26 de enero de 1986: Explosión en planta Cardoen

A las 10.45 horas del 26 de enero de 1986, veintinueve obreros de la planta 3 de las industrias Cardoen S.A., ubicada en Alto Hospicio, murieron producto de una explosión en un depósito de la sección armaduría, dedicada a la fabricación de armamentos y elementos bélicos, específicamente bombas de racimo.

Tras 14 días del accidente la totalidad de los familiares de las víctimas, que promediaban los 24 años de edad, lograron recuperar sus restos.

Rápidamente se designó un ministro en visita para el caso, pero ni él ni ninguna investigación posterior dilucidaron las causales de lo acontecido.

No obstante, se supo que 60 “bomblets”, de las 240 que contenía una bomba de racimo, provocaron el primer estallido.

El presidente de la empresa, Carlos Cardoen, dispuso que mientras el trámite legal siguiera su curso, se les mantendría a las familias de las víctimas el sueldo y sus beneficios, lo que duró 3 meses. Además, prometió el levantamiento de un memorial en honor de las víctimas y la creación de una fundación de ayuda a sus familiares.

En esa época Iquique lucía con orgullo tener una de las fábricas de armas más modernas y eficientes de América Latina. Sin embargo en la mañana de ese sábado, todo cambió.

El mismo día el directorio de Industrias Cardoen entregó un comunicado donde se daban a conocer los hechos. El documento señalaba: “Hoy sábado 26 de enero de 1986, siendo las 10.30 horas aproximadamente se produjo una explosión en la sección de armado de submunición de la planta de Alto Hospicio. Como consecuencia de lo anterior, perdieron la vida cuatro trabajadores y se encuentran desaparecidos 24, hay 9 heridos de los cuales dos fueron derivados al hospital y el resto a sus casas”.

Durante ese mes La Estrella continuó dando más antecedentes de la situación, el testimonio de los familiares y criticando la posición de la empresa por la falta de información a la prensa local.

Mientras el empresario y propietario de la planta, Carlos Cardoen, afirmaba que la explosión era “el resultado de un sabotaje y que la próxima bomba la construiría con sus propias manos”.

 

¡Horrible tragedia!

La portada del diario La Estrella de Iquique de aquel 26 de enero de 1986 se destinó exclusivamente a la tragedia. Al título de ¡Horrible Tragedia!, se complementó que la empresa dijo “No hay cuerpos que entregar…”, y que por el momento se sabía que cinco eran los muertos y 24 los desaparecidos.

Además se dio cuenta que más de mil personas se agolparon en el Hospital y que como camillas improvisadas para los heridos, se ocuparon puertas.

Tres páginas relataron en detalle lo sucedido y durante los días y semanas siguientes informaron paso a paso los acontecimientos y el desarrollo de la investigación