Lluvia en Iquique

Lluvia en Iquique, originalmente cargada por AlphaICE.

 

Esta imagen es de la lluvia que ocurrió en Iquique durante le martes en la madrugada.


Al día siguiente viajé hacia Huara y la Quebrada de Tarapacá. En ese viaje conocí la zona de Pachica y en lugar donde encontramos los trilobites.

De ese viaje resultó esta nota que escribí para La Estrella de Iquique:

Aumentaron caudales y caminos siguen abiertos

A pesar que aumentaron los caudales en todos los afluentes de la comuna de Huara, sólo una localidad de la Provincia del Tamarugal presentó problemas de conectividad durante la jornada de ayer, luego que se registrara una persistente lluvia y tormenta eléctrica que se extendió desde las 20 horas del lunes hasta pasadas las cuatro de la mañana del martes.

Se trata de la localidad de Aroma, distante a 153 kilómetros al noreste de Huara, es una de las más afectadas junto con Soga. Ambas no tienen acceso vial debido a que la bajada de las aguas impide el avance de vehículos 4×4. Personal de Vialidad intentó llegar a la zona, pero no fue posible. En tanto que vehículos municipales avanzaron a Aroma lo más que pudieron y luego los funcionarios avanzaron a pie para entregar víveres a las 28 personas que viven en la zona.

La gobernadora de la provincia del Tamarugal, Gabriela Hip, explicó que si el corte persistía hoy, se organizaría un puente aéreo con esa zona para enviar agua, pañales, forraje para los animales y nylon para cubrir los corrales.

Hip indicó que las precipitaciones fueron recibidas por la gente como un fenómeno normal y beneficioso para los cultivos. También valoró la normalidad vial en todos los puntos de la provincia.

Hip constató en Pachica que los niveles de los caudales son normales para esta época.

En tanto que el alcalde de Huara, Felipe Rocha, también reconoció que el nivel del agua que baja en las quebradas es normal. A modo de ejemplo constató el nivel de las aguas en el badén existente entre Huara y la Quebrada de Tarapacá. En esa zona llega el agua que baja justamente de la quebrada de Aroma.

Para Rocha las lluvias estivales en la comuna de Huara son normales en esta época. Eso sí, reconoció que la lluvia en la localidad de Huara en sí no es habitual. Un fenómeno similar ocurrió en septiembre de 1968 y enero 1976. En ambos casos, las crecidas afectaron varias zonas.

Lo que llamó la atención también fue la tormenta eléctrica en la zona de Camiña que comenzó a «bajar» hasta Mamiña. Desde Huara era posible ver los relámpagos.

Las comunicaciones radiales se vieron dificultadas durante la mañana debido a la estática que hubo luego de la tormenta eléctrica.

La oficina de Huara recibió informes sobre daños menores en techumbres en Limaxiña, Huaviña, Sibaya y Chusmiza, todas ubicadas en la zona alta de Tarapacá. Personal médico del municipio de Huara llegó al sector para brindar ayuda.

En tanto que durante la madrugada de ayer, en Huarasiña se levantó la voz de alerta sobre una eventual «bajada de aguas» que arrasaría con las zonas ribereñas de la quebrada. Un matrimonio corrió hacia los faldeos del cerro. Personal municipal tuvo que conversar con ellos y pedirles que regresaran a su hogar.

Ayer el intendente Pablo Valenzuela acudió a Pozo Almonte, Huara y Tarapacá y revisó en persona los informes de situación de las comunas del interior. Pica, Colchane y Camiña no registraron daños o problemas productos de las lluvias.

En Pozo Almonte hubo filtraciones en los techos en viviendas y también en la posta de esa comuna.

Durante la jornada también se registraron cortes masivos de electricidad pasada la medianoche. El suministro comenzó a reponerse a las 8.30 en Pozo Almonte. Una hora después llegó la luz a La Tirana y cerca de las 10.30 de la mañana de ayer llegó la electricidad a Huara.

La eterna lucha por el agua en Tarapacá

Marzo fue un mes cargado por actos y reuniones relacionados con el uso y sustentabilidad del agua en la Región de Tarapacá.

El 22 de marzo, día mundial de este recurso, encontró a Iquique con tres sectores bien definidos que tienen injerencia o interés en la administración del recurso hídrico en la Provincia de Iquique: el gobierno, las comunidades agrícolas y aymaras y la empresa privada.

Cada una de ellas busca captar una cuota de este escaso recurso que gravita en el desarrollo económico y social de la zona.

El 2004 está marcado por la pugna que existe entre las comunidades agrícolas y las empresas mineras que necesitan agua para continuar sus faenas.

Un episodio especial ocurrió con Codelco y la solicitud de prospección en la zona alta de la Quebrada de Tarapacá. La presión fue tal que los ejecutivos retiraron la solicitud y, en definitiva, los estudios no se llevaron a cabo para conocer si había o no aguas subterráneas en ese sector.

También Cerro Colorado manifestó que no tiene interés en aumentar su cuota de agua.

Un tercer punto, y donde se acaloran los ánimos es la solicitud que presentó Collahuasi para extraer agua desde la cuenca del Huasco.

Esta situación involucra directamente a las comunidades de Pica y Matilla, además de la autoridad municipal.

PICA

Pica es una de las localidades donde el tema del agua es más sensible y despierta pasiones. Han surgido varias instancias que abogan por la protección del recurso y que, al parecer, se mezclan con la efervescencia política de las próxima elecciones municipales.

Hace poco surgió el Comité Cívico de Defensa del Agua y la Biodiversidad de Pica, que posee como vocero oficial al ex diputado y ex concejal Vladislav Kuzmicic.

Ellos manifiestan su termo ante la posible sobreexplotación del recurso hídrico en esa comuna y que afectará el desarrollo y la calidad de vida de su gente.

La presidenta del comité cívico, Alejandra González, estima los responsables de este riesgo radican en las mineras.

Una segunda línea de acción la entregó el alcalde de Pica Iván Infante. El manifiesta su preocupación por este tema y trabaja en forma conjunta con agricultores y comuneros en el tema del aprovechamiento de las aguas.

Hace dos semanas visitó Santiago para conversar con profesional de la Dirección de Aguas del Mop para hablar sobre las solicitudes que existen de extracción en el salar del Huasco.

Esta reunión derivó en un ampliado al que asistieron los comuneros de Pica y el vicepresidente de la DGA, Rodrigo Weisner.

El tema principal de ese encuentro fue la solicitud que presentó la empresa minera Doña Inés de Collahuasi para extraer 953,2 litros de agua desde la zona donde está ubicada la Laguna del Huasco.

Weisner indicó que la solicitud está en etapa de estudio y que las oposiciones a esta solicitud que presentaron organismos privados como Essat fueron rechazados en el ámbito técnico. Sin embargo, este rechazo no implica la entrega de los derechos como tampoco la inminente utilización de las aguas.

Indicó que si eventualmente la DGA entregase los derechos de Collahuasi, la minera no podría extraer ninguna gota hasta que el estudio de impacto ambiental se encuentre aprobado por la Conama.

Weisner, afirmó que es legítimo el interés de los comuneros en el tema, pero al mismo tiempo indicó que la DGA tiene que centrarse en la ley que regula esta materia. «Hasta el momento toda la petición se ajusta a derecho».

También informó que fueron rechazados los reclamos presentados ante la DGA por eventuales afecciones a los derechos de aguas de terceros frente a las peticiones de Collahuasi. Eso sí, aún es posible apelar a la resolución o presentar algún tipo de recurso en los tribunales de justicia. «Queda libertad para que las personas puedan defenderse legalmente».

Por el momento la discusión y el temor aún persisten entre los comuneros de Pica, ya que ellos temen que la extracción de aguas en la laguna implique una disminución del flujo que ellos poseen en Pica.

De acuerdo al informe más reciente que maneja la autoridad, la cuenca del Huasco es independiente de la existente en Pica y la Pampa del Tamarugal. Sin embargo, los agricultores afirman que otro estudio relativiza esa posición. Existirían filtraciones en la falla geológica de los altos de Pica que implicaría que agua del Huasco llegase hasta la pampa. Hasta el momento la discusión persiste.

PARALELO

En forma paralela, la empresa inició conversaciones con los comuneros de Pica para llegar a un acuerdo entre las partes.

El presidente del directorio de Collahuasi, Thomas Keller, indicó que «este no es un tema nuevo para nosotros, sino un tema que estamos analizando hace muchos años en conjunto con la gente. Hemos planteado nuestra posición y ellos a su vez han manifestado la de ellos. Seguimos conversando y espero que lleguemos a un acuerdo».

Estas conversaciones también interviene el alcalde Pica, Iván Infante.

Aclaró que la empresa utiliza las cuencas de Michilla y Coposa para sus faenas, pero en la utilización de esos recursos hídricos Pica no se ve afectada.

Infante añadió que el 2001 se remitieron los expedientes a la Dirección de Monumentos Nacionales con el propósito de declarar a la Laguna del Huasco como santuario de la naturaleza. «Con ello desmiento en forma categórica que la empresa esté explotando la laguna debido a que existen restricciones y cuidados para la explotación de ella».

La intención de acuerdo entre piqueños y Collahuasi es similar al que ya suscribieron con los comuneros de Matilla en el cual la empresa se comprometió invertir hasta 100 millones de pesos para la búsqueda de agua en esa localidad. Esto beneficiará a los 300 parceleros que existen en el lugar.

EN IQUIQUE

La preocupación por el tema llegó hasta Iquique. Incluso el alcalde Jorge Soria solicitó al gobierno regional que realice un estudio acucioso sobre las cuencas de la Primera Región. La idea es que el trabajo sea desarrollado por una entidad internacional independiente y que los resultados se apliquen en la entrega de derechos de aguas a futuro.

A su juicio el problema está en que los estudios más recientes sobre esta materia fueron financiados por las empresas mineras interesadas en la entrega de derechos de aguas.

Sobre este tema el subdirector de la DGA, Rodrigo Weisner, confirma esta situación, debido a que el organismo tiene un presupuesto limitado y que se hace necesaria la entrega de los estudios por los propios interesados. El punto está en que «somos acuciosos al momento de revisar los datos y evitar cualquier tipo de alteración de la realidad a favor de los solicitantes».

CHIAPA

La misma preocupación tienen los agricultores del poblado de Chiapa. Teolinda Baltazar Mamani, presidenta de la Asociación Indígena Hijos de Chiapa, está preocupada por el interés que tienen algunas mineras por las aguas que existen en la comuna de Huara.

En la Dirección General de Aguas existen 149 solicitudes para explorar aguas subterráneas en terrenos de Huara.

Actualmente están en tramitación cerca de 200 en la provincia.

MAMIÑA

En septiembre del año pasado 180 comuneros aymaras de Mamiña recibieron los títulos de propiedad de las aguas de la zona. Lo más beneficiado será la producción agrícola y el desarrollo del turismo, ya que Mamiña es conocido por sus aguas termales curativas.

Mirta Capetillo, representante de la Comunidad de Agua de Mamiña indicó poseer los títulos es un paso importante para la organización y mejorar la utilización del recurso. A pesar que se encuentran en una buena situación, están atentos ante cualquier solicitud que los afecte en su actividad.

Mamiña atravesó por grandes problemas para lograr que las aguas termales quedarán en manos de las familias originarias de la zona. Tuvieron 67 años luchando por este derecho. El proceso judicial comenzó en 1936 y sólo terminó en el 2003 con la entrega de los derechos con 3,5 litros de agua por segundo o 40 metros cúbicos por horas.

HUARA

La posición de Pica es diferente a la que posee el alcalde de Huara, Felipe Rocha, quien presionó a las autoridades para frenar las exploraciones de aguas en el alto de la quebrada de Tarapacá cuando Codelco presentó la solicitud y tuvo que retirarla a las pocas semanas.

El tema radica en que las aguas han sido ocupadas ancestralmente por los poblados de la zona a pesar que parte de ellos no ha regularizado su situación de terrenos o utilización de los derechos de esas aguas.

De esta manera se creó un frente unido que conformaron representantes de las juntas vecinales, comités de aguas, comunidades indígenas y asociaciones agrícolas de pueblos que forman las quebradas baja y alta de Tarapacá como Pachica, Laonzana, Mocha, Huarasiña y San Lorenzo de Tarapacá.

Percy Avendaño G.