La sociedad santiaguina y la influencia inglesa

Inauguración del paseo del Cerro Santa Lucía

La sociedad chilena de mediados de siglo comenzó un lento proceso de cambio. Desde la austeridad y seriedad con que se desarrollaba la vida en Santiago, pasaron al lujo y a copiar el estilo europeo.

El cambio podía observarse en las ciudades, donde los nuevos ricos demostraron fortuna en la edificación de palacios y mansiones.

Valparaíso también cambió su cara luego del bombardeo que sufrió en 1866 y en Santiago entre 1872 y 1874. Nuevas casonas con aires a España, Francia e Inglaterra aparecieron en el Cerro Barón y Alegre, principalmente.

A mediados del siglo XIX Inglaterra inició la Revolución Industrial y con ello comenzó su influencia económica en todo el planeta. Esta conexión con el viejo mundo se estrechó aún más cuando Chile comenzó a exportar los insumos para el crecimiento agrícola y el desarrollo de las industrias en Europa. Poco a poco el salitre se volvió más requerido en los mercados exteriores.

Esta influencia llegó a Chile rápidamente y fue marcada especialmente en el estilo de vida de la clase alta santiaguina. Ser elegante equivalía a tener un aire inglés en los modales.

Al mismo tiempo, la clase alta terrateniente vio cómo su reducido grupo crecía de acuerdo al desarrollo económico de la pujante burguesía minera, comercial y bancaria.

Inglaterra pidió insumos y Chile respondió con la venta de sus recursos naturales. Entre 1860 y 1870 las importaciones chilenas de productos ingleses alcanzaban un 42% del total y un 66% de nuestras exportaciones eran destinadas a Gran Bretaña.

– Este artículo está publicado en la sección La Guerra del Pacífico. Más información en el Capítulo 1: Chile en el siglo XIX y en la Bibliografía.

Agricultura e Industria

En todo Chile la agricultura se desarrolló a un ritmo más lento. La incorporación de las tierras de La Araucanía, la demanda por productos agrícolas de los centros mineros del norte y la ampliación de las ciudades de Valparaíso y Santiago, impulsaron la utilización de nuevos espacios en los valles centrales.

La producción continuó orientada preferentemente al mercado interno y se componía de productos de chacarería, animales de engorda, cereales y legumbres.

La modernización en el sector agrícola estuvo representada por la construcción de canales de regadío y la introducción de cepas viñateras que modificaron la producción de vinos en la Zona Central.

Mercado Central de Santiago

Hasta la mitad del siglo XIX la industria en la zona de Santiago estaba limitada a una escala casi artesanal. Después de 1850 esta situación cambió. El crecimiento demográfico, la incorporación de capitales privados y la llegada de técnicos extranjeros permitieron desarrollar la industria del azúcar, muebles, zapatos, ropa, jabones y vidrios.

Los casos que mejor ejemplifican este cambio corresponden a la industria de la cerveza y la molinera, que se expandieron con capacidad para abastecer en todas las ciudades importantes de la época.

En esta época también nacieron en la zona central los primeros bancos chilenos y con ello la regularización de los primeros créditos financieros que permitieron apoyar en parte las inversiones que más adelante se ejecutaron en Tarapacá y Antofagasta.

Todo ello modernizó las formas de inversión y permitió la llegada de capitales extranjeros que se incorporaron a la expansión de los ferrocarriles, alumbrado urbano y actividades mineras.

– Este artículo está publicado en la sección La Guerra del Pacífico. Más información en el Capítulo 1: Chile en el siglo XIX y en la Bibliografía.

Vinilos

Aprovecho de recomendarte tres libros que estoy leyendo. Todos los emprendimientos requieren crear una organización. Es la base para llevar adelante un negocio. El Método Lean Startup de Eric Ries te enseña cómo la toma de decisiones en un emprendimiento es clave para asegurar su viabilidad al largo plazo. En tanto que El camino hacia el Lean Startup de Eric Ries profundiza su método. Entrega casos reales de empresas que han puesto en práctica sus postulados. El libro Organizaciones exponenciales de Salim Ismail explica que una organización exponencial se crea gracias al uso de la tecnología.