Actualmente, los que quieren encontrar datos de una persona en internet no buscan una web personal, ni un dominio propio. Si quieren datos generales buscarán su cuenta de Facebook o de Twitter, si quieren su perfil profesional buscarán su cuenta de LinkedIn, si quieren ver su portafolio fotográfico buscarán una cuenta de Flickr, si quieren ver sus trabajos como diseñador buscarán en Dribbble… y podríamos seguir en un largo etcétera.
El auge de los servicios y el fin de las páginas web «artesanales»