«It’s better to be disliked for who you are than liked for who you’re not».
«Es mejor ser rechazado por ser quien eres que ser aprobado por quien no eres».
#markmanson
«It’s better to be disliked for who you are than liked for who you’re not».
«Es mejor ser rechazado por ser quien eres que ser aprobado por quien no eres».
#markmanson
Mark Manson publicó esta idea sobre el pensamiento positivo. Siempre lo ha criticado, construyó toda una teoría en su contra y luego se da cuenta de que el pensamiento positivo no es tan malo, sino que es una herramienta más para usar, para avanzar, para salir del estancamiento y seguir adelante. Buena idea:
Y después de pensarlo, adopté una postura que me convence: pensar en positivo mientras estás sentado en el sofá viendo vídeos de gatos no sirve de nada.
De hecho, probablemente solo te mantiene más tiempo en ese sofá.
Pero el pensamiento positivo en medio de una lucha, cuando todo en ti quiere dejarlo? Ahí es cuando puede marcar la diferencia entre seguir adelante y rendirse.
Resulta que el pensamiento positivo es como cualquier herramienta.
Un martillo no sirve para cortar madera, pero eso no significa que los martillos sean una tontería.
Cumplir 50 años trae consigo una punzada silenciosa que te dice que pudiste hacerlo mejor. Que podrías haber tomado un curso extra, una carrera adicional para complementar lo que estudiaste en tu juventud. Que tal vez pudiste dormir más, viajar más, cuidarte mejor. Menos comida chatarra, más comida real. Más ejercicio y menos tardes enteras frente a la televisión. Más tiempo presente con tus hijos y menos distracciones. O haber cuidado esas amistades que se fueron diluyendo con el tiempo.
Y sí, es posible que todo eso sea cierto. Que efectivamente pudiste ser más en tus años anteriores. Pero ya fue.
El pasado no cambia. Lo único que puedes transformar es el ahora. No todo a la vez, sino una sola cosa. Un cambio pequeño, concreto, sostenido.
Yo ya lo hice. Y en un año pude ver los resultados de ese pequeño ajuste que decidí implementar. Es un resultado personal, reservado, pero funciona. Porque ese resultado marca lo que viene por delante. Y tú también puedes hacerlo.
¿Qué harías si te tocara la lotería?
Un premio que no se anuncia,
sonrisa que desborda,
mar que da certezas.Camino suave,
con la sonrisa abierta
como mañana.Bajo a la playa:
el mar me va diciendo
que todo es posible.

El miedo suele aparecer cuando intentamos algo nuevo. En el Stand Up Paddle (SUP), como en cualquier reto personal, la mente nos dice que no podemos, que es peligroso, que mejor nos quedemos en la orilla. Pero la realidad es distinta: cuando damos el primer paso, todo cambia.
El Stand Up Paddle (SUP) no es solo un deporte acuático: es una experiencia que enseña a superar miedos, romper excusas y dar el primer paso hacia nuevos retos.
El miedo aparece cuando enfrentamos lo desconocido. En el SUP, puede ser el temor a alejarse, a caer o a perder el equilibrio. Pero la realidad es que la mayoría de esos miedos son mentales. Cuando decides actuar, descubres que nada malo ocurre y que eres más fuerte de lo que pensabas.
Frase clave: El miedo limita, la acción libera.
Cada intento sobre la tabla es un recordatorio: la acción vence a la duda. Igual que cuando creemos que no podremos con un desafío en el trabajo o en la vida diaria, basta dar el primer paso para comprobar que sí podemos.
En la práctica, el miedo a alejarse, a caer o a perder el equilibrio es común. Sin embargo, cada intento nos enseña que nada malo ocurre si lo enfrentamos. La acción libera. Lo mismo pasa fuera del agua: cuando creemos que no podremos con un desafío, basta intentarlo para descubrir que sí podemos.
Las excusas son como olas que intentan detenerte: “está nublado”, “mejor descanso”, “¿y si no sale bien?”. Pero cuando decides actuar, todo fluye. Inflar la tabla, remar, mantener el equilibrio… cada avance refuerza tu confianza y te aleja de la inercia.
Frase clave: Las excusas son olas; atrévete a remar.
Las excusas también son olas que intentan detenernos: “está nublado”, “mejor descanso”, “¿y si no sale bien?”. Pero cuando decidimos actuar, todo fluye. Inflar la tabla, remar, mantener el equilibrio… cada avance refuerza la confianza y nos recuerda que la comodidad no nos lleva a ningún lugar nuevo.
Además de ser un deporte divertido, el SUP aporta beneficios físicos y mentales:
El SUP enseña una lección poderosa: la acción es la clave para superar miedos y excusas. Da el primer paso, atrévete a salir de tu zona de confort y descubre tu verdadera fuerza.
Atrévete. El miedo limita, la acción libera. Da el primer paso y descubre tu verdadera fuerza.
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