Casa del Deportista de Iquique http://bit.ly/15A8kHX – Alrededor de 18 años debió esperar la comunidad para contar con un recinto que acogiera los grandes espectáculos deportivos, frecuentes en las décadas del 50 y 60.

La Casa del Deportista “Guillermo Valenzuela Koster”, enclavada en un comienzo en calle Tarapacá entre Barros Arana y Vivar.

El coliseo de cemento y emociones, diseñado por el arquitecto Mario Bravo, costó mucho sudor y demasiadas lágrimas a los dirigentes de antaño.

Lo básico fue adquirir los terrenos. El alcalde Pedro Munga los vendió al Consejo Local de Deportes, presidido por el doctor Juan Lombardi, en un lejano 13 de diciembre de 1949. La compra se concretó en 150 mil pesos y el sitio correspondía a el ex Mercado.

Los dirigentes de esa época acordaron que el recinto sería para el Consejo y se destinaría a las disciplinas del boxeo, básquetbol, vóleibol y tenis de mesa.

El martes 5 de septiembre de 1950 el arquitecto Mario Bravo dio a conocer el diseño estructural, precisando que el Estadio tendría una capacidad de 3.400 espectadores, con un campo de juego, graderías altas y bajas, salas de reuniones y locales de ventas. La inversión alcanzaría a los cinco millones de pesos, contando con un aporte inicial de un millón de pesos.

El sueño ideado por el destacado dirigente del boxeo, doctor Raúl Sierralta Escola, en 1946, se hacía realidad ese día de septiembre.

En los primeros meses de 1952 comenzó la construcción del recinto y su inauguración oficial fue en 1968 pese a que sus instalaciones albergaron numerosos espectáculos deportivos anteriores a su entrega.

En 1956 fue entregada a la comunidad pero su construcción tenía cemento por calle Tarapacá y madera por calle Serrano, hasta llegar al término de las obras en 1968.

La obra gruesa comenzó en 1982 y en 1984 fue inaugurada oficialmente con la infraestructura que utilizó hasta el año 2000, año en que fue vendida y demolida, para construir un nuevo edificio de moderna arquitectura en el sector sur de la ciudad, en el Complejo Deportivo Tadeo Haencke.

Los recursos económicos para la construcción del coliseo en calle Tarapacá fueron generados por la venta de la línea férrea de Caleta Buena a Pisagua, más los aportes dados por el Gobierno a través de los excedentes del cobre y el bono especial de 10 pesos por cada evento deportivo, que el Consejo dispuso para ese objetivo.

Reparaciones

La Casa del Deportista “Guillermo Valenzuela Koster” fue remodelada en dos ocasiones después de la inauguración. En 1993 el Consejo Local de Deportes, presidido por Adrián Rivas Acevedo, invirtió más de 10 millones de pesos en el cambio del piso y butacas de plateas.

Sin embargo, la gran inversión se realizó entre enero y junio de 1997 por la realización del Campeonato Sudamericano de Básquetbol Femenino Adulto. Más de 100 millones de pesos se invirtieron en las reparaciones de los baños y duchas, piso, vestuarios, techumbre, butacas y pintura interior y exterior de todo el recinto.


45 años de historia

La última actividad que se realizó en la Casa del Deportista fue el sábado 10 de marzo de 2000, con una velada internacional de boxeo entre los seleccionados de la Asociación Centros de Iquique (ABCI) y el representativo de Lima, Perú.

El baloncesto puso fin a sus actividades con el torneo interregional de menores organizado por el Club Unión Morro. “Los anfitriones ganaron en la final a la Escuela de Básquetbol de Antofagasta, en el denominado campeonato Adiós a la Casa del Deportista, mientras que la asociación local cerró su competencia con la disputa del título de la temporada 2000 en categoría adulto damas, venciendo Puchuldiza a Unión Morro en un partido extra”, recordó Adrián Rivas, actual presidente del Consejo Local de Deportes.

Agregó que “también, hay que destacar que en la Casa del Deportista estuvo dos veces para el 1 de mayo, el Presidente Augusto Pinochet. También lo hizo el mandatario Patricio Aylwin y Ricardo Lagos cuando era candidato”.

Otro hecho que resaltó en la historia de la Casa del Deportista fue la presencia de Fidel Castro. En 1971, cuando el presidente cubano hizo una gira por el país pasó por el recinto “y como buen deportista se puso la camiseta del desaparecido Club Iquitados y, con las botas puestas, comenzó a lanzar el balón a uno de los cestos”.

Luego de 45 años, la casa del Deportista fue puesta en venta y demolida a mediados del año 2000. Un nuevo recinto, acorde con el siglo XXI, fue levantado en los terrenos del complejo deportivo “Tadeo Haencke”.

La Nueva Casa del Deportista está ubicada en la intersección de calles Castro Ramos y Rancagua. Tuvo un costo de mil millones de pesos y fue financiado por el municipio y el gobierno regional.

Cuenta con un moderno sistema de iluminación y marcadores electrónicos; amplios camarines, servicios higiénicos y graderías que permiten albergar hasta 3.000 personas. En la parte más cercana a la cancha posee un moderno sistema de asientos replegables que permiten ampliar el espacio de juego dependiendo de la necesidad de los organizadores.

El moderno edificio fue entregado la segunda semana de abril de 2001 al Consejo Local de Deportes, organismo propietario, quien la inauguró en junio de ese año con un torneo de básquetbol de categoría internacional.

Guillermo Valenzuela Koster http://bit.ly/1bDtvyQ

El nombre del desaparecido dirigente Guillermo Valenzuela Koster quedó grabado en la historia deportiva de la “Tierra de Campeones”. Su importante labor, cumplida en las décadas del 40 y 50, lo elevaron a las páginas de oro del deporte.

Fue un activo y destacado dirigente de Deportivo Vialidad y luego de su querido Norteamérica, para el cual incluso ayudó a construir la sede social y multicancha.

Sin embargo, se le recuerda sobre todo porque durante su mandato como presidente del Consejo Local de Deportes, fueron adquiridos los terrenos y luego se inició la construcción de la Casa del Deportista.

Asumió como timonel del deporte local el 7 de febrero de 1950, pero su labor previa como director y vicepresidente, especialmente en la década del 40, lo llevaron al más alto cargo.

Fue reelecto en cuatro oportunidades como presidente y la muerte lo sorprendió en ese puesto el 26 de julio de 1956. El Consejo decretó un duelo oficial que se extendió por ocho días, además, José Ortiz, representante del boxeo en Santiago, propuso que la Casa del Deportista fuera bautizada con su nombre, petición acogida por todos los dirigentes y delegados del Consejo Local de Deportes.

Una placa puesta en el frontis del recinto recuerda el nombre del ilustre dirigente deportivo.

Iquique, crecimiento poblacional http://bit.ly/18my0xp – Iquique es una de las ciudades que registró un mayor crecimiento durante los años 90, aumentando su población en un 44 por ciento en el período comprendido entre 1992 y 2002. Eso implica un incremento de 73.490 personas. 

De esta forma, la ciudad ha enfrentado un gran crecimiento en las zonas de Alto Hospicio y en el sector sur de Iquique debido al desarrollo de Zona Franca, la instalación de faenas mineras y el desarrollo de la actividad comercial e inmobiliaria en general.

Otros datos de la zona establecen que el 96.7 por ciento de la población urbana regional se concentra en las ciudades de Iquique y Arica.

Además, en contrario a la muestra nacional, en la región hay más hombres que mujeres dado que el 50.8 de la población es varón y el 49.2 mujeres, mientras que a nivel nacional las damas lideran la encuesta con 50.7%.

También se registró un descenso en los menores de 4 años y un leve aumento en las personas mayores de 65 años.

En educación la tasa de analfabetismo regional disminuyó notoriamente mientras que la religión católica ostenta la opción mayoritaria con el 70.86% y la Evangélica llega al 11.8%, sin embargo el número de católicos descendió en un 8% en comparación al censo de 1992, mucho más que en el resto del país.

También los resultados del Censo 2002 establecen un incremento importante de la participación de la mujer al mundo laboral en contraste con el decrecimiento de la fuerza de trabajo masculina.

Finalmente en vivienda, el crecimiento alcanzó al 44.2%, siendo la Primera Región, junto a la Cuarta, las líderes en ese rubro en el país con un porcentaje superior sobre la media nacional.

Iquique, puro esfuerzo: Los nuevos sectores poblacionales http://bit.ly/18my2p9 – En los años cuarenta la pampa salitrera decayó completamente. Cientos de familias regresaron al sur de Chile o bajaron hasta Iquique. Los que se quedaron, provocaron una gran transformación urbana de la ciudad.

Iquique creció en todas direcciones, nuevos barrios surgieron sobre la base de puro esfuerzo de sus trabajadores. Parte de esta historia corresponde a simples tomas de terreno que se gestaron desde principios de los años 60 y que se replicaron 30 años después a mediados de la década de los noventa en la bullante Alto Hospicio.

La primera de todas estas nuevas poblaciones iquiqueñas, es la Jorge Inostrosa.


Jorge Inostrosa, La primera población


Al igual que muchos sectores de Iquique, la población Jorge Inostrosa, ex John Kennedy, nació como una toma de terreno el 5 de febrero de 1965 cuando un grupo de familias se instaló a los pies del ex Cementerio N°2.

Durante un mes no recibieron apoyo para que subsistieran en sus precarias viviendas de material ligero. Más tarde tuvieron el apoyo del alcalde Jorge Soria y el intendente Luis Jaspard.

La naciente población tuvo que enfrentar durante abril de ese año una inusual lluvia que provocó estragos en las casas y los techos de cartón. Casi un tercio de la gente tuvo que ser evacuada y enviada a albergues.

A pesar de ello, los pobladores siguieron organizándose. De esta forma en mayo de 1965 conformaron la junta de vecinos de la población. Con esta entidad formada, comenzaron las gestiones para dotar a la población de agua, luz, servicio de alcantarillado e intentar ser incluidos en los programas sociales de la municipalidad y del gobierno central.

En 1975 los vecinos de la población John Kennedy decidieron cambiar de nombre para honrar a uno de los iquiqueños más destacados a nivel nacional, al escritor, historiadod y hombre de radio, Jorge Inostrosa Cuevas, creador del radioteatro y posterior novela “Adiós al séptimo de Línea”.

Jorge Inostrosa Cuevas nació en Iquique en 1919. Quedó huérfano a temprana edad y tuvo que trabajar para costear sus enseñanza. Estudió en el Instituto Barros Arana de Santiago y luego se transformó en profesor universario. La cátedra que daba era Historia. Sin embargo, su pasión fue la radio. Sus programas fueron transmitidos por la BBC de Londres.

Su mayor logro en este medio fue crear El Gran Teatro de la Historia que transmitió en Radio Corporación. Su obra más destaca que transimitió a todo el país fue Adios Al Séptimo de Línea.

Al mismo tiempo que desarrolló su trabajo radial, Inostrosa desarrolló su carrera de escritor. Su especialidad fueron las novelas históricas. En forma amena relató los acontecimientos que formaron a Chile y las aventuras de sus personaje llenaron la imaginación de grandes y chicos. Falleció a los 53 años en Santiago, el 5 de enero de 1975.

Villa Progreso, Casas sobre un cementerio

En 1980 existía en Iquique una toma de terreno conocida como Cementerio N°2. Las familias que llegaron a ese lugar correspondían a los grupo que no alcanzaron asentare en los primeros sitios de La Cantera, hoy población Carol Urzúa.

La toma del Cementerio comenzó con 30 familias que se quisieron asentar en las proximidades de la población Jorge Inostrosa. El sitio no era agradable. El terreno era arenoso y existían cruces, bóvedas, tumbas y murallas caídas. Este Cementerio fue cerrado en 1942 y al momento de comenzar la toma, el camposanto estaba en precarias condiciones. Su principal característica es que en el sitio fueron sepultadas las víctimas de la masacre de la Escuela Santa María durante 1907 y también personas que fallecieron víctimas de fiebre amarilla a principios del siglo XX.

Margarita Cortés, una de las pobladores que estuvo en tiempos de la toma en 1980 dijo que “la gente botó los mausoleos y desenterró tumbas y fosas comunes. La gente tomó los huesos y luego lo botaron a la basura”.

La toma comenzó cuando el carpintero Hernán Millalonco Torres, de 24 años, junto con su esposa Martina Zea Picón, su bebé recién nacido y otros dos matrimonios de escasos recursos decidieron levantar sus casas y terminar con su peregrinar por distintos lados de Iquique.

Los tres trabajadores levantaron dos habitaciones de cholguán y una de cartón. Instalaron dos bateas, una mesa de comedor y tres camas. Las tres mujeres estaban embarazadas.

Al día siguiente, efectivos de Carabineros llegó al lugar y detuvo a las tres mujeres. Los esposos estaban trabajando. A pesar de las presiones, las familias permanecieron en toma.

Al pasar las semanas, llegaron más familias allegadas, que arrendaban en otro sector o venían de otras ciudades del país. En total llegaron a ser 150 familias.

Las labores de arreglo, relleno y emparejamiento de los terrenos seguían adelante a pesar que estaban en la ilegalidad. Los niños tenían un macabro juego durante las tardes: descubrir viejos ataudes. Lo extraña de la situación no terminó ahí, los mismos pobladores bautizaron a una las calles como “Cementerio”.

Ante el problema de hacinamiento, pobreza y riesgo sanitario que enfrentaban, la comunidad y los medios de comunicación dieron cuenta de lo que ocurría en la Villa Progreso.

El 13 de febrero de 1981, La Estrella de Iquique publica un extenso reportaje en el habla sobre la situación de la toma.

«Lo que sucede en el sector es digno de tomarse en cuenta y más aún, porque setenta niños que existen en el lugar y que día a día están propensos a tomar una grave infección. Mientras tanto, las madres ruegan que vaya a visitarlos algún médico. El agua les llega por una manguera que trasladan centenares de metros; luz les proviene del poste que tuvieron que pagar, y lo peor, los baños ubicados en el medio de lo que fue el cementerio… Es una triste realidad de este sector iquiqueño que nació por la sobredimensión y atractivo de la Zona Franca».

El trabajo para desarrollar el sector estuvo a cargo de los mismos pobladores. Se organizaron por comités y recibieron ayuda social por parte de Caritas Chile, que les regalaba harina, azúcar y aceite. Con estos alimentos parte de las pobladores comenzaron a vender sopaipillas. El dinero que recolectaron sirvió para comenzar la instalación de agua potable y alcantarillado. Por mientras, eran ayudados por el municipio, que les enviaba los camiones con agua.

También el trabajo mancomunado ayudó la iluminación de las calles. Los pobladores se consiguieron los postes para el alumbrado. Tuvieron que ir a las ex oficinas salitreras para obtener ese material.

Villa Dynamo, Sobre una cancha de fútbol

Los primeros vecinos de la Villa Dynamo corresponden a una toma de terreno anterior que surgió en la parte norte de la población Jorge Inostrosa. Virtualmente más allá era un sitio baldío en donde los camiones durante la noche arrojaban clandestinamente escombros y basura. El sitio tenía la característica figura de morros de tierra que marcaban el lugar en donde los camiones depositaban sus desechos.

De acuerdo al testimonio de Eduardo Bernales, él y su familia fueron los primeros que instalaron una habitación entre medio de los montículos de escombros. Durante los días siguientes varias familias siguieron su ejemplo. Al final fueron cien personas que se instalaron en el lugar.

Durante los primeros días tuvieron que sufrir la persecución de Carabineros. Los hombres escapaban a los cerros próximos mientras que las mujeres eran retenidas por los policías por varias horas. Durante ese lapso los hombres iban a trabajar o custodiaban sus casas. Sin embargo, ellos sabían que dejarían a sus esposas libres a las pocas horas.

Sólo un mes alcanzaron a estar en ese sector. La alcaldesa Marta Marcich erradicó ese campamento y los instaló en los terrenos que ocupaba la cancha Dynamo, lugar en donde jugaban los clubes deportivos de la población Norte Hospital.

A ese lugar se sumaron 30 familias que venía de los sectores de Villa Progreso, Jorge Inostrosa, San Carlos, Ferrocarriles y Norte Hospital.

Luego de oficializado el nombre de la población como Villa Dynamo, los pobladores comenzaron a bautizar a las calles. La primera fue Unión, el pasaje central se llamó Los Aromos porque, según la pobladora Nancy Castro, Televisión Nacional transmitía en esa época la teleserie Villa Los Aromos. La tercera calle fue Los Arbolitos. El nombre surgió porque los vecinos de esa calle fueron los primeros que plantaron unos pequeños árboles.

Luego de ocho meses, los pobladores decidieron organizar comités para conseguir los servicios básicos. En primera instancia le pidieron a los vecinos de Villa Progreso que les “pasaran” electricidad. Para eso hicieron una zanja y extendieron el cableado entre los dos sectores. La empresa eléctrica en más de una ocasión cortó la conexión ilegal. El segundo sistema fue instalar una caja con más de treinta enchufes. Cada familia sector de la villa tenía su pequeño arranque. Esta modalidad duró poco porque la conexión literalmente se derritió, la tensión era demasiada.

Para el agua potable y alcantarillado recibieron el apoyo del municipio y el Departamento de Acción Social Obispado de Iquique. Ellos mismos hicieron las zanjas, luego recibieron los medidores y las cañerías. Después cada poblador tuvo que preocuparse de las conexiones al interior de sus terrenos. Sólo en 1990 tuvieron sus primeras casetas sanitarias entregadas por el gobierno. Actualmente Villa Dynamo cuenta con todos los servicios básicos y está reconocida legalmente como una junta de vecinos.

Villa Quitasoles, Toma en pleno verano

La toma de Villa Quitasoles comenzó el 12 de febrero de 1982 cuando un grupo de familias decidió instalarse un día después que los miembros de Villa Dynamo fueron ubicados en el lugar donde se emplazó una cancha de fútbol. Desde el principio, la gente de esta toma no fue reconocida por las autoridades. En más de una ocasión intentaron desalojarlos y carabineros, por órdenes superiores, debía evitar que esas familias levantaran casas de material ligero.

A pesar de esta férrea negativa, la gente se las ingenió para seguir ocupando sus 30 metros cuadrados por grupo. Para ello las personas instalaron quitasoles para protegerse del sol durante los calurosos días de verano y la humedad que existía en el sector durante la noche.

Debido a la singular manera de llevar adelante la toma, los pobladores bautizaron el sector como Villa Quitasoles.

En total era 170 familias, pero los mismos dirigentes y las autoridades, se dieron cuenta que parte de estas familias ya contaban con casas o que su situación económica no era tan complicada como parecía.

La luz y el agua la obtuvieron gracias a los vecinos de la población Jorge Inostrosa. Esta situación se extendió por varios años hasta que 1985 lograron conectarse a la red en forma legal. Al año siguiente obtuvieron el agua potable y el alcantarillado gracias al apoyo de la Fundación Ocac y el Departamento de Desarrollo Social del Obispado de Iquique.

Ya con estos servicios disponibles, los pobladores inauguraron oficialmente los siete pasajes que contaba la Villa. Los nombres fueron sacados a través de votación popular. De ahí nacieron Rayito de Sol, Progreso, Las Delicias, Unión, Cordillera, Kennedy y Esfuerzo.

En 1986 Villa Quitasoles tuvo su primera Junta de Vecinos independiente de la organización que existía en la Jorge Inostrosa. Desde ese día, la villa es un sector más dentro de Iquique.

Club Deportes Iquique

La historia deportiva de la «Tierra de Campeones» está plagada de grandes resultados tanto en deportes individuales como en los colectivos.
Desde las primeras décadas del siglo XX comenzaron a forjarse los momentos brillantes. El fútbol, boxeo y básquetbol fueron los pioneros del rico firmamento deportivo de Iquique.
Deportes Iquique fue creado el 21 de mayo de 1978, con el objetivo de ingresar con un equipo iquiqueño al balompié profesional. El 7 de febrero de 1979 ese sueño se logró.  El equipo estuvo conformado mayormente por futbolistas locales.
En su primer año de participación fue campeón de ascenso y subió a la Primera División. Los primeros meses de 1980 fueron para Deportes Iquique de grandes logros puesto que la institución obtiene el título de campeón del torneo «Polla Gol», frente a Colo Colo y en el mismo Estadio Nacional de Santiago.

Clubles Deportivos de Iquique

Cuatro instituciones deportivas ostentan orgullosamente el hecho de ser las pioneras en el deporte local, además de representar a la Asociación de Fútbol de Iquique, la más antigua de la ciudad.

El recuento comienza con «Yungay», el primer club fundado en Iquique. Sus inicios se remontan a 1906 y su nombre se debe a que en el momento que los dirigentes buscaban una denominación apropiada, una banda militar irrumpió por la calle con los sones del himno a Yungay, por lo que decidieron ese nombre como un designio del destino.

La entidad está ubicada en uno de los barrios más populares de la ciudad: Errázuriz entre Sargento Aldea y Thompson. Actualmente sigue funcionando, con divisiones desde los 10 a 60 años de edad.

Norteamérica

El Club Norteamérica fue fundado el 18 de septiembre de 1909. Un grupo de dirigentes visionarios, la mayoría de ellos ejecutivos de Vialidad, dio forma a esa institución. En sus comienzos se nutrió de futbolistas pampinos y luego se fue enraizando en el Barrio O’Higgins, donde actualmente se levanta su sede y multicancha.

Mantiene las ramas de fútbol con deportistas de 5 a 60 años; básquetbol damas y varones. En las décadas del 50 hasta el 80 fue importante en natación y polo acuático.

Unión Morro

Enclavado en un sector populoso y de fácil acceso a las playas, los morrinos son orgullosos de sus ancestros. El 1 de junio de 1923 fundaron el club «Unión Morro», que siempre se caracterizó por contar en sus filas con destacados cultores de la natación, polo acuático, fútbol y básquetbol, siendo las dos primeras ramas poderosas en el competitivo ámbito deportivo iquiqueño.

Actualmente el club es presidido por Héctor Espinoza y su máximo orgullo lo representa ser el vivero de las divisiones cadetes del ex Club de Deportes Iquique. Muchos futbolistas profesionales también salieron de sus canteras, como Fidel Dávila, Jaime Carreño, Alberto Verdejo y Marcelo Muñoz.

Rápido

El Club Rápido o los «diablos rojos» de la calle Errázuriz nacieron a la vida deportiva el 3 de junio de 1923.

En sus comienzos se dedicaron al fútbol, nutriéndose especialmente de los destacados jugadores pampinos, quienes venían periódicamente a Iquique a defender la divisa roja. En 1924 se incorporó oficialmente a la AFI y actualmente ostenta siete campeonatos locales.

Posteriormente nacieron las ramas de básquetbol, vóleibol y tenis de mesa, que contaron con destacados cultores en sus filas.

El básquetbol femenino fue pilar fundamental en Rápido donde las hermanas Vera, Rosa y Mercedes, Gladys Vivanco, Isabel Perfotr, Mercedes Huerta y otras le dieron diez estrellas a la divisa roja.

En balompié sus referentes son Juan «Foco» Torres y el ex seleccionado chileno y crack de Colo Colo, Santiago Salfate.

Matadero

La institución «matarife» fue fundada el 24 de febrero de 1935 por un grupo de deportistas del sector norte de la ciudad. El boxeo y en menor medida el fútbol son la carta de presentación de los seguidores de Unión Matadero. Por su antigua sede desfilaron muchos pugilistas campeones de Chile amateur y profesional, entre ellos los hermanos Ramos, Gabriel Basáez, Joaquín Cubillos y los míticos monarcas Mario Gárate, Jorge Gárate y Rubén Loayza, campeones sudamericanos y panamericanos.

Sus dirigentes fundadores pregonaron a sus hinchas que el histórico Estanislao «Tani» Loayza se preparó en el ring del Matadero para disputar el cetro mundial con Jimmy Goodrich.

Estrella

El Club Estrella de Chile fue fundado el 14 de julio de 1921 por los pescadores del sector El Colorado.

Por sus filas pasaron grandes futbolistas iquiqueños pero su máximo orgullo es que su nombre le dio la primera razón social a Deportes Iquique. Los estrellanos fueron los padrinos oficiales de la institución rentada dado que requerían un respaldo de un club amateur poderoso y de jerarquía. Con su respaldo, el CDI se hizo fuerte y militó en el fútbol profesional hasta 2002. Luego fue reemplazado por «Municipal Iquique» que disputa el torneo de Tercera División.

Instituciones recientes

Cronológicamente también destacan en este recuento los clubes Jorge Quinto (fundado el 15-01-1926); Sportiva Italiana (20-05-26); Pueblo Nuevo (20-4-42); Julio Castellano (20-07-42); Independencia (10-10-46).

También en Iquique destacan otras entidades que tienen al fútbol como su preciado tesoro. Asociación de Fútbol Vecinal; Asociación Amigos del Fúbol; Asociación Juniors Penecas; Liga de Menores «Arturo Prat Chacón»; Corporación Deportiva y Ejecutiva de Iquique; Asociación de Fútbol Interempresas; Asociación de Fútbol Laboral.

En Alto Hospicio fueron fundadas en fecha reciente la Asociación Infantil y Adulta de Fútbol.