas iquiqueñas. La bandera chilena fue lo último que cubrió el océano.
Sólo sobrevivieron 59 marinos de los 200 que componían la tripulación de la Esmeralda. Los que salvaron dieron su testimonio de lo que ocurrió durante la mañana del 21 de mayo de 1879.

Tripulación de la Esmeralda
Capitán de corbeta Arturo Prat.
Tenientes primero Luis Uribe y Juan Francisco Sánchez.
Teniente segundo Ignacio Serrano.
Guardiamarinas Ernesto Riquelme, Arturo Fernández Vial, Vicente Zegers y Arturo Wilson.
Cirujano Primero Teniente, Cornelio Guzmán.
Ayudante de Cirujano, Germán Segura.
Contador, Juan D. Goñi.
Ingenieros Eduardo Hyatt , Vicente Mudilla, Dionisio Manterola e I. Gutiérrez de la Fuente.
Jefe de la Guarnición, subteniente Antonio Hurtado.
Segundo jefe sargento primero, Juan de Dios Aldea.

Comercio ambulante en Iquique

Decenas de páginas se han escrito a través de este medio respecto al comercio ambulante, el derecho que tienen de generar recursos para sus familias y los reclamos que realizan constantemente los comerciantes establecidos, quienes alegan por la diferencia de criterios y la falta de libre competencia entre quienes cumplen con la normativa vigente y quienes sólo se instalan en la vereda a vender sus productos.
La polémica apareció nuevamente la semana pasada luego que se diera a conocer el plan de la municipalidad de Iquique para ordenar el comercio ambulante en el centro de la ciudad. Era evidente que la presencia de carros e improvisados puestos en las principales calles del centro de Iquique se había transformado en un problema tanto en el tema del ordenamiento, como de la limpieza y la seguridad.
Durante el último año la presencia del comercio ambulante se disparó en el centro de Iquique, especialmente en las zonas más estrechas y con mayor afluencia de público, como las calles Tarapacá y Vivar.
Ante la presencia de los ambulantes, el comercio establecido ha mantenido firme su discurso. El comercio ambulante tiene que regularse y también establecer qué criterio se utiliza para definir esta actividad económica. Los comerciantes establecidos pagan arriendo, cumplen normas sanitarias y municipales, pagan impuestos, contratan dependientes y cumplen con toda la normativa que implica abrir un giro comercial.
“Oficialmente”, el ambulante puede vender un producto, debe mantenerse en movimiento y nunca quedarse fijo en un sólo punto. Un vendedor de helados, es un ejemplo claro de lo que se entiende como comercio ambulante. Sin embargo, la realidad dicta otra visión. Actualmente el comercio ambulante está presente en todas las calles de Iquique y cada uno de ellos abarca una gran gama de productos.
Bajo esta perspectiva, el municipio de Iquique dio un primer paso para ordenar la presencia de estas personas. Estableció como puntos de venta la plaza Condell y calle Lynch, entre Tarapacá y Serrano. Esta decisión focaliza la presencia comerciantes en un lugar específico y despeja los puntos de alta afluencia.
Es de todos conocido, que la presencia masiva de ambulantes, provoca varios efectos, entre ellos, reduce el espacio para el movimiento de los transeúntes y genera las condiciones para la presencia de antisociales que se aprovechan de la alta concentración de gente para robar.
Hasta el momento, el municipio de Iquique ha emitido 53 permisos para el comercio ambulante. En calle Lynch están autorizado 22 carritos y en la Plaza Condell hay 31 puntos bajo toldos provistos por el mismo municipio, mientras que nadie sabe lo que sucede en avenida Baquedano. El comercio establecido ya ha manifestado su disconformidad con la medida, especialmente los locales que están ubicados en Lynch. La medida del municipio es positiva en la medida en que sea provisoria y sirva para catastrar y controlar a las personas que ejercen el comercio ambulante.
Si bien es cierto que los ambulantes son emprendedores y merecen apoyo, ello no significa eludir las reglas del juego y competir deslealmente, por lo cual se deben regir con las mismas normas que aplican todos los ciudadanos y respetar los espacios públicos.

Iquique: la gran zona franca

Iquique: la gran zona franca

Febrero 19, 2008 · No hay comentarios

BBC MUNDO publicó una buen reportaje sobre la Zona Franca de Iquique bajo la perspectiva económica.

Hasta este recinto llegan artículos provenientes de más de 60 países. Automóviles, artículos electrónicos, vestuario, juguetes y productos textiles son algunos de los miles de rubros que aquí se comercializan.
Al recorrer las instalaciones de este espacio de 200 hectáreas de superficie es posible ver galpones, inmensos depósitos de vehículos y personas de diferentes nacionalidades cargando camiones con todo tipo de mercancías.

El reportaje completo lo pueden leer acá. Está en pdf.  La Gran Zona Franca

Lluvia en Iquique

Lluvia en Iquique, originalmente cargada por AlphaICE.

Esta imagen es de la lluvia que ocurrió en Iquique durante le martes en la madrugada.

Al día siguiente viajé hacia Huara y la Quebrada de Tarapacá. En ese viaje conocí la zona de Pachica y en lugar donde encontramos los trilobites.
De ese viaje resultó esta nota que escribí para La Estrella de Iquique:

Aumentaron caudales y caminos siguen abiertos

A pesar que aumentaron los caudales en todos los afluentes de la comuna de Huara, sólo una localidad de la Provincia del Tamarugal presentó problemas de conectividad durante la jornada de ayer, luego que se registrara una persistente lluvia y tormenta eléctrica que se extendió desde las 20 horas del lunes hasta pasadas las cuatro de la mañana del martes.
Se trata de la localidad de Aroma, distante a 153 kilómetros al noreste de Huara, es una de las más afectadas junto con Soga. Ambas no tienen acceso vial debido a que la bajada de las aguas impide el avance de vehículos 4×4. Personal de Vialidad intentó llegar a la zona, pero no fue posible. En tanto que vehículos municipales avanzaron a Aroma lo más que pudieron y luego los funcionarios avanzaron a pie para entregar víveres a las 28 personas que viven en la zona.
La gobernadora de la provincia del Tamarugal, Gabriela Hip, explicó que si el corte persistía hoy, se organizaría un puente aéreo con esa zona para enviar agua, pañales, forraje para los animales y nylon para cubrir los corrales.
Hip indicó que las precipitaciones fueron recibidas por la gente como un fenómeno normal y beneficioso para los cultivos. También valoró la normalidad vial en todos los puntos de la provincia.
Hip constató en Pachica que los niveles de los caudales son normales para esta época.
En tanto que el alcalde de Huara, Felipe Rocha, también reconoció que el nivel del agua que baja en las quebradas es normal. A modo de ejemplo constató el nivel de las aguas en el badén existente entre Huara y la Quebrada de Tarapacá. En esa zona llega el agua que baja justamente de la quebrada de Aroma.
Para Rocha las lluvias estivales en la comuna de Huara son normales en esta época. Eso sí, reconoció que la lluvia en la localidad de Huara en sí no es habitual. Un fenómeno similar ocurrió en septiembre de 1968 y enero 1976. En ambos casos, las crecidas afectaron varias zonas.
Lo que llamó la atención también fue la tormenta eléctrica en la zona de Camiña que comenzó a “bajar” hasta Mamiña. Desde Huara era posible ver los relámpagos.
Las comunicaciones radiales se vieron dificultadas durante la mañana debido a la estática que hubo luego de la tormenta eléctrica.
La oficina de Huara recibió informes sobre daños menores en techumbres en Limaxiña, Huaviña, Sibaya y Chusmiza, todas ubicadas en la zona alta de Tarapacá. Personal médico del municipio de Huara llegó al sector para brindar ayuda.
En tanto que durante la madrugada de ayer, en Huarasiña se levantó la voz de alerta sobre una eventual “bajada de aguas” que arrasaría con las zonas ribereñas de la quebrada. Un matrimonio corrió hacia los faldeos del cerro. Personal municipal tuvo que conversar con ellos y pedirles que regresaran a su hogar.
Ayer el intendente Pablo Valenzuela acudió a Pozo Almonte, Huara y Tarapacá y revisó en persona los informes de situación de las comunas del interior. Pica, Colchane y Camiña no registraron daños o problemas productos de las lluvias.
En Pozo Almonte hubo filtraciones en los techos en viviendas y también en la posta de esa comuna.
Durante la jornada también se registraron cortes masivos de electricidad pasada la medianoche. El suministro comenzó a reponerse a las 8.30 en Pozo Almonte. Una hora después llegó la luz a La Tirana y cerca de las 10.30 de la mañana de ayer llegó la electricidad a Huara.

Comercio ambulante en Iquique

Decenas de páginas se han escrito a través de este medio respecto al comercio ambulante, el derecho que tienen de generar recursos para sus familias y los reclamos que realizan constantemente los comerciantes establecidos, quienes alegan por la diferencia de criterios y la falta de libre competencia entre quienes cumplen con la normativa vigente y quienes sólo se instalan en la vereda a vender sus productos.
La polémica apareció nuevamente la semana pasada luego que se diera a conocer el plan de la municipalidad de Iquique para ordenar el comercio ambulante en el centro de la ciudad. Era evidente que la presencia de carros e improvisados puestos en las principales calles del centro de Iquique se había transformado en un problema tanto en el tema del ordenamiento, como de la limpieza y la seguridad.
Durante el último año la presencia del comercio ambulante se disparó en el centro de Iquique, especialmente en las zonas más estrechas y con mayor afluencia de público, como las calles Tarapacá y Vivar.
Ante la presencia de los ambulantes, el comercio establecido ha mantenido firme su discurso. El comercio ambulante tiene que regularse y también establecer qué criterio se utiliza para definir esta actividad económica. Los comerciantes establecidos pagan arriendo, cumplen normas sanitarias y municipales, pagan impuestos, contratan dependientes y cumplen con toda la normativa que implica abrir un giro comercial.
“Oficialmente”, el ambulante puede vender un producto, debe mantenerse en movimiento y nunca quedarse fijo en un sólo punto. Un vendedor de helados, es un ejemplo claro de lo que se entiende como comercio ambulante. Sin embargo, la realidad dicta otra visión. Actualmente el comercio ambulante está presente en todas las calles de Iquique y cada uno de ellos abarca una gran gama de productos.
Bajo esta perspectiva, el municipio de Iquique dio un primer paso para ordenar la presencia de estas personas. Estableció como puntos de venta la plaza Condell y calle Lynch, entre Tarapacá y Serrano. Esta decisión focaliza la presencia comerciantes en un lugar específico y despeja los puntos de alta afluencia.
Es de todos conocido, que la presencia masiva de ambulantes, provoca varios efectos, entre ellos, reduce el espacio para el movimiento de los transeúntes y genera las condiciones para la presencia de antisociales que se aprovechan de la alta concentración de gente para robar.
Hasta el momento, el municipio de Iquique ha emitido 53 permisos para el comercio ambulante. En calle Lynch están autorizado 22 carritos y en la Plaza Condell hay 31 puntos bajo toldos provistos por el mismo municipio, mientras que nadie sabe lo que sucede en avenida Baquedano. El comercio establecido ya ha manifestado su disconformidad con la medida, especialmente los locales que están ubicados en Lynch. La medida del municipio es positiva en la medida en que sea provisoria y sirva para catastrar y controlar a las personas que ejercen el comercio ambulante.
Si bien es cierto que los ambulantes son emprendedores y merecen apoyo, ello no significa eludir las reglas del juego y competir deslealmente, por lo cual se deben regir con las mismas normas que aplican todos los ciudadanos y respetar los espacios públicos.

Iquique: la gran zona franca

Iquique: la gran zona franca

Febrero 19, 2008 · No hay comentarios

BBC MUNDO publicó una buen reportaje sobre la Zona Franca de Iquique bajo la perspectiva económica.

Hasta este recinto llegan artículos provenientes de más de 60 países. Automóviles, artículos electrónicos, vestuario, juguetes y productos textiles son algunos de los miles de rubros que aquí se comercializan.
Al recorrer las instalaciones de este espacio de 200 hectáreas de superficie es posible ver galpones, inmensos depósitos de vehículos y personas de diferentes nacionalidades cargando camiones con todo tipo de mercancías.

El reportaje completo lo pueden leer acá. Está en pdf.  La Gran Zona Franca