Ya sea en la casa, en el living, en el metro, a través de un celular o en un computador para hacer las tareas, es difícil conocer a un chileno que hoy no esté atrapado en algún videojuego.
vía Entorno Inteligente.
Ya sea en la casa, en el living, en el metro, a través de un celular o en un computador para hacer las tareas, es difícil conocer a un chileno que hoy no esté atrapado en algún videojuego.
vía Entorno Inteligente.
El consumidor chileno ha cambiado debido a varios factores, principalmente el aumento del poder adquisitivo y el acceso al crédito.

Ya existen algunas tendencias que indican que clasificar al consumidor chilenos desde los perfiles socioeconómicos no permiten cubrir de buena manera todo el espectro de los consumidores chilenos.
La clasificación socioeconómica responde algunos aspectos, pero no todos.
Un estudio más amplio que abarca las motivaciones del consumidor y su personalidad, corresponde al sistema 4C, Cross Cultural Consumer Characterisation (Tirado, 2011). Al analizar estas características, se puede enfocar las estrategias para el posicionamiento de las marcas.
Estos perfiles responden a un profundo análisis de las motivaciones de las personas y buscan comprender el comportamiento de las personas desde la perspectiva de la psicología.
El consumidor chileno está consciente que la toma de decisión al preferir un producto y servicio es un acto de poder.
Podemos definirlos como un cliente más exigente, informado y globalizado y que también entiende que los bienes o servicios que eran suntuarios hace diez años, ahora forman parte de los gastos habituales.
También exigen más de las marcas, más allá de la calidad, piden coherencia, transparencia y que cumplan lo que prometen (GFK Adimark, 2014).
Otro aspecto a considerar es que el consumidor actual planifica de alguna manera sus compras (épocas navideñas o ventas especiales) y está consciente de las posibilidades que entrega el crédito y los riesgos asociados a la deuda. También los chilenos muestran más lealtad a una marca de producto que a la empresa de retail donde lo compró (Marín, 2013).
También Sernac (2013) explica que los consumidores nacionales reclaman más por sus derechos y se siente empoderado para pedir más calidad.
Podemos indicar que el nuevo consumidor chileno, posee más información y la utiliza para exigir sus derechos, pedir mejor calidad y también compara antes de efectuar una compra o adquirir un servicio.
También es leal a una marca, sin embargo, la marca debe cumplir los requisitos de coherencia y calidad necesarios para satisfacer sus expectativas.
Es la gran fiesta de Chile, reunión de danzas, ofrendas, máscaras, bombos y cajas que hacen vibrar a este pequeño poblado al interior del desierto, en el corazón de la Pampa del Tamarugal.
In South America. Fiesta Virgen del Carmen de la Tirana, Chile on Vimeo on Vimeo
vía In South America. Fiesta Virgen del Carmen de la Tirana, Chile on Vimeo.
Este es sólo un ejemplo para que vean la buena calidad de los vídeos que están produciendo jóvenes iquiqueños.
Supera la factura de la producción que podemos ver en los canales locales de televisión.
Bárbara Streisand, una leyenda en el canto y en la actuación, tiene un carácter fuerte y donde siempre impone su talento y temperamento.
Un día supo que habían publicado en internet unas fotografías de su mansión cerca de la playa.
A Streisand no le gustaron esas fotos e intentó retirarlas de manera judicial. Ella quería que no se publicitaran.
Sin embargo, el efecto de su medida de presión fue lo contrario. Las imágenes se viralizaron y fueron distribuidas por toda la red.
Este caso sirvió de ejemplo para identificar lo que hoy conocemos como Efecto Streisand, es decir:
Una acción para evitar publicidad consigue el efecto contrario: circula mucho más que si no hubiera recibido esa publicidad involuntaria.
Debe estar conectado para enviar un comentario.