Cuando la inteligencia artificial reemplaza al periodista: el caso Microsoft y el futuro de las noticias locales

En 2020, Microsoft anunció que reemplazaría a decenas de periodistas y editores humanos de su portal de noticias MSN por sistemas de inteligencia artificial capaces de seleccionar, titular y publicar contenido de forma automatizada. El anuncio generó debate en la industria. Años después, ese debate ya no es hipotético: es nuestra realidad.

Qué hizo Microsoft

Los periodistas despedidos trabajaban para la sección de noticias del portal MSN.com, uno de los sitios de noticias más visitados del mundo en esa época. Su trabajo consistía en seleccionar qué historias aparecían en la página de inicio, verificar su pertinencia y escribir titulares adaptados al público del portal. Todo eso fue asignado a algoritmos de inteligencia artificial.

La decisión no fue solo de Microsoft. En paralelo, The Guardian, BuzzFeed y varios medios digitales comenzaron a usar herramientas de IA para generar contenido de bajo valor editorial: resúmenes de resultados deportivos, pronósticos del tiempo, reportes de bolsa. Tareas rutinarias, automatizables, repetitivas.

El resultado lo vemos hoy: Un resumen de noticias clickbait genérico.

El periodismo que no puede ser reemplazado

Lo que la inteligencia artificial no puede hacer —todavía— es la cobertura periodística que requiere presencia humana, fuentes locales, conocimiento del contexto cultural e histórico, y la capacidad de hacer las preguntas que nadie quiere que se hagan.

En regiones como el norte de Chile, ese periodismo es especialmente valioso. Nadie más que un periodista con raíces en Iquique puede entender el significado cultural de una decisión municipal sobre el patrimonio salitrero. Ningún algoritmo puede reemplazar la conversación de pasillo en un municipio, el testimonio de una familia afectada por una decisión pública, o el seguimiento de una investigación que lleva años.

El riesgo real para las comunidades

El riesgo no es que la inteligencia artificial elimine todo el periodismo. El riesgo es que elimine el periodismo local: el primero en ser considerado prescindible por sus altos costos operativos y sus audiencias más pequeñas. Si ese periodismo desaparece, lo que lo reemplaza no es información de calidad: es el vacío que llenará la desinformación.

La ironía es que, en ese escenario, quienes más perderían serían precisamente las comunidades que más dependen del periodismo local para fiscalizar el poder y mantenerse informadas.

Una oportunidad también

La inteligencia artificial también puede ser aliada. Herramientas de IA pueden ayudar a los periodistas a procesar grandes volúmenes de datos públicos, detectar patrones en documentos oficiales, traducir y resumir fuentes. El periodista que usa IA como herramienta puede cubrir más en menos tiempo, con mayor profundidad. El que es reemplazado por la IA deja a su comunidad sin voz.

Iquique 2008

Este artículo lo escribí el fin de semana y apareció en La Estrella de Iquique el domino 24 de febrero. Hablo sobre el trabajo para el 2008 y el fin de las promesas. Ahora es el momento de concretar anuncios. Eso se ve difícil, porque el 2008 es un año de elecciones municipales y en las campañas siempre aparecen promesas.

Iquique 2008

Iquique
Falta poco más de una semana para que comience marzo y la ciudad retome su ritmo de trabajo habitual.
Para Iquique, el 2008 es un año gravitante en su desarrollo económico, social y político.
La ciudadanía espera que durante los próximos meses comience la concreción de proyectos que han permanecido en carpeta o “adormecidos” en los últimos años.
El 2008 tiene que ser un año de cosechas y también de trabajo en las principales tareas que aseguren el crecimiento continuo de la ciudad.
También será un año de decisiones. En octubre son las elecciones municipales y las campañas políticas y la presencia de los candidatos de seguro modificarán el ambiente.
Lo cierto es Iquique ya tiene una agenda de proyectos y los acuerdos establecidos. Ahora es el momento de poner en marcha los anuncios que se han realizado en los últimos meses. La ciudadanía quiere que los estudios de diseño se pongan en marcha y que las autoridades respectivas comprometan su apoyo y los recursos respectivos.
El 2008 no puede ser un año de promesas, sino un año de trabajo y acuerdos. Y es que ahora, por ejemplo, es el momento de dar los primeros pasos para la construcción de la doble pista entre Iquique y el aeropuerto, el rompeolas para Playa Brava y el estudio para crear una nueva ruta de acceso hacia la Panamericana.
Dirigentes sociales y gremiales reconocen que una de las necesidades urgentes de Iquique es la conectividad. El tema va más allá de la ruta internacional Huara Colchane, puesto que Iquique necesita mejorar sus calles, pavimentar las que aún son de tierra y elevar el estándar vial en todo el radio urbano.
Las fuerzas vivas también concuerdan que las autoridades deben enfrentar los desafíos de la administración de los recursos hídricos en la región de Tarapacá. Es evidente que este tema no ha sido, hasta el momento, prioridad en quienes deben asegurar el suministro para los centros urbanos y las localidades rurales. El agua forma parte del desarrollo económico y social de la región, pero cada vez es más escasa y por lo mismo se deben pensar en opciones como la desalinización y el cuidado de los acuíferos de la zona interior.
También las autoridades tienen tareas pendientes. Entre ellas están la construcción de la nueva escuela Santa María, la renovación del casco antiguo de Iquique, eliminar la contaminación visual de los cables en desuso, mejorar el alumbrado público, y, sin lugar a dudas, invertir más y mejor en el sector educación.
Cuando consultamos a los actores sociales cuáles eran las trabas al desarrollo de la ciudad, todos centraron sus dardos en la economía, la seguridad y la infraestructura. Para tener un desarrollo en Iquique es necesario entregar más herramientas a la población, mejorar la capacidad de análisis e incentivar además la lectura, entre otros temas, para genera ciudadanos informados y con opinión para los nuevos tiempos.