Los destinos turísticos más interesantes de Pozo Almonte

Los destinos turísticos más interesantes de Pozo Almonte

Explora la riqueza cultural y natural de Pozo Almonte

1. Oficina Salitrera Humberstone

Ubicada a pocos kilómetros de Pozo Almonte, la Oficina Salitrera Humberstone es un testimonio del auge de la industria salitrera en Chile. Este sitio histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece una visión fascinante de la vida y el trabajo en las salitreras durante los siglos XIX y XX. Los visitantes pueden recorrer sus calles, visitar las antiguas viviendas y explorar las instalaciones industriales que alguna vez fueron el corazón de la producción de salitre.

2. Oficina Salitrera Santa Laura

Junto a Humberstone, la Oficina Salitrera Santa Laura complementa la experiencia de sumergirse en la historia del salitre. Aunque en ruinas, este sitio conserva estructuras impresionantes, como el edificio de la caldera y la chimenea, que evocan la magnitud de la actividad industrial de la época. Ambos sitios, Humberstone y Santa Laura, son paradas obligatorias para quienes deseen conocer más sobre el pasado industrial de la región.

3. Geoglifos de Pintados

Los Geoglifos de Pintados son una serie de figuras gigantescas trazadas en las laderas del desierto de Atacama. Estas enigmáticas representaciones, que incluyen figuras humanas, animales y geométricas, fueron creadas por culturas prehispánicas hace más de mil años. Los geoglifos son un impresionante reflejo de la creatividad y la espiritualidad de las antiguas civilizaciones que habitaron esta árida región.

4. Parque Nacional Pampa del Tamarugal

Este parque nacional es un verdadero oasis en medio del desierto de Atacama. Alberga extensas áreas de tamarugos, árboles adaptados a las duras condiciones del desierto. El parque es ideal para quienes disfrutan del ecoturismo y la observación de aves, ya que es hogar de diversas especies nativas. Además, ofrece la oportunidad de realizar caminatas y disfrutar de la tranquilidad y belleza del desierto.

5. Museo de la Vida del Salitre

Situado en Pozo Almonte, este museo es una excelente introducción a la historia del salitre en la región. A través de exhibiciones interactivas y colecciones de objetos históricos, los visitantes pueden aprender sobre la vida cotidiana en las salitreras, la importancia del salitre para la economía chilena y los desafíos que enfrentaron los trabajadores. El museo es una visita educativa y enriquecedora para todas las edades.

6. Poblado de La Tirana

Conocido por su famosa fiesta religiosa en honor a la Virgen del Carmen, La Tirana es un pintoresco poblado que atrae a miles de peregrinos cada año. Durante las festividades en julio, el pueblo se llena de colorido y música con las danzas tradicionales y las procesiones. Fuera de la temporada festiva, La Tirana ofrece una experiencia más tranquila, permitiendo a los visitantes explorar su iglesia y conocer más sobre sus tradiciones y cultura. Estos destinos destacan la diversidad y riqueza cultural de Pozo Almonte, ofreciendo una mezcla única de historia, naturaleza y tradiciones que deleitarán a cualquier visitante

Salitreras Humberstone y Santa Laura, nominadas en concurso para escoger a las siete “Maravillas Chilenas”

El Sitio Patrimonio de la Humanidad Salitreras Humberstone y Santa Laura, fue considerado en el concurso como uno de los 32 lugares como “Maravillas Chilenas”, mediante el cual se escogerá a los siete destinos más votados del país, reconocimiento que fue valorado por la Corporación Museo del Salitre, administradora del Sitio.

Se trata de una iniciativa que se mantendrá abierta hasta el 13 de febrero, para que el público pueda votar en línea. Para emitir tus preferencias siete preferencias debes ingresar al sitio https://www.maravillaschilenas.cl/ . También puedes compartir este link con tus contactos para que también se manifiesten por sus siete Maravillas Chilenas.

Las noches espectrales en el pueblo fantasma de Humberstone

  • Ubicada a 47 kilómetro al este de la ciudad de Iquique, Humberstone es actualmente un monumento nacional y, desde 2005, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

No hay farolas que iluminen sus noches cerradas. Sólo el desafinado tintineo de los techos de calamina rompe el silencio que se cuela por las calles de Humberstone, el pueblo abandonado en medio del desierto chileno que en otro tiempo fue símbolo del esplendor del país.
Desde hace años esta pequeña ciudad en ruinas, que otrora encarnó la imagen de la prosperidad chilena basada en la extracción del salitre, aguanta impertérrita el avance del tiempo y el desierto que poco a poco intenta devorarla.
Lejos de su pasado resplandor, el Humberstone que en su día albergó a más de 3.700 habitantes, está considerado hoy como uno de los diez lugares más fantasmales del planeta, lo que ha animado a agencias turísticas a conducir de noche a los curiosos por sus polvorientas calles.
«Con el frío y la poca visibilidad, los sentidos se agudizan y uno puede percibir sensaciones muy distintas de las que se pueden notar a pleno sol», explicó a Efe el director de la Corporación Museo del Salitre de Iquique, Silvio Zerega, para quien pasear por Humbertone de noche es una experiencia apasionante.
La popular web de viajes TripAdvisor clasificó al pueblo abandonado del norte de Chile como el quinto lugar más fantasmal del planeta, en el que la vida y el bullicio de otros tiempos dejaron paso a la nostalgia del silencio.
Un «galardón» que ha atraído muchos turistas internacionales que, según Zerega, acuden a Humberstone en busca de experiencias intrépidas y también, si cabe, de algún fantasma perdido.
Ubicada a 47 kilómetro al este de la ciudad de Iquique, Humberstone es actualmente un monumento nacional y, desde 2005, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Las intactas calles, plazas e iglesias de la población son un reflejo del esplendor y contraste que vivió la región entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando pasó de ser el epicentro de la época dorada al testimonio de una ambiciosa civilización pasada.
Fundada en 1872 por la «Compañía de Nitratos del Perú» y bautizado en sus inicios como «La Palma», Humberstone comenzó un rápido crecimiento, convirtiéndose rápidamente en un agitado pueblo caracterizado por una arquitectura de estilo clásico de ultramar inglés.
Sin embargo, con el acaecimiento de la Gran Depresión de 1929 y el desarrollo de la producción sintética de amoníaco, su modelo económico colapsó.
Prácticamente en quiebra, La Palma fue comprada por Cosatan, una compañía salitrera de Antofagasta que renovó sus instalaciones y rebautizó las oficinas como «Santiago Humberstone», en honor a James Thomas Humberstone, padre de la industria salitrera.
Con el pasar de los años, la era dorada de Humberstone se empezó a apagar y en 1960 el pueblo y las oficinas fueron abandonados.
Pero las vivencias, recuerdos y sacrificios de todos los que la habitaron parecen no haber abandonado nunca esas casas levantadas bajo el inclemente sol del desierto.


Al pasear entre ellas, aún se puede confundir el silbido del viento con el vocerío de quienes alguna vez las habitaron.
«Yo no creo en fantasmas pero hay trabajadores del museo que aseguran haber visto apariciones espectrales y escuchado psicofonías», comentó Zerega.
Según el director del museo, el establo es uno de los espacios más tétricos del lugar, en el que se han encontrado muñecas llenas de ají y se han cerrado algunas puertas.
Estas experiencias han atemorizado a los trabajadores del museo que no se acercan al recinto «ni que les paguen».
Indudablemente, las visitas turísticas nocturnas por el campamento salitrero, que ahora cuenta con un nuevo sistema de iluminación puntual de algunas zonas, agudizarán la ya escalofriante atmósfera de desolación que, como alguna alma sin rumbo, se apodera de sus callejones al caer la noche.
Fuente: EFE

Cinco hitos que ligan al mineral de plata de Huantajaya con la historia general de la Región de Tarapacá

El 12 de agosto el Consejo de Monumentos Nacionales aprobó la solicitud de declaratoria como monumento histórico el asentamiento minero de San Agustín de Huantajaya.

Es considerado como un sitio de alto valor histórico y patrimonial.

La mina de plata de Huantajaya tiene una extensa historia que prolonga por siglos desde el uso primero por parte de los Incas, los españoles en la época colonial y también durante la historia más reciente como parte del Virreinato del Perú y luego como parte de la Región de Tarapacá.

Huantajaya es testigo del desarrollo económico de la zona donde congregaron hombres y mujeres de diferentes orígenes, nacionales y culturas.

Acá hay más antecedentes sobre la declaratoria de monumento nacional.

¿Qué es lo que queda de Huantajaya?

  1. El asentamiento minero San Agustín de Huantajaya mantiene aún buena parte su registro material, testimonio de la vida de hombres y mujeres de distintos grupos étnicos y etarios, que trabajaron en uno de los más importantes minerales de plata del sur del Virreinato del Perú. Y es que Huantajaya fue una mina que empezó a ser trabajada en período Inca, por lo que sus basurales históricos y ruinas de antiguas edificaciones entregan información de distintos períodos ocupacionales, en particular por sus tipos cerámicos y estilo de la textilería, casi perfectamente conservada.
  2. Del asentamiento solo quedan las ruinas, pero es posible conocer -a través de acuarelas y fotografías- que la construcción que imperó en siglo XVIII se basó en el uso de rocas del lugar para pircados, paredes y basamentos y fibra vegetal en las techumbres (caña, totora, etc). Es escasa la madera por la falta de este recurso en el lugar, por ello se destaca la iglesia, que como se ha podido corroborar en imágenes fotográficas posteriores, era exclusivamente de madera.
  3. Hoy, se conserva el trazado de las calles originales, parte de las bases y muros de casas y patios interiores. El mayor valor está en sus basurales históricos, algunos de ellos aún intactos conservan materialidad del siglo XVIII (textiles, cerámica, tela, metal, restos orgánicos entre otros).

Huantajaya forma parte de la historia de la región de Tarapacá

Huantajaya tuvo varias etapas de auge y caída de su actividad económica y la vida que se desarrollaba alrededor de esta actividad productiva.

Acá adjunto algunos de los hitos que relacionan a Huantajaya como parte integral de la historial general de la Región de Tarapacá.

De alguna manera la historia de la región siempre estuvo ligada a Huantajaya ya sea porque las personas llegaron a buscar fortuna o porque su actividad fue necesario para cimentar el desarrollo de algún proyecto ya sea una campaña bélica o la industria salitrera.

Huantajaya también es nombrada en el relato que da oriente a la leyenda de La Tirana. El aventurero Vasco de Almeyda, fue capturado por las huestes de la tirana, la reina del Tamarugal y en su cautiverio afirmó que pertenecía a un grupo de mineros portugueses establecidos en el mineral de Huantajaya. Este aventurero minero se enamoró de la Ñusta. El resto forma parte de la leyenda que todos conocemos.

El mineral siempre estuvo ligado a la historia económica de la región. 

Los incas utilizaron la mina de plata. Utilizaban el salitre existente en la pampa para avanzar las prospecciones del mineral.

Actualmente es posible determinar que el pasado de Huantajaya existía mucho antes que los españoles llegaran y escucharan las fantásticas historias sobre una gigantesca fuente de plata.

En 1389 el inca de la sexta dinastía, Yahuar Huacac, invadió con sus tropas la región de Tarapacá.

Llegó hasta el sur en donde se ubicada Atacama la Grande (actual San Pedro de Atacama) y ese mismo año inició los trabajos de extracción en Huantajaya.

A comienzos del siglo XVIII, la mina de plata de Huantajaya fue sinónimo de riqueza para las familias acaudaladas que vivían en el oasis de Pica.

Durante el dominio español durante la colonia, Huantajaya tuvo gran actividad extractiva. La mina y el asentamiento humano existente a su alrededor creció en forma considerable. Los españoles requerían de un estricto control sobre la plata que se generaba en Huantajya. Puedes conocer la historia completa del mineral en este artículo: “Historia completa del mineral de Huantajaya”.

George Smith, el rey de salitre llegó a 1821 con intenciones de buscar fortuna en Perú. En 1826, viajó a la provincia de Tarapacá y participó en prospecciones menores en Huantajaya a los 24 años edad.

Con el financiamiento de su tío Archivald Robson y su amigo William Bollaert, Smith comenzó la exploración de las zonas aledañas a Iquique, Bajo Molle y la cordillera de la costa.

 

2020: Los proyectos de la Corporación Museo del Salitre

A mediados de 2020 la Corporación Museo del Salitre desarrolla el Plan de Manejo actualizado, que se encuentra ya concluido y en etapa de revisión final, tal como fue el compromiso adquirido ante la UNESCO cuando Humberstone y Santa Laura fueron sacadas de su condición de Patrimonio en Peligro.

Lo importante de este plan, que determina la forma cómo se gestiona el Sitio, para asegurar su preservación y las necesarias condiciones de seguridad, es que incorpora, además, otras herramientas de gestión patrimonial como los planes Estratégico, De Monitoreo y de Gestión de Riesgos.

La Casa de Yodo en Santa Laura

El Proyecto Casa de Yodo, en Santa Laura, es una iniciativa que cuenta con el apoyo de SQM.

También existe en los planes a futuro activar la puesta en valor de la Casa de Administración y la Planta de Lixiviación -ésta última, única en el mundo-, para lo cual se cuenta con el respaldo permanente del Gobierno Regional de Tarapacá, el CORE Tarapacá, la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), así como de instituciones privadas.

Hospital en Humberstone

En Humberstone, en tanto, se trabaja, entre otras obras, en la restauración de su viejo hospital, que sirvió para atender a personas y familias pampinas de todo el Cantón de Nebraska; además, en el fortalecimiento del Centro de Documentación e Investigación, que, una vez que la situación sanitaria lo permita, se transformará en un gran centro de archivo y estudio de lo que fue la industria del salitre.