1963

1963

  • La empresa Phillips desarrolla la casete, en Holanda.
  • En la ciudad de Dallas, Texas, en Estados Unidos es asesinado a balazos el Presidente John F. Kennedy.
  • Martin Luther King lidera una multitudinaria marcha de 250.000 personas en Washington, en contra del racismo.
  • En 1963 China hace estallar un artefacto nuclear ingresando así al llamado «Club Atómico».

La antigua vida nocturna en Iquique

Luces de la Noche 

Si bien Iquique desde sus comienzos había tenido una activa vida nocturna, principalmente por el teatro, a partir de los años 40 cobra nuevos bríos con la presencia de grupos como «Los Rítmicos del Norte» que hacían bailar a los iquiqueños con sus voces, guitarras y mandolinas. La noche se movía al compás del valses, boleros, mambos y guarachas.  
Durante los años 50 el ambiente se ve invadido por las baladas románticas de «Los Caminantes» que, imitando el estilo tropical de la Orquesta Huambalay y Dámaso Pérez Prado, animan clubes como Ludimar, Murex, Maxim y La Gaviota.
Los iquiqueños, acostumbrados a contar con espectáculos de calidad, llenan los principales centros culturales y de entretención.


Grupos de los años 60

En los años 60 las boites y centros nocturnos como el «Ragú» y «Nang King», iluminan la activa vida nocturna que había hecho famoso a este puerto. Los escenarios iquiqueños presentan a grupos como «Los Bingos» que con sus temas «El Zancudo Picarón» y «La Negra Juana» invaden las tres radios locales.
En tanto aparecen grupos como «Las Voces del Tamarugal», que con títulos como «A mi Puerto» y «Chimenea de Santa Laura» reflejaban su amor por esta tierra.
Mientras a nivel nacional surge un nuevo movimiento musical denominado «La Nueva Ola», que remece el principal centro de eventos de esta urbe, el Teatro Nacional.  Esta sala de espectáculos ubicada entonces enfrente al actual Mercado Municipal, por calle Sargento Aldea, fue el lugar donde actuaron artistas como el «Pollo» Fuentes y Cecilia.
El teatro repletaba sus butacas con gente de todas las edades para ver a esas figuras nacionales, como también a grupos locales como «Ralbepp» y «Los New Demons».
Durante esta época y paralela a la aparición de los artistas chilenos se presentaron en la ciudad estrellas como Sandro, Salvatore Adamo, Libertad Lamarque, Miguel Aceves Mejías y Yaco Monti, que arribaban a la ciudad por avión, trastocando la actividad cotidiana de los iquiqueños.


Épocas difíciles

Los años setenta estuvieron marcados por hechos que afectaron el proceso cultural que se estaba viviendo.
Iquique desde siempre había sido una ciudad nocturna, pero a partir de 1973, con la instauración del toque de queda, comenzaría un cambio en las actividades artísticas.
Los tambos y peñas se masificaban como formas de expresión popular, retornando al folklore y a las raíces andinas.
De esta manera los locales nocturnos tratan de adecuarse, pero muchos de ellos cierran.
En los años 80 y 90 los iquiqueños vuelven a asistir a espectáculos nocturnos. Nuevamente el teatro comienza a tomar fuerza, pero nunca más alcanzaría  la importancia que tenía en la época del oro blanco.
«La época de oro del teatro y de casi todas las expresiones artísticas ha ido poco a poco decayendo, no en su calidad que continúa brindando espectáculos de gran nivel, sino en  su número. Hoy ver teatro o a un artista, es un privilegio que lamentablemente no muchos saben apreciar», señala Willie Zegarra.   

Los hermanos Prieto

Los principales exponente de la música popular corresponde a los hermanos Prieto. Joaquín, como compositor y Antonio como intérprete. El tema «La Novia» traspasó las fronteras de la nación en la voz de Antonio Espinoza Prieto. Canciones como «Son rumores» o «Martín tenía un violín», viven en la memoria colectiva.
Los New Demonds
Iquique tuvo su Nueva Ola durante los años 60. Los mayores exponente en la ciudad fueron los New Demons. Su líder fue Rafael «Pato» Pineda y lograron grabar en 1968 «No llores por amor». Este disco fue éxito en Iquique, Lima, Arequipa y Tacna. «El camino» o la Avenida Balmaceda se transformó en el santuario de estos grupos musicales, especialmente durante la época de carnaval.También se presentaron en las sociedades de Socorros Mutuos que estaban repartidas en diferentes puntos del centro de la ciudad.

La agenda cultural en el Teatro Municipal

A fines del siglo 19 y principios del 20, Iquique tuvo una constante actividad cultural y artística.
El Teatro Municipal Iquique fue inaugurado el 21 de diciembre de 1889, con la ópera «Il Trovatore» de Giuseppe Verdi, interpretada por la Compañía Lírica Italiana de Signore Grandi.
Renombrados artistas han deleitado a millares de espectadores durante su historia. A lo largo de su existencia, el Teatro ha tenido grandes momentos de gloria y esplendor, como así también períodos de abandono. 



En la parte baja del escenario existe un complejo mecanismo de madera, el que cuenta con un sistema de roldanas para abrir compuertas en el piso. En su época, este sistema sirvió para ejecutar efectos visuales, como desaparecer personajes o cambiar la escenografía.
En octubre de 1893 anunciaron «la actuación benéfica que la estudiantina X hará para recaudar fondos para el Hospital». Este concierto se alternó con la presentación de la obra «Levantar muertos».
El 7 de noviembre de 1875 se presentó el Circo Europeo.
En noviembre de 1886, actuó en el Teatro Municipal la célebre actriz dramática francesa Sara Bernhardt.
El 16 de julio de 1893, hubo presentación de zarzuelas: «La colegiala» y «El organista». Se destacó la presentación infantil del tenor cómico, de tan sólo 7 años, Enrique Cavallini.
El 20 de septiembre de 1894 se despidió de Iquique el guitarrista flamenco Manjón.
El 22 de septiembre de 1894 se presentó la comedia en tres actos del escrito Tamayo y Baus: «Lo positivo o el amor en el siglo XXIX».
El 5 de mayo de 1895 se presentó la compañía dramática española de teatro con las obras «Nudo Giordiano» y «Basta de suegros».
Durante los años de la recesión salitrera, en Iquique se fundó la orquesta sinfónica de la ciudad. Su primera presentación ocurrió en 1939 y estuvo bajo la dirección de Pablo Garrido. Interpretaron el Himno Nacional y luego valses de Strauss y una pieza de Schubert.
Desde mediados de los años cincuenta, el Teatro Municipal comenzó a funcionar como cine. Durante tres décadas su sala principal fue escenario de las producciones cinematográficas mexicanas y, posteriormente, de las norteamericana. 
Durante este lapso sufrió el deterioro de sus instalaciones. Las pinturas perdieron su colorido, las butacas se estropearon y el piso sufrió un hundimiento.
En 1985 fue restaurado en su totalidad, realizándose un trabajo de gran especialización con profesionales de la Universidad de Chile. 
En tanto que el 24 de diciembre de 1987, el Teatro Municipal estuvo a punto de ser arrasado por las llamas. Un gran incendio se declaró a un costado del recinto abarcó a tres locales. El centenario edificio sólo sufrió daños menores a causa del humo y la acción del agua.