Los movimientos laborales en el siglo XX

Las reivindicaciones sociales y la defensa de los derechos de los trabajadores en el Norte de Chile tuvo en Iquique uno de sus principales referentes tanto por la formación de instituciones como la formación de grandes líderes sindicales.
Iquique fue escenario del nacimiento del Partido Obrero Socialista el 4 de junio de 1912. El lugar donde se reunieron las 30 personas que asistieron a la ceremonia de constitución fue “El Despertar de los trabajadores”, ubicado en Barros Arana N°9. Actualmente el sitio no existe.
La ceremonia estuvo encabezada por el dirigentes sindical Luis Emilio Recabarren. El acta de la sesión fue publicada en un matutino. Durante octubre y noviembre se publicaron los principales postulados de este partido. Los textos fueron redactados por Recabarren y exponen que el Partido Obrero Socialista tiene como fin “la emancipación total de la humanidad, aboliendo las diferencias de clases y convirtiendo a todos en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres iguales, honrados e inteligentes, y la implantación de un régimen en que la producción sea un factor común y común también el goce de los productos”.

RECABARREN

Luis Emilio Recabarren fue el gestor del Partido Obrero Socialista. Nació en Valparaíso, pero toda su vida estuvo ligada al norte y a la lucha reivindicatoria de la gente pampina.
En 1903 Recabarren presidió la Comisión Organizadora del Congreso Social Obrero. En esa ocasión tomó contacto con Gregorio Trincado, fundador de la Mancomunal de
Tocopilla. Trincando le propuso trasladarse a esa zona para dirigir un periódico. En 1905 se radicó en Antofagasta donde publicó el periódico La Vanguardia.
En 1911 se radicó en Iquique y fundó el Partido Obrero Socialista. También creó el periódico “El Despertar de los Trabajadores” y “El Bonete, anticlerical”.
La presencia de Recabarren se sintió en todo el norte. Sin embargo, Elias Lafertte fue el referente más respetado y querido en la zona de Tarapacá.

LAFERTTE

Elías Lafertte nació el 19 de diciembre de 1886 en el pueblo de Salamanca, ubicado en la provincia de Coquimbo. Alrededor de 1897 se marchó a la pampa. En la zona de Tarapacá trabajó en la Oficina Salitrera Providencia. Allí trabajaba con un tío, quien lo empleó en su pulpería. Lafertte trabajó en todas las labores posibles: picó el caliche, fue buscador en la pampa, atendió las pulperías, fue cateador, operario y herramentero. En 1905 comenzó a trabajar como tornero en el Ferrocarril Salitrero.
No tenía preparación política. La primera personas que lo adoctrinó en la lucha social fue Gerónimo Zambrano.
En 1907 trabajó en la oficina San Lorenzo, donde conoció los principios del movimiento mutualista pero no se incluyó oficialmente en sus filas. De la misma manera Lafertte no participó directamente en la gran huelga de 1907 y no estuvo presente en Iquique durante la matanza de la Escuela Santa María. Los historiadores afirman que fue este hecho el que gatilló su incorporación al mundo político del proletariado chileno.
En 1911 comenzó a trabajar en la Oficina Ramírez como carrocero. Allí conoció a Luis Emilio Recabarren. A partir de esta oportunidad Recabarren y Lafertte se hicieron amigos.
Lafertte se encargó de movilizar y organizar a la clase obrera a través de la creación de cooperativas y gremios en las oficinas salitreras.
En 1915 este obtuvo sus primeros triunfos electorales: fue regidor en Pisagua. En 1916 asumió el cargo de secretario del alcalde de Pisagua. En 1917 trabajó en el diario La Vanguardia de Valparaíso.
En 1923 fue elegido miembro de la Junta Ejecutiva de la Federación Obrera de Chile, FOCH. En este momento su figura destacaba más allá de las tierras iquiqueñas.
En 1927 Lafertte fue desterrado a la Isla Más Afuera, actual Juan Fernández, por el Presidente Carlos Ibáñez del Campo. Regresó al continente y participó en varias movilizaciones sociales. En 1930 lo desterraron nuevamente. En esta ocasión fue a Isla de Pascua. Al año siguiente lo enviaron a Calbuco, Chiloé. Terminado el gobierno de Ibáñez, recobró la libertad e inmediatamente retomó su cargo en la Federación Obrera de Chile.
En 1931 Elías Lafertte era un reconocido dirigente sindical. Ese mismo año fueron las elecciones presidenciales. Se presentaron cuatro candidatos: Juan Esteban Montero, Arturo Alessandri, Manuel Hidalgo, apoyado por socialistas, y Elías Lafertte, abanderado de los comunistas. En 1937 fue elegido senador por Tarapacá y Antofagasta en dos ocasiones, entre 1937-1945 y 1945-1953. Gracias a su cargo parlamentario, Lafertte volvió a la pampa salitrera y su figura volvió a destacar, al igual que en sus años de juventud. Falleció en 1961.

BASUALTO

También tuvo relevancia en Iquique el sindicalista y militante en su juventud de la Falange y luego en su vida adulta, en la Democracia Cristiana, Héctor Basualto Aguirre.
Siempre mantuvo un estrecho contacto con los bases, así como en la Central Unitaria de Trabajadores, diferentes organizaciones gremiales y DC. Uno de sus cargos más destacados fue su servicio de siete años como agregado labor en la Embajada de Chile en Italia.
Basualto nació en 1942 en Coquimbo. Su trayectoria política comenzó en la ex oficina salitrera Victoria, donde destacó su rol de dirigente sindical y fiel defensor de los derechos de los pampinos. Después fue regidor por Pozo Almonte y en la década de 1980 fue dirigente del sindicato de pesquera Eperva. Estuvo varios años relegado en Chiloé por el gobierno militar.
En 1990 ocupó la presidencia de la Central Unitaria de Trabajadores y durante la administración de Eduardo Frei Ruiz-Tagle fue nombrado agregado laboral de la embajada de Chile en Italia, cargo desde el cual se preocupó por promover la participación de entidades sindicales italianas con organizaciones iquiqueñas, como el centro multimedial que funciona en la Unap.
Fue una persona que siempre se la jugó por los trabajadores y muy cercana a Manuel Bustos, de quien era muy amigo.
Nelson Mondaca, presidente del Sindicato Interempresas de Zona Franca, reconoció el rol jugado por Basualto en momentos difíciles para el sindicalismo nacional. “Fue un formador de dirigentes y organizador, que nos ha dejado un gran legado”.