La Estrella en Facebook


En estos nueve años en que he estado en La Estrella de Iquique he aprendido que lo único fijo es el cambio constante.
Comencé a escribir para el diario en un programa que corría en DOS, Writer se llamaba, y era lo más cercano a la prehistoria. Vi cómo equipos especiales vomitaban columnas y columnas de textos y que luego eran literalmente pegoteadas en páginas. Esas páginas eran fotocompuestas y luego eran impresas en planchas especiales. Las planchas se hacían en caliente, luego se transformaron en un sistema más rápido y eficiente: se hicieron en frío.
Dejamos los antiguos Mac y pasamos a Windows (para bien o para mal). Utilizamos un editor de texto que corría sobre Netscape. Ya era año 2000. Aún los textos bajaban en formato en TXT y luego los diseñadores armaban las páginas en el computador: Quark e In Design eran las alternativas.
Ya internet era una realidad y algunos nos metimos más en ese tema.
Llegaron las cámaras digitales y con ello todos los periodistas nos dieron la responsabilidad de tomar imágenes.
Los computadores eran más rápidos y con mayor capacidad. Acumulamos fotos y pudimos correr aplicaciones más complejas. Armamos nuestras propias páginas. Sacamos nuestro sitio en Internet. Crecimos a cifras siderales. Nos leen de todos lados. Desde un ciber café en la esquina y hasta en Sudáfrica.
Llegamos al nuevo sistema editorial que permite ediciones en línea, generación automáticas de páginas y mejoras en la impresión. Todo es más rápido. Hay más tiempo para reportear y también para profundizar en los temas.
Llegamos a un nivel de lectoría y también de respaldo económico que permitió a la empresa a hacer un gran y sencillo cambio. Todos saben que la sangre vende, sin embargo, ya no titulamos con temas policiales. Hoy desde problemas en el hospital hasta cifras económicas y triunfos deportivos tienen la misma oportunidad de ocupar los titulares.
Hubo cambios en la manera de escribir, también de mirar y tomar imágenes.
El cambio siempre es constante. Todos los días aparecen nuevas herramientas que facilitan el acceso de la información y también de la manera en que nos comunicamos.
Lo que no cambia es la necesidad de recibir información, clara y sencilla.
A medida que las herramientas se hacen populares, también se hace más fácil la aparición de nuevas plataformas para publicar contenidos.
Todos pueden publicar contenidos y ningún colega está en contra de eso.
Pero también sabemos que ahora es el momento de buscar otros temas y también otras perspectivas. Si se cae un avión en la puerta de tu casa, es obvio que tu saldrás y tomarás fotos y videos con tu cámara o con tu celular. Y está bien, lo rescatamos y valoramos. Aún no existe periodista con el don de la ubicuidad. Asi que ese ciudadano toma la foto, la imagen y también opina. Nosotros también escribirmos eso. Damos los datos, las imágenes y también buscaremos el porqué se están cayendo aviones ¿Cuántas personas habían?, ¿cuántas familias quedaron truncadas?, ¿Quién tuvo la culpa?, y por último ¿Qué se debe hacer para no repetir esa tragedia?
Queremos cambiar y estamos cambiando. Y ahora damos un paso más. Abrimos una página en Facebook.
No creamos un perfil, los periodistas de La Estrella tienen perfil. Tampocos creamos grupos o causas, sino que armamos una página donde enlazamos con los artículos del día, publicaremos las fotos que se nos quedan en el computador, ya que ek papel tiene un espacio limitad. Enviaremos enlaces interasantes sobre Iquique, publicaremos columnas y opiniones de nuestros colaboradores. Propondremos temas y lo más importante, todo está abierto para que los lectores opinen, critiquen y propongan su agenda.
Es un paso adelante.
Nunca antes habíamos abierto la puerta de esta manera y sabemos que será un buena experiencia.
Dimos un paso adelante y, viendo los últimos nueve años, estoy seguro que seguiremos dando otros pasos.
Estoy seguro que este cambio es uno de muchos.
Hace cuarenta años que este diario está en Iquique y con estos cambios sólo estamos asegurando que seguirá otros cuarenta años más.

Usando Facebook


En promedio cada usuario en Facebook ocupa veinte minutos diarios en revisar su perfil y responder a los requerimientos de los contactos que tienen en su red.
En el último mes el crecimiento de la red en Chile ha sido grande, especialmente desde que la plataforma está en español. Al mismo tiempo comenzó una competencia no reconocida para ver quién tiene la mayor cantidad de contactos. Tengo conocidos que llevan más de 200 contactos. No creo que uno pueda tener  una conversación con esa cantidad de personas. Es imposible.
También está el tema de la privacidad en Facebook (abajo hay un PDFcon una nota que apareció en BBCMUNDO). Poner a alguien como contacto es abrirle una ventana a tu casa para que mire lo que estás haciendo. Si no hay nada que ocultar, no hay nada que temer, pero tampoco es muy agradabe darle la oportunidad a un desconocido (amigo, del amigo de un conocido tuyo) para que revise tus cosas en forma tan sencilla. Durante la semana pasada he recibido varios contactos, pero no a todos les he marcado como contacto.
NO quiero tener una lista de 200 personas, de las cuales, 150 no sé ni siquiera donde viven.
También está el tema de las solicitudes de encuestas, requerimientos y mensajes virales. Facebook es la nueva veta para los que se entretenían mandando archivos en powepoint a través del correo electrónico o mails que pedían ayudar a un niñito enfermo y que si no remitías el mensaje a tus contactos, recibirías las penas del infierno. Algunos se están aburriendo de Facebook. Yo veo que se puede trabajar y hacer contactos con esta plataforma, pero hay que despejar la paja del trigo. Hay  que terminar con los mensaje virales y apovechar las herramientas que están disponibles.
En El Mercurio publicaron un artículo con las aplicaciones más útiles en Facebook. Es una buena reseña para sacar provecho al tiempo y a esta plataforma.
Enlaces en PDF:
Mejores aplicaciones en Facebook
No miren mi Facebook