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Iquique is a surf town. The hostels all rent boards, the taxis have roof racks and lessons are available far and wide. In the event that you don’t surf, the other activity there is paragliding. Any time of day you can look at the ocean and see the break, thick with surfers, then look toward the dunes crouching behind town and see the chutes of the parasailers gliding across the desert. What the guidebooks don’t mention is that Iquique is a bonafide cowboy town. It’s former “main” street, north of all the coated-glass, high rise condominiums, is lined with wooden store fronts. Many of the buildings have a second story facade, the boardwalk is just that, a wide wooden sidewalk on both sides and an old steel frame, wood paneled trolley runs the length of the street. It’s beautiful and nostalgic and makes me think of those tiny clapboard towns that sell dream catchers in the Pacific Northwest at the end of the Oregon trail. Most of the buildings are now occupied by municipal offices, one is a college, some are restaurants, others are undergoing extensive renovations and some are completely defunct covered in graffiti, bum excrement in the corners, with broken windows and peeling paint. The street is largely untouched by tourists, they’re either clamouring on the sand in wet suits or airborne.

A La calle fueron a aparar todos lo enseres de la empresa “M Koo”, ubicada en las calles Ramírez con Latorre, esto por una orden emanada de un fallo judicial que adjudicó la propiedad, donde se ubica la fábrica, a la hermana del empresario del tradicional dulce iquiqueño. Cerca de cuarenta personas, que trabajan en el rubro del chumbeque, son afectados con esta medida. (vía soychile.cl)

Eliqsa intensifica labor en terreno para enfrentar y educar sobre los riesgos del hurto de energía

Un llamado a la seguridad y a denunciar el hurto de energía en Iquique y Alto Hospicio formuló Eliqsa, ante la ocurrencia de este delito penado por la ley y que pone en riesgo la vida de las personas y las familias que viven en el sector.

Eliqsa durante este 2013 está impulsando un trabajo constante para abordar los riesgos que implica a la comunidad el hurto de energía eléctrica y las conexiones clandestinas. En esta línea, junto con la gestión informativa y educativa a la comunidad, la empresa está efectuando operativos, con apoyo de Carabineros, destinados a enfrentar las conexiones irregulares.

Entre enero y abril la compañía ha ejecutado más de 1.700 acciones en Iquique y Alto Hospicio, lo que implica una gestión destinada, tanto a frenar el hurto de energía como también a entregar alternativas prácticas de regularización.

Como parte de este operativo, durante esta semana se detectó en forma flagrante una conexión clandestina a la red eléctrica de Iquique de un sitio ubicado en calle Las Cabras, que era utilizado en forma comercial como taller de reparaciones y soldadura y que presentaba una precaria instalación eléctrica irregular que se extendía más allá del domicilio. Lo anterior, ponía en alto riesgo la integridad de los transeúntes y vecinos residentes del sector.

En el operativo, tras recibir la denuncia respectiva por hurto de energía, Carabineros constató en terreno la ocurrencia del delito y procedió a la detención de la persona responsable. Ante este caso, Eliqsa continuará acciones legales en tribunales.

CAMPAÑA

Esta campaña de descuelgue, regularización de consumos eléctricos y prevención de riesgos eléctricos, es un trabajo constante que está desarrollando un equipo especializado de Eliqsa, tanto en la acción de disminuir las conexiones irregulares existentes, como también ofrecer información directa a los vecinos.

El trabajo informativo y educativo considera el contacto directivo con las personas a través de las juntas de vecinos y organizaciones sociales para informar en terreno las opciones de regularización que la empresa ha diseñado especialmente para atender los casos particulares que sean detectados en el ámbito domiciliario.

Al respecto, el Gerente Zonal de Eliqsa, Juan Carlos Gómez, afirmó que el objetivo de esta labor es que las personas tomen conciencia respecto de los riesgos que conlleva el hurto de energía. El ejecutivo agregó que con estas conexiones clandestinas “no sólo está expuesta la persona que comete el delito, sino que toda la comunidad, arriesgándose incluso a posibles incendios, quema de artefactos e interrupciones de suministro”.

Por todo esto, se reitera el llamado a las personas que se encuentren en esta situación, para acercarse a la empresa, ordenar sus pagos, y así evitar en conjunto, las consecuencias negativas que esta acción tiene para la comunidad.

Para mayor información sobre las opciones de regularización, Eliqsa invita a las personas a acercarse a sus oficinas comerciales o a llamar a su Fono Cliente al número 600 600 6700.