La anchoveta en Iquique

Iquique Siglo XX

Capítulo 52

Otros horarios

La anchoveta se transforma en el principal recurso extractivo en Iquique. Como parte del estilo de vida, el horario de trabajo se desarrollaba sólo durante el día. Dependeniendo del turno y la época del año, las naves podían salir a partir de las 5 a 6 de la mañana y regresar cerca de las 20 horas, horario de invierno.

En 1974, ocurre un cambio radical en la dinámica pesquera, la anchoveta desaparece de las aguas y, en cambio, se hace más potente la presencia de la sardina española. La variente del recurso hace que la jornada laboral pase a ejecutarse durante la noche, horas en los cardúmenes están en las capas más superficiales del oceáno.

Comienzan los turnos nocturnos y el horario de trabajo, junto con el ritmo de vida, cambia drásticamente. La jornada laboral se extiende hasta el sábado a las 2 de la tarde, recomenzando el lunes a partir de las 6 de la mañana.

Para entonces, el decreto 214 promulgado en 1965 por el Presidente Eduardo Frei Montalva es negociado por los propios tripulantes y las ocho horas de trabajo son extendidas a diez. En distintos convenios colectivos también se incluyó un bono de captura que dependía de las horas trabajadas y el volumen de carga que generaba cada operador. En diciembre los cheques variaban según cuántas horas extraordinarias trabajaban los tripulantes y los empleados de planta.

Años de Gloria de la Industria Pesquera

Iquique Siglo XX

Capítulo 50

El periodo entre 1980 y 1986 es considerado como el mejor de la industria pesquera llegando a capturar tres millones de toneladas métricas. El «olor a dólar» es la expresión más recurrente cuando las plantas iniciaban sus periodos de producción a toda máquina.

José Cáceres, tripulante pesquero,  ingresó a la industria en el mmento de mayor auge del sector. El recuerda que el boom de la sardina española  era comentado por todos, pero nadie se percataba que la sobreexplotación destruiría los recursos dentro de una década.

Otro punto que agudizó el problema se refiere al continuo aumento de la capacidad de las embarcaciones. En menos de 20 años, de una goleta para 80 toneladas, se había aumentado a 250.

De esta manera surge un nuevo cambio en la modalidad de trabajo. Las tripulaciones se reducen al mínimo necesario: once personas, es decir, un motonetista, un patrón de pesca y nueve trabajadores de cubierta.d

DECADENCIA

La sobreexplotación del recurso fue evidente en 1996. La sardina española desapareció de las costas iquiqueñas y nuevamente la industria nuevamente miró hacia la anchoveta que, aunque de menos valor comercial, tuvo que sustentar toda la economía de la ciudad. A pesar de estos cambios, a mediados de los noventa, hicieron su debut las embarcaciones de 550 y 600 toneladas, que redujeron la flota y la tecnificaron aún más.

Desde esa fecha en adelante el promedio extraído de anchoveta nunca superó el millón de toneladas y seguía bajando. El golpe de gracia lo daría más tarde el fenómeno del niño con sus aguas cálidas que espantó los cardúmenes hacia otras zonas.

HARINA PRIME

En los noventa el precio de la harina sufre una leve disminución. El mercado mundial ya no ve con los mismos ojos la harina corriente que se producía hace cuarenta años en Iquique. Los nuevos requerimientos del mercado de alimento para animales exigía un producto de mejor calidad: la harina prime.

Este producto más refinado está compuesto a base de anchoveta fresca. El principal requerimiento es que el pescado sea procesado a pocas horas de su extracción, con esto se asegura una harina de mejor calidad y mayores nutrientes.

En esta última etapa, según Hugo Herrera, la pesca industrial cambiará a lo que la comunidad está acostumbrada actualmente. «Ya no veremos grandes volúmenes de carga. Ahora lo esencial será la calidad y la entrega de una harina especial en concordancia a lo que pide el cliente.

Otro aspecto que prevé para esta nueva etapa es la tecnificación del trabajo y la mantención de un reducido grupo de tripulantes por cada nave. La dismoinución de la flota y la contratación a plazo fijo son las dos características que a su juicio, marcarán la industria pesquera del siglo XXI.

Iquique Siglo XX

Capítulo 50

El periodo entre 1980 y 1986 es considerado como el mejor de la industria pesquera llegando a capturar tres millones de toneladas métricas. El «olor a dólar» es la expresión más recurrente cuando las plantas iniciaban sus periodos de producción a toda máquina.

José Cáceres, tripulante pesquero,  ingresó a la industria en el mmento de mayor auge del sector. El recuerda que el boom de la sardina española  era comentado por todos, pero nadie se percataba que la sobreexplotación destruiría los recursos dentro de una década.

La anchoveta en Iquique

Iquique Siglo XX

Capítulo 52

Otros horarios

La anchoveta se transforma en el principal recurso extractivo en Iquique. Como parte del estilo de vida, el horario de trabajo se desarrollaba sólo durante el día. Dependeniendo del turno y la época del año, las naves podían salir a partir de las 5 a 6 de la mañana y regresar cerca de las 20 horas, horario de invierno.

En 1974, ocurre un cambio radical en la dinámica pesquera, la anchoveta desaparece de las aguas y, en cambio, se hace más potente la presencia de la sardina española. La variente del recurso hace que la jornada laboral pase a ejecutarse durante la noche, horas en los cardúmenes están en las capas más superficiales del oceáno.

Comienzan los turnos nocturnos y el horario de trabajo, junto con el ritmo de vida, cambia drásticamente. La jornada laboral se extiende hasta el sábado a las 2 de la tarde, recomenzando el lunes a partir de las 6 de la mañana.

Para entonces, el decreto 214 promulgado en 1965 por el Presidente Eduardo Frei Montalva es negociado por los propios tripulantes y las ocho horas de trabajo son extendidas a diez. En distintos convenios colectivos también se incluyó un bono de captura que dependía de las horas trabajadas y el volumen de carga que generaba cada operador. En diciembre los cheques variaban según cuántas horas extraordinarias trabajaban los tripulantes y los empleados de planta.

La vida en una pesquera

Iquique, Siglo XX

Capítulo 51

La vida en una pesquera

En el pasado, el desierto entregó su riqueza con el salitre, entre 1960 y 1990, el oceano fue la principal fuente de recursos que tenía la región. La pesca industrial iniciada en la década del 50 generaba  el mayor aporte al producto geográfico bruto regional.

A pesar de la crisis y la baja captura en que se encuentra la pesca en la década de 1990, Iquique continúa siendo considerado el gran centro pesquero de Chile y el mayor puerto mundial exportador de harina de pescado.

IQUIQUE ES HARINA

La harina de pescado se usa en la alimentación de todo tipo de animales alrededor del mundo. En Chile este producto es utilizado en la salmonicultura y en la crianza de aves y cerdos.

El proceso de fabricación no ha variado mucho con el paso de los años, a grandes rasgos consiste en retirar una gran cantidad de agua al pescado para evitar su descomposición, reduciendo el peso y volumen a una cuarta parte del tamaño real.

Para producir harina de pescado es necesario un extenso proceso industrial que comienza con la captura del recursos en grandes embarcaciones especializadas en esta faena.

Al atracar el barco se utiliza el «agua de descarga» para sacar la pescado de las bodegas de las naves. Luego, un sistema de bombeo succiona la mezcla de agua y pescualar para impulsarla por una larga cañería desde el lanchón hasta la recepción de la planta. Luego que la mezcla llega a la planta se separa el agua del pescado y filtrada para recuperar la mayor cantidad de trozos de alimento. Luego es devuelta al mar.

Por mientras, el pescado es almacenado en grandes estanques donde permanece hasta que es traspasado a los cocedores.

Mientras permanece a la espera, el pescado suelta líquidos corporales, entre ellos sangre, dando origen a un líquido rojo lechoso, con alto contenido de sustancias nutritivas. Esta sustancia también es cocida al vapor para aprovecharlo en la producción de la harina.

Luego de permanecer por menos de 18 horas almacenados en los pozos, pasa a cocedores en donde el producto se transforma en una mezcla de pescado cocido y agua. Este líquido es separado de los sólidos mediante un proceso de prensado. El residuo es conocido como «licor de prensa» que contiene agua, proteínas disueltas y aceite.

En etapas posteriores el licor de prensa es tratado para retirarle todos los nutrientes, lo que queda es la llamada «agua de cola» que, a su vez, es procesada y evaporada, quedando una material concentrado que es agregado a la harina.

El resultado es empaquetado y enviado a los distintos compradores de Europa, Estados Unidos y Chile.

MAR Y TIERRA

El estilo de vida y la significación de la industria pesquera en Iquique tuvo distintas connotaciones conforme fue pasando el tiempo. Cuando se instalaron las primeras pesqueras en 1956 la crisis en la ciudad era profunda. Iquique era una ciudad pequeña, con 15.000 habitantes, la mayoría ex pampinos cesantes y sus familias.

En ese tiempo ya se encontraban en la Pesquera Cavancha, que más adelante adquiriría el nombre de Iquique.

Para Hugo Herrera, ex presidentye del Sindicato Interempresas de Tripulantes Pesqueros, en un principio, el trabajo en alta mar en grandes  naves recolectoras era una situación poco común.

En 1960 comenzaron una rápida instalación de pesqueras y armadurías  para sustentar lo que sería un gran negocio para inversionistas locales y nacionales. Para entonces los rumores y expectativas de trabajo eran más auspiciosas. Todos ponían las esperanzas en la extracción de anchoa, principalmente.

En marzo de 1963 se creó el Sindicato de Profesionales de Tripulantes que más adelante transformó en Interempresas.

A mnediados de los 60 Iquique contaba con 27 plantas instaladas, de las cuales no todas trabajaban. También existían dos industrias en Pisagua e incluso una en Patillos. En 1961 llegaron Astilleros Marco a Chile para invertir en Iquique, sumándose de esa manera a apoyar el desarrollo de la industria pesquera del norte y la invitación extendida por la Corporación del Fomento, Corfo.

A mediados de la dećada de 1960, el Sindicato Profesional  Profesional de Tripulantes Pesqueros surgió como una de las entidades gremiales más fuertes de Iquique con más 1.800  socios inscritos. Ya en ese año, la economía local daba vuelta en torno a la cuota de extracción de las pesqueras. Las banderas negras que hacia siete años eracomún en las casas, ahora son reemplazadas por banderas chilenas.

La vida en una pesquera

Iquique, Siglo XX

Capítulo 51

La vida en una pesquera

En el pasado, el desierto entregó su riqueza con el salitre, entre 1960 y 1990, el oceano fue la principal fuente de recursos que tenía la región. La pesca industrial iniciada en la década del 50 generaba  el mayor aporte al producto geográfico bruto regional.

A pesar de la crisis y la baja captura en que se encuentra la pesca en la década de 1990, Iquique continúa siendo considerado el gran centro pesquero de Chile y el mayor puerto mundial exportador de harina de pescado.

IQUIQUE ES HARINA

La harina de pescado se usa en la alimentación de todo tipo de animales alrededor del mundo. En Chile este producto es utilizado en la salmonicultura y en la crianza de aves y cerdos.

El proceso de fabricación no ha variado mucho con el paso de los años, a grandes rasgos consiste en retirar una gran cantidad de agua al pescado para evitar su descomposición, reduciendo el peso y volumen a una cuarta parte del tamaño real.

Para producir harina de pescado es necesario un extenso proceso industrial que comienza con la captura del recursos en grandes embarcaciones especializadas en esta faena.

Al atracar el barco se utiliza el «agua de descarga» para sacar la pescado de las bodegas de las naves. Luego, un sistema de bombeo succiona la mezcla de agua y pescualar para impulsarla por una larga cañería desde el lanchón hasta la recepción de la planta. Luego que la mezcla llega a la planta se separa el agua del pescado y filtrada para recuperar la mayor cantidad de trozos de alimento. Luego es devuelta al mar.

Por mientras, el pescado es almacenado en grandes estanques donde permanece hasta que es traspasado a los cocedores.

Mientras permanece a la espera, el pescado suelta líquidos corporales, entre ellos sangre, dando origen a un líquido rojo lechoso, con alto contenido de sustancias nutritivas. Esta sustancia también es cocida al vapor para aprovecharlo en la producción de la harina.

Luego de permanecer por menos de 18 horas almacenados en los pozos, pasa a cocedores en donde el producto se transforma en una mezcla de pescado cocido y agua. Este líquido es separado de los sólidos mediante un proceso de prensado. El residuo es conocido como «licor de prensa» que contiene agua, proteínas disueltas y aceite.

En etapas posteriores el licor de prensa es tratado para retirarle todos los nutrientes, lo que queda es la llamada «agua de cola» que, a su vez, es procesada y evaporada, quedando una material concentrado que es agregado a la harina.

El resultado es empaquetado y enviado a los distintos compradores de Europa, Estados Unidos y Chile.

MAR Y TIERRA

El estilo de vida y la significación de la industria pesquera en Iquique tuvo distintas connotaciones conforme fue pasando el tiempo. Cuando se instalaron las primeras pesqueras en 1956 la crisis en la ciudad era profunda. Iquique era una ciudad pequeña, con 15.000 habitantes, la mayoría ex pampinos cesantes y sus familias.

En ese tiempo ya se encontraban en la Pesquera Cavancha, que más adelante adquiriría el nombre de Iquique.

Para Hugo Herrera, ex presidentye del Sindicato Interempresas de Tripulantes Pesqueros, en un principio, el trabajo en alta mar en grandes  naves recolectoras era una situación poco común.

En 1960 comenzaron una rápida instalación de pesqueras y armadurías  para sustentar lo que sería un gran negocio para inversionistas locales y nacionales. Para entonces los rumores y expectativas de trabajo eran más auspiciosas. Todos ponían las esperanzas en la extracción de anchoa, principalmente.

En marzo de 1963 se creó el Sindicato de Profesionales de Tripulantes que más adelante transformó en Interempresas.

A mnediados de los 60 Iquique contaba con 27 plantas instaladas, de las cuales no todas trabajaban. También existían dos industrias en Pisagua e incluso una en Patillos. En 1961 llegaron Astilleros Marco a Chile para invertir en Iquique, sumándose de esa manera a apoyar el desarrollo de la industria pesquera del norte y la invitación extendida por la Corporación del Fomento, Corfo.

A mediados de la dećada de 1960, el Sindicato Profesional  Profesional de Tripulantes Pesqueros surgió como una de las entidades gremiales más fuertes de Iquique con más 1.800  socios inscritos. Ya en ese año, la economía local daba vuelta en torno a la cuota de extracción de las pesqueras. Las banderas negras que hacia siete años eracomún en las casas, ahora son reemplazadas por banderas chilenas.

La vida en una pesquera

Iquique, Siglo XX

Capítulo 51

La vida en una pesquera

En el pasado, el desierto entregó su riqueza con el salitre, entre 1960 y 1990, el oceano fue la principal fuente de recursos que tenía la región. La pesca industrial iniciada en la década del 50 generaba  el mayor aporte al producto geográfico bruto regional.

A pesar de la crisis y la baja captura en que se encuentra la pesca en la década de 1990, Iquique continúa siendo considerado el gran centro pesquero de Chile y el mayor puerto mundial exportador de harina de pescado.

IQUIQUE ES HARINA

La harina de pescado se usa en la alimentación de todo tipo de animales alrededor del mundo. En Chile este producto es utilizado en la salmonicultura y en la crianza de aves y cerdos.

El proceso de fabricación no ha variado mucho con el paso de los años, a grandes rasgos consiste en retirar una gran cantidad de agua al pescado para evitar su descomposición, reduciendo el peso y volumen a una cuarta parte del tamaño real.

Para producir harina de pescado es necesario un extenso proceso industrial que comienza con la captura del recursos en grandes embarcaciones especializadas en esta faena.

Al atracar el barco se utiliza el «agua de descarga» para sacar la pescado de las bodegas de las naves. Luego, un sistema de bombeo succiona la mezcla de agua y pescualar para impulsarla por una larga cañería desde el lanchón hasta la recepción de la planta. Luego que la mezcla llega a la planta se separa el agua del pescado y filtrada para recuperar la mayor cantidad de trozos de alimento. Luego es devuelta al mar.

Por mientras, el pescado es almacenado en grandes estanques donde permanece hasta que es traspasado a los cocedores.

Mientras permanece a la espera, el pescado suelta líquidos corporales, entre ellos sangre, dando origen a un líquido rojo lechoso, con alto contenido de sustancias nutritivas. Esta sustancia también es cocida al vapor para aprovecharlo en la producción de la harina.

Luego de permanecer por menos de 18 horas almacenados en los pozos, pasa a cocedores en donde el producto se transforma en una mezcla de pescado cocido y agua. Este líquido es separado de los sólidos mediante un proceso de prensado. El residuo es conocido como «licor de prensa» que contiene agua, proteínas disueltas y aceite.

En etapas posteriores el licor de prensa es tratado para retirarle todos los nutrientes, lo que queda es la llamada «agua de cola» que, a su vez, es procesada y evaporada, quedando una material concentrado que es agregado a la harina.

El resultado es empaquetado y enviado a los distintos compradores de Europa, Estados Unidos y Chile.

MAR Y TIERRA

El estilo de vida y la significación de la industria pesquera en Iquique tuvo distintas connotaciones conforme fue pasando el tiempo. Cuando se instalaron las primeras pesqueras en 1956 la crisis en la ciudad era profunda. Iquique era una ciudad pequeña, con 15.000 habitantes, la mayoría ex pampinos cesantes y sus familias.

En ese tiempo ya se encontraban en la Pesquera Cavancha, que más adelante adquiriría el nombre de Iquique.

Para Hugo Herrera, ex presidentye del Sindicato Interempresas de Tripulantes Pesqueros, en un principio, el trabajo en alta mar en grandes  naves recolectoras era una situación poco común.

En 1960 comenzaron una rápida instalación de pesqueras y armadurías  para sustentar lo que sería un gran negocio para inversionistas locales y nacionales. Para entonces los rumores y expectativas de trabajo eran más auspiciosas. Todos ponían las esperanzas en la extracción de anchoa, principalmente.

En marzo de 1963 se creó el Sindicato de Profesionales de Tripulantes que más adelante transformó en Interempresas.

A mnediados de los 60 Iquique contaba con 27 plantas instaladas, de las cuales no todas trabajaban. También existían dos industrias en Pisagua e incluso una en Patillos. En 1961 llegaron Astilleros Marco a Chile para invertir en Iquique, sumándose de esa manera a apoyar el desarrollo de la industria pesquera del norte y la invitación extendida por la Corporación del Fomento, Corfo.

A mediados de la dećada de 1960, el Sindicato Profesional  Profesional de Tripulantes Pesqueros surgió como una de las entidades gremiales más fuertes de Iquique con más 1.800  socios inscritos. Ya en ese año, la economía local daba vuelta en torno a la cuota de extracción de las pesqueras. Las banderas negras que hacia siete años eracomún en las casas, ahora son reemplazadas por banderas chilenas.