40% del agua potable se pierde por fraude

Todos saben que el agua es el elemento más escaso y valioso en la Pampa del Tamarugal. Cada gota que se extrae y se canaliza hacia las ciudades forma parte de una extensa odisea que comienza en las napas subterráneas y que llega a nuestras llaves.
A pesar de saber su importancia, el 40 por ciento del agua potable que produce Aguas del Altiplano para el consumo de la región se pierde. La mayor parte de esta pérdida obedece a fraude, como la manipulación de medidores o arranques irregulares.
Carlos Barboza, gerente de Aguas del Altiplano, responde que los fraudes, cerca del 3 por ciento de los clientes incurren en esta falta. Actualmente la sanitaria tiene 130 mil clientes entre las regiones de Tarapacá y Arica – Parinacota.
También se generan pérdidas de agua través de las filtraciones de la red, pero esta merma es menor si se compara con el fraude.
Esta información fue analizada ayer en un encuentro donde asistieron representantes de las sanitarias Esval, Aguas Andinas, Antofagasta, Aguas Décima, Magallanes, Araucanía y Altiplano, que se encargan del tema de la pérdida de agua potable”.
La meta de la sanitaria es bajar el nivel de pérdida al 25 por ciento durante 2010. Durante el verano, la sanitaria genera 1.150 litros por segundo de agua potable.
Si se llega a disminuir la pérdida a un 25 por ciento, se lograría “liberar” durante un verano normal cerca de 200 litros por segundo de agua potable.
Esos 200 litros por segundo podrían ser utilizados en nuevas áreas urbanizadas. “La misma agua sería ocupada en forma más eficiente”.
También la sanitaria está preocupada de la extracción ilegal de agua a través de pozos en la Pampa del Tamarugal. “Las fuentes son de todos los chilenos y cuando alguien incurre en la extracción ilegal, reunimos los antecedentes ante la Dirección General de Aguas. Actualmente existen varios procesos judiciales por este tema. Sin embargo, Barboza no quiso extenderse en este tema.
2008
En 2008 Aguas del Altiplano tiene un plan de inversión que de diez millones de dólares. Este monto incluye cambio de redes y el plan de disposición final de las aguas servidas de Alto Hospicio y el cierre de las piscinas de acumulación. También está el plan de flexibilización de la producción de Agua de Iquique y Alto Hospicio.
Actualmente Alto Hospicio se surte de agua sólo de Canchones. La idea es que también pueda recibir agua desde la aducción de Carmelo, de la misma manera como lo hace Iquique.

Alcohol cada 600 habitantes

Esta semana supe que la ley de alcoholes en Chile establece claramente que la cantidad de permisos de venta de alcohol está relacionada con el número de habitantes.

La relación es: un local de venta (restauran o bitellería) por cada 600 habitantes.

Salud! por eso.
Pitcher

Chile domina el Pacífico

Iquique Siglo XX

Capítulo 28

Chile domina el Pacífico

Combate de Punta Gruesa y Angamos

La corbeta Esmeralda estaba sumergida bajo aguas iquiqueñas mientras que su compañera, la Covadonga, continuaba escapando del ataque peruano. Su menor tamaño era una ventaja táctica que su comandante Carlos Condell aprovechó desde el primer momento. Se mantuvo durante toda la persecución lo más cerca de la costa que su pequeño calado le permitía.
De esta manera ambas naves llegaron hasta las inmediaciones de Punta Gruesa en donde Condell sintió que su nave, de sólo 412 toneladas, encalló con una roca. Inmediatamente el marino inició una maniobra táctica y obligó a la independencia, de 2 mil toneladas, pasar por unos roqueríos. El acorazado encalló. Condell aprovechó la acción y disparó seis tiros de cañón. El ataque fue fatal para la embarcación peruana, que hizo agua casi de inmediato. A los pocos minutos arriaron la bandera y se rindieron ante los chilenos.
Sin embargo, la Covadonga se dirigió de inmediato hacia Iquique para auxiliar a la Esmeralda. A medio camino divisó el Huáscar que navegaba en dirección contraria. Para evitar un enfrentamiento directo con el acorazado, Carlos Condell, tomó rumbo hacia Antofagasta, sabiendo que la suerte de la corbeta ya estaba consumada.
En Punta Gruesa quedó impactado por el estado en que se encontraba la Independencia. Luego de rescatar a los sobrevivientes y quemar la embarcación regresó a Iquique en donde la gente les dio una gran bienvenida.

RESTOS MORTALES

En Iquique permanecían como prisioneros Uribe, Sánchez, Wilson, Zegers, Fernández Vial, y 51 marineros que fueron rescatados por los botes del Huáscar, luego que la Esmeralda zozobrara. Serrano falleció esa misma tarde. En tanto que el sargento Juan de Dios Aldea murió tres días después, tras una larga agonía.
Los Cadáveres recuperados de las aguas eran depositados en la calle existente entre el antiguo muelle de pasajeros y el edificio de la ex Aduana. Miembros de la colonia española tomaron la iniciativa y decidieron dar cristiana sepultura a las víctimas del combate. Los libros de historia identifican a Eduardo Llanos y a Benigno Parada como las personas que organizaron los entierros en el cementerio de la ciudad.
La impresión de la gesta de Prat y sus hombres caló profundo tanto entre los peruanos, chilenos y en distintos puntos del mundo. El mismo almirante Grau recogió la espada y los efectos personales del capitán Arturo Prat y los envió a la viuda Carmela Carvajal junto a una carta.
El mensaje decía que Prat «fue víctima de su temerario arrojo en defensa y gloria de la bandera de su patria».

El CONTROL DEL MAR

Luego del fracaso de sus incursiones en Arica y El Callao, para sorprender a la armada peruana, la Escuadra Chilena comandada por el almirante Juan Williams Rebolledo regresaba a Iquique con los rumores del hundimiento de la Esmeralda y la victoria obtenida en Punta Gruesa. Con la destrucciòn de la Independencia, Perú perdía el 50 por ciento de su poderío naval. Desde ese momento el Huáscar se convirtió en el príncipe objetivo para reducir y lograr el dominio del mar.
Luego de persecuciones y ataque menores en Antofagasta, el Huáscar regresó rápidamente hasta que Iquique al escuchar que la Escuadra Chilena se dirigía a esa aguas.
El Cochrane y el Abtao se quedaron atrás debido a que tenían escasa reservas de carbón para sus calderas, por lo que el Blanco Encalada y Magallanes decidieron enfrentar al acorazado. La persecución de los peruanos se prolongó por lapso de 8 horas sin que ningún bando lograra reducir al enemigo.
Luego ocurrió el Segundo Combate Naval de Iquique el 9 y 10 de julio de 1879 entre la cañonera Magallanes y el monitor Huáscar.
Durante cinco meses de permanentes correrías por la costa el Huáscar fue capturado frente a Mejillones, en Punta Angamos, el 8 de octubre de ese mismo año. El camino quedó abierto para el avance del Ejército en tierra enemiga.