La IA, la verdadera revolución tecnológica del 2023: oportunidades y riesgos

2023 comenzó con la inteligencia artificial (IA) como la principal tendencia tecnológica. Y con más futuro que el Metaverso que nos trataron de vender en 2022.

La IA promete revolucionar varios sectores, como la salud, la educación, el transporte y las finanzas, pero también plantea desafíos éticos, sociales y regulatorios.

Hace pocos días BING, el buscador de Microsoft integró un chat con IA.

A nivel financiero, es una esperanza para los inversionistas. Wall Street está apostando por la IA como una tecnología con un gran potencial de desarrollo y con ello, de ganancias.

Pero para los usuarios finales, usar la IA implica otro tipo de ganancias y también riesgos. El uso de IA promueve una forma de mejorar la eficiencia, la rentabilidad y la competitividad en todas las empresas. Puede establecer nuevos procesos, mejorar el análisis de datos, detectar fraudes, ofrecer asesoramiento, automatizar procesos.

Los riesgos están por la automatización de procesos y con ello la eliminación de empleos más rutinarios. Hoy, más que nunca es focalizar el trabajo profesional en temas asociados a la creativa, a la solución de problemas, a ideas nuevas alternativas a los problemas de siempre que enfrentamos en nuestros trabajos.

La creatividad es una vía de solución para los riesgos que generará el aumento del uso de las IA.

En este artículo de CNN detalla de una manera como Wall Street mira el uso de IA en sus procesos y también como una nueva alternativa de inversión en el ámbito tecnológico.

Publicado originalmente en Linkedin

Atento al riesgo que oculta la marca personal

Hay muchas ventajas para quienes activamente construyen su marca personal

Pero existe un riesgo en el cual podemos caer.

Es un riesgo que no lo advierten directamente los promotores de la marca personal, pero que sus efectos lo podemos ver todos los días en LinkedIn.

Me explico.

Un relato para contar al mundo

Todos tenemos una historia que contar sobre nuestra vida profesional. Ese relato se construye con logros, proyectos y trabajo. Por lo tanto, tenemos que gestionar todos esos hitos y utilizarlo como insumo en nuestros perfiles en redes sociales.

Toda esa información es la base de la marca personal.

El término lo acuñaron hace 30 años y hoy esta práctica consciente forma parte de la gestión que realizan los profesionales para destacar entre la competencia.

Es decir, tenemos la oportunidad de construir nuestra imagen. 

Y justo ahí se encuentra el riesgo.

El riesgo de ser clones

Todos tenemos una imagen de cómo queremos proyectarnos hacia los demás. 

El riesgo que oculta la marca personal es que cuando estamos construyendo esa imagen, lo hacemos basado en lo que los demás esperan de nosotros.

Un ejemplo claro es LinkedIn. Existen pautas escritas de lo que debemos mostrar o cómo debemos ser.

El mayor riesgo de crear una marca personal como lo «dicta» LinkedIn es que al final todo seamos la misma versión perfecta de profesionales .

El desafío de ser diferentes

Si todos somos iguales, nadie se diferencia.

Si todos parecemos iguales en nuestros perfiles de LinkedIn nadie destacará al final.

El #desafío es construir tu perfil con tus #herramientas, ventajas y complejidades. 

Olvida el estereotipo de éxito #corporativo.

Si todos aspiran a eso y muestran los mismo, LinkedIn se llenará de clones.

Nadie quiere a los clones.