Meditar sin meditar: Mantener la calma

Meditar sirve para calmar la mente del bombardeo incesante de información que diariamente recibimos.

Pero la meditación no es para todos. Y este artículo explica esta situación y propone varias actividades que nos ayuda a calmar la mente sin tener que meditar.

  • La meditación no tiene que ser una práctica formal o difícil de hacer. Hay muchas formas de meditar sin realmente meditar, como escribir, dibujar, cantar o hacer cerámica.
  • Estas actividades pueden ayudar a reducir el estrés, mejorar la salud mental y física, y aumentar la creatividad y la felicidad.
  • Lo importante es encontrar una actividad que te guste y que te permita estar presente en el momento, sin juzgar ni distraerte.

Yo propongo una actividad para meditar sin meditar o para calmar la mente en este mundo vertiginoso: Leer.

Agregaría #leer porque nos ayuda a concentrarnos en historias, relatos que nos alejan de los problemas. Nos enseña realidades diferentes, por lo mismo, desarrolla la empatía y la comprensión de los demás. y, lo principal, nos ayuda a concentrarnos en un tema específico y nos aleja de las pantallas.

Nacemos para…

Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.

Gabriel García Márquez

La experiencia es un billete de lotería comprado después del sorteo.

Gabriela Mistral

Jamás dejo de recordar que el sólo existir es divertido.

Katherine Hepburn

“Los sueños son sumamente importantes. Nada se hace sin que antes se imagine”.

George Lucas

Tres ideas para vivir ahora

“Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario a de dementes”.

Shakespeare

“Lo que hagas en la vida, tendrá eco en la eternidad“.


El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen.

R. #Tagore

Metas de Año Nuevo: ¿Cómo cumplir con lo que nos comprometimos?

Ya sea bajar de peso, leer más o ver menos redes sociales, es probable que te hayas auto impuesto una gran super meta o resolución de Año Nuevo.

¡Felicitaciones!

Tienes una meta.

Ahora tienes que cumplir.

Esa es la idea.

Pero justo en este punto es donde encuentras el primer obstáculo. La meta luce imponente, casi inalcanzable.

Por eso, es mejor tener pequeñas metas metas que sean fáciles de concretar y que no te abrumen por su magnitud.

Mejor tener un montón de pequeñas metas que una gigante, difícil de resolver.

Entonces, es mejor comenzar con pequeños logros y luego crecer.

Bajar 10 kilos es una meta abrumadora. Pero puedes bajar medio kilo mensualmente. A fin de año lograrás tu objetivo.

Atomizar las metas es la mejor manera de controlar esa ansiedad ante una tarea monumental.

Sea cual sea tu meta: divídela en varias partes. Conviértelas en metas manejables y que sea fáciles de alcanzar en plazos cortos.

Dividir y planificar.

Estas pequeñas metas te llevarán al camino del éxito.