Jueves 13 de mayo de 1882.- Esta hermosa vista nocturna captada por Ricardo Herrera corresponde a la avenida Balmaceda, que actualmente es remodelada. Al fondo se observa la península de Cavancha, uno de los sitios más bellos de la ciudad, al contar con modernas edificaciones y con una de las mejores playas del país.

Jueves 13 de mayo de 1882.- Esta hermosa vista nocturna captada por Ricardo Herrera corresponde a la avenida Balmaceda, que actualmente es remodelada. Al fondo se observa la península de Cavancha, uno de los sitios más bellos de la ciudad, al contar con modernas edificaciones y con una de las mejores playas del país.

Martes 11 de mayo de 1982.- 11.640 vehículos permanecen en este recinto para ser ingresados a régimen general en su mayoría. De ellos, 3.544 son modelo 81, en gran parte con motor de 850 centímetros cúbicos.

Jueves 18 de marzo de 1982

20 personas damnificadas dejó voraz incendio

Veintitrés familias damnificados fue el saldo de un voraz incendio ocurrido en la intersección de calles Tarapacá con Patricio Lynch.

El fuego comenzó cerca de las seis de la madrugada. Las llamas estuvieron por un lapso de tres horas y bomberos trabajó en el lugar por más de siete horas.

Una limpieza generalizada en el piso del inmueble donde funcionaban los flippers fue el detonante para el gigantesco incendio que alertó a toda la población iquiqueña.

En total quedaron doscientas personas damnificadas, de las cuales 120 son menores de edad.

El origen del siniestro ocurrió en el establecimiento comercial “Juegos Electrónicos”, ubicado en Lynch esquina Tarapacá, donde en horas de la tarde del martes se realizó una limpieza que incluyó movimientos de las maquinarias de entretención.

Entre los locales destruidos resultaron el restaurante Skorpio, la imprenta Vega,  un cité, el restaurante Balky, una agencia de turismo, una joyería y el café Derby.

Ocho personas resultaron heridas, seis de ellas fueron voluntarios del Cuerpo de Bomberos.

En tanto que una compañía de seguros negó que el incendio haya sido intencional porque desde 1978 el dueño del local de flippers tenía contrato con la compañía de seguros generales “El Cóndor”.