Demolerán los restos del Palacio Mujica

El palacio Mujica quedaba en el paseo Baquedano de Iquique.
Se quemó el edificio y pusieron una gigantograf�a

Consejo de Monumentos Nacionales aprobó medida

Hace dos meses que la antigua casona de la familia Mujica, donde funcionaba el Casino de Suboficiales de la Primera Brigada Aérea, fue destruida por un incendio. Durante esta semana comenzó la instalación del cierre perimetral y el levantamiento de una gigantografía que emula parte de la fachada de la siniestrada casona de estilo georgiano.
Con la instalación de este cierre por calle Baquedano y�Zegers, comienza el proceso de remoción de los restos de la parte trasera de la antigua mansión. Se espera que en el mediano plazo la Primera Brigada Aérea inicie las labores de reconstrucción del edificio.
La coordinadora regional del Consejo de Monumentos Nacionales, Orietta Ojeda, confirmó que el organismo determinó la demolición de los restos de los tabiques que se salvaron del siniestro ocurrido el 29 de enero pasado.
La determinación se realizó luego del informe técnico que determinó que el edificio era irrecuperable. Antes de remover los tabiques, se tiene que hacer un “levantamiento” de los restos, es decir, realizar las mediciones correspondientes y diagramas y planos de los restos.
El levantamiento es una parte importante si el objetivo es reconstruir la casona en forma integral.
El arquitecto de la Universidad Arturo Prat, Bernardo Dinamarca, explica que el principal problema que se enfrenta con estas antiguas construcción es la falta de la planimetría y diagramas que indiquen las especificaciones técnicas sobre pilares, ventanas, marcos y balaustre de los balcones.
La pregunta que se hace es si efectivamente existen estos registros necesarios para la reconstrucción.
En una primera instancia la Fuerza Aérea habló de reconstrucción y ahora se hace hincapié que se replicará la fachada original con madera especial.
Dinamarca explica que la institución debe respetar la ordenanza que regula calle Baquedano, especialmente el estilo georgiano.
Existen dos alternativas para la obra, la primera es levantar una fachada que se asemeje a la antigua casona y realizar una construcción moderna en el interior. Para Dinamarca, esto es levantar una falsedad, o falso histórico.
También existe la opción, por la que se inclina Dinamarca, de construir un nuevo edificio que respete los lineamientos arquitectónicos de la zona.
Una experiencia similar ocurrió con el edificio de Entel que existe en calle Gorostiaga, que respeta las proporciones y estilo del paseo Baquedano, pero que fue levantado con barras de metal y concreto.
Mansión Mujica

Una familia de abogados

La mansión Mujica tenía una data estimada de cien años. Fue construida a principios del siglo XX con el desarrollo de la industria del salitre.
El investigador iquiqueño, Mario Zolezzi, explica que la casona pertenecía a Horacio Mujica, quien era abogado y ofrecía sus servicios a las oficinas salitreras y también transaba con la libra esterlina.
La casona fue ocupada para la habitación hasta la década del 50, luego pasó en manos de varios propietarios hasta que fue adquirida por la�Fuerza Aérea.
Zolezzi valoró la intención de reconstruir la casona, pero considera que lo siniestrado es irrecuperable y que es necesario reforzar las medidas de seguridad para evitar la destrucción del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Fachada falsa

El arquitecto de la Universidad Arturo Prat, Bernardo Dinamarca, no comparte la idea de levantar una fachada falsa de la antigua mansión Mujica.
Explicó que existen experiencias donde se salvó la fachada y se sometió a un proceso de restauración, mientras que en el interior fue levantado un nuevo edificio.
Afirmó que la mejor opción es levantar un nuevo edificio cuidando la actual ordenanza y trabajando en conjunto con el Consejo de Monumentos Nacionales, el municipio y los dueños de terreno.

Demolerán los restos del Palacio Mujica

El palacio Mujica quedaba en el paseo Baquedano de Iquique.
Se quemó el edificio y pusieron una gigantograf�a

Consejo de Monumentos Nacionales aprobó medida

Hace dos meses que la antigua casona de la familia Mujica, donde funcionaba el Casino de Suboficiales de la Primera Brigada Aérea, fue destruida por un incendio. Durante esta semana comenzó la instalación del cierre perimetral y el levantamiento de una gigantografía que emula parte de la fachada de la siniestrada casona de estilo georgiano.
Con la instalación de este cierre por calle Baquedano y�Zegers, comienza el proceso de remoción de los restos de la parte trasera de la antigua mansión. Se espera que en el mediano plazo la Primera Brigada Aérea inicie las labores de reconstrucción del edificio.
La coordinadora regional del Consejo de Monumentos Nacionales, Orietta Ojeda, confirmó que el organismo determinó la demolición de los restos de los tabiques que se salvaron del siniestro ocurrido el 29 de enero pasado.
La determinación se realizó luego del informe técnico que determinó que el edificio era irrecuperable. Antes de remover los tabiques, se tiene que hacer un “levantamiento” de los restos, es decir, realizar las mediciones correspondientes y diagramas y planos de los restos.
El levantamiento es una parte importante si el objetivo es reconstruir la casona en forma integral.
El arquitecto de la Universidad Arturo Prat, Bernardo Dinamarca, explica que el principal problema que se enfrenta con estas antiguas construcción es la falta de la planimetría y diagramas que indiquen las especificaciones técnicas sobre pilares, ventanas, marcos y balaustre de los balcones.
La pregunta que se hace es si efectivamente existen estos registros necesarios para la reconstrucción.
En una primera instancia la Fuerza Aérea habló de reconstrucción y ahora se hace hincapié que se replicará la fachada original con madera especial.
Dinamarca explica que la institución debe respetar la ordenanza que regula calle Baquedano, especialmente el estilo georgiano.
Existen dos alternativas para la obra, la primera es levantar una fachada que se asemeje a la antigua casona y realizar una construcción moderna en el interior. Para Dinamarca, esto es levantar una falsedad, o falso histórico.
También existe la opción, por la que se inclina Dinamarca, de construir un nuevo edificio que respete los lineamientos arquitectónicos de la zona.
Una experiencia similar ocurrió con el edificio de Entel que existe en calle Gorostiaga, que respeta las proporciones y estilo del paseo Baquedano, pero que fue levantado con barras de metal y concreto.
Mansión Mujica

Una familia de abogados

La mansión Mujica tenía una data estimada de cien años. Fue construida a principios del siglo XX con el desarrollo de la industria del salitre.
El investigador iquiqueño, Mario Zolezzi, explica que la casona pertenecía a Horacio Mujica, quien era abogado y ofrecía sus servicios a las oficinas salitreras y también transaba con la libra esterlina.
La casona fue ocupada para la habitación hasta la década del 50, luego pasó en manos de varios propietarios hasta que fue adquirida por la�Fuerza Aérea.
Zolezzi valoró la intención de reconstruir la casona, pero considera que lo siniestrado es irrecuperable y que es necesario reforzar las medidas de seguridad para evitar la destrucción del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Fachada falsa

El arquitecto de la Universidad Arturo Prat, Bernardo Dinamarca, no comparte la idea de levantar una fachada falsa de la antigua mansión Mujica.
Explicó que existen experiencias donde se salvó la fachada y se sometió a un proceso de restauración, mientras que en el interior fue levantado un nuevo edificio.
Afirmó que la mejor opción es levantar un nuevo edificio cuidando la actual ordenanza y trabajando en conjunto con el Consejo de Monumentos Nacionales, el municipio y los dueños de terreno.

Avanzando en territorio peruano

Iquique Siglo XX 

Capítulo 30

Avanzando en territorio peruano

Entre el 25 de febrero y el 18 de marzo de 1880, más de doce mil soldados chilenos bajo el mando del general Manuel Baquedano desembarcaron en el puerto de Ilo, ubicado al norte de Tacna. En un largo trayecto por pleno desierto llegaron a la localidad d Moquehua donde el enemigo se había retirado para parapetarse en Los Angeles, sitio de altura que dominaba todo el valle. El combate de Los Angeles comenzó al anochecer del 21 de marzo en forma silenciosa ascendiendo sin que los aliados se percataran de la acción. A las 10.30 de la mañana los peruanos se declararon derrotados y huyeron hacia Arequipa.
Luego continuó la ocupación de Bellavista y de inmediato el Ejército avanzó hacia Tacna en donde se desencadenó la total derrota de los aliados en la batalla de Alianza ocurrida el 26 de mayo. La pelea se prolongó durante toda la mañana en un extenso campo en donde los aliados lograron mantener su posición durante largas horas hasta que el Ejército chileno logró debilitarlos atacando por distintos frentes a la vez.
Con esta nueva derrota de los aliados el ejército boliviano se retiró de la guerra y dejó a Perú en un posición complicada.
Chile no esperó. Inmediatamente avanzó hacia Arica en donde se tomaron la fortificación del Morro de Arica en 55 minutos. La fuerza de ataque chilena fue comandada por el coronel Pedro Lagos. En tanto que el Morro de Arica estaba bajo el mando del coronel Francisco Bolognesi.
El asalto y toma de la fortificación, ocurrida el 7 de junio de 1880, marcó el fin de la guerra en la provincia de Tarapacá.
Más adelante vino la campaña de Lima con la Batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881 y la batalla de Miraflores el 15 de enero de ese mismo año. Con estas acciones los chilenos ocuparon la capital de Perú. Por su parte, la resistencia se trasladó a la sierra donde se extendió la guerra. El 26 de julio ocurrió la Batalla de Sangra y el 9y 10 de julio de 1881 acontece la Batalla de Concepción.El último enfrentamiento de la guerra ocurrió en Huamachuco el 10 de julio de 1883.

Las antiguas farmacias que persisten en Iquique

Farmacia Playa Brava
Veinticuatro farmacias funcionan en Iquique, 22 pertenecen a grandes cadenas y sólo dos se mantienen independientes y, virtualmente, nadando contra la corriente.
La farmacia Playa Brava, ubicada en la avenida del mismo nombre y Arauco, emplazada en Vivar, son los dos locales herederos de las tradicionales Farmacias Cóndor, Bristol y Tarapacá.
Roberto Linetzky es químico farmacéutico y lleva 27 años en su negocio de avenida Playa Brava. Reconoce que en más de una ocasión ha sido tentado por las grandes cadenas de farmacias. Al principio quisieron comprarle su local y luego le ofrecieron que él usara una de las franquicias con la que la mayoría de las grandes farmacias funcionan a nivel nacional.
La primera vez que le ofrecieron vender, lo pensó por un largo tiempo. Recién estaban llegando las cadenas farmacéuticas. Pero sacó cuentas. El local que ocupa es de su propiedad y a pesar de todo cuenta con una clientela fiel. Al final decidió nadar contra la corriente y aún sigue en el negocio.
Sostiene que ha logrado seguir adelante gracias a la atención personalizada y a la ubicación de su farmacia. Estudiantes universitarios son su fuerte. También existe un gran lazo de amistad. “Por esta farmacia han pasado dos generaciones de clientes. Es emocionante ver que los niños de ayer, ahora vienen con su hijos a comprar remedios”.
La segundo razón, y la más poderosa, son los precios. Los remedios genéricos tienen el mismo componente químico y efectos, pero su precio es ostensiblemente más barato.
En este punto marca la diferencia con las grandes cadenas. Explica que la forma de operar de los grandes conglomerados en con “mix de precios”. Algunos son baratos, pero otros tienen un margen de ganancia altísimo. “La mezcla de precios altos y bajos marcan las utilidades de las farmacias”.
Su sistema es diferente. “Todos los precios tienen un margen de ganancia normal. Por eso la gente a veces se sorprende porqué es tan barato. Yo les digo que es el precio normal y nada más”.
Los cambios también afectan en la manera que surte el negocios. Antes la presencia de visitadores médicos era constante. Llegaban más de veinte. Ahora sólo lo visitan representantes de un par de laboratorios. La mayoría de sus pedidos los realiza a través de una distribuidora mayorista que ofrece sus servicios tanto a las farmacias independientes como a las grandes cadenas.
Linetzky tiene su negocio consolidado y su temor por las grandes cadenas se ha reducido. En los últimos años se han instalado cerca de su barrio, pero a pesar de todo la gente sigue prefiriéndolo a él.

Productos que se siguen utilizando

En una farmacia encuentra desde un paracetamol hasta comida para perro. La idea es que en el local se pueda encontrar de todo. Sin embargo, esa percepción puede estar equivocada.
Roberto Linetzky, de la farmacia Playa Brava, explica que llegan clientes preguntando por remedios antiguos como povidona yodada, sobrecitos de zinc y bicarbonato. Tubos de ensayos y pipetas son productos que también se encuentran en las farmacias independientes y los cuales han sido paulatinamente dejados de lado por las cadenas.
Este es otro punto con que se pueden defender del avance de las cadenas. “Ya lo pensé una vez y decidí seguir adelante como independiente hasta que el negocio sea rentable”.
Agregó que “cuando me ofrecieron la franquicia, tenía que remodelar el negocio, establecer un nuevos software de contabilidad y cubrir un stock grande de productos. En total eran 40 millones de pesos que tenía que poner de mi bolsillo para ocupar la marca de una empresa de afuera”.
En farmacia Arauco de calle Vivar declinaron entregar información sobre su negocios.

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Iquique siglo XX

Capítulo 29

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Mientras Iquique permanecía aún bajo el dominio peruano, el Ejército chileno comenzó el movimiento de las tropas hacia el puerto de Pisagua. El objetivo era tomar los territorios aledaños y luego bajar desde el norte hasta la capital de la provincia.
La campaña de Tarapacá comenzó el 2 de noviembre de 1879 bajo las órdenes del comandante en jefe del Ejército, general Erasmo Escala. El primer objetivo estaba definido: Pisagua.
Para realizar esta acción -el primer desembarco anfibio de la historia a nivel mundial- las tropas compuestas por 9 mil 500 hombres, partieron desde Antofagasta en 14 vapores y un velero, siendo escoltados por el Cochrane, Magallanes, O’Higgins, la Covadonga y el buque insignia de la escuadra nacional, el Amazonas. El jefe encargado del transporte de las fuerzas chilenas era el vicealmirante Patricio Lynch, quien viajaba en el Itata.
A las siete de la mañana comienza el ataque de los chilenos, los buques cargan su artillería contra los dos fuertes existentes en los extremos norte y sur del puerto de Pisagua. El bombardeo se extiende hasta las 10 horas cuando llegan las naves con los primeros 450 hombres destinados a tomar la playa y las instalaciones más cercanas a la costa.
En medio de un fuerte fuego y los constantes cañonazos hacia los fuertes peruanos, el grupo de avanzada logró apoderarse de un peñasco y esperaron 45 minutos hasta el arribo del segundo grupo de mil 300 soldados. Con este contingente inician la escalada de los cerros para tomarse las principales posiciones enemigas, logrando la retirada de los peruanos en poco más de dos horas. A las tres de la tarde Pisagua era de dominio chileno.
La primera preocupación del general Escala era conseguir agua para las topas. Con este objetivo un escuadrón de caballería al mando del general José Francisco Vergara avanzó hacia el interior siguiendo la línea férrea. En el sector de Pampa Germania se enfrentan a un contingente de 160 aliados peruano-bolivianos el 6 de noviembre. Logran dominar las inmediaciones de la oficina Agua Santa y Dolores. Su ubicación fue conocida por el enemigo. El grueso de las tropas aliadas estaban acantonadas en La Noria y Pozo Almonte e inician su larga caminata en busca de los chilenos.
Dos semanas después de ocupada Pisagua y reabastecida la tropa, los chilenos subieron hasta la estación Dolores y se atrincheraron en el cerro San Francisco con la intención de proteger las aguadas existentes en el sector. Ya el 10 de noviembre había cerca de seis mil chilenos bajo el mando del coronel Emilio Sotomayor esperando a los aliados que venían de Pozo Almonte.
El 19 de noviembre derrotaron al Ejército de Perú-Boliviano, que se retiró a la sierra.
Mientras tanto Iquique quedó desprotegido luego que el jefe de la plaza de ese puerto, general José Miguel Rin, recibió órdenes del alto mando para reunirse en la Quebrada de Tarapacá con las tropas sobrevivientes de la Batalla de Dolores.
Los peruanos dejaron la ciudad a cargo de los cónsules residentes, quienes subieron al Cochrane y pusieron a Iquique a disposición del almirante Juan José Latorre. El 23 de noviembre llegó al puerto el ministro de Guerra, Rafael Sotomayor, quien tomó posesión oficialmente de Iquique y designó al capitán de navío Patricio Lynch como comandante de armas y gobernador civil y militar de la plaza.
Dos días después, personas respetables de la sociedad iquiqueña se reunieron para constituir la municipalidad de Iquique el 25 de noviembre de1879.
La junta municipal fue convocada por Lynch, quien presidía el organismo. En la primera sesión se determinaron los cargos.
Como alcalde fue designado Eduardo de Lapeyrouse; Máimo Rosenstock, teniente alcalde; los síndicos G.H. Schmidt y Eduardo Llanos; Ugo Rossi, inspector de policía, higiene y mercado; J.J. Watson inspectos de hospital, cementerio y camas; Carlos Frerant, inspector de cárceles; Mauricio Jewel, inspector de espectáculos, ornato y aguas; y Marcos J. Aguirre, secretario.
Cuatro días después el coronel Emilio Sotomayor subió a la pampa para ocupar la quebrada de Tarapacá. El militar pensaba que las tropas aliadas era pocas. Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando vio que el número de soldados ascendía a los 4 mil. A pesar de esta derrota en Tarapacá, Chile ratificó su soberanía en la provincia luego que el ejército del Perú se retirara hacia el norte.
En menos de un mes se había ocupado la provincia de Tarapacá. El próximo paso era Tacna y la fortaleza que representaba el Morro de Arica.