Atropellaron a Jacqueline, la Kenita

Martes 17 de noviembre de 1987.- La irresponsabilidad de un conductor provocó la muerte de una bella joven y dejó con graves heridas a una guagua y a una dueña de casa, en un accidente de tránsito. El hecho se registró ayer a las 16.15 horas.

El dramático suceso conmocionó al sector de la avenida Pedro Prado esquina del Pasaje Tres Pintados, donde se produjo el lamentable hecho que costó la vida  a la joven trabajadora de la Zona Franca, Jacqueline Cristina Zurita Elgueta, iquiqueña, nacida el 3 de febrero de 1964.

De acuerdo a informaciones entregadas por los testigos, el chofer autor de la tragedia fue identificado como Eugenio Pérez Challapa, de 45 años, quien conducía en evidente estado de ebriedad un furgón blanco marca Subaru.

El individuo arrolló a la dueña de casa Silvia Aguila Vilches, de 48 años, quien llevaba en sus brazos a una guagua de un año y tres meses. El impacto las lanzó varios metros.

Al mismo tiempo, a pocos metros, estaba la joven Jacqueline Zurita que espera locomoción para ir a la Zofri. Encontró a un compañero de trabajo que iba en moto, Juan Rojas. El joven la vio y se detuvo para llevarla. La bella joven apenas se sentó en el asiento trasero cuando el furgón blanco la impactó con fuerza extraordinaria, despedazándole el cráneo.

El padre de la joven llegó al lugar del accidente. En el lugar se levantó una animita que lleva el nombre de “Kenita”.

Torre del Reloj, monumento nacional

Viernes 28 de agosto de 1987.- Como un hecho “positivo y significativo para la comunidad”, calificó la alcaldesa Mirtha Dubost, la declaración de monumento histórico para la torre del reloj de la Plaza Prat.

El decreto salió publicado en el Diario Oficial, entregando los antecedentes que determinaron la medida, lleva la firma del general Augusto Pinochet.

La autoridad comunal destacó que la petición para declarar monumento histórico fue formulada por el municipio en mayo del año en curso, en documento enviado el Consejo de Monumentos Nacionales.

Terrible incendio de Nochebuena en el centro

Viernes 25 de diciembre de 1987.- Un centenar de damnificados, bomberos lesionados y 13 casas arrasadas dejó el incendio registrado ayer en la vivienda de calle Obispo Labbé 1373-B de propiedad de Zunilda Ortiz Salfat,

El siniestro se declaró a las 5.40 horas por causas que se investigan, aún cuando quedó totalmente descartado que haya sido por fuegos artificiales.

Las llamas pasaron rápidamente de una casa a la otra.

La falta de presión del agua provocó desesperación entre los dueños de estas propiedades y también entre los bomberos. Sesenta y un adultos y 16 menores resultaron damnificados en uno de los siniestros de mayores proporciones registrados en Iquique. Trece voluntarios, entre ellos uno grave, fueron atendidos en el servicio de urgencias del Hospital Regional.

Después de una hora que el fuego consumía inmuebles de material ligero y provocaba el pánico a su alrededor, la dueña de casa María Olcay Muñoz, que vivía en Orella 477, se vino a dar cuenta que su vida corría peligro y sus familiares.

Entre los 61 adultos, 16 niños damnificados y ocho voluntarios bomberiles heridos, María Olcay, resultó con su hogar completamente destruido.

No tiene idea cómo empezó el siniestro. Ella y sus familiares se levantaron al sentir un gran ruido. “Se sintió como una fuerte explosión”.

Muelle de Pasajeros

En la época del esplendor del salitre, entre 1880 y 1920, el puerto de Iquique tuvo un movimiento extraordinario de carga en relación a otras ciudades de Chile. Este auge se vio reflejado en los edificios dedicados a prestar servicios a la actividad portuario.

Además de la belleza del edificio de Aduanas, fue levantado el Muelle de Pasajeros.

En el puerto el transporte entre los muelles se realizaba en lanchas o botes a remo. A fines del Siglo XIX la administración decidió construir un muelle de atraque para realizar los embarques y desembarques de pasajeros de manera más fácil, segura y rápida. Esta decisión se tomó luego del explosivo aumento del tránsito de personas en el lugar. No existen registros que indiquen una fecha exacta de inauguración.

En el Muelle de Pasajeros se construyó en pino oregón sobre pilares metálicos. Su corredor está techado y termina en un gran triángulo que constituye una proa, en sus costados tiene graderías que bajan hacia el mar. La construcción fue declarada Monumento Nacional en 1987.

En 1998 la Gobernación Marítima de Iquique, prohibido la entrada a esta estructura debido al ruinoso estado de sus bases metálicas y al embancamiento que sufre hace varias décadas. Durante el 2002 el Consejo Regional entregó 126 millones para su restauración.

Teatro Municipal de Iquique

Los intentos por levantar el Teatro Municipal de Iquique comenzaron en 1886. Luego de analizar varios proyectos y descartar la mayoría de ellos, las autoridades decidieron llamar a concurso público a través de diarios santiaguinos y de Valparaíso.

En febrero de 1888 la municipalidad adquirió terrenos ubicado al sur de la Plaza Prat para destinarlos al teatro. En Noviembre de ese año abrieron los sobres con las ofertas. La empresa Soler Hermanos se adjudicó el concurso comprometiéndose a levantar el edificio en cinco meses de acuerdo a los planos del arquitecto de apellido Bliedehauser, radicado en Valparaíso.

El teatro fue inaugurado formalmente el 1 de enero de 1890. Su primer concesionario fue el francés Denid Mendiagne. Por varias décadas, los principales artistas que visitaron Chile actuaron en el Teatro Municipal de Iquique. Fue expresión de vida cultural y refinamiento cultivado en el desierto.

En sus tablas estuvieron la legendaria Sara Bernhart, Antonio Vico Della Guarda, La Fregoli y otros conocidos artistas de la época. La presencia de estas estrellas refleja el auge económico y cultural del puerto.

Los materiales que usaron fue principalmente pino oregón. También utilizaron una gruesa tabiquería de madera forrada en caña y estucada de anhidrita (yeso insoluble). Su fachada responde a un estilo neorenacentista.

El 21 de noviembre de 1977 el Teatro Municipal de Iquique fue declarado Monumento Histórico. En 1985 comenzaron los trabajos de restauración que se prolongaron por lapso de dos años. La Municipalidad de Iquique y las empresas pesqueras de la ciudad financiaron el proyecto.

El Teatro Municipal estuvo a punto de ser arrasado por las llamas en un incendio que ocurrió la noche del 24 de diciembre de 1987. El fuego comenzó en la casona de Baquedano 721 y luego se propagó al restaurante “El Padrino” (en ese mismo lugar funcionó años atrás la pastelería Creisola). El fuego fue sofocado luego de tres horas de intenso trabajo. Cuatro propiedades quedaron completamente destruidas. El teatro se salvó de las llamas, pero sufrió algunos daños por efecto del agua.

En la época del esplendor del salitre, entre 1880 y 1920, el puerto de Iquique tuvo un movimiento extraordinario de carga en relación a otras ciudades de Chile. Este auge se vio reflejado en los edificios dedicados a prestar servicios a la actividad portuario.

Además de la belleza del edificio de Aduanas, fue levantado el Muelle de Pasajeros.

En el puerto el transporte entre los muelles se realizaba en lanchas o botes a remo. A fines del Siglo XIX la administración decidió construir un muelle de atraque para realizar los embarques y desembarques de pasajeros de manera más fácil, segura y rápida. Esta decisión se tomó luego del explosivo aumento del tránsito de personas en el lugar. No existen registros que indiquen una fecha exacta de inauguración.

En el Muelle de Pasajeros se construyó en pino oregón sobre pilares metálicos. Su corredor está techado y termina en un gran triángulo que constituye una proa, en sus costados tiene graderías que bajan hacia el mar. La construcción fue declarada Monumento Nacional en 1987.

En 1998 la Gobernación Marítima de Iquique, prohibido la entrada a esta estructura debido al ruinoso estado de sus bases metálicas y al embancamiento que sufre hace varias décadas. Durante el 2002 el Consejo Regional entregó 126 millones para su restauración.