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Estos libros se meten en la cabeza de la gente y muestran cómo los personajes lidian con sus propios rollos, dándonos una mirada profunda a lo que es ser humano.
Estos libros nos pueden echar una mano para entender mejor cómo nos va en la vida y cómo enfrentamos nuestros propios problemas.

NO DESPERDICIES TU TIEMPO Y ENERGÍA EN LO QUE NO TE APASIONA. ELIGE CON SABIDURÍA LO QUE TE HACE FELIZ.
Algunas personas acumulan dinero sin límite, poseen propiedades lujosas, ahorran hasta el último centavo y hacen cualquier cosa por ganar más. Podrías pensar que se llevan su fortuna al morir, pero no es así. El poeta romano Juvenal dijo que Alejandro el Grande, que conquistó el mundo, solo necesitó un ataúd cuando murió. Esta broma nos recuerda que no debemos obsesionarnos con ahorrar “para el retiro”, con “invertir para el futuro” o con “dejar un legado”.
La muerte no cuesta nada.
Todo lo que tienes ahora será inútil cuando mueras. No disfrutarás de tu fama después de la muerte, como dijo Marco Aurelio, ni de los beneficios de tus inversiones. Tu legado, tus derechos de autor, tus propiedades, todo eso dejará de importarte algún día. Todo perderá su valor… no para el mundo, sino para ti.
¿Puedes aceptar esta realidad? ¿Puedes tomar decisiones más sabias, más moderadas y más tranquilas, hoy que estás vivo?
Ryan Holiday
El #dinero y las posesiones no te harán feliz ni te acompañarán después de la muerte.
La #fama y el legado son ilusiones que no podrás disfrutar ni controlar cuando ya no estés.
Lo único que realmente importa es cómo vives tu vida, cómo usas tu #tiempo y cómo tratas a los demás.
Debes aceptar la realidad de la #muerte y no temerla ni evitarla, sino usarla como una motivación para vivir mejor.
Te adjunto algunos temas que te pueden interesar:
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El futuro es una de las mayores fuentes de ansiedad para muchas personas. Nos preocupamos por lo que nos deparará, por si podremos cumplir nuestros objetivos, por si estaremos preparados para los cambios y los desafíos. A veces, nos anticipamos a situaciones negativas que quizás nunca ocurran, y nos perdemos la oportunidad de disfrutar del presente.
Sin embargo, hay formas de afrontar el futuro con más calma y confianza. Una de ellas es tomar conciencia de nuestros pensamientos y emociones, y cuestionarlos cuando sean irracionales o exagerados. Podemos preguntarnos: ¿Qué evidencia tengo de que esto va a pasar? ¿Qué otras posibilidades hay? ¿Qué puedo hacer para prevenirlo o solucionarlo? ¿Qué recursos y apoyos tengo? ¿Qué he aprendido de experiencias pasadas?
Otra forma de afrontar el futuro es planificarlo de forma realista y flexible. Podemos establecer metas claras y específicas, pero también dejar espacio para la improvisación y la adaptación. Podemos anticipar los posibles obstáculos y prepararnos para ellos, pero también estar abiertos a las oportunidades y las sorpresas. Podemos revisar nuestros planes periódicamente y ajustarlos según nuestras necesidades y circunstancias.
Finalmente, una forma de afrontar el futuro es vivir el presente con plenitud y gratitud. Podemos aprovechar cada momento para hacer lo que nos gusta, para aprender algo nuevo, para compartir con los demás, para cuidarnos y cuidar el planeta. Podemos reconocer y valorar lo que tenemos, lo que hemos logrado, lo que hemos superado. Podemos celebrar nuestros éxitos y aprender de nuestros errores.
El futuro no es algo que nos acecha o nos amenaza, sino algo que podemos construir y disfrutar. Depende de nosotros cómo lo afrontamos y cómo lo vivimos.
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