Barrio La Puntilla

La Puntilla

Capítulo 45

Iquique Siglo XX

Barrio La Puntilla

Localizada desde calle Obispo Labbé con Sotomayor hasta la playa, es en este lugar donde se encontraban bodegas depósitos de salitre y muelles para el embarque.
Una vez iniciada la crisis salitrera, una de las bodegas funcionó para la entrega de alimentos por parte del gobierno para los ciento de desempleados provenientes de las salitreras.
«La gente hacía grandes colas y esperaba por horas para que le dieran algo para comer, pero muchas veces la comida no alcanzaba, obligando a los que no encontraban trabajo a robar, y en muchos casos a abandonar la ciudad en busca de mejores expectativas. Fue un tiempo muy triste para todos los iquiqueños», señala Gerardo Sanz, iquiqueño nacido en 1909.
Los puntillanos eran generalmente hijos de pescadores que en un principio vivieron al igual que sus padres, pero con la llegada del salitre comenzaron a abandonar la pesca u se internaron en la pampa en busca de riquezas. Años más tarde con el cierre de las oficinas retornaron a su lugar de origen.
En un principio este sector fue residencial, pero la industria fue ganando terreno para sus bodegas contando cada una con un muelle de atraque para los barcos de madera que cargaba hasta 600 sacos de salitre, que equivalían a aproximadamente 4.800 kilos.
Este populoso sector donde vivía gente humilde y honrada carecía de alumbrado público.

Barrio La Puntilla

La Puntilla

Capítulo 45

Iquique Siglo XX

Barrio La Puntilla

Localizada desde calle Obispo Labbé con Sotomayor hasta la playa, es en este lugar donde se encontraban bodegas depósitos de salitre y muelles para el embarque.
Una vez iniciada la crisis salitrera, una de las bodegas funcionó para la entrega de alimentos por parte del gobierno para los ciento de desempleados provenientes de las salitreras.
«La gente hacía grandes colas y esperaba por horas para que le dieran algo para comer, pero muchas veces la comida no alcanzaba, obligando a los que no encontraban trabajo a robar, y en muchos casos a abandonar la ciudad en busca de mejores expectativas. Fue un tiempo muy triste para todos los iquiqueños», señala Gerardo Sanz, iquiqueño nacido en 1909.
Los puntillanos eran generalmente hijos de pescadores que en un principio vivieron al igual que sus padres, pero con la llegada del salitre comenzaron a abandonar la pesca u se internaron en la pampa en busca de riquezas. Años más tarde con el cierre de las oficinas retornaron a su lugar de origen.
En un principio este sector fue residencial, pero la industria fue ganando terreno para sus bodegas contando cada una con un muelle de atraque para los barcos de madera que cargaba hasta 600 sacos de salitre, que equivalían a aproximadamente 4.800 kilos.
Este populoso sector donde vivía gente humilde y honrada carecía de alumbrado público.

Barrio del centro de Iquique

Capítulo 44
Iquique Siglo XX

Barrio del centro de Iquique

Un sector de tipo comercial por esencia era el área del centro que estaba habitada por obreros de las salitreras, pesqueras y pequeños comerciantes. Todos ellos pertenecientes a un grupo muy modesto que vivía en cités compuestos por 15 casas con familias numerosas que compartían generalmente un baño. Las viviendas en su mayoría había sido dejadas por peruanos, después de la Guerra del Pacífico.
Un dirigente de la junta vecinal Nº24 señala que «en un comienzo existían muchos pequeños comerciantes, generalmente de origen chino e italiano, gente humilde que trabaja en tiendas de calles como Thompson o Barros Arana que en esos momentos eran las principales. En cuanto a las viviendas, si bien en su mayoría fueron posesiones peruanas, durante 1975 Bienes Nacionales  dio la oportunidad los terrenos  hasta 1980».
Marín precisó que en la actualidad el sector centro es una de las áreas que necesita mayor inversión, especialmente para el mejoramiento de aceras, calles, edificios y cités que continúan siendo el hogar de muchos jubilados que por su edad, condiciones de salud y escasa renta no pueden reparar sus viviendas.

Barrio del centro de Iquique

Capítulo 44
Iquique Siglo XX

Barrio del centro de Iquique

Un sector de tipo comercial por esencia era el área del centro que estaba habitada por obreros de las salitreras, pesqueras y pequeños comerciantes. Todos ellos pertenecientes a un grupo muy modesto que vivía en cités compuestos por 15 casas con familias numerosas que compartían generalmente un baño. Las viviendas en su mayoría había sido dejadas por peruanos, después de la Guerra del Pacífico.
Un dirigente de la junta vecinal Nº24 señala que «en un comienzo existían muchos pequeños comerciantes, generalmente de origen chino e italiano, gente humilde que trabaja en tiendas de calles como Thompson o Barros Arana que en esos momentos eran las principales. En cuanto a las viviendas, si bien en su mayoría fueron posesiones peruanas, durante 1975 Bienes Nacionales  dio la oportunidad los terrenos  hasta 1980».
Marín precisó que en la actualidad el sector centro es una de las áreas que necesita mayor inversión, especialmente para el mejoramiento de aceras, calles, edificios y cités que continúan siendo el hogar de muchos jubilados que por su edad, condiciones de salud y escasa renta no pueden reparar sus viviendas.

Barrio El Colorado

Capítulo 43

IQUIQUE SIGLO XX

Barrio El Colorado

Este barrio era ocupado antiguamente por pescadores  y jornaleros marítimos que vivían en improvisadas rucos que le concedían al sector un aspeco de gran pobreza. El Colorado se localizaba donde actualmente está la entrada de la Zona Franca entre las calles Blanco Encalada, Ferrocarril, Independencia y Desiderio García. Mientras que El Colorado Alto surgió sólo en 1968 con calles como Balmaceda, Colón y Valparaíso.
Uno de los aspectos más destacados eran sus playas de gran belleza que perduraron así hasta el inicio de la industria pesquera, cuando los turistas se fueron volcando hacia las playas del sector sur.
El barrio El Colorado fue la cuna de dos clubes de fútbol «La Estrella de Chile» fundado en 1921 y el deportivo «Las Cabras» creado en 1963 de donde emergieron nombres como el de Roberto Ramírez, los hermanos López, Jirón Gaete, Lujan y Cáceres. Pero no sólo de fútbol se sentían orgullosos los coloraínos, sino que también de familias como los Cáceres, Fuenzalida, Ayala y otras tantas que con sus personajes y algunos con la habilidad para escribir, como es el caso del poeta Juvenal Ayala, ayudaban  a engrandecer el nombre de este barrio.
A mediados de los sesenta y durante las dos décadas posteriores este sector se fue poblando con emigrantes que, atraídos por la prosperidas de un principiod del sector pesquero y después de la Zofri, invadieron el área con casas de material ligero.