LinkedIn apuesta por los adolescentes para hacer crecer su negocio

QUÉ GANA LINKEDIN
Con un nicho tan claro como el que tiene LinkedIn, ¿por qué decide abrir sus puertas a menores? Para Carlos Araos, especialista en redes sociales  está vinculado con “ir acostumbrando a sus futuros usuarios sobre cómo destacar en sus perfiles personal. Es en el fondo una ampliación de sus segmentos”, afirma.

Pero no sólo ganaría LinkedIn, pues la llegada de los perfiles de las casas de estudios “podría hacer más competitivo el mercado de las universidades. De alguna manera empezarían a marketear a los chicos con el pretexto de crear redes de contacto y tener más información”, sostiene Araos.

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Cinco errores que afectan notoriamente tu imagen profesional

  Es un hecho que para algunas personas cumplir con el trabajo es solo una parte de su vida y no constituye realmente algo a lo cual se le tenga que dedicar mayor esfuerzo que el mínimo indispensable, pero esto es una limitante a nuestra imagen profesional, generando una percepción negativa que estamos ávidos de […] via ANÁLISIS REALISTA | Productividad y minimalismo

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Tres recomendaciones para aprovechar nuestro tiempo en las redes sociales


A más de alguno nos ha pasado que ingresamos a Facebook, revisamos las novedades de amigos y familiares y, sin darnos cuenta ha pasado una hora, a pesar que nuestra intención era entrar y salir en pocos minutos.
El tiempo es un bien que nos pertenece y que debemos administrar de la mejor manera posible para evitar esa sensación de culpabilidad que tenemos cuando nos pasamos una hora revisando los enlaces que nos publicó algún amigo, la foto que compartió algún familiar o la noticia que ofrece gran material multimedia.
Esta relación del uso de nuestro tiempo en las redes sociales se puede convertir en un problema si no establecemos algunas prioridades al momento que optamos por participar en varias redes al mismo tiempo.
Ante esta situación existen algunas recomendaciones que podemos poner en práctica.
La primera de ellas es jerarquizar el uso de acuerdo a nuestros intereses. La relación más común es encasillar a Facebook para los amigos, Twitter para informarse y Linkedin para el desarrollo profesional. Esta diferenciación es posible, pero no excluyente, más aún si agregamos a la ecuación a Google Plus, la nueva red social que mezcla de una manera equilibrada el uso entre el la vida personal y profesional.
La segunda clave es definir qué es lo que compartiremos en cada una de las redes y cómo interactuaremos con nuestras amistades. Lo que opinas en Facebook entre tus amigos y familiares no tiene porqué saberlo algún colega o potencial empleador en Linkedin.
Tenemos que ser conscientes que los textos, enlaces, imágenes y videos que publicamos forman nuestro perfil como individuos. En un par de minutos una persona puede formarse una imagen (acertada o errada) de quienes somos.
Una tercera recomendación es saber administrar nuestros contactos/amistades.
Pueden llamarse amigos en Facebook; contactos en Linkedin o perfiles en Google Plus, pero lo común entre estas denominaciones es que atrás siempre hay personas que te conocen.
Saber manejar los contactos es clave en este punto. El Número de Dumbar (teoría de los años noventa que afirma que el neocortex cerebral sólo permite  conocer cierta cantidad de número datos sobre como quién es o cómo se relaciona con el resto) establece que una persona puede manejar información de 150 personas aproximadamente. Más allá de ese número de contactos, simplemente, dejamos de prestar atención a alguno de ellos. De nada sirve tener 5.000 contactos en Facebook, si sólo tomamos en cuenta al 5 por ciento de ellos. Lo demás es ruido. En este caso, para aprovechar mejor nuestro tiempo es jerarquizar y ajustar a una cifra manejable para realmente estar al tanto de lo que comparten nuestras amistades y conocidos.
Estas tres recomendaciones son simples y se pueden resumir en una: estar conscientes de lo que compartimos no tiene porqué ser visto por todos. Priorizar entre nuestras amistades nos puede ayudar a evitar eternas horas vacías de ocio.