Preocupa situación

Dieciséis casas derrumbadas, canales de regadío destruidos y caminos inhabilitados para acceder a la localidad Huaviña, es el escenario que tienen que enfrentar más de sesenta personas que viven este sector de la quebrada de Tarapacá.
El dirigente de la comunidad de Huaviña, Pedro Castro, agradeció a un gran número de entidades que han ayudado para solucionar los graves problemas generados por el terremoto de la semana pasada.
A pesar de la ayuda, aún persisten problemas como la destrucción de la totalidad de los canales de regadío que impiden irrigar los cultivos que se están secando.

AIRE VICIADO

Esta situación empeora debido a que los pozos quedaron tapados o simplemente se secaron.
No existe agua potable y los pobladores están respirando un aire viciado.
Las casas de adobe destruidas levantaron una gran polvareda. Ahora el polvo está en los árboles y en todas las plantaciones.
El dirigente afirmó que muchos adultos mayores y niños presentan dificultades respiratorias a causa del polvo. «Es como si tuvieran un resfrío seco. Estamos pidiendo máscaras porque es molesta la situación».
Pedro Castro también informó que la escuela de Huaviña no puede funcionar porque los baños están inutilizados. Igual situación enfrenta el jardín infantil de esa localidad.
El tema de la conectividad también preocupa a los pobladores porque se utiliza una vía alternativa que conecta con Sibaya y desde ahí a Huara.
El camino principal que une Huarasiña con el resto de la región sigue inhabilitado.

Matilla

Gólgota del Reencuentro
El tradicional Gólgota del Reencuentro que está ubicado en el oasis de Matilla permanece cerrado desde el día que ocurrió el terremoto. Aldo Rojas, dueño de los terrenos en donde se encuentra el Gólgota, afirmó que tomó esa decisión debido al poco interés que existen por parte de las autoridades por cuidar este atractivo turístico.
Afirmó que los daños fueron menores y que sólo afectaron a un muro de 20 metros que fue construido recientemente. Las estructuras más antiguas resistieron bien el movimiento telúrico. En el Santo Sepulcro se quebró un gallo que no estaba sujeta al suelo. En tanto que en el Nacimiento, la Virgen María resultó con daño en uno de sus dedos. La Ermita de Cristo resultó sin daños.
También está preocupado porque nuevamente el Gólgota del Reencuentro sufrió las consecuencia de la rotura de cañerías. Rojas está molesto porque las autoridades de gobierno o encargadas del turismo se acercaron para ver si existían daños.