Nuevos inversionistas: George Smith

A mediados del siglo XIX la industria salitrera pedía un cambio. Hasta el momento, los empresarios peruanos se habían dedicado a extraer el mineral sin desarrollar nuevas tecnologías para hacer más eficiente la producción.

En 1850 surgieron inversionistas ingleses y chilenos que dieron un nuevo auge a Tarapacá, creando nuevos sistemas para mejorar la producción salitrera. Los hombres más connotados en esta época fueron el inglés George Smith y el chileno, Pedro Gamboni. Ambos tuvieron una participación importantísima en el desarrollo de la región.

George o Jorge Smith llegó a Perú en 1821 con intenciones de invertir en el país. En 1826 viajó a la Provincia de Tarapacá y comenzó con prospecciones menores en Huantajaya, cuando apenas tenía 24 años. Con el financiamiento de su tío Archivald Robson y su amigo William Bollaert, Smith comenzó la exploración de las zonas aledañas a Iquique, Bajo Molle y la cordillera de la costa.

En sus expediciones a la pampa salitrera demostró su interés por la geografía y el dibujo.

Además de su espíritu aventurero parte de su trabajo generó un mapa sobre la Provincia de Tarapacá y un informe sobre los recursos de la zona. Ambos documentos los elaboró a petición del gobierno peruano.

Pero no todo fue interés científico. En sus exploraciones descubrió un rico mineral de salitre que llamó La Noria. Esta oficina funcionó en primera instancia con el sistema de paradas.

Al mismo tiempo, Smith creó en Iquique una compañía de servicios de agua potable y perfeccionó el método de desalinizar agua de mar. El nuevo método de Smith ayudó a paliear la creciente demanda iquiqueña de este recurso.

En 1852 creó la George Smith y Cía. y estabeció vínculos estrechos con bancos de Valparaíso, de la misma manera como lo hicieron otros empresarios salitreros.



La Nueva Noria

Como complemento de esta faena salitrera, se reactivó la caleta de Bajo Molle que no funcionaba como muelle desde la conquista española. En el lugar también construyó bodegas y un edificio para el control aduanero. También puso en marca un andarivel que trasladaba la carga desde La Noria hasta la costa. Después de varios intentos, esta modalidad de transporte fue desechada porque el cable de acero se rompió en varias ocasiones. Defraudado, Smith volvió a las caravanas de mulas.

Luego de 40 años en Tarapacá, Smith preparó paulatinamente su regreso a Inglaterra. Esta decisión la tomó en parque porque adquirió créditos que no pudo cancelar a la Casa Gibbs de Valparaíso. Tras meses de negociaciones, Smith vendió sus activos a Gibbs y en 1866 se conformó la Compañía de Salitres de Tarapacá. Smith sólo tuvo una mínima parte de las acciones de la compañía.

Falleció en Norwood, Ingalterra, el 28 de noviembre de 1870 a los 68 años de edad.