- El correo electrónico es una herramienta de comunicación muy útil, pero también puede ser una fuente de distracción, estrés y pérdida de tiempo si no se usa adecuadamente.
- Consultar el correo electrónico con demasiada frecuencia puede provocar que se pierda el foco en las tareas prioritarias, que se tenga una falsa sensación de avance y que se posterguen los trabajos programados.
- Para evitar caer en la trampa del correo electrónico, se recomienda seguir algunas buenas prácticas, como eliminar las notificaciones, cambiar el chip, establecer horarios y priorizar las actividades.
- Al mejorar la gestión del correo electrónico, se puede aumentar la productividad, la eficiencia y la satisfacción en el entorno laboral.

