1891

1 de enero
Manifiesto del Presidente José Manuel Balmaceda al país, en el que declara que concentra todo el poder en sus manos.

7 de enero
Sublevación de la Escuadra.

23 de enero

Comienza el bloqueo de Iquique por la Escuadra chilena.

Promulgan decreto del gobierno de Balmaceda que prohíbe la exportación del salitre por los puertos de Tarapacá.

Combate de Zapiga. Triunfo de las fuerzas gobiernistas.

6 de febrero
Combate y toma de Pisagua por las fuerzas revolucionarias.

Febrero
Triunfo de las fuerzas gobiernistas en la Estación de Hospicio, Pisagua.

Decreto del gobierno de Balmaceda que revoca al anterior, permitiendo la exportación de salitre por Iquique y Pisagua a los que se comprometen a pagar los derechos únicamente al gobierno.

Nueve mil trabajadores salitreros de Tarapacá hacen abandono de las faenas y se dirigen a Iquique para luchar contra el gobierno.

Enfrentamiento con tropas del Ejército.

15 de febrero
Enfrentamiento entre tropas gobiernistas y del Congreso en Dolores. Derrota de las fuerzas gobiernistas.

16 de febrero
Enfrentamiento en Huara. Triunfo de las fuerzas de gobierno.

17 de febrero
Ocupación de Iquique por las fuerzas del Congreso.

19 de febrero
Intento de retomar Iquique por las fuerzas a favor de Balmaceda.

1 de marzo
Comienza a funcionar la segunda combinación salitrera.

3 de marzo
Bloqueo de Antofagasta.

7 de marzo
Derrota de las fuerzas gobiernistas en Pozo Almonte.

17 de marzo

Ocupación de Antofagasta por las tropas del Congreso.

12 de abril

Constitución en Iquique de la Junta de Gobierno presidida por Jorge Montt.

19 de septiembre
El Presidente Balmaceda pone fin a su vida.

José Manuel Balmaceda Fernández

(1840- 1891)
FOT SEG 06 PAG  -2

José Manuel Balmaceda nació en Santiago el 19 de julio de 1840, hijo de Manuel José de Balmaceda, senador de la República y de Encarnación Fernández.
Realizó sus estudios en el Seminario Conciliar. En 1864, fue secretario particular de Manuel Montt en Lima, en la misión que le encomendara el gobierno de José Joaquín Pérez ante el Congreso Americano.
En 1865 abocó sus energías al desarrollo de la agricultura, actividad que le permitió formar fortuna.
En 1866 se asoció a los escritores nacionales Justo y Domingo Arteaga Alemparte, con quienes fundó el diario La Libertad. En él redactaba algunas columnas.
En 1869 militó como orador ilustrado en el Club de la Reforma. En 1864, fue diputado por Carelmapu, esta nominación se repitió varias veces. En 1870, integró el Congreso Constitucional.
Más tarde, publicó en la Revista de Santiago sus estudios titulados: «La Solución Política en la Libertad Electoral» y «La Iglesia y el Estado».
En 1878, el gobierno de Aníbal Pinto lo envió a Buenos Aires como ministro plenipotenciario del Gobierno de Chile ante la República Argentina. Allá, gestionó y obtuvo la neutralidad de esta nación en la Guerra del Pacífico.
En 1881, al tomar posesión de la presidencia Domingo Santa María, nombró a Balmaceda como ministro de Relaciones Exteriores y Colonización. Subrogó al ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública el mismo día.

Hábil estadista

Balmaceda fue un hábil político y diplomático que desbarató el Congreso de Panamá que tenía por objeto intervenir en los tratados definitivos de paz entre Chile y Perú. El 9 febrero de 1882 fue ministro subrogante del ministro de Guerra y Marina y diputado por Santiago entre 1882 y 1885. El 12 de abril de 1882 pasó a ocupar la cartera del Interior, subrogando la cartera de Relaciones Exteriores y Colonización.
Fue proclamado candidato a la presidencia de la República el 17 de enero de 1886, en Valparaíso, siendo senador por Coquimbo.
Triunfó en las elecciones presidenciales el 15 de junio de este mismo año. Su período presidencial terminaba el 19 de septiembre de 1891, fecha en que se suicidó estando asilado en la Legación Argentina.

La Revolución de 1891


Los intereses económicos respecto de la industria salitrera y la lucha por el poder político fueron los principales ejes que desencadenaron la Revolución de 1891 entre el Presidente José Manuel Balmaceda y las fuerzas opositoras representadas por el Parlamento.
En este conflicto Iquique y la provincia de Tarapacá ocuparon un papel preponderante al desencadenarse una huelga salitrera, la insurrección de la Armada y la creación de un gobierno paralelo.
Al asumir el poder, el programa de gobierno de Balmaceda era principalmente el engrandecimiento e independencia económica de Chile, llegando hasta nacionalización de las industrias y de las oficinas salitreras que hasta ese momento permanecían en manos de capitales ingleses o europeos.
Ante estos postulados, algunos sectores políticos y económicos iniciaron una obstrucción total al trabajo de Balmaceda. Entre ellos se acusa al empresario John Thomas North de intervenir para evitar que se concretaran los postulados de Balmaceda.
Esta actitud de rechazo se vio reflejada en continuos cambios de gabinete debido al veto que ejercían los parlamentarios sobre los ministros de Balmaceda.
Las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo llegaron a su punto más álgido el 12 de junio de 1890 cuando el Congreso decidió aplazar la Ley de Presupuesto que autorizaba el cobro de las contribuciones.
La medida continuaría hasta que el Presidente Balmaceda nombrara un gabinete que diera «plenas garantías de gobernabilida
Balmaceda respondió el 1 de enero de 1891 cuando declaró que concentraba todo el poder en sus manos. Tres días después puso en rigor, a través de un simple decreto, la Ley de Presupuesto.
Como reacción, el Parlamento nombra una Junta de Gobierno que pretendió reemplazar al Presidente.

Situación política

El 6 de febrero de 1891, el Presidente José Manuel Balmaceda Fernández nombró ministro del Interior a Domingo Godoy Cruz, quien tomó drásticas medidas en contra de los opositores. Vulneraron las garantías constitucionales y cometieron abusos, especialmente en contra de familias pudientes.
El abuso de poder ejercido por el ministro Godoy, rápidamente incrementó el descontento de la opinión pública y el número de personas que se oponían al Gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda. A medida que pasaba el tiempo, el apoyo al Gobierno era cada vez menor.

Sublevación

El 7 de enero la Escuadra Nacional se subleva. En la expedición habían embarcado el capitán Jorge Montt; el capitán Francisco J.Lima, como jefe de Estado Mayor; el vicepresidente del Senado Waldo Silva; y el presidente de la Cámara de Diputados, Ramón Barros Luco.
Ese mismo día Balmaceda supo del hecho, recibió el apoyo del Ejército, suspendió las garantías constitucionales y cerró los periódicos, excepto La Nación de Santiago y El Comercio de Valparaíso.
Mientras la Escuadra Nacional se dirigía al norte para controlar la zona salitrera y así lograr el financiamiento para la Guerra Civil y sustentar el gobierno paralelo apoyado por el Parlamento, el ambiente en Tarapacá era de efervescencia política y social.

Enfrentamientos

Durante meses, los trabajadores pampinos habían desarrollado movimientos de protesta y de reivindicaciones salariales, culpando a Balmaceda de su precaria condición social y económica.
Al conocer sobre la insurrección de la Armada, la población de Pisagua se pronunció a favor del Congreso.
El coronel Estanislao Del Canto, a cargo de las fuerzas revolucionarias, se instaló a las afueras de Pisagua para preparar a su gente.
En tanto fuerzas gobiernistas salían de Iquique, que permanecía bloqueado por la Escuadra, en dirección a Huara.
El primer combate ocurrió en Zapiga, donde son derrotados quienes apoyaban el Congreso. Otro fracaso para los revolucionarios ocurrió en la antigua estación ferroviaria «Hospicio», ubicada a las afueras de Pisagua. Con esto, los gobiernistas dominaron el puerto a fines de enero.
Pero las fuerzas revolucionarias, comandadas por Del Canto no se rindieron y siguieron en la lucha hasta que el 17 de febrero son totalmente aniquilados en la estación de Huara por las fuerzas del coronel Eulogio Robles.
Luego de esta victoria se dirigieron a Iquique para controlar el puerto. Sin embargo la acción fue detenida por 40 marinos que impidieron la ocupación resistiendo un combate que duró entre el 19 y 20 de febrero.
Las fuerzas gobiernistas se establecieron en Pozo Almonte, en donde fueron sorprendidos el 7 de marzo por los batallones reorganizados del coronel Estanislao del Canto. Este enfrentamiento entregó en forma definitiva los territorios de Tacna, Arica, Tarapacá, Antofagasta y Atacama al gobierno convocado por el Parlamento.

Junta Paralela

La extensión de las zonas controladas origina que el 12 de abril se establezca una junta presidida por Jorge Montt, que desconoce al gobierno de Balmaceda.
Se acordó formar una Junta de Gobierno, compuesta por el capitán de navío Jorge Montt Alvarez, quien la presidió; Waldo Silva, vicepresidente del Senado y Ramón Barros Luco, Presidente de la Cámara de Diputados como vocales. Ellos actuarían como Poder Ejecutivo, en reemplazo del Presidente de la República.
Se crearon cuatro ministerios: Interior y Obras Públicas, que se reservó para Manuel A. Matta ; Relaciones Exteriores y Justicia, Culto e Instrucción Pública, a cargo de don Isidoro Errázuriz ; Hacienda, a cargo de Joaquín Walker Martínez; Guerra y Marina, a cargo del coronel Adolfo Holley.
Se entablaron negociaciones para obtener reconocimiento de los gobiernos extranjeros y proceder a la adquisición de armamentos, como también entorpecer las negociaciones del gobierno.
Además hubo presiones de varios empresarios chilenos que desde Europa vulneraron las negociaciones que hacía el Gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda, para la entrega de los cruceros «Presidente Pinto» y «Presidente Errázuriz» y el acorazado «Capitán Prat», que se encontraban en construcción en ese continente, logrando que su entrega recién sucediera el 9 de julio, cuando ya la guerra estaba decidida y esos buques no alcanzaban a llegar y tomar parte en la contienda. Además, cuando estuvieron listos se logró impedir que completaran sus tripulaciones.
Se adquirieron rifles y municiones en Estados Unidos y se comisionó al vapor «Itata» y crucero «Esmeralda» para traerlos al país. La obtención del material fue toda una odisea.

En busca de armas

Ocupadas las provincias nortinas, la Junta de Gobierno se halló incapacitada para aumentar su ejército por falta de armas.
El agente Ricardo Trumbull compró en Estados Unidos cinco mil fusiles Remington y dos millones de tiros, que debían embarcarse en la goleta «Robert and Minnie» para que en isla San Clemente, frente a las costas de California, se trasbordarían al transporte «Itata».
El 30 de abril de 1891 zarpó el transporte desde Arica, escoltado por el crucero «Esmeralda». El barco se dirigió a las islas Galápagos, donde efectuaron faena de carbón.
Luego el crucero se dirigió a Acapulco donde rellenó carbón y esperó al «Itata», para escoltarlo en el viaje de regreso.
El transporte «Itata», antes de recibir el cargamento de armas, recaló en San Diego, California, el 3 de mayo de 1891, para embarcar carbón y víveres para su buque y el crucero «Esmeralda».
De esta manera se impediría que el gobierno norteamericano, que estaba a favor del Presidente Balmaceda, incautara las armas e invocara neutralidad.
Los agentes de Balmaceda convencieron a las autoridades norteamericanas de impedir el zarpe del «Itata». Es por eso que embarcaron un comisario para vigilar el buque. Como éste había sido recibido conforme por las autoridades marítimas, no se impidió el carguío de carbón y víveres.
Cuando el buque pidió los documentos de despacho para poder zarpar, estos le fueron negados en varias oportunidades.
Su comandante, capitán de fragata Alberto Silva Palma, decidió entonces zarpar sin los documentos de despacho ni de sanidad. Salieron a la mar el 6 de mayo y desembarcaron al comisario en una lancha de prácticos en la boca del puerto.
Cuando esta operación estaba en ejecución, el gobierno norteamericano ordenó al almirante Mac-Cann, Jefe de la Flota del Pacífico, la captura del transporte «Itata» y en caso de no alcanzarlo en la mar, exigiera su devolución a su recalada en Iquique.
El transporte «Itata» logró recibir el embarque y eludir a sus perseguidores, recalando en Iquique el 3 de junio de 1891.
El crucero «Esmeralda» debió regresar independientemente debido a no poder conseguir oportunamente carbón en Acapulco.
Sin embargo las presiones del gobierno norteamericano llevaron a la Junta de Gobierno a entregar el buque al crucero «Charleston» el 13 de junio, que lo hizo regresar con su cargamento, escoltado, a Estados Unidos.
Posteriormente la Corte de Justicia de Estados Unidos dictaminó que la retención del transporte «Itata» había sido una arbitrariedad del gobierno norteamericano y un atentado en contra sus propias leyes.
El buque y su cargamento fueron dejados en libertad el 30 de septiembre de 1891, cuando la Guerra Civil había terminado.

Ofensiva al sur

Desde Iquique, el nuevo gobierno organizó la ofensiva hacia la zona central. Las operaciones militares y navales fueron largas y sangrientas. En éstas hubo que lamentar el hundimiento del acorazado Blanco Encalada, buque almirante de la escuadra congresista.
Durante la Revolución llegaron procedentes de Inglaterra las torpederas Condell y Lynch, mandadas a construir anteriormente.
Fueron puestas al servicio de Balmaceda, acecharon al Blanco Encalada en Caldera y un torpedo de la Lynch logró hundirlo.
Más de siete meses duraba la Revolución y no se divisaba su término. Surgían conspiraciones contra el gobierno y se levantaban montoneras. Las cárceles rebosaban de presos políticos.
La indignación subió de punto cuando una partida de jóvenes de familias acaudaladas de Santiago fue sorprendida organizando una montonera en Lo Cañas, fundo próximo a la capital, perteneciente al caudillo conservador Carlos Walker Martínez.
Las tropas, al sorprender al grupo, le dieron una batida y mataron a la mayoría. A los prisioneros se les ejecutó en el mismo campo.

Ultimas batallas

A mediados de agosto el ejército revolucionario, compuesto por cerca de 10.000 hombres, desembarcó en Quintero, al norte de Valparaíso. Las fuerza era comandadas por el coronel Estanislao del Canto.
Balmaceda disponía ya de 40.000 soldados pero sólo una cuarta parte de ese número pudo enviar al encuentro del enemigo. La batalla se libró en Concón, junto a la desembocadura del río Aconcagua. Ella fue una derrota para el ejército gubernamental. Los prisioneros tomaron las armas al lado de sus vencedores. El 28 de agosto una nueva batalla tenía lugar en Placilla, cerca de Valparaíso. Fue el triunfo definitivo para los revolucionarios.
Ambos acontecimientos costaron 8.000 pérdidas entre muertos y heridos de gravedad.

El fin de Revolución

Apenas pasado el mediodía del 28 de agosto, ya se sabía en Valparaíso y Santiago el resultado del combate de Placilla que había ocurrido durante la mañana.
Valparaíso se entregó a los emisarios de la Revolución, pero fue víctima de un saqueo. La capital no corrió mejor suerte. Las casas de los hombres más conocidos como seguidores de Balmaceda, lo mismo que muchos negocios particulares, fueron desmantelados a la mañana siguiente.
Balmaceda había abdicado el poder en la madrugada del día 29, en la persona del general Manuel Baquedano, neutral en la contienda. A sus órdenes se puso toda una división militar para el resguardo de la población. El general no intervino sino tardíamente en la represión de los desmanes.
Días más tarde, Jorge Montt y los demás miembros de la Junta de Gobierno llegaron a instalarse en la capital. La Revolución de 1891 había concluido. Costaba a la nación 10 mil vidas y al erario público más de 100 millones de pesos.
El país consagraba como régimen político el Parlamentarismo, según el cual el Poder Ejecutivo quedaba sometido al Congreso.

Muerte de Balmaceda

Después de su abdicación, el Presidente Balmaceda había ido a asilarse en la Legación Argentina. Desde allí pudo presenciar la apoteosis de sus adversarios y las manifestaciones de ira y de venganza contra su persona y sus amigos. Nervioso y desasosegado, aguardó en su encierro el día en que debía terminar el período para que había sido electo Presidente. Podía haber puesto entre él y sus vencedores la cordillera de Los Andes, pero consideró indigna la fuga.
Por un momento pensó entregarse a sus enemigos y esperar la hora de defenderse, pero temió no ser respetado por los que deberían juzgarlo. Entonces se formó una resolución irrevocable: el suicidio. Llegado el día 18 de septiembre de 1891, término legal de su período, escribió varias cartas a personas de su familia y de su más íntima amistad.
Escribió también una especie de manifiesto o testamento político, en que explicaba y trataba de justificar sus actos. Al otro día se levantó temprano, se vistió de riguroso negro y, tendido sobre su cama, tomó un revólver, aplicó el cañón a la sien derecha y se disparó un tiro que le quitó la vida instantáneamente.

José Manuel Balmaceda Fernández

(1840- 1891)
FOT SEG 06 PAG  -2

José Manuel Balmaceda nació en Santiago el 19 de julio de 1840, hijo de Manuel José de Balmaceda, senador de la República y de Encarnación Fernández.
Realizó sus estudios en el Seminario Conciliar. En 1864, fue secretario particular de Manuel Montt en Lima, en la misión que le encomendara el gobierno de José Joaquín Pérez ante el Congreso Americano.
En 1865 abocó sus energías al desarrollo de la agricultura, actividad que le permitió formar fortuna.
En 1866 se asoció a los escritores nacionales Justo y Domingo Arteaga Alemparte, con quienes fundó el diario La Libertad. En él redactaba algunas columnas.
En 1869 militó como orador ilustrado en el Club de la Reforma. En 1864, fue diputado por Carelmapu, esta nominación se repitió varias veces. En 1870, integró el Congreso Constitucional.
Más tarde, publicó en la Revista de Santiago sus estudios titulados: «La Solución Política en la Libertad Electoral» y «La Iglesia y el Estado».
En 1878, el gobierno de Aníbal Pinto lo envió a Buenos Aires como ministro plenipotenciario del Gobierno de Chile ante la República Argentina. Allá, gestionó y obtuvo la neutralidad de esta nación en la Guerra del Pacífico.
En 1881, al tomar posesión de la presidencia Domingo Santa María, nombró a Balmaceda como ministro de Relaciones Exteriores y Colonización. Subrogó al ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública el mismo día.

Hábil estadista

Balmaceda fue un hábil político y diplomático que desbarató el Congreso de Panamá que tenía por objeto intervenir en los tratados definitivos de paz entre Chile y Perú. El 9 febrero de 1882 fue ministro subrogante del ministro de Guerra y Marina y diputado por Santiago entre 1882 y 1885. El 12 de abril de 1882 pasó a ocupar la cartera del Interior, subrogando la cartera de Relaciones Exteriores y Colonización.
Fue proclamado candidato a la presidencia de la República el 17 de enero de 1886, en Valparaíso, siendo senador por Coquimbo.
Triunfó en las elecciones presidenciales el 15 de junio de este mismo año. Su período presidencial terminaba el 19 de septiembre de 1891, fecha en que se suicidó estando asilado en la Legación Argentina.

1891

  • René Laennec en Francia desarrolla el estetoscopio.
  • Sir William Augustus Tilden inventa la goma sintética en Inglaterra.
  • En Alemania Otto Lilienthal desarrolla el planeador.

Protectora de Empleados de Iquique

En 1891 un grupo de iquiqueños fundó la Sociedad Protectora de Empleados de Tarapacá. Frente al crecimiento de sus actividades los integrantes de la organización decidieron edificar la sede social. Las obras, dirigidas por Miguel Retornano, comenzaron en 1911 y finalizaron dos años después. Es uno de los primeros edificios sindicales de Chile.

Para la construcción del edificio eligieron el lugar más destacado de la ciudad: la Plaza Prat al lado del Teatro Municipal.

El edificio de la Protectora es la única construcción de albañilería de ladrillos considerada como patrimonio arquitectónico iquiqueño. La armadura de la techumbre es de pino oregón, la cual está cubierta de tejuelas estampadas de fierro galvanizado. Los cuatro faldones de fuerte pendiente del techo alojan las mansardas alumbradas por ventanas de anchos marcos circulares que demuestran la construcción de estilo neorenacentista francés de fin de siglo XIX.