Iquique, crecimiento poblacional

Iquique es una de las ciudades que registró un mayor crecimiento durante los años 90, aumentando su población en un 44 por ciento en el período comprendido entre 1992 y 2002. Eso implica un incremento de 73.490 personas. 

De esta forma, la ciudad ha enfrentado un gran crecimiento en las zonas de Alto Hospicio y en el sector sur de Iquique debido al desarrollo de Zona Franca, la instalación de faenas mineras y el desarrollo de la actividad comercial e inmobiliaria en general.

Otros datos de la zona establecen que el 96.7 por ciento de la población urbana regional se concentra en las ciudades de Iquique y Arica.

Además, en contrario a la muestra nacional, en la región hay más hombres que mujeres dado que el 50.8 de la población es varón y el 49.2 mujeres, mientras que a nivel nacional las damas lideran la encuesta con 50.7%.

También se registró un descenso en los menores de 4 años y un leve aumento en las personas mayores de 65 años.

En educación la tasa de analfabetismo regional disminuyó notoriamente mientras que la religión católica ostenta la opción mayoritaria con el 70.86% y la Evangélica llega al 11.8%, sin embargo el número de católicos descendió en un 8% en comparación al censo de 1992, mucho más que en el resto del país.

También los resultados del Censo 2002 establecen un incremento importante de la participación de la mujer al mundo laboral en contraste con el decrecimiento de la fuerza de trabajo masculina.

Finalmente en vivienda, el crecimiento alcanzó al 44.2%, siendo la Primera Región, junto a la Cuarta, las líderes en ese rubro en el país con un porcentaje superior sobre la media nacional.

Iquique, puro esfuerzo: Los nuevos sectores poblacionales

En los años cuarenta la pampa salitrera decayó completamente. Cientos de familias regresaron al sur de Chile o bajaron hasta Iquique. Los que se quedaron, provocaron una gran transformación urbana de la ciudad.

Iquique creció en todas direcciones, nuevos barrios surgieron sobre la base de puro esfuerzo de sus trabajadores. Parte de esta historia corresponde a simples tomas de terreno que se gestaron desde principios de los años 60 y que se replicaron 30 años después a mediados de la década de los noventa en la bullante Alto Hospicio.

La primera de todas estas nuevas poblaciones iquiqueñas, es la Jorge Inostrosa.

Jorge Inostrosa, La primera población

Al igual que muchos sectores de Iquique, la población Jorge Inostrosa, ex John Kennedy, nació como una toma de terreno el 5 de febrero de 1965 cuando un grupo de familias se instaló a los pies del ex Cementerio N°2.

Durante un mes no recibieron apoyo para que subsistieran en sus precarias viviendas de material ligero. Más tarde tuvieron el apoyo del alcalde Jorge Soria y el intendente Luis Jaspard.

La naciente población tuvo que enfrentar durante abril de ese año una inusual lluvia que provocó estragos en las casas y los techos de cartón. Casi un tercio de la gente tuvo que ser evacuada y enviada a albergues.

A pesar de ello, los pobladores siguieron organizándose. De esta forma en mayo de 1965 conformaron la junta de vecinos de la población. Con esta entidad formada, comenzaron las gestiones para dotar a la población de agua, luz, servicio de alcantarillado e intentar ser incluidos en los programas sociales de la municipalidad y del gobierno central.

En 1975 los vecinos de la población John Kennedy decidieron cambiar de nombre para honrar a uno de los iquiqueños más destacados a nivel nacional, al escritor, historiadod y hombre de radio, Jorge Inostrosa Cuevas, creador del radioteatro y posterior novela «Adiós al séptimo de Línea».

Jorge Inostrosa Cuevas nació en Iquique en 1919. Quedó huérfano a temprana edad y tuvo que trabajar para costear sus enseñanza. Estudió en el Instituto Barros Arana de Santiago y luego se transformó en profesor universario. La cátedra que daba era Historia. Sin embargo, su pasión fue la radio. Sus programas fueron transmitidos por la BBC de Londres.

Su mayor logro en este medio fue crear El Gran Teatro de la Historia que transmitió en Radio Corporación. Su obra más destaca que transimitió a todo el país fue Adios Al Séptimo de Línea.

Al mismo tiempo que desarrolló su trabajo radial, Inostrosa desarrolló su carrera de escritor. Su especialidad fueron las novelas históricas. En forma amena relató los acontecimientos que formaron a Chile y las aventuras de sus personaje llenaron la imaginación de grandes y chicos. Falleció a los 53 años en Santiago, el 5 de enero de 1975.

Villa Progreso, Casas sobre un cementerio

En 1980 existía en Iquique una toma de terreno conocida como Cementerio N°2. Las familias que llegaron a ese lugar correspondían a los grupo que no alcanzaron asentare en los primeros sitios de La Cantera, hoy población Carol Urzúa.

La toma del Cementerio comenzó con 30 familias que se quisieron asentar en las proximidades de la población Jorge Inostrosa. El sitio no era agradable. El terreno era arenoso y existían cruces, bóvedas, tumbas y murallas caídas. Este Cementerio fue cerrado en 1942 y al momento de comenzar la toma, el camposanto estaba en precarias condiciones. Su principal característica es que en el sitio fueron sepultadas las víctimas de la masacre de la Escuela Santa María durante 1907 y también personas que fallecieron víctimas de fiebre amarilla a principios del siglo XX.

Margarita Cortés, una de las pobladores que estuvo en tiempos de la toma en 1980 dijo que «la gente botó los mausoleos y desenterró tumbas y fosas comunes. La gente tomó los huesos y luego lo botaron a la basura».

La toma comenzó cuando el carpintero Hernán Millalonco Torres, de 24 años, junto con su esposa Martina Zea Picón, su bebé recién nacido y otros dos matrimonios de escasos recursos decidieron levantar sus casas y terminar con su peregrinar por distintos lados de Iquique.

Los tres trabajadores levantaron dos habitaciones de cholguán y una de cartón. Instalaron dos bateas, una mesa de comedor y tres camas. Las tres mujeres estaban embarazadas.

Al día siguiente, efectivos de Carabineros llegó al lugar y detuvo a las tres mujeres. Los esposos estaban trabajando. A pesar de las presiones, las familias permanecieron en toma.

Al pasar las semanas, llegaron más familias allegadas, que arrendaban en otro sector o venían de otras ciudades del país. En total llegaron a ser 150 familias.

Las labores de arreglo, relleno y emparejamiento de los terrenos seguían adelante a pesar que estaban en la ilegalidad. Los niños tenían un macabro juego durante las tardes: descubrir viejos ataudes. Lo extraña de la situación no terminó ahí, los mismos pobladores bautizaron a una las calles como «Cementerio».

Ante el problema de hacinamiento, pobreza y riesgo sanitario que enfrentaban, la comunidad y los medios de comunicación dieron cuenta de lo que ocurría en la Villa Progreso.

El 13 de febrero de 1981, La Estrella de Iquique publica un extenso reportaje en el habla sobre la situación de la toma.

«Lo que sucede en el sector es digno de tomarse en cuenta y más aún, porque setenta niños que existen en el lugar y que día a día están propensos a tomar una grave infección. Mientras tanto, las madres ruegan que vaya a visitarlos algún médico. El agua les llega por una manguera que trasladan centenares de metros; luz les proviene del poste que tuvieron que pagar, y lo peor, los baños ubicados en el medio de lo que fue el cementerio… Es una triste realidad de este sector iquiqueño que nació por la sobredimensión y atractivo de la Zona Franca».

El trabajo para desarrollar el sector estuvo a cargo de los mismos pobladores. Se organizaron por comités y recibieron ayuda social por parte de Caritas Chile, que les regalaba harina, azúcar y aceite. Con estos alimentos parte de las pobladores comenzaron a vender sopaipillas. El dinero que recolectaron sirvió para comenzar la instalación de agua potable y alcantarillado. Por mientras, eran ayudados por el municipio, que les enviaba los camiones con agua.

También el trabajo mancomunado ayudó la iluminación de las calles. Los pobladores se consiguieron los postes para el alumbrado. Tuvieron que ir a las ex oficinas salitreras para obtener ese material.

Villa Dynamo, Sobre una cancha de fútbol

Los primeros vecinos de la Villa Dynamo corresponden a una toma de terreno anterior que surgió en la parte norte de la población Jorge Inostrosa. Virtualmente más allá era un sitio baldío en donde los camiones durante la noche arrojaban clandestinamente escombros y basura. El sitio tenía la característica figura de morros de tierra que marcaban el lugar en donde los camiones depositaban sus desechos.

De acuerdo al testimonio de Eduardo Bernales, él y su familia fueron los primeros que instalaron una habitación entre medio de los montículos de escombros. Durante los días siguientes varias familias siguieron su ejemplo. Al final fueron cien personas que se instalaron en el lugar.

Durante los primeros días tuvieron que sufrir la persecución de Carabineros. Los hombres escapaban a los cerros próximos mientras que las mujeres eran retenidas por los policías por varias horas. Durante ese lapso los hombres iban a trabajar o custodiaban sus casas. Sin embargo, ellos sabían que dejarían a sus esposas libres a las pocas horas.

Sólo un mes alcanzaron a estar en ese sector. La alcaldesa Marta Marcich erradicó ese campamento y los instaló en los terrenos que ocupaba la cancha Dynamo, lugar en donde jugaban los clubes deportivos de la población Norte Hospital.

A ese lugar se sumaron 30 familias que venía de los sectores de Villa Progreso, Jorge Inostrosa, San Carlos, Ferrocarriles y Norte Hospital.

Luego de oficializado el nombre de la población como Villa Dynamo, los pobladores comenzaron a bautizar a las calles. La primera fue Unión, el pasaje central se llamó Los Aromos porque, según la pobladora Nancy Castro, Televisión Nacional transmitía en esa época la teleserie Villa Los Aromos. La tercera calle fue Los Arbolitos. El nombre surgió porque los vecinos de esa calle fueron los primeros que plantaron unos pequeños árboles.

Luego de ocho meses, los pobladores decidieron organizar comités para conseguir los servicios básicos. En primera instancia le pidieron a los vecinos de Villa Progreso que les «pasaran» electricidad. Para eso hicieron una zanja y extendieron el cableado entre los dos sectores. La empresa eléctrica en más de una ocasión cortó la conexión ilegal. El segundo sistema fue instalar una caja con más de treinta enchufes. Cada familia sector de la villa tenía su pequeño arranque. Esta modalidad duró poco porque la conexión literalmente se derritió, la tensión era demasiada.

Para el agua potable y alcantarillado recibieron el apoyo del municipio y el Departamento de Acción Social Obispado de Iquique. Ellos mismos hicieron las zanjas, luego recibieron los medidores y las cañerías. Después cada poblador tuvo que preocuparse de las conexiones al interior de sus terrenos. Sólo en 1990 tuvieron sus primeras casetas sanitarias entregadas por el gobierno. Actualmente Villa Dynamo cuenta con todos los servicios básicos y está reconocida legalmente como una junta de vecinos.

Villa Quitasoles, Toma en pleno verano

La toma de Villa Quitasoles comenzó el 12 de febrero de 1982 cuando un grupo de familias decidió instalarse un día después que los miembros de Villa Dynamo fueron ubicados en el lugar donde se emplazó una cancha de fútbol. Desde el principio, la gente de esta toma no fue reconocida por las autoridades. En más de una ocasión intentaron desalojarlos y carabineros, por órdenes superiores, debía evitar que esas familias levantaran casas de material ligero.

A pesar de esta férrea negativa, la gente se las ingenió para seguir ocupando sus 30 metros cuadrados por grupo. Para ello las personas instalaron quitasoles para protegerse del sol durante los calurosos días de verano y la humedad que existía en el sector durante la noche.

Debido a la singular manera de llevar adelante la toma, los pobladores bautizaron el sector como Villa Quitasoles.

En total era 170 familias, pero los mismos dirigentes y las autoridades, se dieron cuenta que parte de estas familias ya contaban con casas o que su situación económica no era tan complicada como parecía.

La luz y el agua la obtuvieron gracias a los vecinos de la población Jorge Inostrosa. Esta situación se extendió por varios años hasta que 1985 lograron conectarse a la red en forma legal. Al año siguiente obtuvieron el agua potable y el alcantarillado gracias al apoyo de la Fundación Ocac y el Departamento de Desarrollo Social del Obispado de Iquique.

Ya con estos servicios disponibles, los pobladores inauguraron oficialmente los siete pasajes que contaba la Villa. Los nombres fueron sacados a través de votación popular. De ahí nacieron Rayito de Sol, Progreso, Las Delicias, Unión, Cordillera, Kennedy y Esfuerzo.

En 1986 Villa Quitasoles tuvo su primera Junta de Vecinos independiente de la organización que existía en la Jorge Inostrosa. Desde ese día, la villa es un sector más dentro de Iquique.

Bares, clubes y tradiciones en Iquique http://bit.ly/14WPqL5

Bares con tradición

El Genovés

La tradición italiana es fuerte en este bar que para no olvidar sus raíces le puso nombre “El Genovés” y como lema “El bar de los deportistas”. Para muchos este local es considerado toda una institución iquiqueña ubicada en la esquina de Tarapacá con Amunátegui.

Desde 1958, José Solimano Cánepa, un genovés arraigado en Iquique, anima gran parte de la vida social del puerto. En sus mesas germinó en los años 70 la idea de crear un club profesional de fútbol que años más tarde se llamó Deportes Iquique.

El Democrático

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Los años 50 se quedaron entre las paredes de este bar ubicado en Obispo Labbé entre Serrano y San Martín. Es común que entre sus mesas se juegue dominó y póker durante las tardes. Es un bar al estilo de las películas de vaqueros. A medida que pasa el tiempo, el local se ha ido achicando cerca de dos metros, en uno de sus costados.

El Dándalo
Este bar se ubica en pleno Barrio Matadero. Se ubica en la esquina de Juan Martínez con Sotomayor. Debido a su posición estratégica, es centro de la actividad social que se origina con todos los carnavales y los campeonatos deportivos que gana este tradicional barrio iquiqueño. Abrió sus puertas en la década del 50 a cargo de Vittorio Vaccaro. En un principio el bar llevaba el nombre de su dueño. Años después cambió por el mítico Dándalo.

Clubes sociales 

La intensa vida social y cultural de Iquique, a fines del siglo XIX y principios del XX, dio origen a 11 clubes.

  • Club Inglés.- Fue fundado el 20 de febrero de 1886. Estuvo ubicado frente a la Plaza Prat esquina Luis Uribe.
  • Club Italiano.– Fue fundado el 12 de noviembre de 18791. Estuvo ubicado en el Edificio Colombino, en calle Tarapacá 44.
  • Club Peruano.- El 28 de julio de 1892, los residente peruanos funda este club. Estuvo en calle Serrano 45 y luego Plaza Prat N°43.
  • Casino Peruano.- Fue fundado en julio de 1908. Estuvo ubicado en la Plaza Prat, en la azotea del Almacén Capella.
  • Club Slavo (Slavenki Dom).- Se fundó el 4 de octubre de 1903. Es el actual Club Croata.
  • Club Liberal Democrático.- Fue fundado en enero de 1908. Tuvo una corta duración.
  • Club Iquique.- Funcionó en el local de la Sociedad Filarmónica de Tarapacá.
  • Club de la Unión.- Fue fundado el 3 de agosto de 1892. Está ubicado en frente a la Plaza Prat, a un costado de calle Luis Uribe. El 8 de noviembre de 1936 fue reorganizado. Actualmente se emplaza en la parte superior de una entidad bancaria.
  • Casino Español.- Fue fundado el 12 de febrero de 1892. El investigador Sergio González explica que “en el Casino Español tocaban una pieza de Albéniz y la música, saltando en las puntas de sus pies minúsculos, ponía castañuelas en los corazones. Prósperos comerciantes iberos habían constituido ahí su alhambra, su solar godomorisco, recargado y pintoresco, con ángeles, majas, soldados y caballeros de gorguera, capa y espada, símbolos de la España aventurera y donjuanesca”.
  • Sociedad Protectora de Empleados.- Fue fundado en XXX. González explica que en este lugar “retumbaba el palitroque. La ciudad soñolienta recogía a intervalos el derrumbe de los palos. Velaban los ojos del reloj de la torre, orientadas las esferas hacia los cuatros puntos cardinales y las flores de opulenta y lujuriosa lozanía perfumaban el aire húmedo”.

Las calles de Iquique

La historia de Iquique es un recorrido por acontecimientos, hitos y personajes que forjaron el desarrollo de la ciudad. También es la constante fundación de calles y plazas que permiten dar un homenaje a las personas o recordar los hechos que marcaron la zona.

Sin embargo, desde que la ciudad pasó a manos de la administración chilena, las calles y plazas han sufrido el cambio de sus nombres.

A fines de 1910, dos cronistas de la época escribieron la primera historia de las calles de Iquique. Francisco Javier Ovalle y Juan de Dios Yávar tuvieron un gran trabajo para rastrear nombres que nacieron antes de la Guerra del Pacífico. Ellos tuvieron la tarea de buscar los inicios, de formar la «genealogía de las calles». Por ejemplo de Tacna a Obispo Labbé y Huancavélica en Avenida Baquedano.

En la década del 40, esta tarea la prosiguieron Carlos Alfaro y Miguel Bustos.

Para el sociólogo Bernardo Guerrero el cambio de nombre no es al azar. «Es el intento por marcar el territorio ocupado. Es el afán por construir fronteras aún dentro de lo ocupado».

Este proceso de cambio no termina. La playa peruana ahora se conoce como Ike-Ike. Luego del pronunciamiento militar hubo cambios. El pasaje Luis Emilio Recabarren cambió por Los Capitanes. El pasaje Ernesto «Che» Guevara se transformó en Cabo Larrondo, un conocido carabinero que vivió en Iquique. La calle Elias Laffertte pasó a llamarse genéricamente 10 Oriente.

Otra posibilidad es bautizar la calle casi al mismo tiempo en que es transcurrida. Eso ocurre en las tomas de terreno que ocurrieron en Iquique y Alto Hospicio. Los propios vecinos deciden en consenso nombrar las calles. Reunir un tema en común como árboles, flores o ciudades del extranjero y comienzan a llenar de nombres una población.

En el sector de El Boro, La Negra y La Pampa, en tanto, los nombres hacen referencia al esfuerzo y tesón de los vecinos que levantaron sus casas en medio del desierto.

El bautizar calles es una manera de crear historia. Es mostrar que la ciudad avanza a pasos agigantados.

Iquique, crecimiento poblacional

Iquique es una de las ciudades que registró un mayor crecimiento durante los años 90, aumentando su población en un 44 por ciento en el período comprendido entre 1992 y 2002. Eso implica un incremento de 73.490 personas. 

De esta forma, la ciudad ha enfrentado un gran crecimiento en las zonas de Alto Hospicio y en el sector sur de Iquique debido al desarrollo de Zona Franca, la instalación de faenas mineras y el desarrollo de la actividad comercial e inmobiliaria en general.

Otros datos de la zona establecen que el 96.7 por ciento de la población urbana regional se concentra en las ciudades de Iquique y Arica.

Además, en contrario a la muestra nacional, en la región hay más hombres que mujeres dado que el 50.8 de la población es varón y el 49.2 mujeres, mientras que a nivel nacional las damas lideran la encuesta con 50.7%.

También se registró un descenso en los menores de 4 años y un leve aumento en las personas mayores de 65 años.

En educación la tasa de analfabetismo regional disminuyó notoriamente mientras que la religión católica ostenta la opción mayoritaria con el 70.86% y la Evangélica llega al 11.8%, sin embargo el número de católicos descendió en un 8% en comparación al censo de 1992, mucho más que en el resto del país.

También los resultados del Censo 2002 establecen un incremento importante de la participación de la mujer al mundo laboral en contraste con el decrecimiento de la fuerza de trabajo masculina.

Finalmente en vivienda, el crecimiento alcanzó al 44.2%, siendo la Primera Región, junto a la Cuarta, las líderes en ese rubro en el país con un porcentaje superior sobre la media nacional.

La historia del Plan Integral de Alto Hospicio

¿Qué fue el Plan de Integral de Alto Hospicio?

Durante 2001 el gobierno lanzó el proyecto más ambicioso para el sector, el Plan Integral, con un costo de 19 mil millones de pesos, organizó los terrenos, urbanizó sitios, levantó nuevas viviendas y entregó el equipamiento comunitario necesario para llevar adelante la vida en esos populosos sectores. Al mismo tiempo, el gobierno inició una serie de proyectos para incentivar la creación de escuelas subvencionadas, instalación de oficinas públicas y mejoramiento vial. 

La historia del Plan Integral de Alto Hospicio

A mediados del año 2000, en plena campaña Presidencial, el entonces candidato Ricardo Lagos Escobar llegó a Alto Hospicio a conocer en terreno la realidad que atravesaban las familias que habitaban en la toma de terreno más grande de la historia del país. Fue entonces cuando Lagos adquirió el compromiso de llevar a cabo un proyecto para mejorar la calidad de vida de las personas que habitaban las tomas de La Negra, La Pampa y El Boro. La meta era solucionar el problema de vivienda a 4.500 familias que habitaban este sector.

Una vez electo Presidente, Ricardo Lagos instruyó al entonces ministro de Vivienda, Claudio Orrego y a un equipo de esta cartera, apoyados por la Organización de las Naciones Unidas, para realizar un diagnóstico a través de una encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas y fichas CAS, para proponer alternativas para acudir en ayuda de esta población.

El Ministerio de Vivienda propuso entonces la construcción de 4.000 soluciones en un período de 6 años. Ese proyecto fue bautizado como “Plan Integral”.

Al mismo tiempo, tanto pobladores como dirigentes y el alcalde Jorge Soria, pidieron la posibilidad que se entregaran sitios urbanizados para continuar con los proyectos de la Autoconstrucción iniciados por el municipio local.

El 28 de febrero de 2001, Jaime Ravinet asumió como Ministro de Vivienda y de inmediato realizó una reunión de directorio y aprobó la sugerencia de pobladores y del alcalde entregando dos alternativas a los habitantes de la localidad. Por un lado la posibilidad de acceder a una vivienda a través de subsidios entregados por Serviu y financiamiento de instituciones bancarias y otra modalidad parar obtener un sitio urbanizado donde construir en forma independiente su casa.

El Gobierno abrió registros para los interesados en alguna de las opciones y así poder planificar la cantidad de viviendas y sitios necesarios para los pobladores.

La dirección de este proyecto, denominado Plan Integral, fue Hernán Ortega Castillo, administrador público y ex director de la Corporación Municipal de Santiago.

Metas cumplidas

El primer trimestre de 2003 marca la finalización de la mayoría de los proyectos que incluía el Plan Integral, a pesar de algunos problemas con las empresas encargadas de realizar los trabajos de urbanización.

En diciembre de 2002 entregaron 500 viviendas Serviu, de un total de 1.200. La Negra cuenta con luz y agua potable desde la última semana de diciembre de 2002.

En tanto que El Boro y La Pampa tuvieron instalados los servicios básicos durante enero de 2003. En febrero de 2003 la pavimentación de las principales calles de estos tres asentamientos fue completada.

En cuanto a la macro urbanización de estos tres sectores, el Gobierno, ha implementado obras de alta ingeniería para incorporarlos al sistema de urbanización de la comuna. Es así como se han construido plantas de tratamiento de aguas servidas y plantas elevadoras además de un proyecto innovador que permitirá no desechar toda el agua al mar y utilizarla en procesos de irrigación en el cultivo de olivos en el sector de El Boro, planteando una nueva visión del futuro de Hospicio a través de la incorporación del factor agrícola.

Artículo publicado en diciembre de 2001