El deporte en Iquique en los años 30 y 40

Durante los años 30 y 40 Iquique, debido al cierre de la mayor parte de las salitreras, enfrentó una grave crisis económica que afectó a todos los sectores de la ciudad. Sin embargo, el deporte continuó siendo un pilar inquebrantable de la voluntad de la gente por continuar siendo la Tierra de Campeones.
Esta situación excepcional fue destacada por la revista deportiva Estadio el 14 de diciembre de 1944:

«Iquique atraviesa por una crisis económica que ha hecho emigrar a lo mejor de su juventud. Pero así y todo sigue dando quehacer y qué decir en el deporte nacional. No se puede desmentir la calidad de sus muchachos y de sus hombres.
En este reciente campeonato de boxeo, los cuatro pesos pesados que llegaron a las semifinales son oriundos de las tierras del salitre: Herrera, Garrido, Camus y Rodríguez. Tres de los cuatro finalistas del liviano: León, Francini y Vicuña. Dos del mediano: Rodríguez y Jacques. Uno en la mosca: Castro; y uno en el pluma: Cisternas. Debió haber uno también en el medio pesado: el herrero Araya, que se lesionó y no pudo pelear. Intervinieron 280 púgiles de todo el país.
Esa calidad iquiqueña se reflejó igualmente en el reciente campeonato nacional de básquetbol en Valparaíso. En el team de Santiago actuaban dos iquiqueños: Maiochi y Sánchez; en el de Valparaíso: Ledesma y los hermanos Cordero; y en el de la Universidad: Mitrovich, Verdugo y Mathei.
No hay que olvidar que el equipo de Iquique ganó el último campeonato nacional de fútbol, y que cabritos iquiqueños acaban de adjudicarse el campeonato nacional de básquetbol escolar.
Iquique sigue siendo Tierra de Campeones y sigue también haciéndole propaganda al gran abono blanco».

1963

1963

  • La empresa Phillips desarrolla la casete, en Holanda.
  • En la ciudad de Dallas, Texas, en Estados Unidos es asesinado a balazos el Presidente John F. Kennedy.
  • Martin Luther King lidera una multitudinaria marcha de 250.000 personas en Washington, en contra del racismo.
  • En 1963 China hace estallar un artefacto nuclear ingresando así al llamado «Club Atómico».

«Maravilla» Prieto, Campeón sudamericano

«Iquique adquiere hoy patente de ciudad continental en el boxeo». De esta forma, el reportero de La Estrella, Hernán Cortés Heredia, encabezó la información que daba cuenta de la efervescencia vivida el día en que el iquiqueño Eduardo «Maravilla» Prieto, disputaría el título sudamericano de los plumas. 

El 23 de abril de 1977 cientos de amantes del deporte y, en especial del boxeo, se agolparon en el Estadio Municipal para ver pelear a «Maravilla» con el campeón sudamericano Raúl Astorga.
El contrincante llegó a Iquique diciendo que Prieto «quedaría tendido en la lona entre el quinto y el sexto round». Sin embargo, la historia favorecía al iquiqueño, quien en sólo cinco meses antes se había coronado campeón de Chile al derrotar precisamente a Astorga, en la desaparecida Casa del Deportista.
La importancia que adquirió el combate incluso traspasó las fronteras de Iquique, pues el ambiente vivido opacó el pleito que un día antes protagonizó Martín Vargas en el Teatro Caupolicán de Santiago. Televisión Nacional de Chile, incluso, grabó la pelea de Prieto y la transmitió para todo el país algunos días después en horario estelar. Una vez que se conoció el resultado, una verdadera avalancha de periodistas, fotógrafos y fanáticos se fue sobre el flamante campeón iquiqueño. Hasta el propio intendente de la época, Hernán Fuenzalida, subió al ring a felicitar a «Maravilla» Prieto y luego aseguró que merecía ser declarado Hijo Ilustre de Iquique.
El título logrado por el púgil iquiqueño fue ampliamente difundido por los medios especializados y pasó a engrosar la selecta lista de hazañas deportivas en Iquique.
La figura de Eduardo Prieto es reconocible por todos los iquiqueños. Su historia está llena de éxitos. Fue coronado campeón de Chile a los 16 años. «No debe haber apodo más galante y más apegado a la realidad, que llamar Maravilla a Eduardo Prieto. Los que lo vieron pelear dicen que sus manos y su cuerpo en movimiento era una verdadera metáfora sobre el ring. Una poesía abierta a los cuatros costados, cuya métrica se perdía en el mar y en el cerro. Con versos de fuerzas y de armonía a la vez. El respetable – el público- se extasiaba ante tanta belleza, con intensas jornadas de trabajo en los gimnasios y técnica de sobra».

Eduardo «Maravilla» Prieto fue la última gran estrella del boxeo iquiqueño de nivel mundial. Campeón nacional y sudamericano de la categoría pluma en 1976. Al año siguiente defendió con éxito su corona frente al rankeado mundial Juan Domingo Álvarez, logrando un empate estremecedor en la Casa del Deportista.
A punto de pelear el título mundial con Danny «Coloradito» López en Estados Unidos, se le detectó una enfermedad congénita a la vista lo que apuró su retiro del ring en su mejor época. A nivel nacional el boxeo iquiqueño volvió a emerger con fuerza en la década del 90 de la mano de la familia Villarroel.

 

 

Arturo Godoy, Campeón de los años 40

Arturo Godoy (Iquique, 10 de octubre 1912 - † ...
Arturo Godoy (Iquique, 10 de octubre 1912 – † Iquique, 27 de agosto de 1986) boxeador chileno. (Photo credit: Wikipedia)

El bravo peleador iquiqueño Arturo Godoy, fue uno de los referentes principales del boxeo chileno en las décadas del 30 y 40, disputando dos veces el título mundial de los pesos pesados con el legendario Joe Louis, «el Bombardero de Detroit».

La mayor parte de su carrera deportiva la hizo Godoy en Santiago y el extranjero. En Iquique no combatió, ya que tras el Servicio Militar fue llevado a la capital y allá se radicó.
La historia registra que debutó en el profesionalismo en junio de 1928, frente al peruano Peter Jonson, a quien derrotó por nocaut, según señala el sociólogo Bernardo Guerrero Jiménez en su obra «El Libro de los Campeones», Arturo Godoy nació en Caleta Buena, ubicada al norte de Iquique y distante 150 kilómetros. A nuestra ciudad llegó a los 18 años e inició su fabuloso caminar por los cuadriláteros en ring del Regimiento Carampangue.
Después de cumplir varias peleas con boxeadores cotizados del medio nacional y extranjero, partió en una gira por Argentina, Panamá, Cuba, Estados Unidos y España, donde sólo cosechó victorias y empates. Las crónicas de 1936 a 1940 ratifican los triunfos del gladiador iquiqueño de la categoría máxima.
La victoria más resonante la consiguió en el histórico Luna Park de Buenos Aires, al vencer por nocaut en el tercer round al legendario «Toro salvaje de Las Pampas», Luis Angel Firpo, quién enfrentó en pelea titular mundial al gran Jack Dempsey.

La carrera de Godoy

Fue profesor de boxeo de la Policía de Investigaciones y de los oficiales de la Escuela Militar.
Arturo Godoy vivió sus últimos años de vida en Iquique. El gobierno le entregó una casa en calle Diego Portales esquina 12 Oriente, donde junto a su esposa Marta Wermarth y su hijo Arturo vivieron rodeados del cariño de los iquiqueños, que siempre lo visitaron para evocar su gran carrera deportiva. Murió el 27 de agosto de 1986.
El 19 de febrero de 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, Godoy enfrentó en el Madison Square Garden al campeón mundial Joe Louis.
Los cronistas nacionales de esa época escribieron que fueron 15 asaltos interminables, con Joe Louis tratando de acorralar a Arturo Godoy para descargar sus golpes de nocauts, mientras que el bravo iquiqueño lo contragolpeaba con jabs potentes al rostro y al cuerpo.
De esa pelea salió la frase anecdótica «agáchate, Godoy», que Luis Bouey le gritó durante todo el combate, estrategia que le sirvió para neutralizar los poderosos envíos del campeón.
Al término del combate la victoria fue para Louis por puntos pero Arturo Godoy, el bravo guerrero iquiqueño, quedó en la historia del boxeo mundial y nacional, como el primer púgil que soportaba en pie una pelea con el «Bombardero de Detroit».
En Santiago la gente provocó aglomeraciones en las tiendas comerciales que transmitieron la pelea en las radios de esa época.
La revancha con el campeón mundial se desarrolló el 20 de junio de 1940 y la victoria nuevamente fue para Louis, terminando Godoy con múltiples heridas provocadas por los golpes del norteamericano.
Después de la última y sangrienta batalla contra Joe Louis, la vida siguió rodando para el bravo iquiqueño. Más peleas, más triunfos, la reconquista del cinturón sudamericano y luego el retiro. En el recuerdo y en la historia quedó plasmado el nombre de Arturo Godoy, un peleador valiente, guerrero y que con un puro corazón, llegó dos veces a pelear la corona mundial con Joe Louis, uno de los fenómenos más grandes del boxeo mundial de todas las épocas.

Escuchando la pelea en las calles

Frente a los locales de radios, se agrupó también un numeroso público que ansiaba por conocer los detalles de la pelea, y que esperaba a cada momento una decisión favorable para Godoy. Desde los carros bajaban los pasajeros entusiasmados por el espectáculo de los que escuchaban y se sumaban a los grupos que seguían con atención cada una de las palabras del «speaker». Los autos detenían su marcha para escuchar con mayor «tranquilidad» la pelea.

En los barrios

Escenas semejantes a las que se pudieron presenciar en el centro de la ciudad, se repitieron en todos los barrios de Santiago. Frente a casas particulares y a los negocios, el público esperaba impaciente el resultado del match que pudo dar a Godoy el título de campeón de todos los pesos.

En provincias

«Telefónicamente, nuestros corresponsales del norte y sur del país nos comunicaron anoche, el enorme entusiasmo que se notó en el público por la pelea de Godoy y Louis. En los pueblos donde existen altoparlantes de la Municipalidad, frente a ellos esperaron nerviosamente el resultado numerosos vecinos, muchos de los cuales jamás se habían preocupado de asuntos deportivos.

En Iquique

Pero el entusiasmo se hizo más intenso fue en Iquique, la ciudad natal de Arturo Godoy, y donde vive actualmente la madre del gran púgil. Entre los que esperaban con inquietud el resultado del match figuraban muchos que fueron amigos del campeón en su niñez.

Cerro Castillo

El Presidente de la República, señor Pedro Aguirre Cerda, escuchó en el Palacio de Viña del Mar una transmisión directa del match de Godoy y Louis en el Madison Square Garden mostrando gran interés por las alternativas de la pelea y haciendo comentarios por la pujanza y valentía que demostró el chileno en todo momento.
Al término de la lucha, dio instrucciones cablegráficas al Cónsul chileno en Nueva York, señor Aníbal Jara, para que felicitara en su nombre al púgil chileno por su presentación.
El cable que recibió Godoy tenía el siguiente texto:

«Arturo Godoy.- Nueva York – Consulado de Chile.- Su valiente y pujante pelea demuestra extremos de vigor a que llegaría nuestro pueblo debidamente cuidado en salud y bienestar, como es programa actual Gobierno.- PEDRO AGUIRRE CERDA«.

 

Tani Loayza, un deportista del siglo XX

Estanislao Loayza Aguilar —en inglés llamado S...
Estanislao Loayza Aguilar —en inglés llamado Stan o Stanislaus Loayza— (Iquique, 7 de mayo de 1905— † Iquique, 15 de mayo de 1981). boxeador chileno. (Photo credit: Wikipedia)

Estanislao Loayza Aguilar, el bravo peleador iquiqueño, fue el primer pugilista chileno en disputar un título mundial de boxeo.

La historia deportiva del legendario Estanislao «Tani» Loayza está plagada de grandes momentos históricos y cerca de la leyenda.
Tiene el raro, pero hermoso, privilegio de haber disputado un cetro mundial sin haber conquistado las coronas nacionales amateur y profesional de Chile, dado que desde Iquique salió directamente a Estados Unidos.
Los únicos combates de aficionados que el «Tani» hizo en nuestro país, antes de emprender el viaje a Norteamérica, los realizó en el histórico Club de Boxeo «Heriberto Rojas» y en el ex velódromo Municipal.
Según recuerda su sobrino Enrique Loayza, la primera pelea del «Tani» fue el 20 de marzo de 1921 y ganó por nocaut a Marino Castro, combatiendo en la categoría pluma.
«La leyenda de mi tío comenzó cuando acompañó al abuelo Humberto al gimnasio Heriberto Rojas, donde él entrenaba. Vio que a su padre le estaba pegando su rival de turno, por lo que subió al ring y noqueó a ese boxeador».
En la sala estaba el campeón de Chile «el negro» Salas, quien lo invitó a continuar con la práctica del boxeo.
Añadió que Salas fue el primer técnico que tuvo; después se preparó con Ramón Montoya, Enrique Nieto, quien lo llevó a Estados Unidos, y Luis Bouey.
Antes de partir al país del norte Loayza ganó por nocaut a su primer técnico, luego que éste lo retara en una eliminatoria para un nacional. «Sin embargo mi tío no quería pelear con él pero al final lo ganó y después se fue a Estados Unidos».

Estanislao a Estados Unidos

El 13 de noviembre de 1924 «El Tani» abordó el vapor Teno junto a sus hermanas Cleria y Clorinda.
El 2 de enero de 1925 debutó en el Madison Square Garden de Nueva York y ganó por puntos al norteamericano Moe Gambers, en la categoría liviano.
Luego hizo ocho exitosos combates frente a destacados boxeadores estadounidenses, italianos, cubanos y mexicanos, siempre saliendo con su diestra en alto.
El 13 de julio de 1925 enfrentó al norteamericano Jimmy Goodrich, por la corona mundial de la categoría liviano, perdiendo por nocaut técnico en el segundo round, debido a una fractura en su pie derecho, provocada por el árbitro Doug Smith.
Para el Tani fue casi fácil acceder al privilegio, gracias a su arte boxístico, y quizás le habría resultado aún más fácil conquistar la corona esa noche; sin embargo, la fatalidad se cruzó en su camino.
En el segundo round, al quebrar un clinch, (abrazo de los contendores) el árbitro Gumboath Smith, ex peso pesado, pisó un pie del chileno y le fracturó el tobillo. Pese al dolor, el bravo iquiqueño quiso seguir combatiendo, pero fue imposible. No podía afirmar el pie y se caía, perdiendo así para siempre el boxeo chileno la mejor posibilidad de su historia de tener un monarca mundial.
Reapareció en los cuadriláteros el 5 de enero de 1926 y derrotó por puntos a Charles Rossens. Continuó luego con una seguidilla de importantes victorias, pero nunca más tuvo la oportunidad de pelear por la copa mundial de los livianos.
En 1936 regresó a Chile y por primera vez peleó en Santiago ante el crédito Luis Vincentini, a quien venció por nocaut.
Se retiró del ring para iniciarse como entrenador y profesor de boxeo.
El «Tani» Loayza dejó una herencia importante en el pugilismo nacional, que luego sobrellevaron sus sobrinos, Humberto, Mario y Rubén Loayza, todos campeones de Chile amateur y profesional, nacidos en la «Tierra de Campeones».
Fue el gran boxeador chileno y mundial en los inicios del siglo XX.

La historia del hombre

Estanislao Loayza Aguilar nació en Iquique el 7 de mayo de 1905. Sus padres fueron Humberto y Luisa.
Creció junto a sus hermanos Julio, Pedro, Clorinda y Cleria.
Se casó con Amanda Nieto, hija de Enrique Nieto, quien lo llevó a Estados Unidos. Tuvo dos hijos: Amanda y Estanislao.
Murió en Santiago el 15 de mayo de 1981. Sus restos fueron trasladados a Iquique en 1985 y hoy reposan en el mausoleo de la Mutual de ex Boxeadores, en el Cementerio Nº 3.

La leyenda

Como todas las leyendas, durante varios años el recuerdo de las hazañas del boxeador se fueron haciendo esporádicas y eclipsadas de vez en cuando por alguna lumbrera, como el cetro mundial en caza submarina de Raúl Choque, la destreza de «maravilla» Prieto en el ring, los últimos títulos nacionales del fútbol amateur y el boom de los Dragones en su nacimiento; claro que su nombre quedó inmortalizado para siempre por padres de los años 30, 40 y 50 que bautizaron a sus hijos como Estanislao en homenaje al peloduro.
A fines del siglo XX, al ponerse en escena la obra teatral basada en el libro «Del Chumbeque a la Zofri» la figura de Loayza volvió a «hacerse visible» y recobró toda su magnitud. El gran responsable de eso fue el sociólogo Bernardo Guerrero Jiménez, quien ha investigado la vida del Tani y recopilado material como la radiografía del tabillo fracturado y filmaciones de sus combates.
Sobre su acercamiento con el deportista, comenta que «crecí como muchos de la Plaza Arica escuchando a Marino Castro hablar de sus peleas con el Tani, entonces como niños no dimensionábamos su figura. Al escribir el libro de los campeones (Crear-Ediciones Jote Errante 1992) investigué más y nació esta tarea de hacer visible la leyenda, resaltar la figura del ídolo deportivo, porque el Tani es un héroe deportivo de carne y hueso».
En el segundo volumen de su libro «Del Chumbeque a la Zofri» (1996), la figura de Loayza Aguilar retoma el sitial que merece y en torno a él gira el argumento de la adaptación teatral del libro (1997).
Para Guerrero la condición de héroe del boxeador está dada por lo que alcanzó como deportista y persona. «Es un modelo de conducta ejemplar, fue un personaje limpio en su vida, respetuoso de las leyes, padre y esposo ejemplar».
Y añade que «es la cristalización del sueño americano, el hijo de un matarife iquiqueño que llega a Estados Unidos, aprende el idioma, triunfa en el boxeo, reside varios años y regresa a su tierra convertido en ídolo».

Club Deportes Iquique

La historia deportiva de la «Tierra de Campeones» está plagada de grandes resultados tanto en deportes individuales como en los colectivos.
Desde las primeras décadas del siglo XX comenzaron a forjarse los momentos brillantes. El fútbol, boxeo y básquetbol fueron los pioneros del rico firmamento deportivo de Iquique.
Deportes Iquique fue creado el 21 de mayo de 1978, con el objetivo de ingresar con un equipo iquiqueño al balompié profesional. El 7 de febrero de 1979 ese sueño se logró.  El equipo estuvo conformado mayormente por futbolistas locales.
En su primer año de participación fue campeón de ascenso y subió a la Primera División. Los primeros meses de 1980 fueron para Deportes Iquique de grandes logros puesto que la institución obtiene el título de campeón del torneo «Polla Gol», frente a Colo Colo y en el mismo Estadio Nacional de Santiago.