El Arte de Preguntar: Mejora Tus Interacciones con IA

Isaac Asimov, en su cuento “El chistoso”, nos presenta una figura singular: una persona entre un millón, dotada de la habilidad innata para formular las preguntas exactas a Multivac, la inteligencia artificial emblemática de muchas de sus historias. Multivac encarna una inteligencia superior, capaz de ofrecer respuestas precisas a las interrogantes más trascendentales de la humanidad.

El rol del gran maestro de preguntas

A medida que Multivac resuelve los desafíos planteados, surge la necesidad de avanzar hacia nuevas fronteras del conocimiento. Este avance depende de la capacidad de formular la siguiente pregunta relevante, tarea reservada para un “gran maestro” especializado en indagar con precisión. Así, se aprovecha al máximo el potencial de la inteligencia artificial general, la cual está diseñada para resolver cualquier problema para todos.

La importancia del prompt en la actualidad

Más allá de la exactitud o visión futurista de Asimov, y las similitudes que podemos encontrar hoy en día, el aspecto más valioso de la historia radica en que no es imprescindible ser un “gran maestro” para sacar el máximo provecho a un agente de inteligencia artificial. Sin embargo, sí es fundamental saber formular preguntas precisas, instrucciones claras y tener claridad respecto a lo que se necesita y cómo se solicita, así como definir el resultado que se espera obtener. Es decir, lo esencial es aprender a construir un buen prompt.

Esta habilidad constituye la base cuando interactuamos con un agente de inteligencia artificial. ¿Sabes formular un buen prompt?

Siete recomendaciones para hacer un buen prompt

  • Define el objetivo con precisión: Antes de escribir, pregúntate: ¿Qué quiero obtener exactamente? Mientras más claro sea el resultado esperado, más precisa será la respuesta. Ejemplo: “Quiero un resumen ejecutivo de 150 palabras con tono institucional”.
  • Entrega contexto suficiente: La IA no adivina. Si falta información, completará con supuestos. Incluye: propósito, audiencia, formato, tono, restricciones y ejemplos si los tienes.
  • Especifica el formato final: Indica si necesitas: lista, tabla, párrafo, guion, comunicado, código, etc. La forma es tan importante como el contenido.
  • Define el rol que debe adoptar la IA: Pedirle que actúe como editor, experto en energía, periodista, analista, profesor, etc., cambia radicalmente la calidad del resultado.
  • Indica qué evitar: A veces es más importante lo que NO quieres: “Evita tono robótico”, “No uses tecnicismos”, “No inventes datos”, “No repitas ideas”.
  • Pide iteración, no perfección en un solo intento: Un buen prompt no es un disparo único, es un proceso: “Dame una primera versión, luego la refinamos”.
  • Usa ejemplos como ancla: Si muestras un modelo de lo que buscas (un párrafo, un estilo, un formato), la IA se alinea mucho más rápido.

Cuando la inteligencia artificial reemplaza al periodista: el caso Microsoft y el futuro de las noticias locales

En 2020, Microsoft anunció que reemplazaría a decenas de periodistas y editores humanos de su portal de noticias MSN por sistemas de inteligencia artificial capaces de seleccionar, titular y publicar contenido de forma automatizada. El anuncio generó debate en la industria. Años después, ese debate ya no es hipotético: es nuestra realidad.

Qué hizo Microsoft

Los periodistas despedidos trabajaban para la sección de noticias del portal MSN.com, uno de los sitios de noticias más visitados del mundo en esa época. Su trabajo consistía en seleccionar qué historias aparecían en la página de inicio, verificar su pertinencia y escribir titulares adaptados al público del portal. Todo eso fue asignado a algoritmos de inteligencia artificial.

La decisión no fue solo de Microsoft. En paralelo, The Guardian, BuzzFeed y varios medios digitales comenzaron a usar herramientas de IA para generar contenido de bajo valor editorial: resúmenes de resultados deportivos, pronósticos del tiempo, reportes de bolsa. Tareas rutinarias, automatizables, repetitivas.

El resultado lo vemos hoy: Un resumen de noticias clickbait genérico.

El periodismo que no puede ser reemplazado

Lo que la inteligencia artificial no puede hacer —todavía— es la cobertura periodística que requiere presencia humana, fuentes locales, conocimiento del contexto cultural e histórico, y la capacidad de hacer las preguntas que nadie quiere que se hagan.

En regiones como el norte de Chile, ese periodismo es especialmente valioso. Nadie más que un periodista con raíces en Iquique puede entender el significado cultural de una decisión municipal sobre el patrimonio salitrero. Ningún algoritmo puede reemplazar la conversación de pasillo en un municipio, el testimonio de una familia afectada por una decisión pública, o el seguimiento de una investigación que lleva años.

El riesgo real para las comunidades

El riesgo no es que la inteligencia artificial elimine todo el periodismo. El riesgo es que elimine el periodismo local: el primero en ser considerado prescindible por sus altos costos operativos y sus audiencias más pequeñas. Si ese periodismo desaparece, lo que lo reemplaza no es información de calidad: es el vacío que llenará la desinformación.

La ironía es que, en ese escenario, quienes más perderían serían precisamente las comunidades que más dependen del periodismo local para fiscalizar el poder y mantenerse informadas.

Una oportunidad también

La inteligencia artificial también puede ser aliada. Herramientas de IA pueden ayudar a los periodistas a procesar grandes volúmenes de datos públicos, detectar patrones en documentos oficiales, traducir y resumir fuentes. El periodista que usa IA como herramienta puede cubrir más en menos tiempo, con mayor profundidad. El que es reemplazado por la IA deja a su comunidad sin voz.

Cómo empezar a usar IA en tu trabajo sin sentirte atrasado

Por qué es urgente empezar a usar IA ahora (y no verla como un juego)

Hoy, más que nunca, es importante entender que la inteligencia artificial no es una novedad pasajera, ni una moda tecnológica que se consume como si fuera una red social para entretenerse o matar el tiempo. Tampoco es un juguete para crear videos divertidos. La IA es, ante todo, una herramienta de trabajo, un potenciador real de tu gestión diaria, capacidad mental, tu velocidad, tu análisis y tu creatividad. Es una extensión de tu fuerza para trabajar y crear.

Si quieres avanzar, el mejor momento para comenzar a usar IA es ahora, no cuando “estés listo”, no cuando “todo esté perfecto”, y mucho menos cuando la adopción sea obligatoria. Hoy la ventaja está en quienes experimentan, prueban, fallan, ajustan y vuelven a intentar.

No tienes que dominarlo todo. Solo tienes que empezar.

Una de las ideas más importantes del artículo “It’s Not Too Late to Start Using AI as a Product Manager”, escrito por James C. Kemp, es precisamente esta:
no necesitas usar IA de forma perfecta para que empiece a mejorar tu trabajo.

Kemp es un profesional en WooCommerce, que escribe sobre cómo tomar decisiones más inteligentes y construir soluciones de forma más ágil. En su artículo explica que incluso quienes llevan tiempo trabajando con IA sienten que aún podrían estar aprovechándola más. Esa sensación de “voy atrasado” es universal… y, por lo mismo, irrelevante. Lo que importa es avanzar.

La IA como potenciador, no como un reemplazo

La IA funciona como un multiplicador de tu energía y tus ideas:

  • Te ayuda a producir más en menos tiempo.
  • Agiliza tareas que antes consumían horas.
  • Te permite explorar más opciones antes de decidir.
  • Y libera espacio mental para lo que realmente importa: pensar mejor.

Si la usas de forma estratégica —no solo para curiosidad o diversión— puedes transformar por completo tu flujo de trabajo, mejorando tu productividad de forma real.

Mejorar tus flujos de trabajo es el verdadero objetivo

El mensaje central del artículo de Kemp es claro:
empieza por una tarea pequeña y deja que la IA te acompañe en el proceso.
No necesitas esperar a tener un plan perfecto ni dominar todas las herramientas. Lo importante es integrar la IA en tu rutina laboral, igual que lo harías con cualquier herramienta esencial.
Todo comienza con un paso sencillo: empezar ahora. Usa cualquier modelo de IA, cualquier herramienta que tengas a mano. Revisa tus reportes habituales, identifica los que más tiempo te consumen y explora cómo una herramienta de IA puede ayudarte a acelerarlos. Tal vez necesites mejorar tu redacción, replantear ideas preconcebidas, detectar patrones ocultos en tus datos o simplemente ordenar mejor la información que ya tienes. Sea cual sea el punto de partida, la IA está ahí para potenciar tu trabajo.

Por qué hoy es el mejor momento para integrar IA en tus flujos de trabajo

Estuve revisando este artículo de James C. Kemp, product manager en WooCommerce, quien utiliza herramientas de IA (como Claude Desktop) para acelerar investigación, priorización, manejo de feedback y flujos de trabajo técnicos. Su artículo habla sobre un mensaje importante, comienza ahora a usar las herramientas de IA disponibles, explora, prueba y aprende a usarlas dentro de tu contexto laboral.

Estas 7 ideas son claves ahora:

  • Empieza ahora a usar herramientas de IA, aunque sientas que vas atrasado. Ahora es el mejor momento. Siempre lo ha sido.
  • No necesitas que todo sea perfecto desde el inicio: la adopción de IA es un proceso continuo. Las herramientas varían, mejoran y también tus habilidades para usarlas. Nada es perfecto. Aprende de a poco.
  • Enfócate en mejorar tus flujos de trabajo, no en dominar todas las herramientas. Esto es importante, siempre encontrarás algún reporte, algún dato que puedas acelerarlo usando IA. Busca y aplica.
  • Busca el punto de entrada más fácil: una tarea diaria que puedas acelerar con IA. En este caso, lo más fácil es algún reporte rutinario. Busca cómo puede ayudarte la IA para acelerar ese proceso. Experimenta y usa poco a poco.
  • La adaptación constante importa más que tener un sistema “ideal” o completamente optimizado. Nada es perfecto. Todo puede mejorar. El peor escenario es seguir analizando ese archivo Excel a mano.
  • Incluso quienes ya usan IA sienten que podrían estar haciendo más, así que no estás solo en esa sensación.
  • La clave es empezar y aprender mientras avanzas, en vez de esperar a tener todo resuelto. Las soluciones debes crearlas y esa es la clave. la IA potencia, ayuda, pero como aplicarla es parte de tu proces o como profesional, personal e individuo.

Robots e Imperio: Inteligencia Artificial y Futuro Humano

¿Puede la inteligencia artificial cambiar el destino de la humanidad? Robots e Imperio, de Isaac Asimov, explora esta idea en un relato que mezcla ciencia, filosofía y poder.

La primera mitad del libro parece dispersa, sin un protagonista claro. Pero todo cobra sentido en la segunda parte: los robots, con un perfil bajo, administran la humanidad para garantizar su supervivencia. Su objetivo no es individual, sino colectivo: crear un imperio que asegure el futuro.

Asimov plantea algo fascinante: ¿qué pasa cuando una inteligencia superior toma decisiones más allá de los intereses personales? Hoy, la IA identifica patrones invisibles para nosotros y abre caminos nuevos. En la novela, los robots hacen lo mismo, pero con un propósito que trasciende la vida individual.

Otro punto clave es la evolución humana. Asimov imagina dos ramas: los humanos terrestres y los espaciales, con estilos de vida y valores distintos. ¿Podría la vida fuera de la Tierra generar una nueva especie, como ocurrió con el Homo sapiens? Las condiciones del entorno siempre han definido la evolución.

Este libro no solo entretiene: invita a reflexionar sobre el papel de la tecnología, la sociedad y nuestra capacidad de adaptarnos. Un futuro que parece lejano, pero no imposible.