Huara: Guardiana de la Biodiversidad y del Patrimonio Arqueológico

En el vasto y árido paisaje de la comuna de Huara, se esconden tesoros naturales y culturales que merecen ser conocidos y protegidos. Bienvenidos a un viaje hacia los Sitios Prioritarios para la Conservación de la Biodiversidad y los Bienes Nacionales Protegidos, lugares donde la naturaleza y la historia se encuentran para ofrecerte una experiencia única.

Sitios Prioritarios para la Conservación de la Biodiversidad

Huara alberga tres sitios de conservación de biodiversidad, cada uno con características ecológicas únicas que los hacen esenciales para el equilibrio ambiental de la región:

  • Caleta Buena: Un oasis de niebla que se extiende sobre 187,14 hectáreas, amenazado por ejercicios militares. Aquí, la vida prospera en condiciones extremas, ofreciendo un espectáculo de biodiversidad que desafía el desierto.
  • Caleta Junín/Mejillones del Norte – Punta Junín: Con una extensión de 11.177,5 hectáreas, este sitio es fundamental por la presencia de loberas y pingüineras, enfrentando riesgos debido al alto potencial de desarrollo industrial. Es un recordatorio de la fragilidad y la belleza de la vida marina.
  • Alto Junín: Otra área de niebla con 243,12 hectáreas, también afectada por actividades militares. Este lugar es vital para comprender cómo la vida se adapta en entornos de extremo contraste.

Estos sitios no solo son refugios para especies únicas sino también laboratorios naturales donde se estudia la conservación y los servicios ecosistémicos que ofrecen al planeta.

Bienes Nacionales Protegidos: Aldea de Caserones

En el corazón de Huara, se encuentra el Bien Nacional Protegido «Aldea de Caserones», un sitio arqueológico que nos transporta a los tiempos antiguos. Con una superficie de protección de 60 hectáreas, esta aldea revela 665 recintos que hablan de la vida sedentaria de las comunidades prehispánicas entre los años 20 a.C. y 245 d.C. Situada en la ladera sur de la quebrada de Tarapacá, es un testimonio de la ingeniosidad humana para adaptarse y prosperar en el bioma del Desierto Absoluto.

Por Qué Visitar Huara

  • Conservación Activa: Participa en la experiencia de conocer cómo se protegen y manejan estos ecosistemas únicos.
  • Educación y Apreciación: Aprende sobre la biodiversidad local y la historia arqueológica, enriqueciendo tu comprensión del mundo natural y cultural.
  • Aventura y Reflexión: Desde la observación de fauna en hábitats extremos hasta la exploración de ruinas que narran historias de civilizaciones pasadas, Huara ofrece un viaje de descubrimiento y reflexión.
  • Impacto Positivo: Tu visita apoya la conservación y el desarrollo sostenible de estos sitios, contribuyendo a su preservación para las generaciones futuras.

Huara invita a todos aquellos que buscan más que un destino; te ofrece una misión. Ven a ser parte de la conservación de la biodiversidad y a caminar por los senderos de la historia humana en uno de los paisajes más desafiantes y hermosos de Chile.

Explora la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal: Un Santuario Natural en Huara

En el corazón del desierto chileno, en la comuna de Huara, se encuentra un tesoro natural que te invita a desconectar del bullicio urbano y conectarte con la naturaleza en su forma más pura: la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal. Creada el 18 de diciembre de 1987, esta reserva abarca una vasta extensión de 128,763 hectáreas, distribuidas en cuatro lotes, siendo Huara el hogar del lote más septentrional.

Un Refugio para la Biodiversidad

La Reserva Nacional Pampa del Tamarugal es un bastión de vida en un entorno desértico, ofreciendo protección a una diversa fauna que incluye al zorro culpeo, zorro chilla, el quique, y un espectro de 18 especies de aves, entre ellas el jote cabeza roja, el pequén y las lechuzas. La flora no se queda atrás; aquí, el tamarugo, un árbol adaptado a la aridez extrema, se erige como símbolo y guardián de la reserva. Acompañándolo, especies como el algarrobo blanco, fortuna y chulki crean un ecosistema único.

Un Legado de Conservación

La historia de la reserva está marcada por el resguardo de especies que casi desaparecieron debido a la explotación salitrera del siglo XIX. Gracias a esfuerzos de conservación, ahora se alberga la plantación forestal de tamarugos más grande del país, una hazaña de reforestación que ha devuelto la vida a unas diez mil hectáreas de tierra árida. Este acto de restauración no solo salva una especie emblemática sino que también fortalece el ecosistema local.

Ecosistemas en Preservación

La reserva protege tres ecosistemas terrestres, con un énfasis particular en el Bosque espinoso tropical interior de Prosopis tamarugo y Tessaria absinthiodes, que ocupa el 32,6% de la superficie y se encuentra en estado de conservación vulnerable. Esta área, que abarca la totalidad de la fracción de la reserva en Huara, con 16,923,5 hectáreas, es vital para la biodiversidad y la investigación ecológica.

Por Qué Visitar la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal

  • Conexión con la Naturaleza: Experimenta la paz y la serenidad del desierto, donde la vida florece en formas inesperadas.
  • Educación Ambiental: Aprende sobre los esfuerzos de conservación y las adaptaciones únicas de la flora y fauna locales.
  • Aventura y Descubrimiento: Desde el avistamiento de aves hasta la exploración de ecosistemas, cada visita es una oportunidad para descubrir algo nuevo.
  • Cultura y Historia: Conoce la historia de la explotación salitrera y cómo ha moldeado este paisaje, ahora un santuario de biodiversidad.

Huara, a través de la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, te ofrece una experiencia que va más allá de lo visual; es un viaje a través de la resiliencia de la naturaleza, la dedicación a su conservación y la posibilidad de ser parte de un legado ecológico. Ven, desconecta, y permite que este oasis en el desierto te enseñe la belleza de la vida en su estado más auténtico.

Explora Huara: Un Oasis de Cultura y Historia en el Desierto

Si estás buscando una experiencia auténtica que combine la rica herencia cultural con la historia viva de Chile, Huara te espera con los brazos abiertos. Esta comuna, ubicada en la Región de Tarapacá, es un tapiz tejido con siglos de tradiciones y legados que reflejan la esencia de su gente y su tierra.

Patrimonio Sociocultural

Huara es un guardián de tradiciones donde la fe y las costumbres ancestrales siguen moldeando el día a día de sus habitantes. La Fiesta de San Lorenzo de Tarapacá es uno de los eventos más significativos, un festejo que no solo celebra la espiritualidad sino también la cohesión y la identidad de la comunidad. Además, la comuna es cuna de prácticas agrícolas tradicionales, reconocidas como Patrimonio Agrícola Nacional (SIPAN). Aquí, el manejo del agua para el riego, las técnicas de cultivo, y las ceremonias espirituales como la «pawa» a la tierra, narran una historia de respeto y conexión con la naturaleza que ha perdurado a través de generaciones.

Patrimonio Histórico

El pasado salitrero de Huara se materializa en las ruinas de antiguas oficinas salitreras y en los edificios que una vez fueron testigos del auge económico de la región. Lugares como el pueblo de Tarapacá, las iglesias de la comuna, el teatro y el reloj de Pisagua, y la histórica botica de Huara, ofrecen una ventana al esplendor de antaño. Estos sitios no solo son puntos de interés histórico sino también espacios donde la arquitectura y la historia se entrelazan para contar la narrativa de una época dorada.

Registros Prehispánicos

Huara también posee un tesoro de arte rupestre que nos lleva a épocas mucho más remotas. Los geoglifos del cerro Unitas, incluyendo la figura antropomorfa más grande del mundo conocida como «El Gigante de Tarapacá» o «Tunupa», son testimonios de las culturas prehispánicas que habitaron estas tierras. Estos monumentos naturales no solo son visualmente impresionantes sino que también nos invitan a reflexionar sobre la humanidad y su relación con el entorno.

Patrimonio Material

Con un total de 20 monumentos históricos, una zona típica y un monumento arqueológico, Huara es un verdadero museo al aire libre. Pisagua, con sus 8 monumentos históricos, y lugares como Sibaya, Leonzana, y Mocha, cada uno con su propio monumento, ofrecen una rica diversidad de sitios que merecen ser explorados. La torre del reloj de Pisagua, declarada Monumento Histórico Nacional, es un símbolo arquitectónico que no puedes dejar de visitar.

Por Qué Visitar Huara

Huara no es solo un destino; es una experiencia de inmersión en la cultura y la historia chilena. Aquí, puedes participar en festividades locales, aprender sobre prácticas agrícolas antiguas, caminar entre ruinas que cuentan historias de prosperidad y decadencia, y maravillarte con el arte precolombino que marca el paisaje. Es un lugar donde el pasado y el presente se encuentran, ofreciendo a los visitantes una oportunidad única para conectar con la esencia de Chile.

Ven a Huara, donde cada piedra, cada canción, y cada tradición te invita a ser parte de una historia milenaria. Descubre, aprende y celebra la herencia cultural que se mantiene viva, esperando ser apreciada por aquellos que buscan más que un simple viaje, sino una experiencia transformadora.

Geoglifos de Pintados, un lugar que tienes que conocer si visitas la Región de Tarapacá

Pintados, se ubica a 114 kilómetros al sureste de Iquique. Está inserto en la reserva natural Pampa del Tamarugal.

Llegamos a esta localidad a través de la Ruta 5 Norte, Panamericana.

Pintados es un asentamiento que existe hace siglos. La presencia humana está registrada hace siglos. Actualmente Pintados es un pequeño caserío. Existen familias que se dedican a la agricultura, como principalmente fuente de actividad económica. 

En el mismo sector hubo un ferrocarril que comenzó su operación en 1929, como parte del auge de la industria salitrera en el norte de Chile.

Cerca de ese lugar se encuentran los Geoglifos, lugar que concentra la mayor cantidad de arte rupestre de este tipo en el norte de Chile.

Hoy Pintados es reconocido por sus geoglifos.

Geoglifos: Dibujos en la tierra

Los aymaras mantuvieron un gran desarrollo cultural durante el periodo conocido como de desarrollo regional entre el 1100 y 1470 después de Cristo. 

En este periodo se construyeron los geoglifos en los faldeos de algunos cerros de la Región de Tarapacá.

Cada geoglifo tenía una ubicación estratégica, en los cerros, en los faldeos orientales de la Cordillera de la Costa, el sector de Pintados en la comuna de Pozo Almonte y en las quebradas que atraviesan la Pampa del Tamarugal. Existen desde el valle de Azapa hasta el río Loa.

Investigaciones actuales han determinado que el objetivo de los geoglifos eran señalizar el paso de las caravanas entre la sierra y la costa y mostrar puntos para abastecerse de agua. También por su simbología no se descarta que cumplían funciones rituales o de culto a las divinidad.

Esto tiene mucho sentido en Pintados, como un punto de encuentro entre la cordillera y el mar, un lugar de descanso y de asentamiento para agricultores.

Museo de sitio en Pintados

Hoy en 2020, puedes visitar estos geoglifos. Existe un museo de sitio que es administrado por Conaf.

En 2020, el museo estuvo cerrado por varios meses a causa de la pandemia. Pero en octubre fue reabierto.

14 cosas buenas que tiene Iquique y 11 propuestas para mejorar la ciudad

Centro de Iquique
Costó que la gente entregará su opinión sobre las cosas buenas que tiene Iquique. Cada vez que abrimos el foro en www.estrellaiquique.cl, los primeros en aparecer son los trolls sin nombre y apellido que no dudan en encontrar todo malo en Iquique. Siempre describen a la ciudad como una especie de campo de batalla donde solo tienes dos opciones cuando sales a la calle: te caes por que la basura está esparcida en la vereda o te asaltan porque los delincuentes están esperándote en la esquina.
Ninguna de las dos opciones son reales. Iquique es un buen lugar para vivir y eso es lo que quisimos rescatar con este focus group que hicimos durante dos semanas. Estos son los resultados:

Lo bueno de Iquique

1.- Clima.
2.- Playas y parques.
3.- Patrimonio histórico.
4.- Zofri y desarrollo económico.
5.- Desarrollo inmobiliario en altura.
6.- La cordillera.
7.- Ciudad multicultural.
8.- Frutas y verduras de la zona.
9.- Iluminación con energía solar.
10. – La pampa.
11.- Mamiña.
12. – Reciben a los inmigrantes.
13.- Sus barrios tradicionales.
14.- Casino de juegos y diversión nocturna.

Propuestas de lectores

1.- Enfrentar el tema medioambiente e incentivar el uso responsable del agua.
2.- Instalar una plata desalinizadora de agua.
3.- Mejorar el aseo de la ciudad.
4.- Cuidar los petroglifos y geoglifos de la zona.
6.- Crear más áreas verdes.
7.- Más aseo en las playas.
8.- Limpiar el mercado.
10.- Eliminar congestión vehicular en el centro.
11.- Terminar con delincuencia en puntos conflictivos.

Iquiqueños valoran el clima, Zofri y playas

El clima benigno, las ventajas comerciales que trae la Zofri, las playas que tiene la comuna de Iquique y el patrimonio histórico son los cuatro factores que más se repitieron en el foro ciudadano de La Estrella de Iquique en Internet durante las dos últimas semanas.
Costó que los lectores de La Estrella aportaran sus opiniones sobre lo bueno que tiene Iquique. La proposición era simple: “En Iquique no está todo malo, ¿Qué le gusta de Iquique y la región?. La mayoría no pudo alejarse de lo negativo y centró sus aportes en la crítica y en los problemas de la ciudad.
Miriam, de Viña del Mar, valora a su ciudad y también quiere a Iquique. Hizo un llamado a los propios foristas. “Lo malo se borra con lo bueno, mirémosle lo bueno a Iquique, por favor”.
El balance final da un resultado positivo.
Sergio de Antofagasta afirma que Iquique es una ciudad acogedora y que las playas urbanas dan una oportunidades de paseo y diversión. Eso sí, afirma que el aseo en la ciudad ha ido en desmedro.
Para Berta Violeta, de Calama, valora a Iquique como un destino de vacaciones y donde las playas son su principal atractivo. También valora la presencia de extranjeros de diferentes destinos. “Eso le da un toque especial”, afirma.
Luisa de Iquique valora el desarrollo costero y la manera alegre en que fueron pintados los colegios municipalizados de Iquique.
Germán rescata que en Iquique aún la municipalidad no cobra por los estacionamientos que quedan cerca de las playas urbanas. “El 95 por ciento de los municipios en Chile, sí lo hacen”.
La mezcla del futuro y del pasado es una los aspectos que los lectores de La Estrella también destacan junto al desarrollo costero y el patrimonio histórico del paseo Baquedano y el estilo de vida que existen en algunos rincones del barrio El Morro, El Matadero y La Puntilla.
Otra iquiqueña afirma que “lo más hermoso de Iquique es que sabe conjugar el pasado con el presente, mezclando la moderno con las tradiciones del norte. Quienes llegan a la ciudad deben adecuarse a esa características que son el principal sello de la ciudad y que difícilmente morirán. Sólo agradecer que estas tierras y su gente sean solidarios con todo aquel que viene a probar suerte”.
Ruth Labarca llegó a Iquique hace casi 20 años. Sus dos hijas nacieron en La Tierra de Campeones. Afirma que siempre ha encontrado hermosa la ciudad. “Su particular estructura me llama mucho la atención, las variadas y asimétricas calles donde sus casas reflejan a sus dueños, donde cada cual le pone el encanto propio del norte. Otras tratan de emular jardines sureños. Su variada arquitectura la llena de detalles únicos. Iquique poco a poco va ganando una identidad propia donde se mezclan el pasado que se resiste a morir y lo moderno que lucha por sobresalir. Su gente es maravillosa. Todavía se vive en familia, y se comparte con las amistades largas horas de conversación”.
Alberto Chacón Saavedra de Santiago enumera varios aspectos positivos, desde las playas, hasta los llamativos cerros que encajonan a la ciudad. Lo más llamativo para él son los sabores de Iquique y las frutas que se cultivan en los oasis del interior.
También la valora la capacidad de Iquique para recibir a los inmigrantes y también a los chilenos que se radican en esta ciudad. Jorge Castillo afirma que “se les puede pedir a esa personas que sepan querer a mi ciudad. También hay que agradecer a la gente que llegó de afuera por contribuir con su esfuerzo y sobre todo por el sacrificio de estar lejos de sus familias entregando su trabajo a nuestra tierra”.
También se encuentran quienes añoran la juventud que vivieron durante los años 80. Cecilia de Viña del Mar, afirma que “este Iquique no es el mismo de antes, el de los años 80 tuvo un cambio. Yo me fui y volví quince años después. Lo encontré bonito, pero  sólo en la zona costera”.
Otro lector también afirma que el Iquique de los años 80 era una ciudad amable y activa sin delincuencia, ni droga, puro trabajo y buenas expectativas, todo en orden, seguridad y formalidad.
Otro lector valora la propuesta de utilizar energía solar para iluminar playas y parques.

6 lugares de la Región de Tarapacá que no te puedes perder

Los rincones ocultos de la región de Tarapacá

Iquique es más que playa sol y desierto. La región de Tarapacá alberga lagunas milenarias en el altiplano, huellas de dinosaurios y tradiciones culinarias.

Más allá de playa Cavancha, la zona franca y la salitrera Santiago Humberstone, Iquique ofrece varios destinos que son desconocidos para la mayoría de los chilenos.
Playas solitarias de suaves arenas, lagunas a milenarias en el altiplano y valles pocos visitados repletos de huellas de dinosaurios son parte de los secretos por descubrir en la Región de Tarapacá.
Ike Ike es una playa que se ubica a 109 kilómetros al sur de Iquique. Por años fue conocida por playa peruana y ahora fue rebautizada como Ike Ike, el nombre original que tenía Iquique en tiempo precolombinos. Con siete kilómetros de extensión, este amplio sector se caracteriza con arenas blancas, miradores naturales y una topografía casi totalmente plana. Sin embargo, lo más importante es la tranquilidad de sus aguas y la casi nula afluencia de público durante todo el año. Ike Ike es un remanso de tranquilidad que permite la práctica de deportes náuticos y pesca. Es una playa virgen. No existe ningún tipo de servicios. Sin embargo, es un destino perfecto para conocer durante este verano.
A Ike Ike se llega por una carretera pavimentada que une las ciudades de Iquique y Tocopilla.

LA PLAYA DE PISAGUA

De una extensión más pequeña, pero con las mismas cualidades de arenas blancas, suave oleaje y tranquilidad, la playa blanca que se ubica a pocos kilómetros al norte de Pisagua, es un destino poco conocido incluso para los mismos nortinos.

Caminando también se llega a una zona de acantilados donde encontrará antiguos cañones que datan de la Guerra del Pacífico. Pisagua fue escenario del primer desembarco anfibio de la historia. Con este movimiento bélico, Chile inició su avance a la región de Tarapacá en 1879.
Pisagua está marcado por su esplendor como puerto salitrero durante el siglo XIX y también por oscuras historias ligadas al campo de prisioneros que fue utilizado por varios gobiernos durante el siglo XX. Ahora Pisagua resurge como destino turístico.

Cuesta imaginar que a fines del siglo XIX en Pisagua, donde hoy viven más de 400 personas, habitaban más de 3 mil lugareños. Pisagua tuvo sus días de gloria hace más de un siglo cuando en el Teatro Municipal participaron destacados artistas traídos desde Europa, donde el Hospital fue uno de los más modernos de la zona norte y que las mujeres llevaban los mejores trajes de la época. Ahora es posible ver estos edificios históricos que existen en la calle principal de Pisagua. Lo más llamativo es que Pisagua está aprisionada entre el cerro y la costa.

A lo anterior se debe agregar la playa paradisiaca que posee y la tranquilidad que hoy se respira en ese sector. La ruta a Pisagua está pavimentada en su totalidad y está a tres horas y media de camino desde Iquique.

EL DESCANSO DE MATILLA

La noche en que reinuaguraron la Iglesia de Matilla
El Oasis de Matilla es un remanso de tranquilidad durante todo el año. Ubicado a 109 kilómetros al sureste de Iquique y a hora y media de camino, el principal atractivo son sus tradicionales alfajores. Dos fábricas producen este tradicional dulce a base de miel de mango y coco rallado.
El principal hito de Matilla es su iglesia consagrada a San Antonio de Padua. Cada año, el 13 de junio, los matillanos que viven en el oasis y también quienes residen en distintos puntos de Chile regresan a la tierra que los vio nacer y participan en una gran celebración religiosa y social. La iglesia de Mailla data de 1590. De esta primera construcción a penas sobreviven los cimientos que fueron descubiertos hace un año cuando el templo estaba siendo reconstruido luego que literalmente se viniera abajo en el terremoto de 2005.

Actualmente la iglesia recuperó su forma original y es destino obligado para quienes quieran conocer el estilo de vida en un oasis en medio de la pampa del Tamarugal.

SALAR DEL HUASCO

El altiplano de la Región de Tarapacá alberga sitios de gran belleza natural. Uno de los más renombrados en el Salar del Huasco, ubicado a 3.800 metros de altura y a 174 kilómetros al este de Iquique. Este lugar alberga una bella laguna que es el remanente de un lago del pasado geológico. Su agua tiene una alta concentración de sal y se acumuló por lluvias y acuíferos alimentados por las altas montañas.
El salar tiene una superficie de 51 kilómetros cuadrados y posee un gran ecosistema que alberga varias especies como el halcón peregrino y el flamenco chileno. También existe flora como helechos y la llareta. Es posible que los visitantes tengan la posibilidad de divisar vicuñas, llamas y zorros que viven en este sector.
Actualmente el salar es destino obligado para quienes recorren toda la zona de los oasis de Pica y Matilla, especialmente después que fue declarado santuario de la naturaleza a principios de 2005.

LLAMARA

Otro salar poco difundido en los circuitos turísticos y con una belleza extrema es la laguna de Llamara, ubicada a 104 kilómetros al sureste de Iquique y a sólo 740 metros sobre el nivel del mar. Es de fácil de acceso y está a medio camino entre la ex oficina salitrera Victoria y el control aduanero de Quillagua que limita entre las regiones de Tarapacá y Antofagasta. Las aguas de la laguna son de un intenso color azul y la formación tiene una extensión de más de 70 metros de ancho y un metro de profundidad.
El salar de Llamara se caracteriza por la formación de estromatolito o «alfombras de piedra». Estas formaciones generan un paisaje irrepetible que mezcla la belleza geológica y la existencia de un bosque de Tamarugos.

CHACARILLA

Tanto Matilla como el salar de Huasco están emplazados en la comuna de Pica. Un tercer punto de atracción mundial de esa comuna es la quebrada de Chacarilla, valle donde fueron descubiertas huellas de dinosaurios que están impresas en las laderas de los cerros.
Este lugar es considerado santuario de la naturaleza desde 2004. Hasta el momento se han encontrado huellas fosilisadas de siete especies diferentes. Las más conocidas son las de tiranosaurio rex y estegosaurio.
A primera vista las pisadas en la Quebrada de Chacarilla distan mucho de la ubicación que tuvieron hace cien millones de años, cuando un río atravesada una selva que poseía una variada flora y fauna. Las pisadas quedaron impresas en barro y con la erosión y los movimientos telúricos esas pisadas permanecieron cubiertas por millones de años hasta que salieron a la luz nuevamente en las laderas que forma la quebrada.
El lugar es de difícil acceso. Está a solo 60 kilómetros al sureste del oasis de Pica, pero el viaje demora cerca de tres horas y media.Sólo llegan vehículos 4×4 que son conducidos por personas que conocen el terreno. El trayecto más lento y largo corresponde cuando el vehículo ingresa a la quebrada y avanza directamente por el lecho del extinto río. Se recomienda que el viaje comience el amanece, para evitar las altas temperaturas del mediodía. Eso sí, la mejor hora para ver las huellas fosilizadas entre las 14 y 15 horas cuando el sol proyecta la sombra suficiente para hacer resaltar las impresiones de las pisadas.
Ver estas huellas de dinosaurios vale la pena el extenso viaje por una zona accidentada. Visitar el valle de los dinosaurios es una verdadera «aventura jurásica», a pesar que las huellas datan del periodo cretácico, más cercano la era contemporánea.

ANCOVINTO

El altiplano de la Primera Región oculta uno de los fenómenos más llamativos de sudamérica. Cerca de la zona fronteriza con Bolivia se encuentran un especie única: los cáctus gigantes de Ancovinto que crecen en las laderas de los cerros emplazados a 262 kilómetros al noroeste de Iquique.
Los cáctus gigantes de Ancovinto llegan a medir 10 metros de altura y en la zona donde están ubicados permiten divisar a lo lejos el salar de Coipasa.