¿Sobrepeso y sedentarismo? Comienza caminando

Caminar es uno de los movimientos naturales más inherentes al ser humano: nuestro cuerpo está diseñado para mantenerse en movimiento, por mucho que nos empeñemos en pasar 8 horas sentados en una silla delante de un ordenador.

Caminar es una actividad de bajo impacto, que todos podemos (y debemos) realizar y que conlleva numerosos beneficios. No nos quedemos sólo en el gasto calórico que supone: caminar correctamente de forma moderada además nos ayuda a reducir la hipertensión y el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorar nuestra capacidad respiratoria, fortalecer todo nuestro cuerpo y sobre todo el tren inferior, reducir el riesgo de diabetes, mejorar nuestra coordinación y nuestra postura…

Una caminata ligera de unos 30 minutos a un ritmo moderado es un muy buen comienzo si eres una persona sedentaria. Poco a poco irás ganando fondo y el cuerpo te pedirá un poco más de esfuerzo: será el momento de aumentar la intensidad del ejercicio y su duración, siempre de forma progresiva.

Recuperado de Vitónica

Antes de caminar, siga estos consejos

No salga a caminar a pleno sol. Prefiera las mañanas o las tardes; antes de las 10:00 y después de las 19:00 horas.
Utilice ropa cómoda, pero preocúpese sobre todo de que sea de un material respirable y ojalá con filtro solar. No olvide llevar gorro y anteojos de sol.
Nunca olvide ir con un buen calzado; idealmente, zapatillas de trote.
Escoja una superficie plana y no muy dura.
Mantenga una buena postura.
Beba agua antes, durante y después de la caminata. Al menos 500cc. en la hora previa.
Para mayores beneficios cardiovasculares, aplique un ritmo más bien acelerado.
Diviértase caminando: descubra nuevas rutas y lugares. Prefiera los sectores con sombra y use bloqueador solar.

Si quiere caminar, tome en cuenta estas consideraciones

Hay que buscar superficies que no sean muy duras y sin declives muy pronunciados. En vez del cemento es preferible caminar sobre el pasto, tierra o arena, siempre que estas últimas no estén muy blanda.
Al menos hay que comenzar con tres veces por semana, idealmente por más de media hora, para luego ir aumentando la frecuencia y duración. La idea es que la persona se canse, pero no que quede extenuada.

Y hay que tener claro que si se quiere bajar de peso o variar la condición física de manera importante, va a tener que evolucionar hacia una actividad deportiva.

La caminata tiene beneficios

Ayuda a mantener una buena salud cardiaca.
Contribuye al buen funcionamiento pulmonar.

Regula la presión arterial.
 Ayuda a evitar el sobrepeso.
 
La caminata tiene sus ventajas:
Puede realizarla solo o acompañado.
No tiene límite de edad.

Permite trasladarse de una lado a otro sin sufrir con la congestión vehicular o el precio de la bencina.
Es gratis. No tiene que pagar cuota de inscripción.