Iquique: Una ciudad de madera

En 1850 el centro comercial de la ciudad se desplazó a los terrenos en donde convergían los caminos y carreteras. Allí se designó el sector sur de la Plaza Mayor (actual Plaza Prat) un terreno donde se levantaría la Iglesia Matriz y un cementerio a su lado.
La construcción de esta iglesia fue autorizada por el gobierno peruano en septiembre de 1849. El antiguo templo, que estuvo ubicado atrás del actual emplazamiento del Hotel Arturo Prat, era pequeño para la gran cantidad de personas que asistían a misa.
El arquitecto iquiqueño Patricio Advis, indica que los materiales fundamentales que se usaban para la construcción en 1850 eran la madera y la piedra local. “No obstante, aún no se presentaba en la escena urbana la arquitectura que posteriormente imprimirá el carácter típico y propio a la ciudad”.
En ese tiempo las viviendas tenían techos bajos y planos recubiertas de conchuelas. “Se parecían a cajones sin barandas, ni cornisas”.
Los servicios urbanos casi no existían. Los desperdicios orgánicos se lanzaban a la calle para que los gallinazos o jotes los consumieran.
Este panorama desolador cambió paulatinamente y entre 1850 y 1900 Iquique presentó su mayor desarrollo urbanístico. De un pequeño poblado junto al mar se transformó en una gran urbe donde la alta sociedad española, británica e italiana construyó sus casas y levantó los principales edificios que se mantienen hasta la actualidad.

En 1890 la Plaza Prat, antes denominada Plaza Mayor, fue el centro de la actividad económica y social de Iquique.
Miguel Retornano fue uno de los arquitectos que estuvo a cargo de las principales edificaciones de Iquique durante la última mitad del siglo XIX.
Calle Baquedano a fines del Siglo XIX.

Iglesia Catedral

Iquique durante los siglox XVIII y XIX estaba incluida en los límites eclesiásticos de Tarapacá, bajo la jurisdicción del Obispado de Arequipa, Perú. Fue el obispo Bartolomé Herrera quien por decreto del 23 de junio de 1867 creó la Parroquia de Iquique.
La Parroquia Catedral tiene su origen a fines del siglo XVIII cuando estaba ubicada a cien metros de distancia de lo que hoy es la Plaza Prat, hacia el barrio de El Morro por calle Pedro Lagos. Este edificio tuvo que ser demolido en 1859 porque estaba en muy mal estado.
La segunda iglesia era de fierro y fue comprada en Europa en 1859 e instalada a un costado de la Plaza Prat, presumiblemente en el mismo lugar donde años después estaría el Teatro Municipal de Iquique.
El 9 de julio de 1873 la iglesia se incendió. En forma inmediata fue levantada una capilla gracias al apoyo económico de los fieles. Pero viendo la necesidad de un nuevo templo, el gobierno de Perú dispuso construir la nueva Iglesia Matriz de Iquique, ubicándola en el mismo lugar donde hoy se encuentra la Catedral. La diferencia está en que el edificio estaba orientado a calle Esmeralda. Está iglesia duró poco. En 1883 un incendio arrasó con el templo.
El 13 de marzo de 1883 la comisión administradora de Iquique estableció que la manzana correspondiente entre las calles Tacna (Obispo Labbé), Santa Rosa (Esmeralda), Junín (Ramírez) y Bolívar, se convirtieran en Plaza República. Se reservó en el centro un espacio necesario para construir la iglesia y la casa parroquial.
El encargado de realizar este proyecto y llevar adelante esta obra fue el vicario apostólico de Tarapacá, Camilo Ortúzar; el primer sacerdote salesiano en la provincia. Colocaron la primera piedra el 8 de septiembre de 1883.
La nueva iglesia fue consagrada a la Purísima Concepción de la Santísima Virgen María. Las obras finalizaron en 1885. Para su construcción se importaron 3.000 pies de pino bruto y 242.000 pies de pino machilhembrado.
La iglesia mide 50 metros de largo y 25 de ancho. Está formada por tres naves altares, uno mayor y dos colaterales.
Las imágenes que adornaban la iglesia, tanto óleos como estructuras fueron traídas de Europa. Los confesionarios que hoy se encuentran en la catedral se mandaron a construir en 1889 en madera de raulí y cedro. Las campanas fueron fundidas en Carrizal Bajo por el ingeniero Juan King. Una de ellas se conserva y data de 1810. En 1900 llegó desde Europa una pila bautismal de mármol.
A la entrada de la nave derecha construyeron una cripta en la cual se guardaron los restos de Arturo Prat Chacón hasta 1888, fecha en que fueron trasladados a Valparaíso.
En 1929 bajo el pontificado del Papa Pío XI la Parroquia de Iquique es elevada a la calidad de Obispado. Su primer Obispo fue Carlos Labbé Márquez. Al mismo tiempo, la iglesia adquirió el rango de catedral.
El 20 de marzo de 1989 la Iglesia Catedral de Iquique fue declarada Monumento Histórico.
  • Los restos de Guillermo Juan Carter, vicario apostólico de Tarapacá, descansan en una de las naves de la Catedral de Iquique. En ese mismo lugar estuvo depositado el cuerpo del capitán Arturo Prat.
  • El Obispado de Iquique guarda varios muebles que datan de los tiempos en Iquique Pertenecía a Perú. Esta banca posee el escudo de armas del vecino país.
  • Organo que se encuentra a un costado de la nave central de la Catedral de Iquique.
  • El Santísimo de bronce data de principios del Siglo XIX.

Protectora de Empleados

En 1891 un grupo de iquiqueños fundó la Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá. Frente al crecimiento de sus actividades los integrantes de la organización decidieron edificar la sede social. Las obras, dirigidas por Miguel Retornano, comenzaron en 1911 y finalizaron dos años después. Es uno de los primeros edificios sindicales de Chile.
Para la construcción del edificio eligieron el lugar más destacado de la ciudad: la Plaza Prat al lado del Teatro Municipal.
El edificio de la Protectora es la única construcción de albañilería de ladrillos considerada como patrimonio arquitectónico iquiqueño. La armadura de la techumbre es de pino oregón, la cual está cubierta de tejuelas estampadas de fierro galvanizado. Los cuatro faldones de fuerte pendiente del techo alojan las mansardas alumbradas por ventanas de anchos marcos circulares que demuestran la construcción de estilo neorenacentista francés de fin de siglo XIX.

Edificio de la Aduana

Este Monumento Nacional fue construido en 1871 como oficina de gobierno peruano y aduana. Por años fue considerada la puerta de entrada de Iquique. El edificio es de dos pisos. Fue construido en un estilo clásico colonial y en su centro tiene en la parte superior un mirador octogonal. Su patio interior es rodeado por corredores en dos niveles.
  • Aduana de Iquique a fines del SIGLO XIX.
  • Patio interior y escalera principal que da al segundo piso de la Aduana de Iquique.

Teatro Municipal de Iquique

Los intentos por levantar el Teatro Municipal de Iquique comenzaron en 1886. Luego de analizar varios proyectos y descartar la mayoría de ellos, las autoridades decidieron llamar a concurso público a través de diarios santiaguinos y de Valparaíso.
En febrero de 1888 la municipalidad adquirió terrenos ubicado al sur de la Plaza Prat para destinarlos al teatro. En Noviembre de ese año abrieron los sobres con las ofertas. La empresa Soler Hermanos se adjudicó el concurso comprometiéndose a levantar el edificio en cinco meses de acuerdo a los planos del arquitecto de apellido Bliedehauser, radicado en Valparaíso.
El teatro fue inaugurado formalmente el 1 de enero de 1890. Su primer concesionario fue el francés Denid Mendiagne. Por varias décadas, los principales artistas que visitaron Chile actuaron en el Teatro Municipal de Iquique. Fue expresión de vida cultural y refinamiento cultivado en el desierto.
En sus tablas estuvieron la legendaria Sara Bernhart, Antonio Vico Della Guarda, La Fregoli y otros conocidos artistas de la época. La presencia de estas estrellas refleja el auge económico y cultural del puerto.
Los materiales que usaron fue principalmente pino oregón. También utilizaron una gruesa tabiquería de madera forrada en caña y estucada de anhidrita (yeso insoluble). Su fachada responde a un estilo neorenacentista.
El 21 de noviembre de 1977 el Teatro Municipal de Iquique fue declarado Monumento Histórico. En 1985 comenzaron los trabajos de restauración que se prolongaron por lapso de dos años. La Municipalidad de Iquique y las empresas pesqueras de la ciudad financiaron el proyecto.
El Teatro Municipal estuvo a punto de ser arrasado por las llamas en un incendio que ocurrió la noche del 24 de diciembre de 1987. El fuego comenzó en la casona de Baquedano 721 y luego se propagó al restaurante “El Padrino” (en ese mismo lugar funcionó años atrás la pastelería Creisola). El fuego fue sofocado luego de tres horas de intenso trabajo. Cuatro propiedades quedaron completamente destruidas. El teatro se salvó de las llamas, pero sufrió algunos daños por efecto del agua.
  • Teatro Municipal de Iquique durante 1890, año en que fue inaugurado.
  • El teatro municipal de Iquique fue restaurado en 1985 y 1987.

Estación de trenes de Iquique

La Estación de Trenes de Iquique la componen varios edificios que actualmente cobijan a reparticiones públicas. En la administración del ferrocarril funcionaban actualmente el Juzgado de Menores y la Secretaría Ministerial de Justicia. En la antigua estación se encuentra el Registro Civil e Identificación. El andén principal es ocupado como estacionamiento.
Todos estos edificios fueron levantados en 1883 cuando el tren salitrero pasó a manos de John Thomas North. La construcción se hizo en tabiquería de pino oregón estucada en el estilo clásico georgiano que se usaba en las colonias británicas.
Parque del equipo ferroviario que permanece hasta hoy fue declarado Monumento Nacional. Se compone de la locomotora N°8 con un carro de pasajeros de trocha de 143 centímetros correspondiente al ferrocarril inglés. También posee los escudos nacionales en los costados. La segunda máquina que conserva es la locomotora N°1035. Posee un carro de pasajeros y tiene una trocha o ancho de 100 centímetros entre sus rieles.
  • En 1885 todas las locomotoras eran guardadas en patios de ferrocarriles que se ubican en las inmediaciones en donde actualmente está el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Iquique.
  • El edificio de la administración es actualmente ocupado por la Secretaría Regional Ministerial de Justicia.
  • El patio de estación de trenes siempre mantenía gran actividad comercial.

Arquitectura iquiqueña

Para el arquitecto iquiqueño Patricio Advis las construcciones de Iquique cuenta con una identidad propia que va más allá de las influencias de ingleses y españoles en la edificación del casco antiguo de la ciudad.
“Si caminamos por las calles del casco viejo de Iquique quedaremos inevitablemente cautivados por la coherencia y por la belleza que aún presentan muchas de sus antiguas construcciones, a pesar de las demoliciones, de los incendios y del deterioro natural”.
Estima que la arquitectura de las cosas confiere a la ciudad un rostro singular y único en el contexto de todas las ciudades de Chile.
“Se ha percibido y valorado sus cualidades externas, pero aún no se la ha comprendido lo suficiente como fenómeno histórico. Lo más que conocemos es que surgió durante el período de la industria del salitre y la creencia que fue traída por los ingleses como producto cultural”.
Advis afirma que además de estas influencias, la arquitectura en Iquique fue marcada por el recurso económico, los materiales que se tenían disponibles durante el ciclo salitrero y las condiciones climáticas que influyeron en el estilo de vida de la ciudad.
Advis afirma que “surgió en la ciudad una arquitectura predial que se propuso proteger sus contornos de la incidencia directa de los rayos del sol… para conseguir una temperatura interior confortable. Levantan las cubiertas formando azoteas sobre las casas, aireadas, abiertas en toda su amplitud… desde arriba se miraban los espectáculos públicos y desfiles”.
Parte de esta descripción es una manera de reflejar la idiosincrasia de los iquiqueños y la manera de desarrollar la arquitectura local.

Avenida Manuel Baquedano

La calle Baquedano surgió como parte de la expansión de Iquique hacia el sur. La mayoría de los edificios fueron levantados entre 1880 y 1920. Demuestran la capacidad de adaptarse de los iquiqueños ante las condiciones climáticas imperantes. Adaptaron el estilo georgiano que hacía furor en Estados Unidos a los parámetros que permitía el fuerte sol del Norte Grande.
Todas las casas de avenida Baquedano se parecen en tres elementos: el material empleado para su construcción (pino oregón), el método para levantar las edificaciones es el de “armazón simple” o “batallón frame” y su estilo arquitectónico el “americano” o alguno de sus derivados como el georgiano, revival griego o adam.
Otro de los patrones que se encuentran en la construcción de una fachada continua, el uso de baranda, la presencia de linternas, miradores y el techo aéreo o sombreado de azotea.

Palacio Astoreca

Esta gran casona fue construida en 1904 como residencia de la familia Astoreca, quienes fueron famosos porque se dedicaron a la explotación, cateo y explotación del salitre. Vivieron en esta residencia por muy poco tiempo, pues tras la muerte del padres, su viuda e hijos se fueron de Iquique y vendieron la propiedad.
El edificio fue adquirido por el gobierno para que funcionara la intendencia entre 1908 y 1976.
Los registros adjudican este edificio al arquitecto Miguel Retornano. Fue construido con madera de pino oregón. Su fachada es de gran simetría, posee tres cuerpos, destacando el del centro que está marcado por un frontón.
El techo posee la particularidad de tener una leve inclinación y rematar en la baranda del segundo piso a modo de una cubierta holandesa. Las ventanas, en su mayoría de guillotina, posee una tipología del revival griego.
  • a fines del siglo XIX, avenida Baquedano comenzaba con un gran portal de pino oregón que coincidía con la intersección de calle Thompson.
  • El Palacio Astoreca vivió su máximo esplendor a principios del siglo XX. Actualmente funciona como museo y centro cultural administrado por la Universidad Arturo Prat.
  • Higinio Astoreca y Astoreca. Nació en 1840 y falleció en 1903.

El centro español

Este edificio fue levantado por la colonia española el 10 de julio de 1904. El arquitecto fue Miguel Retornano. La construcción es de madera, de estilo morisco español. En su interior destacan los estucos, la madera policromada y varios oleos con escenas de El Quijote. Las obras fueron pintadas por Vicente Tordecillas en 1908.
El edificio del Casino Español es un bello exponente del arte hispano musulmán. Su arquitectura y ornamentación hacen recordar parte de la Alhambra de Granada.
En el segundo piso de esta construcción se encuentra el salón de honor. De su cielo de madera finamente ornamentado penden dos lámparas de fierro forjado. Cubren sus muros, blasones con diferentes escudos bordados en tela. Complementa la decoración, un cuadro de los Reyes de España en el sector norte. En el lado sur existen dos óleos, uno de Eduardo Llanos, ilustre español que dio sepultura a Arturo Prat y otro óleo del capitán Prat.
  • Escudo del Centro Español de Iquique.

Muelle de Pasajeros

En la época del esplendor del salitre, entre 1880 y 1920, el puerto de Iquique tuvo un movimiento extraordinario de carga en relación a otras ciudades de Chile. Este auge se vio reflejado en los edificios dedicados a prestar servicios a la actividad portuario.
Además de la belleza del edificio de Aduanas, fue levantado el Muelle de Pasajeros.
En el puerto el transporte entre los muelles se realizaba en lanchas o botes a remo. A fines del Siglo XIX la administración decidió construir un muelle de atraque para realizar los embarques y desembarques de pasajeros de manera más fácil, segura y rápida. Esta decisión se tomó luego del explosivo aumento del tránsito de personas en el lugar. No existen registros que indiquen una fecha exacta de inauguración.
En el Muelle de Pasajeros se construyó en pino oregón sobre pilares metálicos. Su corredor está techado y termina en un gran triángulo que constituye una proa, en sus costados tiene graderías que bajan hacia el mar. La construcción fue declarada Monumento Nacional en 1987.
En 1998 la Gobernación Marítima de Iquique, prohibido la entrada a esta estructura debido al ruinoso estado de sus bases metálicas y al embancamiento que sufre hace varias décadas. Durante el 2002 el Consejo Regional entregó 126 millones para su restauración.

Faro Isla Serrano

El gro que existe en la Ex Isla Serrano fue construido cuando el territorio de Iquique estaba bajo la jurisdicción peruana. El gobierno encargó su construcción en 1875, adjudicándose el proyecto la firma francesa Barbier y Fenestre.
La torre metálica, base de la luminaria, es de forma cilíndrica, sostenida por cuatro tirantes de fierro. Se accede a la lámpara por medio de una escalera de gato que está dentro de la torre.
Originalmente el faro funcionaba con aceite y tenía un mecanismo que le permitía rotar en 180 grados.
En 1918 el faro fue modernizado. Le incorporaron el uso de gas acetileno para su funcionamiento.
Paulatinamente ampliaron su rango de luz hasta llegar a las 15 millas náuticas.
El Faro de Iquique cumplió un papel importante como auxiliar de la navegación. En 1946 su funcionó se vio disminuida porque en el extremo del molo de abrigo del puerto levantaron una nueva señal más amplia.
Actualmente el faro es Monumento Nacional y lo custodia personal de la Gobernación Marítima de Iquique.
  • El foro de la Isla Serrano tuvo importancia estratégica hasta el primer cuarto del Siglo XX.

Pueblos Originarios en la Región de Tarapacá, Chile.

Tierra de dinosaurios

Hace 65 millones de años, los dinosaurios dominaron esta tierra. En vez de extensos desiertos, en la Región de Tarapacá existían sinuosos ríos y amplios bosques que en nada hacían presagiar la sequedad de hoy. A 70 kilómetros al sureste de Pica se encuentra la Quebrada de Chacarillas. En ese lugar existen varias docenas de huellas de dinosaurios que habitaron el Norte Grande. Las huellas pertenecen al periodo cretácico, que comenzó hace 100 millones de años y se caracterizó por la gran variedad de dinosaurios que existieron.

Las huellas fueron descubiertas en 1962 por paleontólogos norteamericanos. Estudios posteriores establecieron que al menos hubo cuatro especies en esta zona: el estegosaurio, el allosaurio, el iguanodón y el tiranosaurio rex.Presencia humana

Presencia humana

Miles de años después, y luego que el mundo enfrentara la última era Glacial, comenzó el poblamiento humano. Los primeros cazadores recolectores y sus familias llegaron al continente americano provenientes del noreste asiático.

Atravesaron el estrecho de Bering y paulatinamente comenzaron a poblar el territorio de norte a sur.
Se estima que las primeras tribus de cazadores recolectores llegaron hace aproximadamente doce mil años a la zona de Tarapacá; no obstante, las primeras huellas registradas tienen unos 10.000 años.
Los habitantes originarios se transformaron en cazadores de guanacos y recolectores de semillas y frutos de algarrobo y chañar. Se organizaban en grupos de 25 personas aproximadamente y tenían una vida nómada.
Se les llamó paleoindios, correspondientes a una epoca muy primitiva de la prehistoria. Utilizaban para su supervivencia piedras, huesos y trozos de madera con las que confeccionaban utencilios.
El antropólogo Lautaro Núñez indica que en esa época el nivel del mar estaba 150 metros más abajo del actual, las temperaturas eran más bajas y las lluvias en la cordillera ocurrían con una mayor frecuencia. Algunos de los salares eran entonces lagos rodeados de una vegetación de estepa.

Gente de la costa

Los primeros habitantes de esta zona, donde miles de años después nacerá Iquique, conformaban pequeñas tribus nómades que vagaban por el área costera.

Eran descendientes directos de los aborígenes que en algún momento bajaron del altiplano y posteriormente de la depresión intermedia, permaneciendo su estilo de vida sin grandes cambios, durante cuatro mil años.
De este grupo se sabe poco sobre sus creencias y vida espiritual, pero a partir del periodo arcaico (8.000 AC) hay indicios de un desarrollo cultural mayor identificado como Cultura Chinchorro, que tomó su nombre del balneario donde fueron descubiertas las más antiguas del mundo. Son incluso más arcaicas que las egipcias.
El hombre de Chinchorro pertenecía a un pueblo seminómade, habitando la costa en el circuito comprendió entre Arica y la desembocadura del río Loa.
Con características especiales, los chinchorro permanecían en los afloramientos de napas subterráneas y en los faldeos de los cerros en donde se acumulaba cierta cantidad de agua generada por la camanchaca.
Cuatro mil años antes de Cristo tomaron contacto con los pueblos ubicados en las quebradas del interior y las familias trashumantes de la Pampa del Tamarugal. Otras características que marca la cultura Chinchorro son sus rituales funerarios. Este pueblo enterraba a sus muertos bajo sus viviendas, confeccionadas sobre bases de piedras y levantadas con troncos de cactus.

Momificación

La vida del hombre de Chinchorro era sencilla; su preparación para la muerte, no.

El nivel de especialización que alcanzaron en la momificación era alto. A pesar que existen al menos tres variantes para este proceso de preparación de los cuerpos, dependiente de la época y desarrollo del pueblo; la más común y elaborada es la que se puede apreciar en el Museo Regional de Iquique.
En una de sus alas exhiben seis momias que dejan en evidencia el arduo trabajo para detener el proceso de descomposición: el sistema involucraba  retirar la piel, separar la carne del esqueleto y retirar las vísceras para luego apartar las extremidades y reforzarlas amarrando las articulaciones con fibras vegetales.
Después depositaban los músculos en su posición original y colocaban la piel, transformada en pliegues de 10 centímetros como una venda para sostener los músculos. El penúltimo paso consistía  en introducir palos de tamarugo longitudinalmente junto a la espina dorsal y en brazos y piernas para garantizar la rigidez del cuerpo.
Sobre el rostro confeccionaban una máscara de arcilla pinta de rojo o negro.
Esta práctica alcanzó su apogeo hacia el año 3.000 AC y comenzó a simplificarse hacia 2.000 antes de Cristo, conservándose en su etapa terminal tan sólo el uso de mascarillas de barro.

 Rituales de momificación

Junto a los cuerpos se ofrendaban figurillas de arcilla en miniatura. Una de ellas, que actualmente es exhibida en el Museo Regional de Iquique, contiene un cráneo de ave, imitando a la cabeza humana y una espina de cactus que simboliza la estructura ósea.
Para la arqueóloga Cora Moragas, esta actividad representaba una simbología que hasta el momento no se ha podido establecer con exactitud, especialmente porque los Chinchorro no acostumbraban enterrar a sus muertos con los artefactos que utilizaron en vida.

Vivir frente al mar

Más allá del proceso de momificación, existe una actividad transhumántica y asentamiento relativamente estable donde vivían los chinchorro. Bajo Molle, donde hoy se levante el Barrio Industrial sur de Iquique, hubo un extenso asentamiento humano. Hace veinte años se encontró en el lugar una tumba colectiva a escasa profundidad, la cual fue estudiada por arqueólogos de la Universidad de Tarapacá.

En Caleta Caramucho, a 47 kilómetros al sur de Iquique, existió un campamento semipermanente de cazadores y recolectores, al igual que en Los verdes y Punta de Lobos.
El arqueólogo y antropólogo Olaf Olmos, explicó que en Caramucho encontraron gran cantidad de artefactos correspondientes a la Cultura Chinchorro: cuchillos y puntas de flechas confeccionadas en piedra, morteros de hueso, maderas, anzuelos de conchas de choros y de espinas de cactus. Todos ellos con una data de 6 mil 300 años de antigüedad.

Los primitivos habitantes de la costa desarrollaban varias técnicas para proveerse de utensilios de uso diario. En una primera etapa desgastaban piedras livianas y las convertían en vasijas y pequeñas fuentes. Para cumplir con su objetivo debían raspar la pieza a tallar con una segunda roca más dura.

Las dos vasijas que actualmente se exhiben en el Museo Regional de Iquique corresponden a piedras volcánicas traídas desde el altiplano. Esto demuestra que el contacto con los pueblos del interior comenzó en una etapa muy temprana.

 

Evolución de la cultura Chinchorro

La Cultura Chinchorro evolucionó y sus descendientes lograron extenderse por todo el litoral del norte de Chile y del sur del Perú, desarrollando constantemente nuevas tecnologías, como artefactos en piedras, cuarzo o basalto como punta de arpones, cuchillos, elaborados y rapadores de pieles.

Para confeccionar sus herramientas golpeaban las piedras directamente en la roca. Los trozos desprendidos en forma de láminas era afilados y retocados para su uso doméstico.
Para la recolección, utilizaban “chopes”, una especie de cucharón de hueso para desconchar los mariscos.
Para sus continuos viajes por el borde litoral llevaban agua en bolsas elaboradas en vientres o vejigas de lobo marino. Cerca del año 300 AC, el desarrollo los llevó a internarse mar adentro gracias a las embarcaciones fabricadas con cueros inflados de lobos marinos. De esta manera lograron alcanzar grandes cardúmenes, lo que posibilitó aumentar su excedente de recursos y a su vez mejorar su interacción con los asentamientos de la depresión intermedia.
Con la navegación extendieron su presencia en todas las caletas de abrigo del litoral y diversificaron su dieta gracias a la caza de albacora y cetáceos menores utilizando arpones de piedra y cuerdas de cuero.
El faenamiento de la caza se realizaba incluso con dientes de tiburón.
Los turbantes deformadores de cráneos eran parte importante de la vestimenta de los hombres primitivos. En un principios eran confeccionados con pelo humano. Luego evolucionaron hacia otro tipo de textiles, como lana de auquénidos y fibra vegetal. Era posible conocer la procedencia de la persona a través de la manera en que estaba deformada la cabeza.

La Cultura del Anzuelo

Los cazadores, recolectores y pescadores del litoral de la actual Primera Región estaban bien representados en los asentamientos que existieron en la zona de Pisagua. Hacia el 4.000 AC se desarrolló la “Cultura del Anzuelo de Concha”, denominación utilizada por el arqueólogo Lautaro Núñez.
De acuerdo a sus estudios, estas personas vivían en campamentos-bases destinados primordialmente para la explotación de especies marinas que iban desde pescador a mariscos. La dieta de estas personas incluían mamíferos marinos, tortugas y aves, además de una reducida caza terrestre. En sus basurales fue posible encontrar escasos artefactos confeccionados con huesos de guanaco.
Entre sus utensilios se destacaban morteros de roca con huecos cónicos y tazones de lava negra, de uso previo a la masificación de la agricultura y cerámica.
El equipo de pesca reunía anzuelos de concha y pesas de piedra, arpones de madera con cabeceras desprendibles, plomadas o pesas en forma cilíndrica, chuzos o “chopes” de hueso para el despegue y desconche de mariscos, pesas en forma de bolas, puntas de proyectiles y chuchillos de piedra.
Todos estos utensilios fueron evolucionando y siendo confeccionados con diferentes insumos, dependiendo del nivel de evolución social.

Lienza y anzuelos son implementos que utilizaron los primitivos habitantes de Iquique. Primero usaron concha en forma de arco y luego evolucionaron a espinas que eran calentadas para alcanzar su curvatura.

El azuelo de cactus es reemplazado por el de cobre cerca del año 1.000 de nuestra era. Los Changos utilizaron piedras en forma de cigarrillos como una forma de hacer peso en el azuelo.

 

Los Chuzos o “chopes” evolucionaron desde hueso de ballenas hasta trozos de maderas con empuñadura de piel o pelos humanos que eran hilados a mano por los changos.

Gran asentamiento humano

La concentración mayor de poblaciones prehispánicas se ha localizado en la desembocadura del río Loa., donde la disponibilidad de agua permitió el asentamiento humano, según los vestigios hallados, desde el año 3.800 AC.
Los arqueólogos llamaron a este campamento como Huelén-42. El sitio fue levantado por pescadores recolectores que se instalaron y conformaron un lugar compuesto de varios recintos semicirculares.
Los investigadores estiman que a pesar de la sedentarización de la población, su costumbre pudo incluir viajes periódicos para el aprovechamiento de otros ambientes mas altos verificando a través de recolecciones de madera, de frutas silvestres, rocas para tallar artefactos y áreas de caza.
Lautaro Núñez, antropólogo de la Universidad Católica del Norte, afirma que ese campamento contiene cuerpos humanos que fueron sepultados bajo las prácticas  funerarias tipo Chinchorro asociadas a tradiciones cazadoras, caracterizadas por sus largas puntas de lanzas.

La desembocadura del río Loa fue un sitio de gran actividad durante tiempos inmemoriales. Luego fueron ocupados por los españoles como campamento base para la extracción de minerales.

 

 

Receptáculo que contenía pigmentos naturales. Eran confeccionados con picorocos. En ocasiones pintaban las balsas de cuero para acarrear agua.

 

En Busca del Agua

Conseguir agua en una zona completamente árida fue una verdadera epopeya para los primeros habitantes del litoral de la Provincia de Iquique. Debido a ello el desarrollo se ve asociado a las aguadas y vertientes, que cobran un papel fundamental en el desarrollo de la vida a lo largo del litoral.
Según el arqueólogo Lautaro Núñez, el agua se podía obtener, al igual que hoy, gracias a la neblina o camanchaca que se levanta desde el mar y es empujada por los vientos contra los cerros altos de la Cordillera de la Costa. En las partes altas, esta neblina se condensa al chocar y gotea, formando hilillos de agua entre rocas o una superficie relativamente impermeable. De esta forma se apoza en cuencas naturales, dando origen a las aguadas ubicadas en los cerros. Sin embargo, a veces la roca está fisurada y el agua escurre bajo tierra hasta los faldeos del mismo cerro y aflora en fallas geológicas.
También se podía conseguir agua gracias a napas subterráneas presentes en los sedimentos del borde occidental de la Pampa del Tamarugal. Estas aguas provienen a su vez de precipitaciones infiltradas en las partes altas de la Cordillera de Los Andes. El agua pasa bajo el desierto y aparecen como vertiente en la costa.
Cualquiera sea el caso, los primitivos tuvieron que caminar largas distancias en busca del agua. Desde tiempos inmemoriales utilizaron cuero de lobos marinos y los estómagos de estos animales como cantimploras o depósitos que eran llevados en las espaldas.
Los antecedentes expuestos coinciden con la ubicación de las aguadas de neblinas y los sitios arqueológicos. Entre la zona costera de Pisagua y Taltal se han reconocido más de 80 vertientes, en cada una de las cuales hay vestigios de uno o más asentamientos humanos.

Los habitantes del Altiplano

Al mismo tiempo que la odisea de los primeros hombres del litoral, se ubica el avance de las primeras tribus existentes en el área andina. Corresponde a grupos nómades de cazadores y recolectores que habitaban preferentemente sobre los 3.000 metros de altura, debido a que las condiciones ambientales les aseguraban la existencia de caza de auquénidos.
Los hábitos de ocupación correspondían  a la pernoctación en cavernas o quebradas rocosas y en las cercanías de pequeños arroyos que descienden de la cordillera.

Primeras herramientas

Hace cuatro mil años los primeros habitantes del altiplano comenzaron a desarrollar sus utensilios líticos.
Puntas de flechas y piedras con doble filo fueron las herramientas que usaron para cazar y cortar la carne de llamas y alpacas. La mayoría de estos restos arqueológicos fueron encontrados en cavernas, cursos de ríos o afloramientos de napas subterráneas, en casi toda la Provincia de Iquique.

Domesticar al medio

En la región andina, la población se mantiene relativamente estática hasta el año 3.000 AC. Ante la necesidad de alimentos, estos grupos humanos ensayan la domesticación de plantas y animales. Hacía el año 1.000 AC se les encuentra ya como incipientes agricultores. De esta manera, el hombre inicia el manejo de la tierra y del agua para producir alimentos.
Según los estudios realizados en la zona, estos cambios en las costumbres de las primeras poblaciones andinas son el resultado de los múltiples contactos y las influencias de grupos culturalmente más avanzados en las zonas que hoy corresponde a Perú y Bolivia.
En esta misma época ya comienzan las primeras conexiones entre pobladores del altiplano y la costa, permitiendo el intercambio de productos y, por consiguiente, la complementariedad alimenticia.

Iquique: Una ciudad de madera

En 1850 el centro comercial de la ciudad se desplazó a los terrenos en donde convergían los caminos y carreteras. Allí se designó el sector sur de la Plaza Mayor (actual Plaza Prat) un terreno donde se levantaría la Iglesia Matriz y un cementerio a su lado.
La construcción de esta iglesia fue autorizada por el gobierno peruano en septiembre de 1849. El antiguo templo, que estuvo ubicado atrás del actual emplazamiento del Hotel Arturo Prat, era pequeño para la gran cantidad de personas que asistían a misa.
El arquitecto iquiqueño Patricio Advis, indica que los materiales fundamentales que se usaban para la construcción en 1850 eran la madera y la piedra local. “No obstante, aún no se presentaba en la escena urbana la arquitectura que posteriormente imprimirá el carácter típico y propio a la ciudad”.
En ese tiempo las viviendas tenían techos bajos y planos recubiertas de conchuelas. “Se parecían a cajones sin barandas, ni cornisas”.
Los servicios urbanos casi no existían. Los desperdicios orgánicos se lanzaban a la calle para que los gallinazos o jotes los consumieran.
Este panorama desolador cambió paulatinamente y entre 1850 y 1900 Iquique presentó su mayor desarrollo urbanístico. De un pequeño poblado junto al mar se transformó en una gran urbe donde la alta sociedad española, británica e italiana construyó sus casas y levantó los principales edificios que se mantienen hasta la actualidad.

En 1890 la Plaza Prat, antes denominada Plaza Mayor, fue el centro de la actividad económica y social de Iquique.
Miguel Retornano fue uno de los arquitectos que estuvo a cargo de las principales edificaciones de Iquique durante la última mitad del siglo XIX.
Calle Baquedano a fines del Siglo XIX.

Iglesia Catedral

Iquique durante los siglox XVIII y XIX estaba incluida en los límites eclesiásticos de Tarapacá, bajo la jurisdicción del Obispado de Arequipa, Perú. Fue el obispo Bartolomé Herrera quien por decreto del 23 de junio de 1867 creó la Parroquia de Iquique.
La Parroquia Catedral tiene su origen a fines del siglo XVIII cuando estaba ubicada a cien metros de distancia de lo que hoy es la Plaza Prat, hacia el barrio de El Morro por calle Pedro Lagos. Este edificio tuvo que ser demolido en 1859 porque estaba en muy mal estado.
La segunda iglesia era de fierro y fue comprada en Europa en 1859 e instalada a un costado de la Plaza Prat, presumiblemente en el mismo lugar donde años después estaría el Teatro Municipal de Iquique.
El 9 de julio de 1873 la iglesia se incendió. En forma inmediata fue levantada una capilla gracias al apoyo económico de los fieles. Pero viendo la necesidad de un nuevo templo, el gobierno de Perú dispuso construir la nueva Iglesia Matriz de Iquique, ubicándola en el mismo lugar donde hoy se encuentra la Catedral. La diferencia está en que el edificio estaba orientado a calle Esmeralda. Está iglesia duró poco. En 1883 un incendio arrasó con el templo.
El 13 de marzo de 1883 la comisión administradora de Iquique estableció que la manzana correspondiente entre las calles Tacna (Obispo Labbé), Santa Rosa (Esmeralda), Junín (Ramírez) y Bolívar, se convirtieran en Plaza República. Se reservó en el centro un espacio necesario para construir la iglesia y la casa parroquial.
El encargado de realizar este proyecto y llevar adelante esta obra fue el vicario apostólico de Tarapacá, Camilo Ortúzar; el primer sacerdote salesiano en la provincia. Colocaron la primera piedra el 8 de septiembre de 1883.
La nueva iglesia fue consagrada a la Purísima Concepción de la Santísima Virgen María. Las obras finalizaron en 1885. Para su construcción se importaron 3.000 pies de pino bruto y 242.000 pies de pino machilhembrado.
La iglesia mide 50 metros de largo y 25 de ancho. Está formada por tres naves altares, uno mayor y dos colaterales.
Las imágenes que adornaban la iglesia, tanto óleos como estructuras fueron traídas de Europa. Los confesionarios que hoy se encuentran en la catedral se mandaron a construir en 1889 en madera de raulí y cedro. Las campanas fueron fundidas en Carrizal Bajo por el ingeniero Juan King. Una de ellas se conserva y data de 1810. En 1900 llegó desde Europa una pila bautismal de mármol.
A la entrada de la nave derecha construyeron una cripta en la cual se guardaron los restos de Arturo Prat Chacón hasta 1888, fecha en que fueron trasladados a Valparaíso.
En 1929 bajo el pontificado del Papa Pío XI la Parroquia de Iquique es elevada a la calidad de Obispado. Su primer Obispo fue Carlos Labbé Márquez. Al mismo tiempo, la iglesia adquirió el rango de catedral.
El 20 de marzo de 1989 la Iglesia Catedral de Iquique fue declarada Monumento Histórico.
  • Los restos de Guillermo Juan Carter, vicario apostólico de Tarapacá, descansan en una de las naves de la Catedral de Iquique. En ese mismo lugar estuvo depositado el cuerpo del capitán Arturo Prat.
  • El Obispado de Iquique guarda varios muebles que datan de los tiempos en Iquique Pertenecía a Perú. Esta banca posee el escudo de armas del vecino país.
  • Organo que se encuentra a un costado de la nave central de la Catedral de Iquique.
  • El Santísimo de bronce data de principios del Siglo XIX.

Protectora de Empleados

En 1891 un grupo de iquiqueños fundó la Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá. Frente al crecimiento de sus actividades los integrantes de la organización decidieron edificar la sede social. Las obras, dirigidas por Miguel Retornano, comenzaron en 1911 y finalizaron dos años después. Es uno de los primeros edificios sindicales de Chile.
Para la construcción del edificio eligieron el lugar más destacado de la ciudad: la Plaza Prat al lado del Teatro Municipal.
El edificio de la Protectora es la única construcción de albañilería de ladrillos considerada como patrimonio arquitectónico iquiqueño. La armadura de la techumbre es de pino oregón, la cual está cubierta de tejuelas estampadas de fierro galvanizado. Los cuatro faldones de fuerte pendiente del techo alojan las mansardas alumbradas por ventanas de anchos marcos circulares que demuestran la construcción de estilo neorenacentista francés de fin de siglo XIX.

Edificio de la Aduana

Este Monumento Nacional fue construido en 1871 como oficina de gobierno peruano y aduana. Por años fue considerada la puerta de entrada de Iquique. El edificio es de dos pisos. Fue construido en un estilo clásico colonial y en su centro tiene en la parte superior un mirador octogonal. Su patio interior es rodeado por corredores en dos niveles.
  • Aduana de Iquique a fines del SIGLO XIX.
  • Patio interior y escalera principal que da al segundo piso de la Aduana de Iquique.

Teatro Municipal de Iquique

Los intentos por levantar el Teatro Municipal de Iquique comenzaron en 1886. Luego de analizar varios proyectos y descartar la mayoría de ellos, las autoridades decidieron llamar a concurso público a través de diarios santiaguinos y de Valparaíso.
En febrero de 1888 la municipalidad adquirió terrenos ubicado al sur de la Plaza Prat para destinarlos al teatro. En Noviembre de ese año abrieron los sobres con las ofertas. La empresa Soler Hermanos se adjudicó el concurso comprometiéndose a levantar el edificio en cinco meses de acuerdo a los planos del arquitecto de apellido Bliedehauser, radicado en Valparaíso.
El teatro fue inaugurado formalmente el 1 de enero de 1890. Su primer concesionario fue el francés Denid Mendiagne. Por varias décadas, los principales artistas que visitaron Chile actuaron en el Teatro Municipal de Iquique. Fue expresión de vida cultural y refinamiento cultivado en el desierto.
En sus tablas estuvieron la legendaria Sara Bernhart, Antonio Vico Della Guarda, La Fregoli y otros conocidos artistas de la época. La presencia de estas estrellas refleja el auge económico y cultural del puerto.
Los materiales que usaron fue principalmente pino oregón. También utilizaron una gruesa tabiquería de madera forrada en caña y estucada de anhidrita (yeso insoluble). Su fachada responde a un estilo neorenacentista.
El 21 de noviembre de 1977 el Teatro Municipal de Iquique fue declarado Monumento Histórico. En 1985 comenzaron los trabajos de restauración que se prolongaron por lapso de dos años. La Municipalidad de Iquique y las empresas pesqueras de la ciudad financiaron el proyecto.
El Teatro Municipal estuvo a punto de ser arrasado por las llamas en un incendio que ocurrió la noche del 24 de diciembre de 1987. El fuego comenzó en la casona de Baquedano 721 y luego se propagó al restaurante “El Padrino” (en ese mismo lugar funcionó años atrás la pastelería Creisola). El fuego fue sofocado luego de tres horas de intenso trabajo. Cuatro propiedades quedaron completamente destruidas. El teatro se salvó de las llamas, pero sufrió algunos daños por efecto del agua.
  • Teatro Municipal de Iquique durante 1890, año en que fue inaugurado.
  • El teatro municipal de Iquique fue restaurado en 1985 y 1987.

Estación de trenes de Iquique

La Estación de Trenes de Iquique la componen varios edificios que actualmente cobijan a reparticiones públicas. En la administración del ferrocarril funcionaban actualmente el Juzgado de Menores y la Secretaría Ministerial de Justicia. En la antigua estación se encuentra el Registro Civil e Identificación. El andén principal es ocupado como estacionamiento.
Todos estos edificios fueron levantados en 1883 cuando el tren salitrero pasó a manos de John Thomas North. La construcción se hizo en tabiquería de pino oregón estucada en el estilo clásico georgiano que se usaba en las colonias británicas.
Parque del equipo ferroviario que permanece hasta hoy fue declarado Monumento Nacional. Se compone de la locomotora N°8 con un carro de pasajeros de trocha de 143 centímetros correspondiente al ferrocarril inglés. También posee los escudos nacionales en los costados. La segunda máquina que conserva es la locomotora N°1035. Posee un carro de pasajeros y tiene una trocha o ancho de 100 centímetros entre sus rieles.
  • En 1885 todas las locomotoras eran guardadas en patios de ferrocarriles que se ubican en las inmediaciones en donde actualmente está el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Iquique.
  • El edificio de la administración es actualmente ocupado por la Secretaría Regional Ministerial de Justicia.
  • El patio de estación de trenes siempre mantenía gran actividad comercial.

Arquitectura iquiqueña

Para el arquitecto iquiqueño Patricio Advis las construcciones de Iquique cuenta con una identidad propia que va más allá de las influencias de ingleses y españoles en la edificación del casco antiguo de la ciudad.
“Si caminamos por las calles del casco viejo de Iquique quedaremos inevitablemente cautivados por la coherencia y por la belleza que aún presentan muchas de sus antiguas construcciones, a pesar de las demoliciones, de los incendios y del deterioro natural”.
Estima que la arquitectura de las cosas confiere a la ciudad un rostro singular y único en el contexto de todas las ciudades de Chile.
“Se ha percibido y valorado sus cualidades externas, pero aún no se la ha comprendido lo suficiente como fenómeno histórico. Lo más que conocemos es que surgió durante el período de la industria del salitre y la creencia que fue traída por los ingleses como producto cultural”.
Advis afirma que además de estas influencias, la arquitectura en Iquique fue marcada por el recurso económico, los materiales que se tenían disponibles durante el ciclo salitrero y las condiciones climáticas que influyeron en el estilo de vida de la ciudad.
Advis afirma que “surgió en la ciudad una arquitectura predial que se propuso proteger sus contornos de la incidencia directa de los rayos del sol… para conseguir una temperatura interior confortable. Levantan las cubiertas formando azoteas sobre las casas, aireadas, abiertas en toda su amplitud… desde arriba se miraban los espectáculos públicos y desfiles”.
Parte de esta descripción es una manera de reflejar la idiosincrasia de los iquiqueños y la manera de desarrollar la arquitectura local.

Avenida Manuel Baquedano

La calle Baquedano surgió como parte de la expansión de Iquique hacia el sur. La mayoría de los edificios fueron levantados entre 1880 y 1920. Demuestran la capacidad de adaptarse de los iquiqueños ante las condiciones climáticas imperantes. Adaptaron el estilo georgiano que hacía furor en Estados Unidos a los parámetros que permitía el fuerte sol del Norte Grande.
Todas las casas de avenida Baquedano se parecen en tres elementos: el material empleado para su construcción (pino oregón), el método para levantar las edificaciones es el de “armazón simple” o “batallón frame” y su estilo arquitectónico el “americano” o alguno de sus derivados como el georgiano, revival griego o adam.
Otro de los patrones que se encuentran en la construcción de una fachada continua, el uso de baranda, la presencia de linternas, miradores y el techo aéreo o sombreado de azotea.

Palacio Astoreca

Esta gran casona fue construida en 1904 como residencia de la familia Astoreca, quienes fueron famosos porque se dedicaron a la explotación, cateo y explotación del salitre. Vivieron en esta residencia por muy poco tiempo, pues tras la muerte del padres, su viuda e hijos se fueron de Iquique y vendieron la propiedad.
El edificio fue adquirido por el gobierno para que funcionara la intendencia entre 1908 y 1976.
Los registros adjudican este edificio al arquitecto Miguel Retornano. Fue construido con madera de pino oregón. Su fachada es de gran simetría, posee tres cuerpos, destacando el del centro que está marcado por un frontón.
El techo posee la particularidad de tener una leve inclinación y rematar en la baranda del segundo piso a modo de una cubierta holandesa. Las ventanas, en su mayoría de guillotina, posee una tipología del revival griego.
  • a fines del siglo XIX, avenida Baquedano comenzaba con un gran portal de pino oregón que coincidía con la intersección de calle Thompson.
  • El Palacio Astoreca vivió su máximo esplendor a principios del siglo XX. Actualmente funciona como museo y centro cultural administrado por la Universidad Arturo Prat.
  • Higinio Astoreca y Astoreca. Nació en 1840 y falleció en 1903.

El centro español

Este edificio fue levantado por la colonia española el 10 de julio de 1904. El arquitecto fue Miguel Retornano. La construcción es de madera, de estilo morisco español. En su interior destacan los estucos, la madera policromada y varios oleos con escenas de El Quijote. Las obras fueron pintadas por Vicente Tordecillas en 1908.
El edificio del Casino Español es un bello exponente del arte hispano musulmán. Su arquitectura y ornamentación hacen recordar parte de la Alhambra de Granada.
En el segundo piso de esta construcción se encuentra el salón de honor. De su cielo de madera finamente ornamentado penden dos lámparas de fierro forjado. Cubren sus muros, blasones con diferentes escudos bordados en tela. Complementa la decoración, un cuadro de los Reyes de España en el sector norte. En el lado sur existen dos óleos, uno de Eduardo Llanos, ilustre español que dio sepultura a Arturo Prat y otro óleo del capitán Prat.
  • Escudo del Centro Español de Iquique.

Muelle de Pasajeros

En la época del esplendor del salitre, entre 1880 y 1920, el puerto de Iquique tuvo un movimiento extraordinario de carga en relación a otras ciudades de Chile. Este auge se vio reflejado en los edificios dedicados a prestar servicios a la actividad portuario.
Además de la belleza del edificio de Aduanas, fue levantado el Muelle de Pasajeros.
En el puerto el transporte entre los muelles se realizaba en lanchas o botes a remo. A fines del Siglo XIX la administración decidió construir un muelle de atraque para realizar los embarques y desembarques de pasajeros de manera más fácil, segura y rápida. Esta decisión se tomó luego del explosivo aumento del tránsito de personas en el lugar. No existen registros que indiquen una fecha exacta de inauguración.
En el Muelle de Pasajeros se construyó en pino oregón sobre pilares metálicos. Su corredor está techado y termina en un gran triángulo que constituye una proa, en sus costados tiene graderías que bajan hacia el mar. La construcción fue declarada Monumento Nacional en 1987.
En 1998 la Gobernación Marítima de Iquique, prohibido la entrada a esta estructura debido al ruinoso estado de sus bases metálicas y al embancamiento que sufre hace varias décadas. Durante el 2002 el Consejo Regional entregó 126 millones para su restauración.

Faro Isla Serrano

El gro que existe en la Ex Isla Serrano fue construido cuando el territorio de Iquique estaba bajo la jurisdicción peruana. El gobierno encargó su construcción en 1875, adjudicándose el proyecto la firma francesa Barbier y Fenestre.
La torre metálica, base de la luminaria, es de forma cilíndrica, sostenida por cuatro tirantes de fierro. Se accede a la lámpara por medio de una escalera de gato que está dentro de la torre.
Originalmente el faro funcionaba con aceite y tenía un mecanismo que le permitía rotar en 180 grados.
En 1918 el faro fue modernizado. Le incorporaron el uso de gas acetileno para su funcionamiento.
Paulatinamente ampliaron su rango de luz hasta llegar a las 15 millas náuticas.
El Faro de Iquique cumplió un papel importante como auxiliar de la navegación. En 1946 su funcionó se vio disminuida porque en el extremo del molo de abrigo del puerto levantaron una nueva señal más amplia.
Actualmente el faro es Monumento Nacional y lo custodia personal de la Gobernación Marítima de Iquique.
  • El foro de la Isla Serrano tuvo importancia estratégica hasta el primer cuarto del Siglo XX.