Madonna: “El público siempre quiere más”

Madonna 11 dic 2008
Dos horas de intenso show se hicieron poco para todos los que estuvimos en el Estadio Nacional el 11 de diciembre 2008.
A diferencia del día anterior, todos sabían que Madonna ya estaba en Chile. Había dado su primer concierto y todos sabían que no existen diferentes en las presentaciones.
Ese día en el escenario habían varios técnicos que revisaban luces y las seis pantallas del espectáculo. Subieron bailarines y los músicos ocuparon sus puestos. Entre tanta gente que había en el escenario nadie se dio cuenta la pequeña figura que estaba entre ellos. Madonna estaba hace varios minutos sin que nadie en la cancha y en galería se diera cuenta.
En un momento avanzó y llegó hasta el final de la pasarela, le pasaron la guitarra y una persona se puso junto a ella sosteniendo una sombrilla negra.
Saludó a la gente y preguntó si querían cantar. Eran pasadas las cinco de la tarde y cantó una parte de Miles Away. El ensayo siguió con “Spanish Lesson”, una parte de “You must love me” y “In to the groove”.
Entre canción y canción habló con el público y saludó a los que estábamos en cancha vip. Dijo que debíamos de acordarnos bien de los coros de “In to the groove” y Miles Away para que la acompañáramos en la noche.
Luego bajó del escenario, se acercó a varias personas, incluso bailó al lado de la pasarela y recordó que en la noche una de esas personas debía cantar el coro de “In to the groove” mientras ella saltaba la cuerda.
Al final saludó a todos y dijo en tono de broma “Vayanse a casa y regresen a la hora del show”.

Nadie se movió. Un grupo se sentó en el suelo y esperó pacientemente la hora del show. De vez en cuando, guardias de seguridad pasaban vasos con agua.
La espera se hizo más corta conversando con las personas que estaban en la misma que uno. Encontré a gente que vino de Concepción. La mayoría era de Santiago o Valparaíso. También estaban los que se quedaron a dormir para tener una buena ubicación.

Una de ellas mostraba en su brazo derecho el número quince. Ese número mostraba el orden de ingreso. Ella estaba al lado mío. Yo llegué poco antes de las cuatro de la tarde y quedé en el mismo sector. Me quedé callado y no le quise decir que su espera no sirvió de mucho. Había que llegar temprano, pero nunca tanto tampoco. No era necesario.
A las ocho en punto comenzó la presentación de Paul Oakenfold. Su repertorio avanzó por música de discoteca, algunos temas pop e incluso los Red Hot Chile Peppers y U2.

Algunos dijeron que el repertorio de los temas fue el mismo que el día anterior.
A las 21.40 el Estadio Nacional quedó a oscuras y comenzó el show. Las primeras imágenes son de un fábrica de dulces. Un candy de color rosa avanza por diferentes etapas mientras cae y literalmente llega al escenario. Candy Shop es el primer tema del show y Madonna aparece en un trono.

El show duró dos horas. No hubo momento de descanso. Saltó la cuerda, tomó la guitarra dijo que no se arrepentía de nada. Se rió de sus propios estilos de décadas pasadas, apareció en un Rolls-royce blanco, bailó al estilo gitano, cantó a capella y detuvo un par de minutos el show para que el público le gritara ídola.

Dos horas de show. Diez minutos antes del final preguntó al público si quería más. ¿Dos canciones más?, pregunto. La gente dijo que no, que quería más. Ella respondió “siempre el público quiere más”.
Y es verdad, todos querían más.

Enlace a más imágenes del concierto en Chile.

Enlace al video de la presión del 10 de diciembre de 2008.

Esta nota la escribí para la primera edición del diario ciudadano de Iquique Al abordaje.

Madonna: “El público siempre quiere más”

Madonna 11 dic 2008
Dos horas de intenso show se hicieron poco para todos los que estuvimos en el Estadio Nacional el 11 de diciembre 2008.
A diferencia del día anterior, todos sabían que Madonna ya estaba en Chile. Había dado su primer concierto y todos sabían que no existen diferentes en las presentaciones.
Ese día en el escenario habían varios técnicos que revisaban luces y las seis pantallas del espectáculo. Subieron bailarines y los músicos ocuparon sus puestos. Entre tanta gente que había en el escenario nadie se dio cuenta la pequeña figura que estaba entre ellos. Madonna estaba hace varios minutos sin que nadie en la cancha y en galería se diera cuenta.
En un momento avanzó y llegó hasta el final de la pasarela, le pasaron la guitarra y una persona se puso junto a ella sosteniendo una sombrilla negra.
Saludó a la gente y preguntó si querían cantar. Eran pasadas las cinco de la tarde y cantó una parte de Miles Away. El ensayo siguió con “Spanish Lesson”, una parte de “You must love me” y “In to the groove”.
Entre canción y canción habló con el público y saludó a los que estábamos en cancha vip. Dijo que debíamos de acordarnos bien de los coros de “In to the groove” y Miles Away para que la acompañáramos en la noche.
Luego bajó del escenario, se acercó a varias personas, incluso bailó al lado de la pasarela y recordó que en la noche una de esas personas debía cantar el coro de “In to the groove” mientras ella saltaba la cuerda.
Al final saludó a todos y dijo en tono de broma “Vayanse a casa y regresen a la hora del show”.

Nadie se movió. Un grupo se sentó en el suelo y esperó pacientemente la hora del show. De vez en cuando, guardias de seguridad pasaban vasos con agua.
La espera se hizo más corta conversando con las personas que estaban en la misma que uno. Encontré a gente que vino de Concepción. La mayoría era de Santiago o Valparaíso. También estaban los que se quedaron a dormir para tener una buena ubicación.

Una de ellas mostraba en su brazo derecho el número quince. Ese número mostraba el orden de ingreso. Ella estaba al lado mío. Yo llegué poco antes de las cuatro de la tarde y quedé en el mismo sector. Me quedé callado y no le quise decir que su espera no sirvió de mucho. Había que llegar temprano, pero nunca tanto tampoco. No era necesario.
A las ocho en punto comenzó la presentación de Paul Oakenfold. Su repertorio avanzó por música de discoteca, algunos temas pop e incluso los Red Hot Chile Peppers y U2.

Algunos dijeron que el repertorio de los temas fue el mismo que el día anterior.
A las 21.40 el Estadio Nacional quedó a oscuras y comenzó el show. Las primeras imágenes son de un fábrica de dulces. Un candy de color rosa avanza por diferentes etapas mientras cae y literalmente llega al escenario. Candy Shop es el primer tema del show y Madonna aparece en un trono.

El show duró dos horas. No hubo momento de descanso. Saltó la cuerda, tomó la guitarra dijo que no se arrepentía de nada. Se rió de sus propios estilos de décadas pasadas, apareció en un Rolls-royce blanco, bailó al estilo gitano, cantó a capella y detuvo un par de minutos el show para que el público le gritara ídola.

Dos horas de show. Diez minutos antes del final preguntó al público si quería más. ¿Dos canciones más?, pregunto. La gente dijo que no, que quería más. Ella respondió “siempre el público quiere más”.
Y es verdad, todos querían más.

Enlace a más imágenes del concierto en Chile.

Enlace al video de la presión del 10 de diciembre de 2008.

Esta nota la escribí para la primera edición del diario ciudadano de Iquique Al abordaje.

Madonna: “El público siempre quiere más”

Madonna 11 dic 2008
Dos horas de intenso show se hicieron poco para todos los que estuvimos en el Estadio Nacional el 11 de diciembre 2008.
A diferencia del día anterior, todos sabían que Madonna ya estaba en Chile. Había dado su primer concierto y todos sabían que no existen diferentes en las presentaciones.
Ese día en el escenario habían varios técnicos que revisaban luces y las seis pantallas del espectáculo. Subieron bailarines y los músicos ocuparon sus puestos. Entre tanta gente que había en el escenario nadie se dio cuenta la pequeña figura que estaba entre ellos. Madonna estaba hace varios minutos sin que nadie en la cancha y en galería se diera cuenta.
En un momento avanzó y llegó hasta el final de la pasarela, le pasaron la guitarra y una persona se puso junto a ella sosteniendo una sombrilla negra.
Saludó a la gente y preguntó si querían cantar. Eran pasadas las cinco de la tarde y cantó una parte de Miles Away. El ensayo siguió con “Spanish Lesson”, una parte de “You must love me” y “In to the groove”.
Entre canción y canción habló con el público y saludó a los que estábamos en cancha vip. Dijo que debíamos de acordarnos bien de los coros de “In to the groove” y Miles Away para que la acompañáramos en la noche.
Luego bajó del escenario, se acercó a varias personas, incluso bailó al lado de la pasarela y recordó que en la noche una de esas personas debía cantar el coro de “In to the groove” mientras ella saltaba la cuerda.
Al final saludó a todos y dijo en tono de broma “Vayanse a casa y regresen a la hora del show”.

Nadie se movió. Un grupo se sentó en el suelo y esperó pacientemente la hora del show. De vez en cuando, guardias de seguridad pasaban vasos con agua.
La espera se hizo más corta conversando con las personas que estaban en la misma que uno. Encontré a gente que vino de Concepción. La mayoría era de Santiago o Valparaíso. También estaban los que se quedaron a dormir para tener una buena ubicación.

Una de ellas mostraba en su brazo derecho el número quince. Ese número mostraba el orden de ingreso. Ella estaba al lado mío. Yo llegué poco antes de las cuatro de la tarde y quedé en el mismo sector. Me quedé callado y no le quise decir que su espera no sirvió de mucho. Había que llegar temprano, pero nunca tanto tampoco. No era necesario.
A las ocho en punto comenzó la presentación de Paul Oakenfold. Su repertorio avanzó por música de discoteca, algunos temas pop e incluso los Red Hot Chile Peppers y U2.

Algunos dijeron que el repertorio de los temas fue el mismo que el día anterior.
A las 21.40 el Estadio Nacional quedó a oscuras y comenzó el show. Las primeras imágenes son de un fábrica de dulces. Un candy de color rosa avanza por diferentes etapas mientras cae y literalmente llega al escenario. Candy Shop es el primer tema del show y Madonna aparece en un trono.

El show duró dos horas. No hubo momento de descanso. Saltó la cuerda, tomó la guitarra dijo que no se arrepentía de nada. Se rió de sus propios estilos de décadas pasadas, apareció en un Rolls-royce blanco, bailó al estilo gitano, cantó a capella y detuvo un par de minutos el show para que el público le gritara ídola.

Dos horas de show. Diez minutos antes del final preguntó al público si quería más. ¿Dos canciones más?, pregunto. La gente dijo que no, que quería más. Ella respondió “siempre el público quiere más”.
Y es verdad, todos querían más.

Enlace a más imágenes del concierto en Chile.

Enlace al video de la presión del 10 de diciembre de 2008.

Esta nota la escribí para la primera edición del diario ciudadano de Iquique Al abordaje.

14 cosas buenas que tiene Iquique y 11 propuestas para mejorar la ciudad

Centro de Iquique

Costó que la gente entregará su opinión sobre las cosas buenas que tiene Iquique. Cada vez que abrimos el foro en www.estrellaiquique.cl, los primeros en aparecer son los trolls sin nombre y apellido que no dudan en encontrar todo malo en Iquique. Siempre describen a la ciudad como una especie de campo de batalla donde solo tienes dos opciones cuando sales a la calle: te caes por que la basura está esparcida en la vereda o te asaltan porque los delincuentes están esperándote en la esquina.

Ninguna de las dos opciones son reales. Iquique es un buen lugar para vivir y eso es lo que quisimos rescatar con este focus group que hicimos durante dos semanas. Estos son los resultados:

Lo bueno de Iquique

1.- Clima.
2.- Playas y parques.
3.- Patrimonio histórico.
4.- Zofri y desarrollo económico.
5.- Desarrollo inmobiliario en altura.
6.- La cordillera.
7.- Ciudad multicultural.
8.- Frutas y verduras de la zona.
9.- Iluminación con energía solar.
10. – La pampa.
11.- Mamiña.
12. – Reciben a los inmigrantes.
13.- Sus barrios tradicionales.
14.- Casino de juegos y diversión nocturna.

Propuestas de lectores

1.- Enfrentar el tema medioambiente e incentivar el uso responsable del agua.
2.- Instalar una plata desalinizadora de agua.
3.- Mejorar el aseo de la ciudad.
4.- Cuidar los petroglifos y geoglifos de la zona.
6.- Crear más áreas verdes.
7.- Más aseo en las playas.
8.- Limpiar el mercado.
10.- Eliminar congestión vehicular en el centro.
11.- Terminar con delincuencia en puntos conflictivos.

Iquiqueños valoran el clima, Zofri y playas

El clima benigno, las ventajas comerciales que trae la Zofri, las playas que tiene la comuna de Iquique y el patrimonio histórico son los cuatro factores que más se repitieron en el foro ciudadano de La Estrella de Iquique en Internet durante las dos últimas semanas.
Costó que los lectores de La Estrella aportaran sus opiniones sobre lo bueno que tiene Iquique. La proposición era simple: «En Iquique no está todo malo, ¿Qué le gusta de Iquique y la región?. La mayoría no pudo alejarse de lo negativo y centró sus aportes en la crítica y en los problemas de la ciudad.
Miriam, de Viña del Mar, valora a su ciudad y también quiere a Iquique. Hizo un llamado a los propios foristas. «Lo malo se borra con lo bueno, mirémosle lo bueno a Iquique, por favor».
El balance final da un resultado positivo.
Sergio de Antofagasta afirma que Iquique es una ciudad acogedora y que las playas urbanas dan una oportunidades de paseo y diversión. Eso sí, afirma que el aseo en la ciudad ha ido en desmedro.
Para Berta Violeta, de Calama, valora a Iquique como un destino de vacaciones y donde las playas son su principal atractivo. También valora la presencia de extranjeros de diferentes destinos. «Eso le da un toque especial», afirma.
Luisa de Iquique valora el desarrollo costero y la manera alegre en que fueron pintados los colegios municipalizados de Iquique.
Germán rescata que en Iquique aún la municipalidad no cobra por los estacionamientos que quedan cerca de las playas urbanas. «El 95 por ciento de los municipios en Chile, sí lo hacen».
La mezcla del futuro y del pasado es una los aspectos que los lectores de La Estrella también destacan junto al desarrollo costero y el patrimonio histórico del paseo Baquedano y el estilo de vida que existen en algunos rincones del barrio El Morro, El Matadero y La Puntilla.
Otra iquiqueña afirma que «lo más hermoso de Iquique es que sabe conjugar el pasado con el presente, mezclando la moderno con las tradiciones del norte. Quienes llegan a la ciudad deben adecuarse a esa características que son el principal sello de la ciudad y que difícilmente morirán. Sólo agradecer que estas tierras y su gente sean solidarios con todo aquel que viene a probar suerte».
Ruth Labarca llegó a Iquique hace casi 20 años. Sus dos hijas nacieron en La Tierra de Campeones. Afirma que siempre ha encontrado hermosa la ciudad. «Su particular estructura me llama mucho la atención, las variadas y asimétricas calles donde sus casas reflejan a sus dueños, donde cada cual le pone el encanto propio del norte. Otras tratan de emular jardines sureños. Su variada arquitectura la llena de detalles únicos. Iquique poco a poco va ganando una identidad propia donde se mezclan el pasado que se resiste a morir y lo moderno que lucha por sobresalir. Su gente es maravillosa. Todavía se vive en familia, y se comparte con las amistades largas horas de conversación».
Alberto Chacón Saavedra de Santiago enumera varios aspectos positivos, desde las playas, hasta los llamativos cerros que encajonan a la ciudad. Lo más llamativo para él son los sabores de Iquique y las frutas que se cultivan en los oasis del interior.
También la valora la capacidad de Iquique para recibir a los inmigrantes y también a los chilenos que se radican en esta ciudad. Jorge Castillo afirma que «se les puede pedir a esa personas que sepan querer a mi ciudad. También hay que agradecer a la gente que llegó de afuera por contribuir con su esfuerzo y sobre todo por el sacrificio de estar lejos de sus familias entregando su trabajo a nuestra tierra».
También se encuentran quienes añoran la juventud que vivieron durante los años 80. Cecilia de Viña del Mar, afirma que «este Iquique no es el mismo de antes, el de los años 80 tuvo un cambio. Yo me fui y volví quince años después. Lo encontré bonito, pero  sólo en la zona costera».
Otro lector también afirma que el Iquique de los años 80 era una ciudad amable y activa sin delincuencia, ni droga, puro trabajo y buenas expectativas, todo en orden, seguridad y formalidad.

Otro lector valora la propuesta de utilizar energía solar para iluminar playas y parques.

14 cosas buenas que tiene Iquique y 11 propuestas para mejorar la ciudad

Centro de Iquique

Costó que la gente entregará su opinión sobre las cosas buenas que tiene Iquique. Cada vez que abrimos el foro en www.estrellaiquique.cl, los primeros en aparecer son los trolls sin nombre y apellido que no dudan en encontrar todo malo en Iquique. Siempre describen a la ciudad como una especie de campo de batalla donde solo tienes dos opciones cuando sales a la calle: te caes por que la basura está esparcida en la vereda o te asaltan porque los delincuentes están esperándote en la esquina.

Ninguna de las dos opciones son reales. Iquique es un buen lugar para vivir y eso es lo que quisimos rescatar con este focus group que hicimos durante dos semanas. Estos son los resultados:

Lo bueno de Iquique

1.- Clima.
2.- Playas y parques.
3.- Patrimonio histórico.
4.- Zofri y desarrollo económico.
5.- Desarrollo inmobiliario en altura.
6.- La cordillera.
7.- Ciudad multicultural.
8.- Frutas y verduras de la zona.
9.- Iluminación con energía solar.
10. – La pampa.
11.- Mamiña.
12. – Reciben a los inmigrantes.
13.- Sus barrios tradicionales.
14.- Casino de juegos y diversión nocturna.

Propuestas de lectores

1.- Enfrentar el tema medioambiente e incentivar el uso responsable del agua.
2.- Instalar una plata desalinizadora de agua.
3.- Mejorar el aseo de la ciudad.
4.- Cuidar los petroglifos y geoglifos de la zona.
6.- Crear más áreas verdes.
7.- Más aseo en las playas.
8.- Limpiar el mercado.
10.- Eliminar congestión vehicular en el centro.
11.- Terminar con delincuencia en puntos conflictivos.

Iquiqueños valoran el clima, Zofri y playas

El clima benigno, las ventajas comerciales que trae la Zofri, las playas que tiene la comuna de Iquique y el patrimonio histórico son los cuatro factores que más se repitieron en el foro ciudadano de La Estrella de Iquique en Internet durante las dos últimas semanas.
Costó que los lectores de La Estrella aportaran sus opiniones sobre lo bueno que tiene Iquique. La proposición era simple: «En Iquique no está todo malo, ¿Qué le gusta de Iquique y la región?. La mayoría no pudo alejarse de lo negativo y centró sus aportes en la crítica y en los problemas de la ciudad.
Miriam, de Viña del Mar, valora a su ciudad y también quiere a Iquique. Hizo un llamado a los propios foristas. «Lo malo se borra con lo bueno, mirémosle lo bueno a Iquique, por favor».
El balance final da un resultado positivo.
Sergio de Antofagasta afirma que Iquique es una ciudad acogedora y que las playas urbanas dan una oportunidades de paseo y diversión. Eso sí, afirma que el aseo en la ciudad ha ido en desmedro.
Para Berta Violeta, de Calama, valora a Iquique como un destino de vacaciones y donde las playas son su principal atractivo. También valora la presencia de extranjeros de diferentes destinos. «Eso le da un toque especial», afirma.
Luisa de Iquique valora el desarrollo costero y la manera alegre en que fueron pintados los colegios municipalizados de Iquique.
Germán rescata que en Iquique aún la municipalidad no cobra por los estacionamientos que quedan cerca de las playas urbanas. «El 95 por ciento de los municipios en Chile, sí lo hacen».
La mezcla del futuro y del pasado es una los aspectos que los lectores de La Estrella también destacan junto al desarrollo costero y el patrimonio histórico del paseo Baquedano y el estilo de vida que existen en algunos rincones del barrio El Morro, El Matadero y La Puntilla.
Otra iquiqueña afirma que «lo más hermoso de Iquique es que sabe conjugar el pasado con el presente, mezclando la moderno con las tradiciones del norte. Quienes llegan a la ciudad deben adecuarse a esa características que son el principal sello de la ciudad y que difícilmente morirán. Sólo agradecer que estas tierras y su gente sean solidarios con todo aquel que viene a probar suerte».
Ruth Labarca llegó a Iquique hace casi 20 años. Sus dos hijas nacieron en La Tierra de Campeones. Afirma que siempre ha encontrado hermosa la ciudad. «Su particular estructura me llama mucho la atención, las variadas y asimétricas calles donde sus casas reflejan a sus dueños, donde cada cual le pone el encanto propio del norte. Otras tratan de emular jardines sureños. Su variada arquitectura la llena de detalles únicos. Iquique poco a poco va ganando una identidad propia donde se mezclan el pasado que se resiste a morir y lo moderno que lucha por sobresalir. Su gente es maravillosa. Todavía se vive en familia, y se comparte con las amistades largas horas de conversación».
Alberto Chacón Saavedra de Santiago enumera varios aspectos positivos, desde las playas, hasta los llamativos cerros que encajonan a la ciudad. Lo más llamativo para él son los sabores de Iquique y las frutas que se cultivan en los oasis del interior.
También la valora la capacidad de Iquique para recibir a los inmigrantes y también a los chilenos que se radican en esta ciudad. Jorge Castillo afirma que «se les puede pedir a esa personas que sepan querer a mi ciudad. También hay que agradecer a la gente que llegó de afuera por contribuir con su esfuerzo y sobre todo por el sacrificio de estar lejos de sus familias entregando su trabajo a nuestra tierra».
También se encuentran quienes añoran la juventud que vivieron durante los años 80. Cecilia de Viña del Mar, afirma que «este Iquique no es el mismo de antes, el de los años 80 tuvo un cambio. Yo me fui y volví quince años después. Lo encontré bonito, pero  sólo en la zona costera».
Otro lector también afirma que el Iquique de los años 80 era una ciudad amable y activa sin delincuencia, ni droga, puro trabajo y buenas expectativas, todo en orden, seguridad y formalidad.

Otro lector valora la propuesta de utilizar energía solar para iluminar playas y parques.

14 cosas buenas que tiene Iquique y 11 propuestas para mejorar la ciudad

Centro de Iquique

Costó que la gente entregará su opinión sobre las cosas buenas que tiene Iquique. Cada vez que abrimos el foro en www.estrellaiquique.cl, los primeros en aparecer son los trolls sin nombre y apellido que no dudan en encontrar todo malo en Iquique. Siempre describen a la ciudad como una especie de campo de batalla donde solo tienes dos opciones cuando sales a la calle: te caes por que la basura está esparcida en la vereda o te asaltan porque los delincuentes están esperándote en la esquina.

Ninguna de las dos opciones son reales. Iquique es un buen lugar para vivir y eso es lo que quisimos rescatar con este focus group que hicimos durante dos semanas. Estos son los resultados:

Lo bueno de Iquique

1.- Clima.
2.- Playas y parques.
3.- Patrimonio histórico.
4.- Zofri y desarrollo económico.
5.- Desarrollo inmobiliario en altura.
6.- La cordillera.
7.- Ciudad multicultural.
8.- Frutas y verduras de la zona.
9.- Iluminación con energía solar.
10. – La pampa.
11.- Mamiña.
12. – Reciben a los inmigrantes.
13.- Sus barrios tradicionales.
14.- Casino de juegos y diversión nocturna.

Propuestas de lectores

1.- Enfrentar el tema medioambiente e incentivar el uso responsable del agua.
2.- Instalar una plata desalinizadora de agua.
3.- Mejorar el aseo de la ciudad.
4.- Cuidar los petroglifos y geoglifos de la zona.
6.- Crear más áreas verdes.
7.- Más aseo en las playas.
8.- Limpiar el mercado.
10.- Eliminar congestión vehicular en el centro.
11.- Terminar con delincuencia en puntos conflictivos.

Iquiqueños valoran el clima, Zofri y playas

El clima benigno, las ventajas comerciales que trae la Zofri, las playas que tiene la comuna de Iquique y el patrimonio histórico son los cuatro factores que más se repitieron en el foro ciudadano de La Estrella de Iquique en Internet durante las dos últimas semanas.
Costó que los lectores de La Estrella aportaran sus opiniones sobre lo bueno que tiene Iquique. La proposición era simple: «En Iquique no está todo malo, ¿Qué le gusta de Iquique y la región?. La mayoría no pudo alejarse de lo negativo y centró sus aportes en la crítica y en los problemas de la ciudad.
Miriam, de Viña del Mar, valora a su ciudad y también quiere a Iquique. Hizo un llamado a los propios foristas. «Lo malo se borra con lo bueno, mirémosle lo bueno a Iquique, por favor».
El balance final da un resultado positivo.
Sergio de Antofagasta afirma que Iquique es una ciudad acogedora y que las playas urbanas dan una oportunidades de paseo y diversión. Eso sí, afirma que el aseo en la ciudad ha ido en desmedro.
Para Berta Violeta, de Calama, valora a Iquique como un destino de vacaciones y donde las playas son su principal atractivo. También valora la presencia de extranjeros de diferentes destinos. «Eso le da un toque especial», afirma.
Luisa de Iquique valora el desarrollo costero y la manera alegre en que fueron pintados los colegios municipalizados de Iquique.
Germán rescata que en Iquique aún la municipalidad no cobra por los estacionamientos que quedan cerca de las playas urbanas. «El 95 por ciento de los municipios en Chile, sí lo hacen».
La mezcla del futuro y del pasado es una los aspectos que los lectores de La Estrella también destacan junto al desarrollo costero y el patrimonio histórico del paseo Baquedano y el estilo de vida que existen en algunos rincones del barrio El Morro, El Matadero y La Puntilla.
Otra iquiqueña afirma que «lo más hermoso de Iquique es que sabe conjugar el pasado con el presente, mezclando la moderno con las tradiciones del norte. Quienes llegan a la ciudad deben adecuarse a esa características que son el principal sello de la ciudad y que difícilmente morirán. Sólo agradecer que estas tierras y su gente sean solidarios con todo aquel que viene a probar suerte».
Ruth Labarca llegó a Iquique hace casi 20 años. Sus dos hijas nacieron en La Tierra de Campeones. Afirma que siempre ha encontrado hermosa la ciudad. «Su particular estructura me llama mucho la atención, las variadas y asimétricas calles donde sus casas reflejan a sus dueños, donde cada cual le pone el encanto propio del norte. Otras tratan de emular jardines sureños. Su variada arquitectura la llena de detalles únicos. Iquique poco a poco va ganando una identidad propia donde se mezclan el pasado que se resiste a morir y lo moderno que lucha por sobresalir. Su gente es maravillosa. Todavía se vive en familia, y se comparte con las amistades largas horas de conversación».
Alberto Chacón Saavedra de Santiago enumera varios aspectos positivos, desde las playas, hasta los llamativos cerros que encajonan a la ciudad. Lo más llamativo para él son los sabores de Iquique y las frutas que se cultivan en los oasis del interior.
También la valora la capacidad de Iquique para recibir a los inmigrantes y también a los chilenos que se radican en esta ciudad. Jorge Castillo afirma que «se les puede pedir a esa personas que sepan querer a mi ciudad. También hay que agradecer a la gente que llegó de afuera por contribuir con su esfuerzo y sobre todo por el sacrificio de estar lejos de sus familias entregando su trabajo a nuestra tierra».
También se encuentran quienes añoran la juventud que vivieron durante los años 80. Cecilia de Viña del Mar, afirma que «este Iquique no es el mismo de antes, el de los años 80 tuvo un cambio. Yo me fui y volví quince años después. Lo encontré bonito, pero  sólo en la zona costera».
Otro lector también afirma que el Iquique de los años 80 era una ciudad amable y activa sin delincuencia, ni droga, puro trabajo y buenas expectativas, todo en orden, seguridad y formalidad.

Otro lector valora la propuesta de utilizar energía solar para iluminar playas y parques.