Seis choque a postes en menos de cinco horas en Iquique, Alto Hospicio y Pica

Un preocupante escenario enfrentó Eliqsa durante el fin de semana pasado al atender en una sola noche seis emergencias que fueron ocasionadas por choques a postes en Iquique, Alto Hospicio y Pica.
En un lapso de cinco horas se registraron seis accidentes de tránsito, donde el protagonista fue la acción imprudente de conductores que provocaron serios daños a la red de distribución eléctrica de las tres comunas.
En Iquique, los accidentes se registraron en Diagonal Bilbao, esquina de Avenida Arturo Prat; y Genero Gallo con Diego Portales. En Alto Hospicio las emergencias ocurrieron en los sectores de El Boro, Villa Frei y en la ruta A-16, frente a la azufrera. El sexto choque a poste se registró en Pica, específicamente en una zona aledaña a la Cocha Resbaladero.
En total, más de 4.300 clientes repartidos e Iquique, Alto Hospicio y Pica sufrieron interrupciones de suministro eléctrico durante la madrugada del sábado recién pasado, debido a la acción imprudente de los conductores.
Juan Carlos Gómez, gerente zonal de Eliqsa, indicó que este tipo de accidentes no sólo afectan la integridad del conductor y sus ocupantes del vehículo, sino que también involucran directamente a los usuarios del servicio eléctrico, quienes se ven afectados por los cortes de suministros derivados de estos siniestros”.
Este año Eliqsa ha reemplazado 70 postes chocados en la provincia de Iquique, lo que ha implicado un gasto superior a los 74 millones de pesos, además de los efectos en la percepción de continuidad de suministro que sufren los clientes.
Gómez indicó que la empresa está invirtiendo permanentemente en reforzar y renovar la red eléctrica en beneficio de la continuidad del suministro, no obstante,  las principales medidas preventivas para evitar el choque a postes pasan directamente por los conductores.
El ejecutivo agregó que el reemplazo de un poste es una faena compleja que requiere de tiempo y un amplio despliegue de recursos para despejar el lugar, retirar la estructura dañada, instalar el nuevo poste y reubicar las redes eléctricas, trabajos que, en general, pueden extenderse por cerca de 5 horas.
Ante la ocurrencia de este tipo de accidentes, se solicita a los clientes a informar al fono cliente 600 600 2233.

Las esculturas que simbolizan a los fabricantes de alfajores de Pica, en la etapa de hornear las rodelas para el original dulce, instaladas en la Plaza de Matilla están siendo sometidas a un trabajo de mantenimiento. El trabajo que fue diseñado hace cinco años, está siendo intervenido 
por un equipo profesional que dirige, Magda Valderrama, es, precisamente, la artista que erigió el monumento, a petición de 
la Municipalidad de Pica.
La obra de arquitectura que fue confeccionada de hormigón armado, constituye uno de los muchos atractivos que tiene Matilla, junto con el templo, su torre y el lagar.

Rumbo a Pica, un oasis con una gran historia

Para  realizar este recorrido debe salir desde Iquique rumbo a la Pampa, camino en el cual se encontrarán con  las ruinas de la Ex-Oficina Salitrera Humberstone y Santa Laura. Posteriormente continuando hacia el sur por la ruta 5, podrán visitar los Geoglifos de Pintados, que concentra la mayor cantidad de arte rupestre de este tipo en el norte de Chile. 

Iglesia Pica


Continuando y retornando la ruta 5 hacia el norte, encontrarán el cruce Sara, que los guiará hacia Pica. Tomando el cruce, pasarán por el pueblo de La Tirana, conocido principalmente por su fiesta religiosa que es la más grande del norte de Chile y que cada 16 de Julio alberga a cientos de peregrinos devotos de la virgen del Carmen. En el camino encontrarán los poblados de La Huayca y Matilla, para finalmente llegar al Oasis de Pica.
Pica  se encuentra ubicada en la Provincia del Tamarugal, en la región de Tarapacá, principalmente es conocido por su Resbaladero o cocha (baño termal) y por sus frutos tropicales, tales como, el mango, naranjas, limones y guayabas, frutos que  puede disfrutar en helados artesanales o exquisitos jugos naturales. El Pica puede hacer un alto  y almorzar en uno de los muchos restaurantes que posee el pueblo.
En el trayecto también se encontrará  con el Parque de los Dinosaurios, lugar en el que pueden tomar fotografías  de las réplicas de dos especies  de dinosaurios. Esta parada la pueden complementar con las Huellas de Dinosaurios, que aún se conservan desde aquella época.
El director regional de SERNATUR, Felipe Pérez aseveró que “en Pica, el visitante podrá encontrar todos los servicios turísticos necesarios para una grata experiencia. Contando con hoteles certificados, como el Santa Rosa y el Rancho San Carlos, hasta cabañas”. Agregando que “desde Iquique a Pica hay unos 114 kilómetros, y se debe tomar  la ruta A-16, ruta 5 norte al Sur, desvío señalizado La Tirana, Matilla,  para arribar a Pica, La ruta es pavimentada, por lo tanto es transitable todo el año”.
Se recomienda, partir temprano en la mañana  en vehículo 4X4,  que puedan recorrer caminos de tierra y barro si se desea visitar otros lugares cercanos a este oasis.
Pica estaba en el Camino del Inca, entre los tambos de Huatacondo al sur, y Mamiña al norte; por aquí pasó Diego de Almagro durante 1535, donde los nativos le opusieron resistencia. En 1556 se instalaron los conquistadores y, desde 1559, hubo «encomiendas de indios». Fue la sede del Tenientazgo de Tarapacá, que dependió del Corregimiento de Arica, pasando luego al Corregimiento, con capital en el vecino pueblo de  Tarapacá. Todas estas divisiones administrativas se hicieron bajo el Virreinato del Perú, al que pertenecía toda la zona. Pica era capital de la cúpula eclesiástica que pertenecía a Arequipa. Su parroquia fue creada en el año 1620 por el obispo de Arequipa, Pedro de Perea en donde se entronizó al apóstol de San Andrés.
Aquí se concentró la mayor cantidad de población hispana, que creó una fuerte tradición social en medio del aislamiento. La primera familia castellana en establecer su hacienda en el lugar, fue la familia Ceballos, venida desde la provincia de Laredo y Santander en España.
Su producto principal fue el vino que se comercializaba por tierra hasta Arequipa y Potosí. Desde comienzos del siglo XVIII, la mina de plata de Huantajaya, próxima a Iquique, trajo riqueza a las familias locales. Luego de la Independencia del Perú en 1821, todo el Departamento de Tarapacá pasó a ser parte de esta república. El auge salitrero hacia 1850 transformó el área. Las viñas fueron reemplazadas por frutales, sobre todo cítricos. Pica se convirtió en un exclusivo lugar de descanso. De esa época datan la mayoría de las viviendas, los locales de comercio y la iglesia de San Andrés, imperdible para el visitante.
La lucha por el agua ha sido una constante en Pica. Los españoles usaron las técnicas mineras de Potosí: en los siglos XVIII y XIX construyeron más de 12 km de socavones captadores de aguas filtrantes.
Aún están en uso y sus «respiraderos» pueden verse en pleno.

Rumbo a Pica, un oasis con una gran historia

Para  realizar este recorrido debe salir desde Iquique rumbo a la Pampa, camino en el cual se encontrarán con  las ruinas de la Ex-Oficina Salitrera Humberstone y Santa Laura. Posteriormente continuando hacia el sur por la ruta 5, podrán visitar los Geoglifos de Pintados, que concentra la mayor cantidad de arte rupestre de este tipo en el norte de Chile. 

Iglesia Pica


Continuando y retornando la ruta 5 hacia el norte, encontrarán el cruce Sara, que los guiará hacia Pica. Tomando el cruce, pasarán por el pueblo de La Tirana, conocido principalmente por su fiesta religiosa que es la más grande del norte de Chile y que cada 16 de Julio alberga a cientos de peregrinos devotos de la virgen del Carmen. En el camino encontrarán los poblados de La Huayca y Matilla, para finalmente llegar al Oasis de Pica.
Pica  se encuentra ubicada en la Provincia del Tamarugal, en la región de Tarapacá, principalmente es conocido por su Resbaladero o cocha (baño termal) y por sus frutos tropicales, tales como, el mango, naranjas, limones y guayabas, frutos que  puede disfrutar en helados artesanales o exquisitos jugos naturales. El Pica puede hacer un alto  y almorzar en uno de los muchos restaurantes que posee el pueblo.
En el trayecto también se encontrará  con el Parque de los Dinosaurios, lugar en el que pueden tomar fotografías  de las réplicas de dos especies  de dinosaurios. Esta parada la pueden complementar con las Huellas de Dinosaurios, que aún se conservan desde aquella época.
El director regional de SERNATUR, Felipe Pérez aseveró que “en Pica, el visitante podrá encontrar todos los servicios turísticos necesarios para una grata experiencia. Contando con hoteles certificados, como el Santa Rosa y el Rancho San Carlos, hasta cabañas”. Agregando que “desde Iquique a Pica hay unos 114 kilómetros, y se debe tomar  la ruta A-16, ruta 5 norte al Sur, desvío señalizado La Tirana, Matilla,  para arribar a Pica, La ruta es pavimentada, por lo tanto es transitable todo el año”.
Se recomienda, partir temprano en la mañana  en vehículo 4X4,  que puedan recorrer caminos de tierra y barro si se desea visitar otros lugares cercanos a este oasis.
Pica estaba en el Camino del Inca, entre los tambos de Huatacondo al sur, y Mamiña al norte; por aquí pasó Diego de Almagro durante 1535, donde los nativos le opusieron resistencia. En 1556 se instalaron los conquistadores y, desde 1559, hubo «encomiendas de indios». Fue la sede del Tenientazgo de Tarapacá, que dependió del Corregimiento de Arica, pasando luego al Corregimiento, con capital en el vecino pueblo de  Tarapacá. Todas estas divisiones administrativas se hicieron bajo el Virreinato del Perú, al que pertenecía toda la zona. Pica era capital de la cúpula eclesiástica que pertenecía a Arequipa. Su parroquia fue creada en el año 1620 por el obispo de Arequipa, Pedro de Perea en donde se entronizó al apóstol de San Andrés.
Aquí se concentró la mayor cantidad de población hispana, que creó una fuerte tradición social en medio del aislamiento. La primera familia castellana en establecer su hacienda en el lugar, fue la familia Ceballos, venida desde la provincia de Laredo y Santander en España.
Su producto principal fue el vino que se comercializaba por tierra hasta Arequipa y Potosí. Desde comienzos del siglo XVIII, la mina de plata de Huantajaya, próxima a Iquique, trajo riqueza a las familias locales. Luego de la Independencia del Perú en 1821, todo el Departamento de Tarapacá pasó a ser parte de esta república. El auge salitrero hacia 1850 transformó el área. Las viñas fueron reemplazadas por frutales, sobre todo cítricos. Pica se convirtió en un exclusivo lugar de descanso. De esa época datan la mayoría de las viviendas, los locales de comercio y la iglesia de San Andrés, imperdible para el visitante.
La lucha por el agua ha sido una constante en Pica. Los españoles usaron las técnicas mineras de Potosí: en los siglos XVIII y XIX construyeron más de 12 km de socavones captadores de aguas filtrantes.
Aún están en uso y sus «respiraderos» pueden verse en pleno.

Escuela Vertiente del Saber de Pica lideró resultados regional de Simce

El cuarto año básico de la Escuela Vertiente del Saber de Pica se posicionó a nivel regional entre los establecimientos municipales con más alto puntaje en educación básica, superando incluso a la comuna de Iquique y Alto Hospicio; aumentando de esta manera, cerca de 30 puntos respecto a la medición del año anterior. (vía | El Boyaldia, Noticias de Iquique y Tarapacá)

Collacagua

Se encuentra  88 kilómetros en el altiplano. Se trata de un caserío andino con antiguos corrales y una torre campanario situada sobre un pequeño cerro, además se encuentran ruinas de un antiguo tambo inca.