Después de los 50: el poder de un solo cambio

Cumplir 50 años trae consigo una punzada silenciosa que te dice que pudiste hacerlo mejor. Que podrías haber tomado un curso extra, una carrera adicional para complementar lo que estudiaste en tu juventud. Que tal vez pudiste dormir más, viajar más, cuidarte mejor. Menos comida chatarra, más comida real. Más ejercicio y menos tardes enteras frente a la televisión. Más tiempo presente con tus hijos y menos distracciones. O haber cuidado esas amistades que se fueron diluyendo con el tiempo.

Y sí, es posible que todo eso sea cierto. Que efectivamente pudiste ser más en tus años anteriores. Pero ya fue.

El pasado no cambia. Lo único que puedes transformar es el ahora. No todo a la vez, sino una sola cosa. Un cambio pequeño, concreto, sostenido.

Yo ya lo hice. Y en un año pude ver los resultados de ese pequeño ajuste que decidí implementar. Es un resultado personal, reservado, pero funciona. Porque ese resultado marca lo que viene por delante. Y tú también puedes hacerlo.

Cómo vivir una vida plena y feliz según James Clear


¿Cómo vivir una vida plena y feliz? Esta es una pregunta que muchos de nosotros nos hacemos, pero que no siempre encontramos una respuesta satisfactoria. Sin embargo, hay algunos consejos que podemos seguir para acercarnos más a nuestro ideal de felicidad y plenitud.

Estos consejos se basan en las ideas de James Clear, autor de Hábitos Atómicos, un libro que nos enseña cómo cambiar nuestra vida a través de pequeñas acciones diarias. Veamos cuáles son estos consejos:

  • Sé un fan, no un crítico. La crítica puede ser útil cuando se hace con respeto y constructivamente, pero también puede ser una forma de sabotear nuestra propia felicidad y la de los demás. En cambio, ser un fan significa apreciar y celebrar lo que nos gusta, lo que nos inspira, lo que nos hace crecer. Ser un fan nos ayuda a disfrutar más de la vida, a conectar con otras personas que comparten nuestros intereses y valores, y a recibir su apoyo y ayuda cuando lo necesitamos.
  • Actúa rápidamente. El tiempo es un recurso limitado y valioso, y no podemos permitirnos desperdiciarlo esperando el momento perfecto para hacer las cosas que queremos hacer. El momento perfecto nunca llega, y mientras tanto, perdemos oportunidades y experiencias que podrían enriquecer nuestra vida. Por eso, debemos actuar rápidamente cuando tenemos una idea, un sueño, un proyecto, o simplemente una curiosidad. No se trata de ser impulsivos o imprudentes, sino de ser decididos y valientes. La acción nos lleva al aprendizaje, al progreso, y a la satisfacción.
  • Mide tu éxito contra ti mismo. Compararnos con los demás es una trampa que nos hace sentir insatisfechos, envidiosos, y frustrados. Siempre habrá alguien que tenga más, que haga más, que sea más que nosotros. Pero eso no significa que nosotros seamos menos. Cada uno tiene su propio camino, sus propias circunstancias, sus propias metas. Lo que importa es cómo nos sentimos con nosotros mismos, cómo evolucionamos, cómo superamos nuestros desafíos. Mide tu éxito contra ti mismo, y serás feliz cuando otros ganen, y es más probable que recibas ayuda de ellos gracias a tu apoyo.

Estos son solo algunos de los consejos que James Clear nos ofrece en su libro Hábitos Atómicos, que te recomiendo leer si quieres profundizar más en estas ideas y aprender cómo aplicarlas a tu vida. Espero que te hayan gustado y que te sirvan para vivir una vida plena y feliz.

Estas ideas son de James Clear:

  • «Es más divertido ser un fan que un crítico. No estoy buscando pasar mi vida derribando las cosas, cuando puede ser tan satisfactorio construir las cosas».
  • «La forma de vivir una vida plena es actuar rápidamente. Particularmente a medida que envejeces, es alarmantemente fácil dejar pasar un año o dos (o cinco) sin hacer las grandes cosas que siempre has sentido con ganas de hacer. Te metes en un ritmo, no necesariamente uno que amas, sino uno que te sientes cómodo repitiendo, y los ritmos de tu rutina diaria se vuelven más profundos y más establecidos. La velocidad está perpetuamente infravalorada. Eso no significa que debas sentirte frenético o apresurado. De hecho, es probable que debas eliminar algunas de las cosas que te hacen sentir tan ocupado para hacer espacio para las cosas que siempre quisiste hacer. Pero definitivamente significa que debes dejar de dejar que los días se desvíen esperando a que el momento sea el adecuado. Deja de actuar como si hubiera tiempo infinito. Esta, la forma en que estás viviendo ahora mismo, es tu única vida».
  • «Medi tu éxito contra los demás y serás infeliz cuando ganen, y serás menos probable que recibas ayuda de ellos debido a tus celos. Mide tu éxito contra ti mismo y serás feliz cuando otros ganen, y es más probable que recibas ayuda de ellos gracias a tu apoyo».

¿No tienes tiempo para leer o no quieres leer?

Muchas personas dicen que no tienen tiempo para leer, que están muy ocupadas con el trabajo, la familia, los estudios, las redes sociales o el ocio. Sin embargo, ¿sabías que con sólo 45 minutos de lectura al día puedes leer entre 2 y 3 libros al mes?

El promedio de lectura es de 250 palabras por minuto. Esto significa que en 45 minutos puedes leer unas 11.250 palabras, lo que equivale a unas 30 páginas de un libro estándar.

Si mantienes este hábito de lectura todos los días, al final del mes habrás leído unas 900 páginas, lo que supone entre 2 y 3 libros, dependiendo de su extensión. Al año, podrías leer entre 24 y 36 libros, lo que te permitiría ampliar tu cultura, tu vocabulario y tu visión del mundo.

Ahora bien, ¿cómo encontrar esos 45 minutos al día para leer? La respuesta es sencilla: distribuyéndolos a lo largo del día. Por ejemplo, puedes leer 15 minutos por la mañana, antes de empezar tu jornada; otros 15 minutos por la tarde, después de comer o en el transporte público; y otros 15 minutos por la noche, antes de dormir.

De esta forma, no sólo aprovecharás mejor tu tiempo libre, sino que también disfrutarás de los beneficios de la lectura para tu salud física y mental. Leer te ayuda a reducir el estrés, a mejorar la memoria, a estimular la creatividad y a dormir mejor.

Así que ya sabes, si quieres leer más, no te pongas excusas. Busca un libro que te guste, elige un momento del día y dedícale unos minutos a la lectura. Verás cómo se convierte en un placer y en una necesidad. Recuerda: no hay tiempo para leer, hay voluntad para leer.